Los docentes sindicalizados plantean sus reivindicaciones y propuestas en varios frentes: preparan los aportes que realizarán al IV Congreso Nacional de la Educación “Misiones Sociopedagógicas”, analizan en profundidad el contenido y los cambios propuestos por el Ejecutivo a la Rendición de Cuentas y exigen, una vez más, que se cumpla con el prometido 6%+1 del PBI (Producto Bruto Interno) para la educación y la investigación. Sobre estos temas, dialogamos con el profesor Fabián Marenales, dirigente de ADES (Asociación de Docentes de Educación Secundaria) Minas.
El Congreso Nacional de la Educación se presenta como «un proceso de participación ciudadana y debate democrático que convoca a realizar aportes para la construcción de una Estrategia Nacional de Educación», ámbito creado por la Ley General de Educación en 2008. La normativa establece que «tendrá una integración plural y amplia que refleje las distintas perspectivas de la ciudadanía en el Sistema Nacional de Educación», con un carácter «asesor y consultivo», pudiendo ser convocado por la Comisión Coordinadora de la Educación «como máximo una vez por período de gobierno».
Hasta el momento se han realizado tres instancias de congreso. La primera se llevó adelante en el año 2006, denominada «Maestro Julio Castro», y fue previo a la promulgación de la Ley General de Educación. Los dos congresos siguientes se desarrollaron en 2013, bajo el nombre de «Maestra Reina Reyes», y en 2017, «Enriqueta Compte y Riqué».
LA VOZ DE LOS DOCENTES
Sobre esta trascendental instancia de participación, Marenales expresó a Primera Página Dominical que, tanto de parte del sindicato como de todos los colectivos docentes, incluida la ATD (Asamblea Técnico Docente), «pero especialmente desde el sindicato, se está haciendo énfasis en la participación de la mayor cantidad posible de compañeros en esta instancia».
Recordó que el congreso «está reglamentado por ley», pero que, sin embargo, «en el período anterior, merced a la Ley de Urgente Consideración (LUC), se dejó como potestad al Ejecutivo convocarlo o no y se resolvió no hacerlo». Por lo tanto, «ahora resurgió la posibilidad de que el Congreso Nacional de la Educación tuviese su funcionamiento tal cual está previsto por ley», medida que es apoyada por el sindicato.
El entrevistado reiteró que, desde la organización sindical, «la intención es que se registre la participación de la mayor cantidad posible de compañeros», en momentos en los cuales se trabaja en el marco de «un proceso de elaboración de pautas y en la discusión de alguna de ellas».
En cada departamento hay representantes de los docentes, especialmente de los sindicatos de la educación, en la Comisión Organizadora Departamental de Educación (CODE) y «esperamos que, con el correr de los días, empiece a fluir un ambiente mucho más propicio para las discusiones que son esenciales para el futuro de la educación». Afirmó que para los docentes organizados se trata de un espacio «que debemos ocupar de distintas maneras» y que, a su vez, «es la oportunidad de escuchar no solo a la sociedad, no solo a gente relacionada con distintos ámbitos del quehacer cultural, sino también a los propios actores de la educación que participamos en el día a día en el quehacer educativo».
El primer Congreso Nacional de la Educación, realizado en 2006 bajo la denominación de «Maestro Julio Castro» generó gran efervescencia, algo que en la actualidad no se aprecia. Ello ocurre, en alguna medida, porque las resoluciones adoptadas en dicho ámbito luego no fueron puestas en práctica, ocasionando notoria desilusión entre los docentes que se comprometieron y realizaron su aporte. En este caso, de acuerdo al programa de gobierno del Frente Amplio, la fuerza política que gobierna al país, se ha establecido que las resoluciones tendrán el carácter de vinculante, lo que hace que las expectativas hayan aumentado, en general, entre los trabajadores de la enseñanza. Al respecto, Fabián Marenales recordó que aquel primer congreso «tuvo una participación muy importante a lo largo y ancho del país» y que, sin embargo, «nos dejó el sabor amargo de que efectivamente las resoluciones del congreso no fueron consideradas al pie de la letra, y sí alguna consideración que hizo modificar alguna cosa, pero mínimamente, no así los grandes lineamientos del Congreso Nacional de la Educación».
El docente mantiene la esperanza de que «esta vez se puedan hacer efectivos los planteamientos del congreso», aguardando el desarrollo concreto de los hechos porque «seguramente durante este año se va a dar comienzo a las asambleas territoriales y a partir del año que viene empezará a haber planteos del Congreso Nacional de la Educación, que en realidad es la voz de la ciudadanía sobre el tema educativo».
RENDICIÓN DE CUENTAS
El movimiento sindical en su conjunto se ha manifestado en contra del contenido de la Rendición de Cuentas y posteriormente de las variantes propuestas por el Ejecutivo en cuanto a la reasignación de recursos por considerarlas insuficientes. El docente expresó el sentir de los sindicatos de la enseñanza. «Los recursos previstos distan demasiado de ser los necesarios, situación que nos tiene muy preocupados», admitió. En el caso de la educación formal, de la educación referida a la ANEP (Administración Nacional de Educación Pública), «tenemos un incremento cero propuesto por el Poder Ejecutivo, más allá de que la ANEP ha planteado algunas condiciones y algunos petitorios importantes. Ahora tenemos la noticia de que se van a liberar algunos recursos, especialmente para la universidad, que lógicamente los necesita, sin duda y también para apoyar con becas a estudiantes y a la primera infancia».
Si bien se está de acuerdo con estas medidas, se entiende que «aún se está en el debe respecto a la Educación Media, donde existe una necesidad muy importante de recursos» pero, de parte del Poder Ejecutivo «se mantiene esa tesitura de no incrementar el presupuesto de la educación en el caso de la Educación Media, lo que hace que estemos preocupados porque, además, estamos hablando en el marco de un incremento del PBI del país, del caudal económico y financiero del Uruguay, y que dejaría a la educación aún más lejos del previsto, proyectado y tantas veces discutido 6% del PBI».
A modo de conclusión, señaló: «en lugar de acercarnos, nos estaríamos alejando de esa meta; nos preocupa bastante, porque sabemos de las necesidades que la educación pública tiene en estos momentos».
PROMESA ELECTORAL
Como se recordará, otorgar el 6%+1 del PBI para la educación y la investigación fue un compromiso asumido durante la última campaña electoral. Al no cumplirse, para Marenales, «hasta el momento no ha dejado de ser un eslogan», haciendo notar que «lo que nosotros planteamos, ese 6% es, además, una recomendación de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) como un mínimo destinado a la educación, como un piso», pero hasta el momento «solo ha sido una promesa electoral y nada más».
En su opinión, «que un año después de asumir el nuevo gobierno se afirme que no va a cumplir con su promesa electoral porque no hay recursos nos preocupa bastante, sobre todo por el hecho de que no solo acepten que no van a cumplir, sino que acepten que se van a estar alejando de ese objetivo». Ello hace que la situación «sea doblemente grave. Los sindicatos de la educación hemos mantenido una cantidad de contactos, de reuniones bipartidas con la ANEP, con el Poder Ejecutivo, pero sigue siendo muy potente la voz del Ministerio de Economía y Finanzas en cuanto a no generar gastos más allá de los que tiene previsto realizar», lo cual determina que «estemos en una situación de alerta constante», manifestó al finalizar el profesor Fabián Marenales, dirigente de ADES Minas.
IV CONGRESO NACIONAL DE LA EDUCACIÓN “MISIONES SOCIOPEDAGÓGIGAS”
Este 2026 y luego de casi diez años, se estará llevando adelante un nuevo Congreso Nacional de la Educación, denominado “Misiones Sociopedagógicas”. El nombre elegido recuerda las intervenciones educativas interdisciplinarias que se iniciaron en nuestro país hace 80 años, e invita a pensar la educación como construcción colectiva, con amplia participación ciudadana y en fuerte diálogo en cada territorio.
El proceso congresal se inició a fines del año pasado con la conformación de la Comisión Organizadora del Congreso Nacional de Educación (COCNE) y la definición de cuatro ejes temáticos:
- La educación como derecho.
- Educación y participación.
- Trayectorias educativas a lo largo y ancho de la vida.
- Virtualidad e IA: oportunidades y obstáculos para la educación en Uruguay.
Estos ejes serán discutidos a lo largo de este año en asambleas territoriales en todo el país. El Congreso terminará en diciembre de 2026 con una plenaria final y sus resoluciones serán insumos fundamentales para la construcción de una Estrategia Nacional de Educación.
Las Comisiones Organizadoras Departamentales de Educación (CODE) en cada departamento apoyarán el proceso de debate territorial promoviendo la más amplia participación y garantizando el adecuado desarrollo de las Asambleas Territoriales.
Se realizarán encuentros regionales en Maldonado, Tacuarembó, Rivera y Río Negro con el objetivo de fomentar la discusión de los ejes temáticos junto a los documentos orientadores elaborados por la Universidad de la República y a los aportes enviados por los sectores con representación en la Comisión Organizadora. Estos insumos tienen por objetivos: enriquecer la reflexión, el intercambio y la formulación de propuestas.