El Centro Juvenil Entresierras abrió sus puertas para compartir una muestra del cierre del primer semestre de 2026, de los talleres de cocina, ajedrez, apoyo educativo, barbería, comics, deportes, campamento, escritura recreativa y expresiones artísticas, que realizan las y los adolescentes de entre 12 y 18 años que allí asisten. Estuvieron acompañados por los docentes, educadores y equipo de trabajo de Entresierras, e invitaron a la comunidad a la muestra.

VOCES

Primera Página conversó con Natalia Dorta, coordinadora del Centro Juvenil Entresierras, los educadores Manuel Vera, el maestro Leonardo Lescano y el educador de profesión peluquero y barbero Benjamín Amorín.

Dorta manifestó que “la idea de esta muestra es, además de mostrar el trabajo que hacemos, abrir y mostrar el centro para que la comunidad lo visualice, y a su vez poder difundir lo que hacemos en Entresierras. El centro participa durante todo el año en distintas actividades, la idea es que los chiquilines además de transitar por este espacio, puedan transitar por los otros espacios como los centros educativos, la feria y otros lugares, para que el centro juvenil y la adolescencia sean parte y compromiso de la comunidad”.

 

Taller de gastronomía, trabajando e invitando, para comprobar las exquisiteces que allí se preparan.
Taller de gastronomía, trabajando e invitando, para comprobar las exquisiteces que allí se preparan.

MUESTRA

La muestra fue hecha con las actividades de los talleres sobre los talleres que hicieron durante el año. “Algunos continúan para la segunda parte del año y otros no, y después a fin de año hacemos otra muestra como el cierre de actividades”, dijo Dorta.

Al preguntarle a Manuel Vera cómo es trabajar en el centro, fue enfático: “¡Es precioso! No hay actividad más linda que trabajar con jóvenes, son el pulso vital de la sociedad. Hemos estado recorriendo liceos y UTU, invitando a más jóvenes a acercarse, queremos abrir bien las puertas a la sociedad, buscamos quitar un poco los prejuicios que a veces hay. Esa creencia que el centro juvenil es un lugar donde van solo cierto tipo de jóvenes. ¡No es así! Acá pueden venir todo tipo de jóvenes. Se trabaja en distintos talleres, son proyectos preciosos, pensados, abiertos, de mucho diálogo y comunicación con los y las adolescentes. Hay un espacio de apoyo para quienes tienen dificultad para estudiar o hacer deberes o trabajos en la casa. Hay acceso a librería y se les ofrece almuerzo y merienda. Entresierras es un espacio para apoyar no solo a los jóvenes sino a también a la familia de los jóvenes”.

COMICS Y PLAZA DE DEPORTES

Dorta detalló las novedades, como el taller de comics, facilitado por Espacios MEC: “es algo muy novedoso, está muy bueno, están viniendo chiquilines de CECAP, lo que sentimos como muy bueno el abrirnos con espacios para todos los chiquilines, hay lugares todavía para asistir a este taller, los que se quieran sumar. A su vez dos veces a la semana van a la Plaza de Deportes, Manuel Vera los acompaña, es de gran disfrute para los chiquilines”.

 

Taller de peluquería, mirando un futuro laboral y social con compromiso.
Taller de peluquería, mirando un futuro laboral y social con compromiso.

EQUIPO

Respecto al equipo técnico que acompaña a los jóvenes en el centro, Dorta señaló que “yo soy la coordinadora y soy trabajadora social, tenemos una psicóloga y otra trabajadora social, un maestro, dos educadores, una educadora y dos talleristas. Se hacen evaluaciones periódicas de los procesos de los chiquilines, sus desempeños, sus necesidades, lo que podemos buscar para hacer mejor su desarrollo. Así como todo lo que trasciende las actividades, como son los procesos familiares, educativos, de salud mental, coordinamos con los centros de salud, con los liceos. Es la manera de intervenir, hacer un abordaje integral, que acompaña todo esta otra parte de talleres”.

CANTIDAD

La coordinadora Dorta señaló que “el convenio es por 50 chiquilines, vienen algunos menos a diario, porque no todos vienen todos los días o a todo el horario, es una propuesta flexible. Algunos este año tuvieron que optar por el turno de la tarde y el centro juvenil sigue siendo de referencia para ellos en las vacaciones. Todos los años egresan chiquilines, los que cumplen 18 años, a veces se les pide una prórroga cuando están por cumplir 18, la mayoría todavía necesitan un tiempito más de acompañamiento, es algo propio del sistema. No es que cumplen 18 años y al otro día ya están prontos para salir al mundo laboral, requieren siempre apoyo y ese último empujoncito”.

INSCRIBIRSE

Para asistir a Entresierras lo primero es que visiten el centro, “que vean cómo funciona, lo que se hace, cómo es el lugar, las actividades. En esas visitas a otras instituciones, invitamos a los jóvenes a que se acerquen. Si deciden asistir al centro, tienen que hacerlo con un adulto que lo inscriba, hacer un acuerdo de participación, de los días según las actividades e intereses del chiquilín o la chiquilina”.

HERRAMIENTAS

Entre los talleres, algunos impulsan a que fuera del centro se puedan desarrollar como fuente laboral a futuro, como la gastronomía y la peluquería, entre otros. Dorta señaló que “la idea es que ellos tengan herramientas que sirven para la vida, primero que nada. Que en el proceso de autonomía alguno de ellos pueda despertar un interés específico y en muchos de ellos termina siendo una alternativa laboral, o no. Y esto tiene de bueno, que genera la responsabilidad de llevar adelante, de hacer lo que aprendió en equipos. Se están capacitando y se están formando para el mercado laboral, como es cumplir horarios, reglas, es una primera aproximación a la vida adulta, a tener que referenciar, a aceptar determinadas reglas de convivencia y de participación. Nosotros les decimos que es como un ensayo para la vida adulta. Entresierras es un centro educativo no formal, pero tenemos horarios, reglas, e intentamos lo mejor para ellos”.

INSERCIÓN LABORAL

Respecto a la inserción laboral, Dorta recordó que “hemos tenido suerte, se han hecho convenios en los últimos años con la IDL y con la Junta Departamental y hemos podido derivar a jóvenes que hacen becas laborales, que es una oportunidad tremenda. La idea es motivar a que otros espacios puedan llegar y acompañamos después el proceso, para que tengan la oportunidad de formarse y capacitarse en el área laboral. La idea es desde el centro acompañar el egreso, la inserción al mercado laboral, el currículum, las aptitudes laborales”.

LIBRO

El libro “Cuentos para crecer juntos y juntas”, que se publicó una bellísima primera edición, y se va a publicar otra edición auspiciada por la Junta Departamental de Lavalleja, cuya presentación se realizó en el Instituto Fabini hace unas semanas atrás, no podía faltar al hablar de las actividades, Dorta destacó el trabajo de los jóvenes escritores, ilustradores y el impulso que les dio el profesor Vittorio Pilone para concretar el libro. Hay expectativas de la creación de otro libro, en el que ya están trabajando.

ADOLESCENTES

¿Es difícil trabajar con adolescentes? Dorta respondió que “tiene sus complejidades, como las otras etapas de la vida. Algunos trabajamos también con infancia y primera infancia y requiere su atención, su técnica, todo. Es más el trabajo con ellos en estas edades y también con las familias que los referencian. Las familias están presentes, cada una a su manera, pero está presente, algunos más activamente, pero siempre teniendo al centro como referencia, eso es importante. Somos un centro que atendemos a la familia. Nuestra intervención tiene que ver con los hermanos, con los adultos que viven con ellos, es rico y complejo también”.

EL MAESTRO

El maestro Leonardo Lescano es docente del centro juvenil hace seis años, y dijo sentirse “muy a gusto de compartir con todos los adolescentes de esta hermosa comunidad, todas las tardes de lunes a viernes. Yo llegué al centro respondiendo a un llamado, presenté mi currículum y desde el 2020 estoy acá, que son espacios pensados para los intereses de adolescentes. Trabajo con un promedio de diez gurises todos los días, intercalados, se hacen los deberes y otras inquietudes educativas. Me encanta trabajar con adolescentes, soy maestro y trabajo en la escuela, pero como siempre digo, siento este lugar como mi casa y me siento muy orgulloso de estar aquí”.

POBLACIÓN

Sobre los ingresos y egresos de los jóvenes, dijo Lescano que “la población se va renovando con el paso del tiempo. A partir del egreso de la escuela ya pueden venir acá, tenemos adolescentes que aún van al sexto grado de escuela. O sea de entre 12 y 18 años pueden estar acá compartiendo este espacio. Se van renovando. Y la población de género varía, más mujeres a veces, más varones otras, pero están siempre compartiendo con muy buenas energías. Al principio buscan integrarse, buscan referentes adultos, después los grupos de pares, y se hacen muy pertenecientes al lugar también”.

MUESTRA

Según dijo Lescano, la muestra “se basa en los diferentes talleres, los diferentes espacios, el centro juvenil abre sus puertas a los adolescentes de la comunidad. La muestra fue pensada para visibilizar Entresierras, y habrá otra a fin de año, que generalmente la hacemos en el exterior del centro juvenil, donde hay actividades musicales y recreativas”.

PELUQUERÍA

En la sala del taller de peluquería, además del peluquero, barbero y docente Benjamín Amorín, había muchos jóvenes acompañando los distintos trabajos que venían haciendo los futuros peluqueros, en cabezas de compañeros o amigos que vienen para ayudar.

PELUQUERO

Amorín es peluquero y barbero desde hace ocho años. Tiene 25 años, aunque parecen menos, y cuenta que hace un año que trabaja en Entresierras con el taller de peluquería y barbería. “Son dos clases semanales y la verdad que ha tenido una muy buena adhesión. Es un rubro que se ha vuelto más reconocido ahora y a los gurises les gusta cortar el pelo bien, les gusta incluso cortarse también. Eso está bueno, se cortan entre ellos, a veces traen amigos y se genera un lindo ambiente en el taller.

EXPERIENCIA

Amorín es uno de los responsables de Action Barber, una peluquería ubicada en la esquina de Batlle y Ordóñez y Domingo Pérez. Cuenta que a los alumnos del taller de Entresierras “los hemos llevado a la barbería para que tengan la experiencia de cortar en un local con todas las comodidades y equipamientos, y han sido experiencias muy lindas”.

MÁS PELUQUEROS

Al preguntarle si quienes asisten al taller de Entresierras desarrollan la idea de seguir como peluqueros, Amorín dijo que “sí, sí, muchos tienen la idea que después de egresar de acá, obviamente tener la mayoría de edad, seguir laburando y practicando esto. Muchos hacen cortes por fuera del taller, está bueno incentivarlo también. Hoy hay solo varones, pero tenemos a veces algunas compañeras que también hacen cortes y si no hacen peinados con planchita, secador”.