El maestro y doctor en Educación Limber Santos, director de Educación Rural es candidato a consejero por la Lista 22 de la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza (CSEU) a las elecciones del Consejo Directivo Central (CODICEN). Es una elección obligatoria a nivel nacional. Se presentan cinco listas y se realizará el sábado 3 de octubre en todo el país. En Minas habrá cuatro circuitos de votación en el Instituto de Formación en Educación, y en el interior los docentes pueden votar por correo a partir del miércoles 30 de setiembre. Acompañaban a Santos los maestros Laura Cáceres y Fernando Brun, de ADEMU Lavalleja y el maestro jubilado Julio Ibarra en un recorrido por Minas.

EN MINAS

Sobre ese recorrido Santos manifestó que “estamos visitando los medios de prensa para informar sobre las elecciones, hicimos una visita al Instituto de Formación en Educación -esta semana tenemos la particularidad que está de receso y en vacaciones en las escuelas, en los liceos-, igualmente nos encontramos con compañeros docentes de Lavalleja, que nos están apoyando y difundiendo las ideas que estamos llevando adelante en la Lista 22 en el marco del lema ‘En defensa de la educación pública’, por parte de la coordinadora del sindicato de la enseñanza. Nuestra Lista 22 busca representar a todos los subsistemas de la ANEP, por eso somos un colectivo que tiene compañeros de inicial y primaria, de UTU, de Secundaria, de formación docente de Montevideo y particularmente del interior del país, porque queremos que el interior esté más visible para la definición de políticas públicas y particularmente las políticas educativas, y que de algún modo estén representadas las distintas realidades que nos toca vivir a los docentes en las escuelas, en los liceos, en las UTUs, en las instituciones de formación docente, que no son las mismas en la capital departamental que los pueblos del interior, no son las mismas en ámbitos urbanos que en rurales, queremos que esas realidades estén reflejadas en las políticas educativas.

¿Cuáles son las carencias más importantes que enfrenta el CODICEN?

E planteo recurrente en docentes de distintos niveles educativos es el acompañamiento en el accionar cotidiano desde los docentes de apoyos múltiples y diversos de distintas disciplinas para abordar problemáticas complejas de orden social que terminan repercutiendo en las aulas. Y no solo en Montevideo, sino en el interior también necesitamos de esos apoyos, no puede dejar a la maestra o al profesor solos enfrentando realidades duras y complejas. Y ahí creo que debemos apostar por aquello que María Espínola decía hace muchos años: ‘La escuela sola no puede’. No debemos desde lo educativo, desde la institución y desde el accionar docente, desde lo pedagógico, enfrentar en solitario esas realidades.

Siempre se apunta a la necesidad de más presupuesto.

Sí, claro, se necesita de más expresión presupuestal.

Nosotros desde la CSEU seguimos apostando por la reivindicación histórica del 6% + 1 que no se ha logrado y queremos que en un futuro próximo se pueda lograr, pero más allá de lo presupuestal también es cierto que hay margen para, por ejemplo, generar acción gracias a las acciones de acompañamiento a partir de acuerdos de la institucionalidad pública, acuerdos interinstitucionales, por ejemplo, con la Universidad de la República en donde se forman profesionales que puedan trabajar en apoyo a las instituciones educativas en territorio. Hoy en día hace falta un acuerdo que implique que desde los estudiantes, desde los profesionales que forman la Universidad de la República, pueda haber una mayor disponibilidad de recursos de profesionales que acompañen la labor de las instituciones educativas. Eso es algo que se logra en la articulación de la institucionalidad pública entre universidad, entre en el interior también la UTEC y los docentes en la ANEP.

¿Y el trabajo pedagógico está afectado?

Es necesario hacer que el trabajo pedagógico de enseñanza, que es para lo cual nos hemos formado y de la cual viene la inspiración vocacional, se centre en lo pedagógico, se centre en la enseñanza y no en acciones administrativas que el sistema pide y que nos presiona cada vez más para llevar a adelante.

¿Hay falta de decisiones políticas en la educación?

Sí, sí, se tienen que tomar decisiones políticas, luego técnicas para liberar a los docentes de buena parte de esa labor administrativa y burocrática y permitir que se centren en la enseñanza, una labor estrictamente pedagógica que es lo que estamos necesitando. Está claro que la formación permanente, más allá de la que recibimos en los institutos de formación docente y esperemos en el futuro en la universidad de la educación, que si bien hay un proyecto de ley a estudio del Parlamento, -nosotros creemos que se debe ir por ese camino- para profesionalizar la tarea docente y para hacerla de carácter universitario de verdad. Es decir, que haya extensión, enseñanza, investigación académica en una universidad pública, cogobernada y gratuita. No solamente se trata de la formación de grado, sino de la formación continua a nivel de posgrado y formación permanente que todo docente debe tener a lo largo de su trayectoria profesional.

Para formarse se necesita tiempo.

Para formarse el docente debe centrar su labor en lo pedagógico y acompañarla de intercambios con otros docentes en colectivo, porque nunca lo educativo es una tarea individual, siempre es de colectivos y aún una maestra, un docente, estando sola en su escuela también allí hay un trabajo colectivo con el campamento, con un acompañamiento permanente, pero se necesita disponer de tiempo para que la formación continua a nivel de posgrado o de formación permanente acompañe su labor en el día a día.

Y está claro que eso es necesario, pero se debe hacer no desde la angustia, desde la presión por cumplir con algunas formas que vienen desde la supervisión, desde el sistema, sino desde esa necesidad de formarse, teniendo ofertas permanentes de formación y disponiendo de tiempo para eso.

Hay quejas de la alta presencia de alumnos por aula que dificultan el aprendizaje.

Sí. Hay un número óptimo de alumnos por aula y por docente en cada sistema, que los docentes conocemos cuál debe ser y que varía según edades de los alumnos y los grupos que representan. Siempre hay números óptimos que implican que lo pedagógico sea adecuado en el vínculo docente estudiante, va también si es un grupo monogrado o si es un grupo multigrado, allí los números óptimos varían. El tiempo histórico que estamos viviendo, que es por la baja en la tasa de natalidad y por lo tanto es que tengamos instituciones educativas con menor matrícula. Si eso lo trabajamos y lo gestionamos, podemos tener la oportunidad, que con el presupuesto actual a medida que pase el tiempo podamos tener menor número de estudiantes por grupo e incluso dos docentes por grupo o docentes itinerantes que puedan acompañar a los docentes estables. Se podría gestionar la baja de la matrícula a favor del número óptimo y a favor de una mayor y mejor presencia de docentes por grupo y por institución.

¿Faltan docentes?

Sí, en algunos lugares faltan docentes, e incluso en algunos lugares seguimos teniendo clases superpobladas, lo cual es paradójico porque hay un descenso de la matrícula global, pero a veces seguimos teniendo grupos superpoblados y falta de docentes en algunas instituciones y en algunos lugares del país. Ahora, tenemos que aprovechar a favor ese descenso global en la matrícula escolar para tener docentes con grupos que sean óptimos desde lo pedagógico, para ejercer una labor más individualizada, tener más en colectivos pequeños, en grupos pequeños.

Ahora, eso no es algo que se dé naturalmente. Cuando tenemos descenso de matrícula, que la primera acción no sea quitar cargos, sino redistribuirlos. Redistribuirlos y asignar nuevos roles, en las instituciones que lo necesitan y a la interna de las instituciones generar roles de acompañamiento, de itinerancia, de tutorías que permitan mantener los cargos docentes, pero en mejores condiciones laborales y mejores condiciones para los estudiantes.

Usted, ejerce un cargo en la ANEP.

Soy director del Departamento de Educación Rural, que es una Dirección Nacional de Educación Rural a nivel de inicial y primaria, que nos permite recorrer el país en relación a equipos de trabajo de acompañamiento pedagógico en escuelas rurales. Lo hemos hecho en Lavalleja muchos años, lo hicimos con Julio (Ibarra), actualmente lo estamos haciendo con la maestra Leidys Abreu, que es la maestra directora coordinadora de escuelas rurales en Lavalleja. Pensar en la escuela rural es pensar en la trayectoria de estudiantes que se inician en instituciones rurales, pero luego cuando pasan a media, muchas veces están en instituciones urbanas.

Por lo tanto, hablar de educación rural y educación urbana, hablar de educación inicial y primaria, media básica, media superior, tanto en UTU como en secundaria, es hablar de una compartimentación del sistema educativo de la ANEP, pero que luego se termina sintetizando en la biografía y en las trayectorias individuales de los estudiantes como una continuidad. El sistema de la ley lo tenemos compartimentado en subsistemas y tenemos instituciones educativas en medios urbanos, suburbanos, rurales, pero el estudiante es uno solo, que va generando una trayectoria, una historia de vida a lo largo del sistema educativo por múltiples subsistemas y por escuelas y liceos de uno y otro medio.

El estudiante es siempre uno, más allá del colectivo.

Yo creo que una manera de pensar al sistema educativo, es pensarlo desde la trayectoria de los estudiantes, desde esa biografía del estudiante que va transcurriendo su vida por múltiples instituciones, subsistemas de la ANEP y el estudiante es uno solo. Hay que pensar en ese estudiante que va pasando por múltiples estratos, hay que mantener esa historia, esa información que en inicial y primaria se va construyendo con sus particularidades, sus problemáticas, pero también con sus potencialidades, con aquello que se necesita para apoyarlo, pero también aquello que el estudiante tiene para ofrecer, y que esa información se mantenga en la educación media básica, en la educación media superior, e incluso en la universidad o en estudios terciarios.

¿Por qué hay que votar la Lista 22?

Porque hay un colectivo, no hay algo individual, sino un colectivo de docentes, de inicial y primaria, de UTU, secundaria, de formación docente de Montevideo y sobre todo porque la Lista 22 creemos tiene una buena representación del interior del país. Ese interior más invisibilizado a la hora de pensar las políticas públicas. Creemos que es algo que a quien le toque esa representación debe acompañar una labor permanente en territorio, con recorridas continuas, trabajar desde los problemas, desde las experiencias y desde las propuestas docentes a nivel local y regional en territorio, para que esas realidades sean visibles al tomar decisiones políticas.

Que cada docente sienta al CODICEN no como algo lejano y ajeno que está en Montevideo, sino como algo de lo cual forma parte, que las políticas educativas comienzan con sus propuestas, que se construyan desde el cotidiano. Solo así se podrán generar políticas educativas más pertinentes a las distintas realidades, que ataquen los problemas. No es algo mágico, es algo que implica trabajo y esfuerzo a los docentes, pero también le toca al representante docente.

VOTO OBLIGATORIO

Finalmente Santos dijo que “los docentes tengan en cuenta que deben buscarse en el padrón para ver si están en el padrón de la Corte Electoral, y el 3 de octubre quienes son de Minas van a votar en el Instituto de Formación en Educación y en el interior a través del correo. La elección es obligatoria por parte de la Corte Electoral, si no se vota hay sanciones económicas, hay una obligatoriedad previa que es moral, por la importancia que tiene para los docentes y para los próximos 5 años su participación, que es la participación de todos nosotros como docentes siendo constructores de políticas educativas”.