La Asociación Amigos del Arte, el Centro Cultural Casa Encantada y el Centro Cultural Casa Lorca conviven armónicamente en la ciudad de Minas, donde solemos quejarnos por la falta de propuestas interesantes. Cada uno de ellos con su perfil, impulsan que la cultura y el arte lleguen a todos y que a su vez dejen huella. Hoy profundizamos en el trabajo de Casa Lorca en diálogo con el presidente de su Comisión Directiva, Mauro Alayón.

LA DOCENCIA

Mauro Alayón nació en Aiguá, departamento de Maldonado, y optó por la literatura porque a los 16 o 17 años «empecé a encontrar allí un lugar de bastante comodidad, bastante bueno, un refugio, y también de bastante curiosidad, que hizo que, a los 18, después de haber terminado el liceo, me inscribiera para cursar profesorado de literatura. Eso fue determinante para que me quedara con esta profesión, que empezara a trabajar y que siguiera hasta el día de hoy muy vinculado a la literatura todo el tiempo». Se recibió en 2004. Desde siempre tuvo un vínculo muy cercano con la ciudad de Minas porque «hice un año de bachillerato aquí» y ya que en profesorado «tenía compañeros de Minas». Por eso, «cuando me recibí me vine a trabajar acá, hice muchos amigos aquí, en una edad muy importante en la vida, entre los 23 y los 30, trabajé en otros lugares y en 2022 volví a radicarme con mi familia en Minas, porque es un lugar que me gusta mucho». Alayón desarrolla su actividad docente en el Liceo Nº1 Eduardo Fabini. «Trabajo solo allí, en el turno de la mañana y eso es importante para, en la tarde, poder hacer otras cosas -más allá, por supuesto, de compartir con mi familia-, cuestiones vinculadas con la investigación, así como también la tarea propia de Casa Lorca».

CASA LORCA

El docente se vinculó al Centro Cultural Casa Lorca en 2024 «porque querían abrir un taller literario y acepté el desafío. Trabajé durante ese año, un poco mezclando taller literario y club de lectura, que no era lo mismo. La propuesta anduvo muy bien, se formó un grupo muy lindo, con mucha calidad, con un perfil de gente muy interesante que levantó mucho ese espacio». En 2025 continuó con esta iniciativa, «pero ya más en un formato club de lectura, no tanto de taller». En el presente año continúa abierto el club de lectura, «con un muy buen número de asistencia, con un lindo grupo de muy buenos lectores». Desde 2024, además, es integrante del Centro Cultural Casa Lorca desde otra faceta, ya que «empecé a colaborar en algunos otros roles, más que nada comencé a armar algunas presentaciones de libros y de autores, algunas mesas de presentaciones con características especiales», en las cuales «lo que intentamos fue tratar de que algunas presentaciones de libros fueran un enfrentamiento, de alguna manera, entre el autor y los lectores, o sea, el plan no fue apelar a docentes, a críticos o a periodistas, sino que las presentaciones las hicieran los propios lectores. Eso estuvo bueno, funcionó muy bien y a partir de ahí nos generó mucho entusiasmo y confianza para encarar la realización de otras actividades».

LA PROPUESTA

Consultado sobre las características que definen al Centro Cultural, Alayón respondió que, ante todo, el espíritu de Casa Lorca es el de «tratar de aportar un granito de arena a la vida cultural de Minas, a las cosas que hay en la ciudad», por cuanto el plan es «pensar actividades, presentaciones, conversatorios, ciclos de cine que puedan ser originales y que puedan captar la atención de la gente de Minas», para, de esa manera, «ir formando una masa de espectadores, de gente que está muy pendiente de lo que vamos pensando y armando y, de esa, forma tener mucha presencia a nivel cultural».

ACTIVIDADES

Para las cuatro semanas que conforman cada mes, desde hace dos años Casa Lorca ha diagramado una estructura de actividades que incluyen toques en vivo, conversatorios, cine foros y la presentación de libros. Cada seis semanas, se presenta una muestra de artes plásticas. «Todo ello genera una interacción, con el propósito de que nos visiten públicos diferentes para que, de ese modo, el Centro siga creciendo y que la gente encuentre un lugar del que se vaya contenta y al que quiera volver».

Hace unos años, en charla con Daniel «Pelado» Fernández en Casa Encantada, nos contaba que a los minuanos nos sigue costando apropiarnos de los espacios culturales. Respecto a este tema, y a partir de la experiencia en Casa Lorca, Alayón opinó que «en cierta manera, la gente sí se apropia. A eso lo percibimos con los socios, con algunos amigos que, más allá de que no estén en roles de directiva o en roles oficiales, igualmente colaboran con nosotros cuando necesitamos gente para hacer algunas tareas. Se apropian en el sentido de proponer, conversar, conocer a una persona que hace determinada cuestión o que toca determinada cuestión, o que estuvo en tal lugar y nos ofrecen el teléfono de contacto y la experiencia. Mucha gente se pone a las órdenes, algo que para nosotros es muy importante».

En general, «la respuesta es buena; somos bastante horizontales y tratamos de brindar mucha apertura y participación a la mayoría de las personas».

CIRCUITO CULTURAL

«Tiene varias etapas, momentos, épocas», respondió acerca de cómo aprecia el circuito cultural de Minas, al que define como «interesante». El vínculo de Casa Lorca con Casa Encantada y Amigos del Arte es «estrecho y muy positivo» y hace que «sepamos qué es lo que hacen, más o menos conozcamos sus agendas y tratemos de no superponernos».

En el marco del lanzamiento de la temporada otoño-invierno, realizado en plaza Libertad, las tres instituciones efectuaron una presentación conjunta. «Hicimos un stand y se armó una red de cultura de Lavalleja. Pero en el tema de la cultura, más allá de los entusiasmos, lo que es muy importante es sostener, esa es una palabra clave, hay que sostener, y para eso hay que organizarse, hay que sumar gente, hay que distribuir roles, porque a muchas de las tareas nosotros las hacemos con un presupuesto acotado, o sea, no recibimos un salario por la gestión, lo hacemos enteramente ‘a pulmón’, mantenemos los lugares y gestionamos todo, pero bueno, las horas que le dedicamos a la gestión son todas honorarias, algo que sucede en todos lados», lo que puede generar que «muchas veces las personas se cansen, les quite tiempo para otras cosas y los lugares decaigan».

Más allá de ello, en Minas «siempre ha habido voluntad de mantener estos espacios abiertos y eso es lo importante. En Casa Lorca, cada mes recibimos un montón de gente que se va agradecida por las convocatorias, gente que repite todos los años que vienen y se quedan muy contentos con nuestra propuesta».

DÍA DE LA MUJER

Desde que Casa Lorca abrió sus puertas, impulsó la realización de una muy interesante actividad (8Minas) que es presentada cada 8 de marzo, en el marco del Día de la Mujer, con la exposición de fotografías de mujeres protagonistas del quehacer local. «Es la iniciativa más importante, es la única muestra que produce Casa Lorca, y es muy original: son ocho fotógrafas que fotografían a ocho mujeres de Minas, y la exposición es presentada en un día muy importante». A la apertura de la muestra «asisten las fotógrafas y las fotografiadas, y sus familias. Este año, además, hubo un toque. Es un día en el cual cruza mucha gente por acá y realmente la calidad de la muestra es muy destacada». En unos meses, la muestra «comenzará a girar por otros espacios, será itinerante, por lo que los trabajos seguirán mostrándose y eso es muy importante para todos».

AGENDA CONFIRMADA

Intensos serán los próximos meses en Casa Lorca. El viernes 24 de abril estará presente el escritor Riccardo Boglione, nacido en Génova, Italia, y quien desde 2006 está radicado en nuestro país. «Es especialista en artes plásticas y tiene una carrera bastante extensa. Eligió Casa Lorca para presentar el libro que se llama OO. Él se dedica a la literatura experimental, son libros extraños y conceptuales, en este caso basado en cierta predilección por Juan Carlos Onetti. Él juega con el apellido Onetti y realiza una especie de propuesta con la letra O».

El 25 de abril se presentará la rapera uruguaya Malapraxis, «una joven de poco más de 20 años y que abrió el último Cosquín Rock. Es una artista emergente y nos gustó mucho su propuesta que nos llegó a través de un músico de Minas que integró su banda en su momento». Dentro de sus canciones «hay un verso famoso que dice ‘Las estrellas no tienen novio, Lorca me lo dijo’, y a partir de ahí empezamos a generar el nexo». A su vez, «nos interesaba mucho también como un toque que pudiera atraer gente joven». La actividad comenzará a las 21 horas y las entradas anticipadas ya se encuentran a la venta a través de las redes sociales de Casa Lorca.

El 2 y 3 de mayo, Casa Lorca propiciará la realización de un festival de grafitis, a cargo de una artista plástica uruguaya conocida como MIN8, quien el sábado 2 dictará un taller teórico y el domingo realizará la parte práctica en la Plaza de Deportes Nº 1, en barrio Olímpico. El taller está dirigido a 15 personas.

El 9 de mayo será el concierto de Camila Ferrari, «artista uruguaya emergente que tiene menos de 35 años, quien también estuvo en el Cosquín Rock». El viernes 15 de mayo retornará a Casa Lorca Leila María Guerrero, «la mayor traductora de García Lorca al portugués. La actividad se denomina Lorca americano y se centra en los viajes que hizo Federico García Lorca por el continente americano y también en su estadía en Estados Unidos».

El sábado 16 de mayo estará presente Guillermo Wood, director de cine uruguayo, documentalista, «quien va a exhibir un documental, un mediometraje de 40 minutos sobre personas que viven en el norte del país y a quienes siguió durante un tiempo. Junto a él vendrá una violinista de origen serbio, que toca en la orquesta nacional y que además participa en la banda sonora de la película. Después de la exhibición del mediometraje harán un pequeño concierto sobre la película y otros temas».

ENTUSIASMO

«El plan es que en las cuatro semanas de cada mes haya un poco de todo: artes plásticas, cine, música y presentación de libros». La actividad no se detiene y el 30 de mayo a las 18:00 horas «presentaremos un libro de poesía de un amigo de la Casa, Pablo Thiago Roca, actual director del Museo Figari, responsable de un proyecto que se llama Arte Otro, que busca nuclear a artistas emergentes y a artistas del interior o que estuvieron en situaciones de reclusión, que no son muy visibilizados. Él trata de rescatarlos». El autor presentará la tercera parte de una trilogía que empezó hace 15 años.

Se nota el entusiasmo que el docente mantiene frente a la tarea que cumple en el Centro Cultural Casa Lorca. «Para nosotros es una forma que nos ayuda a vivir, a mantenernos activos, que nos da expectativa para que las semanas estén buenas, para que cuando llegue el fin de semana tengamos cosas para hacer, para recibir gente», en coordinación con otros actores de la sociedad, de los más diversos rubros de actividad, porque con estas iniciativas «los hoteles trabajan, también los restaurantes, las agencias de ómnibus, y todo eso es muy importante. Queremos hacer las cosas en serio y bien, que venga público, que los artistas se vayan contentos. Todo ello nos genera mucho entusiasmo, más allá de que estamos desde el dos o el tres de enero arriba de todo esto, con la cabeza bastante ocupada para definir en qué momento irá cada cosa, para convocar y para llevar adelante todo el proyecto».

A su vez, desde la Comisión Directiva de Casa Lorca se busca profundizar el vínculo con los socios del Centro Cultural, para «conocer la opinión de ellos sobre algunas cuestiones. A muchos los conocemos porque vienen acá, pero otros no lo hacen tan asiduamente. En el futuro próximo vamos a idear alguna encuesta y a recabar informaciones para después invitar a la gente a que se acerque».

En Casa Lorca, además de todas las actividades comentadas, se brindan talleres de miércoles a viernes. Los interesados en participar en ellos deben conectarse directamente con los profesores de cada disciplina para recabar la información que necesiten y sumarse a la propuesta elegida.