Quedó inaugurada la muestra fotográfica “Paisajes” de Fernando Morán en el Centro Cultural Casa Lorca, en un acotado espacio se exhiben dieciocho fotografías en blanco y negro que, como dijo el fotógrafo, “significan estados de ánimo”, donde muestran la ciudad de Minas, desde miradas únicas y que hacen reflexionar sobre lugares, espacios, historias y sentimientos que proyectan, se transforman o desaparecen, pero que gracias a la fotografía quedan estáticos para siempre.

INAUGURACIÓN

El viernes 14 de agosto fue la inauguración en Casa Lorca, con una apertura a cargo del presidente de la institución, Mauro Alayón, quien dio la bienvenida a Morán y al público y destacó la importancia de la fotografía y los cursos que el fotógrafo lleva a cabo en Minas. “Teníamos muchas ganas de albergar esta muestra, que habla sobre Minas, sobre el paisaje. ¿Qué pasa con ese marco?  Un poco responder qué pasa cuando la gente dice: ‘Minas, Lavalleja el paisaje y las sierras’, pero acá está concretamente la ciudad y hay belleza, hay cosas y me parece que es por ahí lo que tenía ganas de mostrar Fernando con esta muestra”.

“MIREN LAS FOTOS”

Morán luego de los agradecimientos a Casa Lorca, a la gente que apoya su funcionamiento y a quienes acompañaban la muestra, dijo esperar “que las fotografías transmitan algo de lo que yo veo en esas fotos. Que encuentren esa conexión con quienes vienen a mirar las fotos. Yo lo que siempre reclamo es que miren las fotos, que le den un tiempo a las fotografías, porque creo que pueden hablarles en ese tiempo que se tomen”.

CASA LORCA

Participaron de la presentación los integrantes de Casa Lorca, Rosana Pérez, Noelia Corbo y Juanjo Barrios, quienes aportaron visiones e ideas que genera la muestra, la extensión en el tiempo de las fotos, desde 1998 hasta hoy, lo que implica miradas sobre la evolución y transformación del paisaje físico de la ciudad y del paisaje humano.

 

Fernando Morán presentó dos exposiciones en Minas, en Casa de la Cultura y en Casa Lorca.
Fernando Morán presentó dos exposiciones en Minas, en Casa de la Cultura y en Casa Lorca.

BIOGRAFÍA BREVE

Pérez hizo una breve biografía, Fernando Morán nació en Montevideo en 1968. Estudia fotografía en la Casa de Cultura del Prado, en la Escuela de Fotografía Dimensión Visual con Carlos Ameglio, con Ana Casamayor, hace ensayo fotográfico en el Foto Club Uruguayo con Daniel Caselli, reportaje gráfico con Iván Franco y Sandro Pereira y un taller de ensayo con Patrick Buffet, explicó Morán que era “un fotógrafo suizo muy vinculado y comprometido con Latinoamérica, donde trabajó muchísimo. Dio varios talleres. Falleció hace un tiempo”. Seguidamente Pérez se refirió a los medios en los que trabajó Morán: diario El País, La Diaria, Revista Lento, El Observador, en una revista gastronómica. “Y en el 2006 se vino a vivir a Minas”.

INTERNA

Morán recordó: “Justo estaba conversando con Nicolás, uno de nuestros hijos que la primera foto, -la foto más antigua que hay ahí-, es de cuando nuestro primer hijo, Federico, recién había cumplido un año, ahora va a cumplir 30, me acuerdo que ahí empecé a fotografiar la ciudad de Minas, fue antes que Federico naciera. Y hablaba recién con la prensa sobre los ánimos, los diferentes estados de ánimos que hay a lo largo de la muestra”.

FUE UN PROCESO

Pérez - ¿Cuándo nace el fotógrafo?

Morán - Y el fotógrafo, creo que no hay una fecha de nacimiento, es un proceso que llevó un tiempo. Yo no estudié ni me preparé para esto. Hice la escuela, hice el ciclo básico en UTU, mis padres me mandaron a estudiar para trabajar. Eran otras épocas, uno tampoco preguntaba, uno seguía lo que sus padres le recomendaban, porque era lo mejor. Y estoy muy agradecido a eso, yo no puedo renegar de ese camino. Fui a UTU, soy oficial fresador, era una salida fácil laboral. Hice UTU y a trabajar, fueron muchos años en talleres por mi oficio. Trabajando con los compañeros, a los cuales les hacía fotos, también a los amigos, a los vecinos, fueron quienes empezaron a decirme: ‘Andás bien en esto, y no sé qué ¿por qué no vas a estudiar?’. Y ahí empiezo, en la Casa de la Cultura en el Prado, en Montevideo. Pero en ningún momento, estaba la opción de trabajar de eso. Tampoco puedo decir que era una búsqueda de un medio de expresión, no lo pensaba así, era una cosa que a mí me gustaba. Y ahí seguí ese camino, estudiando. En el taller que hice con Daniel Caselli, -es un fotógrafo conocido, uruguayo, de mucha trayectoria internacional, editor de una agencia internacional-, ahí sí, me decidí, voy a trabajar de esto. He hice el taller con Caselli. Ese taller me dio la posibilidad, -Daniel tenía muchísimos conocidos-, alguien le preguntó porque necesitaba un fotógrafo -había varios diarios en ese momento, ahora no hay tantos-. Me dijo, me recomendó y lo que yo quería era entrar a la prensa, hacer fotografía de prensa, el fotoperiodismo. A raíz de ese taller fue que surgió la posibilidad de trabajar, al otro año de hacer el taller me llama un editor de fotografía del diario El País y ahí fue que empecé a trabajar”.

FOTORREPORTAJE

Seguidamente Pérez se refirió a la participación de Morán en varios medios de prensa y se detuvo para preguntar: “¿Cómo llega al fotorreportaje? Vi fotos del reportaje al ‘Niño cero faltas’, que fue acá en Minas”. Alayón dijo: “¿En qué andará hoy?”.

Morán respondió que “el fotorreportaje es lo más deseado por fotógrafos/as, el trabajo de prensa por lo general implica que tú vas a cubrir una nota de un evento noticioso o una entrevista o una conferencia de prensa y al otro día, en el diario -hoy hay otros lugares de publicación, como las redes, en ese momento el medio de prensa era el periódico-, y tenías una foto sola. Generalmente se hacen muchas fotos, te vas entrenando para contar historias, lo pensás y lo ves como en más fotos, es como una cuestión muy cinematográfica. Vas armando como un guión y te lo planteás, pero en un diario al otro día tenés una foto sola. Entonces, cuando había la posibilidad de un fotorreportaje, ¡era y es maravilloso! ¡Festejamos! Con el fotorreportaje se aprende mucho, se desarrolla la visión de la imagen, qué imagen puede ir al lado de la otra, los tamaños de los espacios en la prensa son todo un tema. Todas esas cosas que son discusiones sobre la fotografía, que son muy enriquecedoras para los fotógrafos/as”.

ENSAYO

Morán señaló que “el ensayo fotográfico implica un trabajo más como este (de la muestra), o mi otra exposición que hay ahora en la Casa de la Cultura, se engloba dentro del ensayo, son trabajos de más largo aliento, que no tienen la urgencia de publicación mañana o que mañana tiene que estar en el Instagram. No, estas cosas implica estar, y muchas cosas las vas guardando, y vas armando como series, se forman series diferentes a lo largo del tiempo, imagínense de la Ciudad de Minas desde 1998, que es la primera foto, aunque hay fotos anteriores. La ciudad cambia de un día para el otro, imagínate en todos estos años y cómo he cambiado yo. He pasado diferentes momentos, ahí debe estar lo del estado de ánimo”.

SE VE AL FOTÓGRAFO QUE HAY ATRÁS

Recordó Morán que a lo largo del tiempo y en el encuentro con otros fotógrafos con los que intercambian opiniones sobre las fotografías de cada uno, se consultan. Dijo que “revisando las fotos que tengo de series de trabajo sobre la ciudad, observando las fotografías se ve al fotógrafo que hay atrás y sus estados de ánimo. Recordaba una vez, un fotógrafo brasilero y uno catalán observaron unas fotos mías y uno dijo: ‘¿Por qué estás tan enojado? Si le parece que la ciudad es hermosa’. Y yo estaba realmente enojado en ese momento, había elegido unas fotografías y había hecho un orden de las fotos, que expresaban eso, obviamente tenían razón. Por eso sí, siempre hay que volver sobre mí, mirar y tratar de saber por qué el enojo. Son los momentos de cada uno, en los que se excede, se termina mostrando como un enojo que puede ser hasta violento para quien mira la foto. No es que siempre estoy enojado, es una cuestión como muy puntual. Menos mal que llevé esas fotos, claro fue un palo en la cabeza, porque yo pensé que tenía tremendo laburo y no. Esa observación la agradezco hasta hoy. Mostrar nos cuesta muchísimo, no es fácil exhibirnos así con otros fotógrafos, ir y exponerse a que otros fotógrafos te destruya así”.

Barrios - ¿Considera que ese tipo de observaciones es más importante que un aprendizaje técnico?

Morán – Si te referís a los elementos técnicos de la toma, creo que esas cosas, para mí no pueden estar en el momento de la toma. O sea, está lo que ves y yo tampoco soy muy de hacer muchas cosas. Generalmente salgo con la cámara pronta para fotografiar de acuerdo a la luz que hay en el día y las cuestiones técnicas trato de separarla, dejarlas. Es cómo levantás la cámara, mirás. En los cursos les decía a quienes venían a estudiar: ‘Mirá por el visor, pasea tu ojo por todo el rectángulo, a ver qué es lo que aparece y qué es lo que no aparece en el cuadro’. Eso ya no lo hacés después. Después que lo hiciste una vez, lo hiciste dos, diez, veinte veces, tu ojo y el cerebro se entrenan, entonces no necesitás. Para mí la cuestión técnica pasa a un segundo plano, para mí lo importante es lo que lo que yo veo, lo que me llama para levantar la cámara y hacer una fotografía”.

Corbo - ¿Por qué el blanco y negro?

Morán - El blanco y negro es puramente estético, ahorra un montón de camino, te distrae menos, es un vehículo muy directo y me gusta muchísimo el blanco y negro. El color me puede distraer y puede dar a entender otros estados de ánimo, otras cosas que tal vez no son las que quiero mostrar. Los colores distraen muchísimo y tienen, pueden significar cosas diametralmente opuestas a las que siento con la fotografía. Me gusta la fotografía blanco y negro y me gustan muchos fotógrafos que trabajan en blanco y negro. Hoy es en blanco y negro la ciudad, capaz que en otro momento va a ser en color, pero mientras esté predominando esto que yo quiero mostrar, va a ser en blanco y negro porque me encanta.

Barrios - La presencia humana está presente hasta cuando no hay humanos. Los humanos siempre presentes por encima del paisaje.

Morán - El elemento humano es el que hace la ciudad. A veces está, otras veces no tanto, otra puede estar en el automóvil o en como pintaron la pared de blanco después de una maravillosa obra de arte. Está el ser humano en todo. Me cuesta muchísimo, -es una limitación seguramente de mi fotografía-, hacer fotografía en la ciudad y que no aparezca la gente. Se puede fotografiar la ciudad sin gente, igual hay huella, hay rastro. A mí me gusta que esté la gente, me gusta hacer fotografías con la gente, que se den cuenta o no se den cuenta, eso no es relevante.

Barrios – Cambiaron las tecnologías, hay cámaras en los teléfonos.

Morán - Se han producido cambios, muchísimos, y sí con el teléfono lo que parecía impensable. La gente te ve con una cámara, te mira, cambia el comportamiento, entonces empecé una búsqueda con el teléfono. Es curiosamente distinto cómo se comporta la gente o es que están más acostumbrados, lo saco a veces sin que se den cuenta, con las cámaras se atemorizan y llama la atención. La gente cambia físicamente, modifican su rutina, sus movimientos, cambian el rostro, la expresión. A veces salgo con la cámara, pero es el teléfono quien me acompaña más.

Barrios – Pertenece a una generación que aprendió a sacar fotografía con dispositivo analógico, y pasa a lo digital.

Morán - Sí, aunque en los primeros años en la prensa ya se veía que venía lo digital, en el 2000, 2001 se empezaron a usar en los medios de prensa, antes no se usaba. La calidad era muy mala, las cámaras eran grotescas y caras. Todo acá llega retrasado y la llegada fuerte fue 2005 o 2006. Ahí empezamos en La Diaria con lo digital. Ya no se usó más el laboratorio, todo se hace en la computadora, hubo que aprender otras cosas, formato, forma de trabajo de archivo, es incomparable lo que avanzó la tecnología para la fotografía. Y ahora la inteligencia artificial.

Y hubo más preguntas, opiniones del público sobre las fotos y el arte de la fotografía que enaltecieron la labor artística de Morán, así como un merecido aplauso final.

MUESTRA DE LARGO ALIENTO

Previo a la apertura de la muestra, Fernando Morán conversó con Primera Página.

¿Cómo surgió esta exposición “Paisajes?

Es una idea de largo aliento, son fotos que fui acumulando de muchos años que vengo haciéndolo en la ciudad. La selección fue específica para acá, es esta edición es de este momento. En otro momento tal vez serían otras fotos, porque es cómo yo me encuentre, cómo está mi ánimo y qué es lo que qué es lo que me ha influenciado.

Siempre puntualiza los estados de ánimo ¿Es muy importante el ánimo a la hora de sacar la foto o de armar una exposición?

Sí, es fundamental. El ánimo condiciona, siempre condiciona la forma de fotografiar y los resultados, a través del tiempo las fotos que yo voy eligiendo, que van conformando como una serie de trabajos, están indudablemente influenciadas por el ánimo. Cuando decidí hacer en agosto este par de exposiciones, trabajé con esa conciencia y las fotos son como de este momento. En otro momento, ya te digo, eran otros ánimos, había enojos, molestias, cosas que van que determinan cómo trabajás, cómo elegís, qué es lo que elegís, un orden. Esto es lo que hay, este es mi estado de ánimo.

Está exponiendo a la vez en Casa de la Cultura “Contacto”, es una exposición sobre el fútbol y sus manifestaciones. ¿Qué repercusiones ha tenido esa muestra?

Muchísimas. La clásica de siempre con esas cosas que suceden en el mismo día de la exposición, pila de gente se conecta, eso es maravilloso, que dice te encontré una foto acá, no sé qué, y vienen a verse. Eso es divino, es hermoso que la gente deje lo que está haciendo con su casa y venga con su hijo a ver la foto. Es muy enriquecedor. Y los comentarios de la gente y las sensaciones que les producen las fotos, las cosas que les emocionan, todo eso que a mí me enriquecen muchísimo.

La muestra “Paisaje” se puede visitar desde las 15 a las 20 horas en Casa Lorca (Roosevelt 758).

La exposición “Contacto” se puede visitar de 12:30 a 18 horas en Casa de la Cultura (Lavalleja 572).