Hasta ahora era, es, el tema de las bicicletas. Estas, desde siempre, circulan en la calle y corren riesgos que deberían evitarse.
La inmensa mayoría de los ciclistas no utiliza casco ni ningún otro implemento de seguridad y es usual verlos sin luces circulando por la noche. Más allá de que los ciclistas deberían utilizar siempre elementos de seguridad reglamentarios, comenzando por el casco, es importante que el gobierno departamental considere el establecimiento de ciclovías, que serán quizá más difíciles de diseñar en el centro de Minas, con calles y veredas angostas, pero que más tarde o más temprano deberán crearse. Las bicicletas no deben circular por las mismas vías que los automóviles, las camionetas, los camiones y los omnibuses.
Además, desde hace unos años, y de manera creciente, los peligros se han multiplicado con la proliferación en el uso de monopatines eléctricos. Son cómodos, son baratos -tanto su compra como su uso-… y son rápidos. Y los vemos pasar por la calle, raudos, manejados por adultos, por intrépidos jóvenes… y por escolares con túnica y moña. Ninguno de ellos lleva casco, generalmente. Y todos van por la calle, porque las veredas minuanas a gatas puede transitarse a pie, porque su estado suele ser penoso. Difícilmente ni siquiera una silla de ruedas pueda circular por la mayor parte de las veredas minuanas. Pero esa es otra historia.
Las calles de Minas y de muchas otras localidades del país, son angostas, caóticas y peligrosas, sobre todo para quienes circulan por ella con bicicletas y monopatines eléctricos, pero también para peatones y para conductores de motos y automóviles. Deberíamos pensar en las ciclovías, y pronto, para evitar siniestros y desgracias.
Eso significará, irremediablemente, menos espacio para circulación y/o estacionamiento de automóviles, camiones y motos. Es la única manera de generar ciclovías en algunas partes de Minas y en otras ciudades. Quienes utilizamos automóviles deberemos aceptar esa molestia y esa limitación para la circulación y el estacionamiento, porque es imprescindible para un mejor ordenamiento urbano y para cuidar la vida y la integridad física de las personas.
(Nota de Redacción: agradecemos a un amable lector de Primera Página que nos advirtió sobre el riesgo creciente que significa el uso de monopatines eléctricos en la vía pública)