El Movimiento Scout es una organización mundial para jóvenes que enseña valores, amor por la naturaleza y ayuda a la comunidad a través de juegos y campamentos. Fue fundada en Inglaterra en 1907 por Robert Baden-Powell. En Minas, el Grupo Scout Guaraní fue creado el 7 de mayo de 1993. Los domingos se reúne en el vagón cedido por AFE y ubicado en parque Rodó. Dialogamos con uno de sus impulsores y principal referente, Leopoldo Lecour.

Hace 74, Leopoldo Lecour nació en Montevideo. Desde hace 34 años reside en la ciudad de Minas. Con 13 años, y tras la invitación de un amigo, ingresó al Movimiento Scout. «Me invitó al Séptimo de Montevideo, que se reunía en parque Rivera. La experiencia me gustó de entrada. Me enganché con el movimiento y he seguido en él toda mi vida», comentó.

HISTORIA

Lecour compartió con Primera Página Dominical los orígenes y parte de la historia del Movimiento Scout a nivel mundial, el cual cuenta con alrededor de 70 millones de integrantes, entre adultos y jóvenes. Surgió en Inglaterra, «a impulso de un militar -como yo-, Robert Baden-Powell, en el marco de incursiones que Inglaterra realizaba en el continente africano. Él estuvo allí en la última década del siglo XIX como capitán de dos o tres regimientos para garantizar la seguridad». Regresó a Inglaterra y nuevamente fue destinado a África, a una zona donde había colonos holandeses, quienes «comenzaron a explotar a los africanos, a quienes les pagaban sueldos muy pequeños y les hacían trabajar durante jornadas terribles, lo cual provocó una sublevación (la Guerra de Bóer) que tuvo dos etapas (1880–1881; 1899–1902)».

En esas circunstancias, Baden-Powell fue enviado nuevamente a territorio africano a cargo de dos regimientos en la ciudad de Memphis, «donde los colonos holandeses combatían a los zulúes. Powell armó un fuerte, una empalizada cuadrada y estableció su cuartel general desde donde intentó pacificar la situación. Un gran número de africanos se refugió en el fuerte de Powell, algo muy similar a lo que ocurre en la actualidad con las Misiones de Paz de Naciones Unidas en África», relató.

Con capacidad colmada, Baden-Powell necesitaba de apoyo y de armamento que debía solicitar a otras bases inglesas, las cuales estaban situadas a grandes distancias de este fuerte, sin mayores posibilidades para establecer una comunicación fluida y eficaz. «Baden-Powell conformó entonces un grupo de chiquilines, de cadetes de 14 a 16 años, a los cuales enseñó a utilizar el mapa y la brújula, a cómo orientarse y a cómo camuflarse para que no fueran divisados, para poder recorrer 400 o 500 km, transmitir su pedido de ayuda y volver con la respuesta. Se sorprendió por la eficiencia del sistema que había creado y por la respuesta de los adolescentes. Esto hizo que, al retornar a Inglaterra, tuviera la idea de conformar un movimiento juvenil para la paz y no para la guerra, a través del cual formar en valores».

En Inglaterra, en aquella época, «encontró que la juventud estaba desganada, sin voluntad, a la deriva, consumiendo tabaco y alcohol, lo cual lo convenció aún más sobre la necesidad de crear aquel movimiento. Había escrito un manual militar en el cual enseñaba topografía, la utilización de la brújula, del mapa, el camuflaje y la orientación. En principio estuvo dirigido a soldados, pero luego fue un texto compartido en las escuelas».

Baden-Powell organizó un campamento experimental en la isla de Brownsea. La actividad se extendió por 11 días y convocó a 30 jóvenes provenientes de tres colegios de diferente nivel socioeconómico, a quienes solicitó que se vistieran de un modo similar. «De esa manera nació el uniforme del Movimiento Scout, que nada tiene que ver con ninguna referencia militar», aclaró especialmente el entrevistado. De esa manera, el Movimiento Scout transitaba sus primeros pasos para luego desplegarse por el mundo.

«¡Siempre listos!» es «nuestro emblema a nivel mundial». La flor de lis es un símbolo universal y el emblema mundial del movimiento scout, adoptado por su fundador, Robert Baden-Powell, a partir de las antiguas marcas de los mapas y brújulas que señalaban siempre el norte. Representa la guía, el honor, la hermandad mundial y el camino recto que un scout debe seguir en su vida.

ACLARACIONES

Leopoldo Lecour dejó bien en claro que el movimiento creado por Baden-Powell «no es religioso-confesional», es decir que «no está apuntado a una religión específica», más allá de que lo religioso, «en el sentido de la espiritualidad, está implícito en el movimiento». Comentó que las reuniones comienzan a partir de «una formación en herradura en la cual se izan a la bandera del país y la del grupo, donde todos hacen un saludo específico y después se reza una oración extraída de San Ignacio de Loyola, la oración de la amistad, la cual no refiere a ninguna religión».

Precisó también que se trata de un movimiento «absolutamente apolítico».

EN MINAS

Al radicarse en nuestra ciudad, 34 años atrás, Lecour notó que había habido manifestaciones del Movimiento Scout en el pasado pero que se necesitaba de un nuevo impulso. Anteriormente, había conformado un grupo en Paysandú, donde residió previo a arribar a nuestra ciudad. Las primeras gestiones para concretar esta iniciativa las realizó ante el entonces intendente de Lavalleja, el escribano Héctor Leis Riccetto, a efectos de contar con un lugar físico en el cual desarrollar reuniones y diferentes actividades. El lugar elegido fue el parque Rodó de la ciudad de Minas. Con el visto bueno de la intendencia, el Grupo Scout Guaraní comenzó a reunirse el 7 de mayo de 1993.

A través de los medios de comunicación se realizó una amplia convocatoria a interesados en participar de esta iniciativa. Más allá del espacio físico, el movimiento debía contar con una sede propia en el lugar. De esta manera se gestionó ante las autoridades de AFE (Administración de Ferrocarriles del Estado) de la época la cesión de un vagón que pudiera funcionar como tal. El presidente de la empresa estatal era Michael Castleton y accedió al pedido. Claro, restaba concretar otra etapa igualmente dificultosa: trasladar el vagón hasta el parque Rodó. «La intendencia nos cedió una chata para poder transportarlo y se utilizaron dos grúas para cargarlo. En el recorrido, la altura del vagón hacía que el techo chocara con los cables de UTE en las esquinas, por lo que nos acompañaba una camioneta con funcionarios de la empresa, quienes levantaban los cables para que el vagón pudiera pasar sin mayores dificultades». Se trató de una jornada lluviosa y el traslado insumió 12 horas de arduo trabajo.

Las reuniones del Grupo Scout Guaraní siguen realizándose en el vagón dispuesto en parque Rodó los domingos de 10:00 a 12:00 horas. «No hemos parado de funcionar, excepto durante los dos años de la pandemia. Empezamos con unos 40 chiquilines y tuvimos una época espectacular donde éramos 60. Ahora somos muy poquitos, la pandemia incidió fuertemente en ese sentido», analizó.

En la actualidad el grupo cuenta con unos 15 integrantes y con cuatro dirigentes, por lo que realiza una nueva convocatoria para ser parte de este movimiento. Los interesados en profundizar sobre información al respecto pueden hacerlo en forma directa comunicarse a los celulares 093 515 390 o 098 836 370.

FUNCIONAMIENTO

El énfasis del movimiento está colocado en la juventud porque «seguimos fielmente todo lo creado por Baden-Powell. Contamos con un código ético que se llama la Ley Scout, que tiene 10 artículos y que promueve los valores de lealtad, empatía y de la discrepancia civilizada, a diferencia de lo que lamentablemente sucede en la actualidad donde la violencia ha ganado tanto espacio».

En ese «camino de formación» se plantean actividades prácticas y útiles para la vida, «como orientar un mapa, orientarse con una brújula si se no tiene GPS, saber realizar primeros auxilios, trabajar con la naturaleza, hacer construcciones con palos y amarres y nudos, armar una carpa, un refugio, prender un fuego con seguridad y cocinar sobre él, todo ello a través de juegos que les planteamos a los chiquilines».

EVENTOS

Grupo Scout Guaraní ha participado a lo largo de su trayectoria de diferentes eventos y actividades. Hace una década, en playa Las Cañas de Fray Bentos, marcó presencia en un encuentro nacional que reunió a varias asociaciones, donde se contó con la participación de mil scouts que acamparon allí durante una semana. También ha sido parte de un evento anual a nivel mundial, denominado Jamboree, realizado en Chile, en el cual participaron unos 500 uruguayos.

Los integrantes del Movimiento Scout también hacen campañas en apoyo a la comunidad, entre ellas, la de «Limpiar el mundo», promovida por Naciones Unidas. En Minas se trabajó en la limpieza de cursos de agua como cañada Zamora y arroyo San Francisco.

En ocasión de la peregrinación a la Virgen del Verdún, integrantes del Movimiento Scout brindan su ayuda a quienes así lo necesitan en su ascenso y descenso al cerro. También han efectuado campañas de recolección de ropa en ocasión de inundaciones o cada vez que una situación puntual así lo requiere.

EN KINSHASA

Leopoldo Lecour, como integrante del contingente uruguayo, y por fuera de su actividad específica, visitó la ciudad de Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo, donde participó de reuniones del Movimiento Scout local. «Compartí un campamento, estuve a cargo de una parte y en la despedida me entregaron un tótem con la figura del león, uno de los animales más emblemáticos para ellos, junto al búfalo y al elefante. Fue una distinción y un honor muy grande para mí», finalizó.