Se presentó en ROMACA Libros “Kalangué”, un libro que contiene 17 cuentos y un tríptico con la leyenda de Kalangué, de Nair Libonatti, una escritora minuana que ya tiene su marca en la literatura nacional, por la agilidad de los relatos, el humor que va del más blanco al humor más negro, así como el dramatismo, la dureza, la oscuridad y la delicadeza de las relacionas humanas, donde busca darle una potencial voz a las mujeres, desde la destrucción al triunfo, desde el amor al desamor, desde la memoria al silencio, sin dejar de lado el absurdo y la ironía. Este libro cuenta con ilustraciones de Natalia Balkey, de cuidada delicadeza, de profundo contenido plástico y sostenida belleza, que resaltan la tapa del libro y la ilustración de cada cuento.
TERCER LIBRO
“Kalangué” es el tercer libro de cuentos que publica luego de “Constelaciones” (2023) y “El pata de bolsa y otros relatos” (2024). El primer libro compartido fue “Historias del Caldero” junto a Rosana Pérez y Shirley Sartorio, en 2021. Los libros han sido presentados en Minas y en diferentes ciudades del país, han recibido reconocimientos y premios.

¡CÓMO ESCRIBE Y CUENTA!
La sala de ROMACA Libros estuvo atestada de público el sábado, cuando Malía Ferrer, editora, escritora y en representación de la Editorial Libros que Aman la Vida, dijo que “estamos acá en la preciosísima ciudad de Minas, para presentar el libro de la querida Nair Libonatti, quien llegó a nuestra editorial hace algunos meses, ya con un recorrido literario profundo. Nos sorprendió, porque Nair no solo escribe, sino que (además) tiene ese don de la narración oral que es atrapante. Ella cuenta un cuento, lo saca de la nada y es un placer escucharla. Hace poco en la Fundación Manolo Lima tuvimos un encuentro precioso, nos hizo llorar de risa a todos con sus cuentos de otro de sus libros, ‘El pata de bolsa ...’”.
KALANGUÉ
Ferrer aseguró que “hoy Nair nos trae este libro que viene articulado desde una pregunta muy importante, de qué estamos hechas las mujeres y por ahí ya queda resonando una pregunta para pensarnos de qué estamos hechas las mujeres. Unifica, a través de ese hilo conductor, historias muy diversas y se mete así como en las entrañas, parece que hurga en la historia, en el pasado, pero también hurga en la psiquis, en el corazón de las mujeres y saca historias que incluso muy dramáticas, que las tiene este libro, pero con pincelada de ese estilo tan propio, con ese humor muy particular, por momentos hasta un poco ácido, pero maravilloso, muy disfrutable, como esos caramelos ácidos que son de primerísima calidad. Eso me parece una cualidad maravillosa”.
POETA
Respecto a esa cualidad, Ferrer consideró que tiene que ver con que Nair es una poeta, “en el sentido que genera esta experiencia poética en nosotros, que es cuando uno tiene esa capacidad de tomar cualquier cosa de la realidad y transformarla en belleza, las cosas dolorosas, las cosas que dan asco, las cosas que parecen feas, las cosas que nos atraviesan. Nair tiene esa capacidad, tiene la percepción poética que le permite ver la belleza en todo lo que existe, la experiencia muy humana sobre todo”.
COMO EDITORA
Ferrer agradeció “que me permitió acompañarla como editora de Libros que Aman la Vida, nuestra editorial, es un honor no solo acompañarla, sino integrarla a nuestro colectivo de artistas y de autores. Gracias”.
AÑO PROLÍFICO
Roberto Bonilla, profesor y responsable de ROMACA Libros, agradeció la presencia de tanto público y celebró que “nace otro libro en Minas, llevamos este año prolífico en cuanto a la publicación de libros de autores de Lavalleja, sobre varios temas y géneros que han sacado a luz sus obras”.
ATRAPANTE
Respecto a “Kalangué”, Bonilla dijo que “ya desde el título me enganchó, lo leí de un plumazo, porque los cuentos son muy atrapantes, muy entretenidos y desafiantes, plantea una cantidad de temas, más allá si los quiso plantear en clave de género, es la humanidad misma todo lo que plantea Nair en sus cuentos. Sorprende como en cuentos tan breves -dos páginas lo máximo- metió tantas cosas”.
UN FUEGO, UNA MUJER
Sobre la palabra Kalangué, Bonilla expresó que “el título y la tapa son atrapantes, un fuego, una mujer” e hizo una disquisición sobre la búsqueda de la palabra kalangué, los vínculos con la cultura africana, con Malí y con el reino de Benin. Finalmente señaló que Libonatti “incorpora acá algo muy dinámico que es la leyenda de su ‘kalangué’, esta me pareció un viaje milenario, de fogatas, reuniones en torno al fuego, ruedas, mujeres, reuniones secretas, reuniones clandestinas, no voy a ‘espoilear’ la leyenda, pero habla del género, de astronomía, del conocimiento ancestral, porque siglos atrás la escritura no era de todos los pueblos y menos en África. Ahí está la oralidad, cuánto conocimiento oral se pasó de generación en generación, de mujer a mujer, madre a hija, abuela, nieta, y así van hacia el principio de los tiempos (…) ¡Qué fuerza tiene el libro de Nair! Acá hoy está lleno de mujeres tranquilas, en una instancia de intercambio que invita a la reflexión de género o como lo quieran plantear. Pero hoy sigue habiendo lugares donde las mujeres son perseguidas por sus creencias, y ahí sí hay lucha interior. Leí todo el libro, me encantó, pero quería hacer como hincapié en esa leyenda que me parece riquísima sin espoilear”.
LEGADO ANCESTRAL
Finalmente Bonilla leyó un trozo del tríptico que está al inicio del libro, con el cuento “Kalangué”: “Dicen que no todas las mujeres merecen el Kalangué. Para ello necesitan saber de oscuridad y de temple. Conocer, sin saberlo las mil muertes y el acero de los siglos”. Y nuevamente hizo una disquisición, señalando que “si yo pienso en esas mujeres ahora, ahí en ese lugar, hábleme de temple, de escapar de una aflicción del estado islámico, como ha pasado, hay muchas activistas hoy que son de esas zonas, incluso de otras zonas de Medio Oriente”. Y siguió leyendo: “Estas historias vienen de algún pueblo antiguo. No hay muchos datos, pero se dice que en su origen predominaba el vudú puro, sin mezcla de religiones más blandas. Un pueblo nacido de cruentas batallas donde rituales y sacrificios fueron extremos. Solo cuando el último fuego fue apagado, los sobrevivientes pronunciaron el acuerdo, nombrando a las mujeres encargadas del legado ancestral. A ellas no les temblaba la mano en ninguna circunstancia. Con el mirar de sus fieros ojos negros, la media sonrisa de dientes afilados, habían sabido batir en retirada a más de un ejército de hombres”.
TENÍA QUE SALIR
Seguidamente hizo uso de la palabra Libonatti, quien comenzó agradeciendo a ROMACA y a Malia Ferrar, a la Editorial Libros que Aman la Vida y al público. Recordó cuántos talleres literarios hay funcionando en Minas -Ratones de Biblioteca, Taller de Cuentos que lleva adelante Mariela Fernández de Risso, Taller Mariposa Azul de Amigos del Arte, que lleva Nair Libonatti, “a lo que voy es a lo siguiente, que es riquísimo este tipo de expresiones, muchos escribimos y lo hacemos de forma muy visceral. ‘Kalangué’ es un libro que tenía que salir, había escrito la leyenda del Kalangué hace rato, todas sabemos, acá hay un montón de mujeres que han superado cosas impresionantemente fuertes y las conozco y las quiero y las trato todos los días y eso es maravilloso. Y eso para mí significaría el Kalangué”.
TERTULIA
Finalmente Libonatti agradeció “a todos y a mi familia que están acá, a mi nieta, mis hermanos, cuñada y a las personas amigas que son tantas y tan divinas”.
Y remató su intervención con la lectura del delicioso cuento “¡Ay Carlota!” que está en el libro.
Seguidamente se habló de escritura, de mujeres, y de muchos temas, “fue una verdadera tertulia”, dijo Libonatti.