El arte se expande. No conoce de barreras ni de fronteras geográficas. Tiene esa capacidad de poder llegar a todos, independientemente del lugar donde se resida. En Batlle y Ordóñez, al norte del departamento de Lavalleja, en el límite con Florida, en una comunidad pequeña, la llama del teatro se mantiene encendida. Para que ello ocurra, la labor que cumple el grupo A puro teatro es imprescindible. Charlamos con Liz Dozetas, una de sus principales referentes.

De Montevideo a Batlle

La entrevistada nació en Montevideo y se radicó en Batlle y Ordóñez en 1984, tras contraer matrimonio con Germán Silveira. El origen de su apellido, Dozetas, se sitúa en Oriente Medio. Mudarse de la capital del país a una comunidad pequeña supuso para ella «un cambio muy grande» y aunque «a veces cueste explicarlo, el pueblo y su gente son hermosas», más allá de que las posibilidades laborales, culturales y para diferentes segmentos etarios sean escasas.

«Fue un gran cambio, más allá de que Montevideo es pequeña si la comparamos con la capital de otros países. Además, llegaba a un entorno muy especial, a Nico-Batlle, en el límite entre dos departamentos (Florida y Lavalleja), más allá de que nunca lo sentí como un límite sino como una continuidad. Con el tiempo, profundizando en el tema, sentí que la sociedad lo percibe como una gran división, que hay sectores de la sociedad local que inclusive no aceptan que Nico Pérez se haya fundado en lo que hoy es Batlle y Ordóñez. En definitiva, no deja de ser un tema de idiosincrasias y de partidismos políticos», reflexionó.

El teatro

Le preguntamos a Liz Dozetas qué lugar ocupa el teatro en su vida. Se tomó unos segundos para respondernos. «Es una gran pregunta, realmente. Me casé siendo muy joven. Desde mi niñez he estado vinculada al teatro, a hacer teatro. De alguna manera, mi vida ha sido siempre de ese modo. Ya radicada en Batlle y Ordóñez, en su momento no había espacios o al menos estaban cerrados o reducidos a pequeñísimos grupos para desarrollar esta actividad. Para mí, el teatro es mi motor».

Distinguió que a partir de la labor del actor y director teatral Carlos Gasagoite y sus talleres, el teatro tomó un nuevo impulso en la localidad, más allá de que «también tuve un tiempo de alejamiento de la actividad teatral por razones personales y familiares. Ahora, a mi edad, la retomé y, como te decía, sigue siendo el motor de mi vida».

En la comunidad

Analizó que Batlle y Ordóñez siempre tuvo «una gran inclinación hacia el teatro», aunque «lamentablemente, predominara una concepción elitista -no quiero decir que la sociedad de aquí la sea- respecto a esta rama del arte, como que era concebido para determinadas clases sociales, para personas con determinada ‘cultura’».

Por ese motivo, en la actualidad se trabaja con ahínco «para acercarlo lo más posible a todos, al común de la gente, para que las personas se sientan identificadas con lo que ven sobre un escenario. Es por eso que nos gusta trabajar sobre la identidad, siempre con un trasfondo de lo que somos como personas». Reconoció que la tarea no es para nada sencilla de cumplir porque «es muy difícil que la gente diga: ¡ay, qué ganas de ver teatro! Acá todos nos conocemos, son nuestros amigos. Despertar esa necesidad es dificultoso de lograr».

A puro teatro

El grupo teatral que tiene a Liz como referente, «fue decantándose con el tiempo, porque algunos hacíamos teatro desde siempre, otros no tanto y otros estaban vinculados a otras artes escénicas, hasta que coincidimos en los talleres de Carlos Gasagoite».

Fue en 2021 cuando comenzaron a pensar en la idea de conformar un grupo independiente de teatro, es decir «con características que están buenas en muchos sentidos pero que también hacen que el esfuerzo sea mayor, totalmente a pulmón. Por eso, cuando nos pusimos A puro teatro también lo identificábamos con A puro coraje», graficó, congratulándose de que en el último tiempo «se hayan generado nuevas formas de comunicación y de entendimientos».

El compañerismo dentro del grupo es digno de ser elogiado. Sus integrantes han logrado mantenerse trabajando en forma independiente, sin condicionamientos de ninguna índole, ni políticos, ni religiosos, ni sectoriales porque, «si bien conversamos sobre todos los temas, jamás entramos en discusiones que únicamente terminarían dividiéndonos. Aquí a todo lo resolvemos por consenso, a través de charlas, ya que no trabajamos libretos porque no es nuestra forma. De pronto, conversamos de un tema cualquiera y empieza a surgir algo que va tomando fuerza y se van tirando tips sobre la mesa. Del consenso general surgen las propuestas de nuestro grupo, por lo que se trata siempre de una composición entre todos. Somos realmente un colectivo que apuesta a funcionar y a crear como tal», apuntó.

En Amigos del Arte

Recientemente, A puro teatro viajó desde Batlle y Ordóñez a efectos de presentarse en la asociación Amigos del Arte de la ciudad de Minas, «un precioso lugar, con hermosas personas. Realmente fue una experiencia movilizadora para nosotros», calificó.

«Hasta ese momento no conocíamos el lugar. Después, a través de la memoria y de otros trabajos, supimos que allí había estado el querido y recordado Narciso Renom, una gran persona, con una visión increíble, quien desarrolló una gran obra en Batlle y Ordóñez, al igual que muchas amistades y mucho cariño. Junto a otra persona hicimos un trabajo sobre su vida, enfocándonos en la persona, el ciudadano, el ser humano. Cuando fuimos a Amigos del Arte, nos asombramos por la energía que se siente en el lugar, por la excelente disposición de todos para que todo saliera bien, como terminó aconteciendo», añadió.

Radio Confesionario «es como una idea loca que venimos manejando de hacer una especie de radioteatros, con gran respeto hacia quienes lo realizaron, junto a Ricardo Rivero, de FM Neutral», agregó.

A su vez, Liz Dozetas trabaja en forma honoraria en la organización Cuarto Mundo, «donde soy una colaboradora más, porque tienen una obra preciosa», enfocada a brindar apoyo integral, talleres y espacios de inclusión a niños, niñas, adolescentes y adultos en situación de discapacidad.

La comunidad de Batlle y Ordóñez está comprometida con su presente y con su futuro, más allá de que «a veces las personas nos repitamos en diferentes organizaciones e iniciativas. Circulamos entre ellas, pero sí, lo importante es que el compromiso siempre está presente, porque en realidad no queda otra que trabajar en beneficio de la comunidad de esa manera. Hay personas involucradas que tiran para adelante y que verdaderamente tienen la camiseta puesta. En general se dice que la juventud es irresponsable, carente de valores o fría. De mi parte considero que cada uno en su momento encuentra ese punto donde le brotará el alma hasta decir ‘esto es lo mío’».

La descentralización en materia cultural

Las distancias con Montevideo, con Minas y con la capital floridense son significativas a la hora de acceder a determinadas propuestas a nivel cultural, específicamente en cuanto tiene que ver con el teatro, en este caso. «Es un gran inconveniente que sufrimos porque, en muchas ocasiones, eso implica no poder participar o acceder a otras iniciativas, porque económicamente es inviable participar de determinados eventos, y porque, además de dinero, se necesita de tiempo disponible para poder hacerlo. Para llegar a cualquier lugar tenemos que disponer de entre cuatro y seis horas, algo que por cuestiones laborales no siempre puede realizarse. Para concurrir a Minas, a Amigos del Arte, algunas compañeras debieron coordinar horarios y procurar que otras personas las cubrieran en sus trabajos», citó a modo de ejemplo. En el mismo sentido, afirmó que «no tenemos un vínculo fluido en cuanto al acceso con un circuito de ómnibus o de distintas formas de locomoción». De todas maneras, el grupo A puro teatro, con el apoyo de Espacios MEC de Florida, se presentará próximamente en el teatro 25 de Agosto de la capital floridense.

Hacia fines de noviembre, el grupo estrenará una obra creada y desarrollada por sus integrantes, «el broche de oro para este año. Hemos tenido la suerte de recibir a distintos profesores que este año se han acercado a efectos de brindar diferentes capacitaciones. Entonces, poder cerrar el año con un trabajo que venimos tomándolo y dejándolo por distintas circunstancias desde hace tres años, equivale, como nosotros decimos, a parir este proyecto, algo emocionante para todos nosotros. El grupo tiene una forma muy cercana de comunicarse con los vecinos. Tenemos gente que trabaja en distintos espacios y el grupo ha sufrido variaciones en la cantidad de sus integrantes. A veces se van por un tiempo, a veces regresan… Somos un grupo abierto. A veces vienen, prueban y dicen ‘esto no es para mí’ y, por supuesto, respetamos cada decisión. Lo importante es que la gente tenga la posibilidad de acercarse sin presiones de ninguna índole y si aquí se sienten cómodos, que puedan sumarse al grupo», expresó.