“El libro reúne voces de choferes, mecánicos, inspectores, agencieros, pasajeros y familias que vieron pasar sus vidas a bordo de ONDA. Muchos relatos nacen de la memoria oral, y se recogen con sensibilidad, sin alterar la esencia de lo vivido. También incluye fotografías, documentos, letras de canciones inspiradas en la empresa y menciones a objetos simbólicos que siguen despertando emociones”. Así se anuncia el contenido de “La ONDA. Historias en movimiento”, presentado ayer sábado por su autor, Ricardo Ismael -con quien dialogamos-, en Casa de la Cultura de Minas.

«De carácter testimonial y nostálgico, recoge la memoria de la Organización Nacional de Autobuses (ONDA), una empresa que marcó una época en el transporte uruguayo y en la vida cotidiana de miles de ciudadanos. A través de relatos, anécdotas, recuerdos y documentos, el libro busca rescatar y preservar parte de nuestra identidad cultural y social, en especial aquella vinculada al Uruguay profundo», se afirma en la introducción.

«Toda mi vida escribí canciones», nos cuenta Ricardo Ismael, quien, «allá por 1995, una de mis composiciones se hizo muy conocida, la ‘Chamarrita de la Onda’». Aquella obra nació como «un homenaje a esta empresa emblemática de autobuses». Luego de la pandemia, «di un paso al costado con el tema de la música y me dediqué a escribir». En ese momento «entendí que ese homenaje debía continuar para que el galgo no dejara de recorrer las rutas nacionales», por lo cual siente que el libro «La ONDA. Historias en movimiento» es «una extensión de aquella canción que nació hace más de 30 años».

Décadas atrás, gran parte del movimiento capitalino se concentraba en plaza Cagancha, kilómetro cero desde donde partían y a donde llegaban las unidades de ONDA hacia y desde todo el país. Para quienes vivimos aquellos años y aquella efervescencia, la época resulta inolvidable y es generadora de recuerdos y de anécdotas. «Desde ahí partían también ómnibus de la empresa hacia Buenos Aires (Argentina) y rumbo a Porto Alegre (Brasil). Se congregaban todas las unidades y allí como que se ‘cocinaba’ todo el andamiaje de la empresa».

Comparando aquel bullicio permanente con la actualidad, Ricardo Ismael reflexionó que «han cambiado drásticamente las costumbres de los uruguayos», entre otras cuestiones producto del avance de la tecnología, lo que ha hecho que «muchas cosas quedaran prácticamente en el olvido. Eso ha hecho también que la propia sociedad se haya transformado en más intolerante. Yo atribuyo esa intolerancia en la gente al avance de la tecnología, porque hoy día todos están acostumbrados a tocar un botón y a tener todo en forma inmediata», lo cual «ha hecho perder ciertos valores, el respeto hacia los mayores, y por lo que uno visualiza, la situación es cada vez es peor en ese sentido. Hay una sociedad que todavía no conocemos», la cual, en su opinión, «se va degradando cada vez más, sin tener valor ni por la vida, ni por los mayores. Lo vemos a diario, lamentablemente. Basta con apreciar un informativo, simplemente eso para enterarnos de todo lo que está ocurriendo».

EL LIBRO

Como decíamos, la génesis del libro fue la canción, la «Chamarrita de la ONDA» que Ricardo Ismael dedicó a la emblemática empresa de transporte de pasajeros. Sobre «La ONDA. Historias en movimiento» contó que se trata de «una memoria anecdótica que busca darle voz a todos aquellos funcionarios que trabajaron en la empresa, que tenían esas historias guardadas en el corazón y que quizás nunca se le habían contado a nadie». Debido a que «el tiempo en la vida es tirano, porque hay gente mayor que se está yendo, quise evitar que sus historias se fueran con ellos». El propósito «perpetuar estas historias para que trasciendan en el tiempo» y para que todos «puedan saber cómo se vivía en otra época en Uruguay, cuando todo se manejaba a otra velocidad».

Aclaró que su libro «no habla de la historia de la empresa» sino que en él se reflejan «historias de vida, cosas que pasaban alrededor del camino, con las maestras, con los gurises de las escuelas, con los tarros de leche que La ONDA levantaba todos los días y en todo el país». Algunas de esas historias «causan mucha gracia porque verdaderamente son muy jocosas», mientras que otras «pueden hacerle caer algún lagrimón al lector», porque en la obra se relata, por ejemplo, la recordada tragedia ocurrida en San Ramón, Canelones, en 1955. «El coche que la protagonizó todavía está activo, rodando y nos acompañó en la presentación del libro realizada en Salinas».

Los coches de La ONDA, lamentablemente, protagonizaron accidentes trágicos a lo largo del tiempo. El autor prefirió no centrarse «en esos puntos negativos, ni en las cuestiones que llevaron a la empresa al colapso», porque, «obviamente, esa historia es muy conocida por todos». Tampoco «quise ingresar en cuestiones políticas, primero porque yo no trabajé en La ONDA y luego porque no tengo la potestad como para hacerlo». Es decir, «si bien conocí la historia, fue porque me la contaron y no porque yo la haya vivido directamente».

En varios puntos del país se han conformado grupos de extrabajadores de La ONDA, cuyos integrantes difunden las actividades que realizan a través de las redes sociales. Cada uno de ellos «comparte sus recuerdos y sus historias. Fue a partir de ellos que comencé a encontrar muchas de las historias, hasta que finalmente un grupo de trabajadores que se reúne dos veces al año me invitó a comer un asado para contarme esas historias. Ni bien llegué, las historias caían casi sin permiso, una detrás de la otra», lo que hizo que el libro insumiera nueve meses de ardua tarea de selección de crónicas y de relatos.

GIRAR POR EL PAÍS

El libro fue presentado el año pasado y en 2026 fue Declarado de Interés Turístico por parte del Ministerio de Turismo. «A partir de ello es que salimos a girar por el país con ese respaldo», comentó el entrevistado, quien presentó su obra ayer sábado en Casa de la Cultura, luego de haberlo hecho en las ciudades canarias de Salinas y de Soca.

Cada presentación se complementa con material audiovisual, una muestra fotográfica y un espacio de intercambio entre el autor y el público. «Se trata de un video de unos 20 minutos de duración que muestra cómo era el funcionamiento de la empresa y un poco de su historia. Y, por supuesto, está presente la canción ‘Chamarrita de la ONDA’. Luego brindamos una charla acerca del proceso creativo del libro. En Minas nos acompañó Carlos Cancelo, exchofer de ONDA, quien participó en el libro a través de varias historias. De hecho, ahora estoy escribiendo un nuevo libro sobre él, que se llamará ‘Las aventuras del bichero’. Él era estudiante de Ciencias Económicas en ese momento y varias de las historias que me contó en el libro son muy jocosas, ya que hacía muchas bromas junto con sus compañeros de La ONDA y ahora me está contando un montón de historias», porque «ante cualquier animal que veía en la ruta, se bajaba del ómnibus a recogerlo. Hasta llegó a andar con un puma en La ONDA. En una ocasión tenía una víbora en el bolsillo y en plaza Cagancha, un compañero que vendía boletos, solía hacerles bromas a las muchachas de la empresa. Él tenía una víbora de goma con las que las asustaba, solo para llamar la atención, para hacerse ver. Carlos Cancelo se la cambió por la víbora verdadera y cuando hizo su habitual gracia, comprobaron por sus movimientos que era real. ¡Aquello fue el desparramo generalizado!», relató entre risas.

CONTRA EL OLVIDO

Ricardo Ismael nos comentó que su libro es una especie de alegato contra el olvido, ya que «historias como estas no pueden perderse con el tiempo. Hablan de nosotros como sociedad». Por eso trató de documentarlas y dejarlas plasmadas en el libro. «Son historias que se generaban en los pasillos de los ómnibus, entre los asientos, de un asiento al otro. ¿Cuántos matrimonios se habrán formado en un ómnibus de ONDA, con el rugido del motor de fondo?» Para el escritor, resulta enriquecedora cada presentación por el intercambio que se genera con el público en cada una de ellas, entre «personas que conocieron lo que fue el fenómeno de La ONDA y las nuevas generaciones interesadas en conocerlo. Presentar el libro es, ante todo, un encuentro entre amigos, porque se conforma un ida y vuelta y cada persona aporta sus historias vinculadas a La ONDA, en el marco de una charla abierta, porque quienes formamos parte de una determinada generación tenemos alguna historia o alguna anécdota relacionada con esta emblemática empresa», concluyó Ricardo Ismael, autor del libro «La ONDA. Historias en movimiento», presentado en la noche de ayer en Casa de la Cultura de Minas.