Se celebró ayer en Rambla Esther More el cierre del Festival de Arte Urbano Wang, un evento artístico uruguayo organizado por el colectivo Casa Wang, que busca revitalizar espacios públicos, en este caso en Minas, mediante la creación de murales de gran formato y actividades culturales. Las actividades Incluyeron murales intervenidos, actividades culturales y talleres, buscando revitalizar barrios y fomentar la continuidad del arte en la comunidad.
INICIATIVA INEDITA
Carla González, coordinadora departamental de Espacios MEC, del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), recordó que el festival es “una iniciativa inédita para y Minas y el departamento, a cargo de Casa Wuang, un colectivo artístico que viene realizando cuatro festivales en Montevideo y por primera vez se animaron al interior, ganaron un fondo concursable, lograron mucho apoyo de la Intendencia y también de privados. Eso se tradujo en seis días de trabajo muy intenso, que vienen de más de seis meses de preparación, con 15 muros intervenidos que generan un circuito que se puede recorrer caminando en hora y media. Esto tiene reminiscencia a cultura local que trajo a Minas a pintar, a tres invitados internacionales, una mexicana, otra argentina y un brasileño. Tuvimos a nuestro mayor exponente local de la última década, Diego Bezón, otra barra de jóvenes de Montevideo, Canelones, Treinta y Tres y un equipo de producción muy grande”, indicó.

DIALOGO CULTURAL CIUDADANO
Resaltó que el festival no solo fueron los muros, sino también “una grilla de actividades paralelas que puso en diálogo a diferentes puntos culturales de la ciudad. Es un desafío y la gente va a sorprenderse encontrándose con los muros. También se hizo un taller donde se formaron varias personas a nivel local, que seguramente también quedaron copadas con seguir pintando. Hay toda una intención también de darle continuidad al trabajo, porque Casa Wang tiene ganas de seguir generando cosas, y nosotros de seguir apoyando porque entendemos que nos genera un potencial de trabajo enorme”, comentó.
González resaltó que varios de los puntos que que se escogieron en el festival, “involucran zonas de barrios que estaban muy vulnerables, donde el muro termina siendo una excusa también para que se refuerce la iluminación y se puedan hacer otras mejoras. Tenemos que resaltar que prácticamente todas las áreas de la Intendencia participaron de una forma u otra, área de Turismo e Higiene estuvieron convocando. Hubo un montón de apoyo”, aseguró.
VALORACION A LA RENOVACION
Reconoció el trabajo del artista minuano Diego Bezón. “Hace aproximadamente ocho años coordiné con el colectivo Licuado, que habían ganado un proyecto, la pintada del primer muro en el Liceo Fabini. Y hay algo que que me gustaría contarle a la gente, que la persona que estaba pintada ahí no era Fabini, era la foto de un amigo de los pintores emulando a Fabini. Ahora sí está Fabini y pintado por un artista local que fue alumno del liceo. Sé que a veces hay como un poco de resistencia, el mural original, el colectivo que lo hizo no tenía ganas de restaurarlo, prefería que se hiciera algo nuevo, y eso abrió la posibilidad a esta renovación. Así que, a no tenerle miedo a las renovaciones, que están buenas también. El arte se trata de eso también”, concluyó González.
CELEBRACIÓN DE MURALES
El Festival Wang, dirigido por Pilar Barreiro Castiglioni, es una celebración de murales que involucra a la comunidad y artistas de diferentes países, generando un impacto positivo en Minas a través de arte urbano y diversas actividades culturales.
En dialogo con Primera Página, Castiglioni, explicó que se trato de una fiesta de murales que interviene una ciudad, en concreto un territorio. “Tomamos insumos de la comunidad y las actividades que suceden acá y de toda la actividad cultural que rodea a una comunidad. Son 15 murales todos importantes, con sus particularidades, sus diseños, técnicas distintas y también su geografía. Por ejemplo, en el Mirador de la Rambla, que son tres muros bastante grandes y complejos porque tenían bastantes desniveles, creo que no se resalta uno sobre el otro, sino las diferencias. A cada uno le va a gustar uno distinto”, aseguró.
ANTECEDENTES VARIOS
Manifestó que el Festival Wang en Minas generó varios antecedentes. “El primero fue salir de Montevideo, después tuvimos una convocatoria de artistas donde se presentaron más de 300 personas del mundo, desde África, Angola, muchos países, y a la vez logramos algo que añorábamos mucho, poder tener actividades paralelas. Tuvimos cine, convocatoria de Amigos del Arte, mujeres creadoras, Imperativos Categóricos tocaron en la Casa Encantada, tuvimos caminatas, visitas de Creciendo Juntos y del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa). Logramos crecer y establecernos mucho más incluso en la comunidad, con un trabajo de ocho meses, y me animaría a hablar, a decir, que involucramos más de cien personas trabajando en distintas cosas”, indicó.
BALANCE POSITIVO
Castiglioni hizo un balance positivo, “sobre todo con la gran apertura que tuvimos de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), con un respeto y una confianza, cuando el proyecto capaz que no se conocía tanto. Es muy difícil confiar en un proyecto de arte urbano, no es como de música. Creo que es un triunfo a las políticas públicas, que es lo que hace que este festival sea posible a nivel de apoyos, porque no solo fue un apoyo económico, sino de logística, andamios, alimentación, hospedaje y transporte. Llegamos a una escala también, de que abarcamos todo el rango etario, porque tenemos a los niños en el jardín de infantes, a los chiquilines de INISA que están privados de libertad, trabajamos también con adolescentes y con adultos mayores. En definitiva, se hace positivo, pero también para construir como una unidad con todo el planteo artístico, concluyó.