Dos músicos reconocidos, con trayectoria, integrantes de diferentes generaciones, se presentarán el próximo sábado en el Centro Cultural Casa Lorca de Minas. Francisco Astorga y Jorge Trasante, desde las 20:30 horas, con entrada libre, compartirán canciones y músicas instrumentales de autoría propia, en el marco de un proyecto que fuera seleccionado por el Fondo Regional para la Cultura de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura (MEC).
Francisco Astorga es un reconocido músico y compositor del departamento de Canelones, autor del disco La caja fantástica. Jorge Trasante es un destacado percusionista, que se crio en un entorno de murga y carnaval gracias a su padre, el músico Valentín Trasante. En 1976 grabó junto a Eduardo Mateo el icónico disco Mateo y Trasante, obra cumbre y vanguardista que fusionó el candombe con la experimentación y mística de la música oriental e hindú. En 1975 editó su influyente primer trabajo solista titulado Folklore Afro Uruguayo bajo el sello Sondor, disco clave para la investigación musical de las raíces locales.
En 1977 se radicó en París, Francia, desde donde proyectó su carrera colaborando con importantes figuras del jazz y la música latina a nivel global, habiendo integrado la recordada banda Gipsy Kings.
ENCUENTRO
Previo a la presentación en Casa Lorca, dialogamos con el músico y compositor canario Francisco Astorga, quien, en el comienzo, destacó la posibilidad de compartir este proyecto con Jorge Trasante. «En mi caso, tengo un disco editado (La caja fantástica) y en el dúo soy quien compone las canciones y las músicas instrumentales». Destacó «la combinación» que se genera entre ambos a la hora de la interpretación: «nos permite jugar mucho entre la guitarra y la percusión».
Comentó que su formación «es más bien guitarrística», mientras que Trasante es un reconocido percusionista a nivel nacional e internacional. «Disfrutamos mucho de la comunicación rítmica que se genera entre la guitarra y las percusiones de Jorge. Eso nos brinda una base sólida para luego cantar y poner melodías arriba», valoró.
Complacido, agradeció que «nos hayamos encontrado en la vida entre bambalinas de unas actuaciones» y porque fue de esa forma que «pudimos conocernos para luego trabajar juntos. Lo primero que hicimos fue el disco (La caja fantástica, en 2019), producido por Jorge, quien también hizo la percusión, con la participación de otros grandes músicos».
DOS GENERACIONES
Ambos son artistas destacados. Si bien pertenecen a diferentes generaciones, eso no fue obstáculo para generar la química que transmiten sobre el escenario y que plasmaron en el disco. «Para mi es muy interesante, enriquecedor desde todo punto de vista», declaró Francisco Astorga, afirmando que «es lo que tiene la música. Nunca había imaginado tocar con alguien que admiro tanto como es Jorge, porque a los discos de Mateo y Trasante y al disco con Daniel Viglietti los escuché mucho. Pasaron los años y de repente lo conocí y puedo hacer mi música con él. Es realmente una suerte para mí, una combinación que nunca hubiera imaginado que podía pasarme en la música», reconoció. El lenguaje de la música permite ese diálogo tan particular y esas «casualidades» que generan esta clase de encuentros.
FONDO REGIONAL
Como decíamos, este proyecto artístico fue seleccionado por el Fondo Regional para la Cultura de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura (MEC). Astorga confirma que «se trató de un acierto probar suerte con nuestro proyecto dentro de estos fondos», teniendo en cuenta que «después que grabamos el disco, no pudimos tocarlo porque enseguida vino la pandemia y no pudimos salir a defenderlo tocándolo».
Eso determinó que «el disco quedara ahí», que pasara el tiempo mientras «seguíamos conversando y en contacto, hasta que en determinado momento decidimos que estaría bueno salir a tocarlo mano a mano, porque ya había temas nuevos y músicas instrumentales, no solo canciones», todo lo cual hizo que el repertorio se hiciera aún más variado.
En esa búsqueda, decidieron presentarse a la convocatoria del Fondo Regional para la Cultura de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura, «para poder salir a tocar en diferentes centros culturales y que la entrada fuera gratuita», para que «pudiera vernos cada comunidad, en cada centro cultural con su comunidad alrededor, porque los centros culturales no nacen espontáneamente, sino a partir de una necesidad, porque la gente quiere juntarse y hacer cosas». El objetivo central era «acercarnos a esa energía» con la idea de «invitar a toda la gente que quisiera acercarse a ver el espectáculo».
AUTOGESTIÓN
El propósito de compartir el trabajo realizado con la mayor cantidad de personas posible los llevó a presentar el proyecto ante los Fondos Regionales, lo cual demuestra, una vez más, que los artistas, además de desarrollarse en su disciplina, saben autogestionarse. «Es parte del oficio. He aprendido a asimilarlo de ese modo. Es parte de compartir lo que uno hace, desde cómo se originó el proyecto y sus particularidades, poner todo eso en palabras e invitar a la gente. Le aporta mucho al proyecto y específicamente a la parte musical», opinó, ya que la música es también «un medio de comunicación, una forma de comunicarse. Ahora estamos poniéndolo en palabras para invitar a las personas a que se arrimen; después, todo va a traducirse en sonidos arriba del escenario».
«Mostrar lo que hacemos es la forma de defender y de disfrutar nuestro proyecto», agregó el entrevistado. «Disfrutar de músicas y de canciones que se me ocurrieron estando en casa, con la posibilidad de salir a tocarlas y de comunicarme de ese modo. Me hace muy bien al alma y más aún poder hacerlo junto a Jorge Trasante, ir a lugares donde seguramente hay otras energías que hacen cosas, porque por Casa Lorca pasaron muchos músicos y muchos artistas de todo tipo. Entonces, conectar con lugares así es también una retransmisión fantástica», subrayó Astorga.
INSTRUMENTAL
Desde nuestro admitido desconocimiento, consultamos a Francisco Astorga sobre cómo vive la experiencia, la aventura de crear música instrumental, qué desafíos se les plantean personal y artísticamente hablando. «Todo es más abstracto, más subjetivo. El oyente siempre le pondrá lo que le toque, lo que lo haga sentir. Seguramente las canciones son más directas en ese sentido porque tienen letras y te pueden guiar hacia determinado lugar, pero de todas maneras cada canción también puede ser interpretada de diferentes maneras».
Ante todo, «la idea es generar atmósferas. Es más complejo, que te deje pensando un poco. Tiene su complejidad, pero están basadas en músicas populares. No es que sean músicas contemporáneas, sin estilos. Hay una que es como una chamarrita, otra que es como una milonga, tienen su raíz popular, ritmos populares. Al igual que las canciones, candombe, murga, milongón. Hay tipo un gato, hay una que es medio como folclórica tradicional», prosiguió.
En el caso de las músicas instrumentales «no tienen estructuras tradicionales. Hay una búsqueda en la armonía, en la rítmica, de no hacerlo a la manera tradicional. Siempre hay una vuelta de rosca más. Es lo que nos nació hacer».
RIQUEZA ARTÍSTICA
En el transcurso de la charla, Astorga citó a Eduardo Mateo y a Daniel Viglietti. Uruguay continúa destacándose por el valioso y diverso aporte de sus artistas, hecho que dada nuestra escala es digno de ser admirado. «Si pensamos en la poca población que tenemos, es increíble. Y lo disfrutamos plenamente. Tenemos ritmos como el candombe, la murga, la milonga, la chamarrita y tantos otros; tenemos a Rada, Mateo, El Sabalero, Aníbal Sampayo, una variedad impresionante de artistas por los que nos distinguen en el mundo entero», valoró.
La continuidad está asegurada con la irrupción de artistas emergentes, «a partir de toda esa música que nos influencia hasta de manera inconsciente. El tango no me gusta mucho pero, de alguna manera, está ahí metido. Y capaz que a la hora de hacer música te aparece algo que va a tener algún color de alguno de estos estilos, porque es el lugar de donde venimos, es identitario».
EN CASA LORCA
El espectáculo Astorga y Trasante (sábado 8 de agosto, 20:30 horas, Centro Cultural Casa Lorca, con entrada libre) tiene poco más de una hora de duración. «La idea es que sea un ambiente familiar, apto para todo público. Será un concierto de corrido, sin pausas, desarrollando todo nuestro repertorio. Tiene como dinámica ir cambiando los timbres de los instrumentos, los ritmos, temas más movidos, menos movidos... Empieza de una manera, te va llevando para allá, para acá, para allá, y termina de otra manera. Eso es lo que buscamos».