Su pasión por la Selección de Lavalleja y la sugerencia de un amigo desembocaron en este emprendimiento que desde 2021 a la fecha no ha parado de crecer. La inicial idea de seguir a la casaca del departamento a todos lados, se expandió a otras propuestas, siempre bajo un mismo estilo, estableciendo un clima familiar y donde el respeto sea innegociable. Así es La excursión de la hinchada, propuesta al frente de la cual están Mario Píriz Méndez y su familia.
Mario Santiago Píriz Méndez tiene 51 años y vive en Las Delicias, luego de haberse criado en la zona de Las Pitas. Es hincha del club Las Delicias. Su apellido es sinónimo de la institución. Trabaja en Parque Minas (Parque de Vacaciones) desde hace 25 años y esta idea, la de La excusión de la hinchada, surgió “porque Joaquín Tortelolo, un amigo, un buen día me dijo: ‘Mario, vos que tenés tantos conocidos, ¿por qué no largas una excursión para ver a la selección?’ Me quedé pensando y terminé aceptando el desafío”. Esto aconteció en 2021, mientras el mundo empezaba a retomar su ritmo habitual luego de la pandemia.
Ese año, el primer viaje fue a la ciudad de José Pedro Varela. “Así empezó este emprendimiento que me ha dado buenos resultados, fundamentalmente amistades y profundas satisfacciones”, dijo Píriz a Primera Página Dominical.
Le encanta el fútbol, lo practicó e integró comisiones directivas del Club Las Delicias. Es fanático de la Selección de Lavalleja. “Me encantaba seguirla a todos lados, pero a veces, por el tema económico, no me daba para llevar a toda la familia. Gracias a este emprendimiento, toda mi familia viaja conmigo y gratis. Es lo más reconfortante de todo”, aseguró Mario.
De alguna manera, La excursión de la hinchada le trajo suerte al combinado. A su vez, que la selección definiera los torneos aseguraba al emprendimiento la mayor continuidad posible en el tiempo. “Comenzamos en 2021 y no hemos parado porque Lavalleja está allá arriba desde hace varios años”, valoró.
LA ORGANIZACIÓN
Los comienzos nunca son fáciles. “Ahora la tengo clarita”, sostiene Mario Píriz cuando se le consulta sobre cómo se organiza una actividad de estas características, donde siempre la premisa de que la propuesta es que esté dedicada a la familia en su conjunto. “En la actualidad, prácticamente que el ómnibus se arma solo, hay personas que me siguen desde el principio, cada cual ya sabe cuál es su asiento y todos los detalles. Cuando llego a casa, de regreso, empiezo a desestresarme porque no deja de ser una responsabilidad importante”, reconoció, ya que “me gusta que todo salga medianamente bien” y porque “la prioridad de la excursión es que todo se desarrolle en un ambiente familiar. Así llevo a los padres de los jugadores, a los hijos, a las esposas y a las novias”, explicó.
En ocasión de largos trayectos, cuando la Selección de Lavalleja jugó en Salto o en Paysandú, la logística es aún mayor. Incluso, La excursión de la hinchada ha estado presente en Argentina, en Brasil y en Paraguay, expandiendo su propuesta a otras actividades y eventos. En esos casos, “yo doy un presupuesto a la empresa con la cual trabajo, y a partir de eso salgo a buscar apoyos para, por ejemplo, ofrecer un servicio de lunch a los pasajeros, tratando de atenderlos de la mejor manera posible”. A su vez, en los viajes largos se trata de que al partido de fútbol en sí se agreguen otras atracciones para que el viaje resulte una experiencia más completa. “Cuando fuimos a Salto, pasamos por las termas, cuando viajamos a Río Branco, por el free shop y también hemos estado en la laguna Merín, siempre tratando de que sea mucho más que un partido de fútbol, teniendo en cuenta que pasamos todo el día juntos y que compartimos el disfrute”. “Gracias a Joaquín (Torterolo), que fue quien me impulsó a comenzar, cuando no era fácil emprender luego de la pandemia y con un proyecto nuevo para el medio, es que seguimos adelante. Todo partió del gusto por la selección y porque, en realidad, no contaba con los recursos económicos como para seguirla a todos lados, como pretendía hacerlo, siempre junto a mi familia”.
Con el tiempo comenzó a sumar atractivos a cada viaje. En cada uno de ellos sortea una camiseta de la Selección de Lavalleja (“llevo más de 50 camisetas entregadas”).
Por más que Mario se esfuerce en cuidar cada detalle, hay situaciones que, obviamente, escapan a su responsabilidad. Como lamentablemente suele ocurrir, se generan situaciones de violencia en feudos rivales. La excursión de la hinchada no ha escapado a esta triste realidad que no debería tener espacio dentro de espectáculos deportivos. “Lamentablemente hemos tenido algún que otro problema y ha sido complicado. Han pasado cosas, no puedo negarlas. Una de ellas fue en Vergara, donde a ambas hinchadas las dividía simplemente un alambrado. Los aficionados rivales comenzaron a tirarnos con botellas y con latas de cerveza. Siempre está mal, por supuesto, pero si todos fuéramos hombres tal vez sería diferente. Aquí veían que había familias enteras y continuaban agrediéndonos”.
En Paraguay “también estuvo algo caldeado el ambiente, pero bueno, es parte del anecdotario que nos va quedando”.
Con sus compañeros de trabajo en Parque Minas (Parque de Vacaciones) congenia los horarios para poder cumplir con ambas responsabilidades, ya que por lo general arriba a Minas a las tres o cuatro de la madrugada y dos horas después inicia su jornada laboral en la colonia vacacional. “Sigo de largo. Es como dice el dicho: ‘sarna con gusto, no pica’, y máxime luego de un triunfo”.
Por supuesto que cambia el semblante de los pasajeros en el viaje de regreso conforme al resultado deportivo obtenido. “¡Imagínate cómo hubiéramos vuelto si se hubiera perdido en Paraguay (Copa San Isidro de Curuguaty) y con un viaje de 18 horas por delante!”.
Píriz destacó especialmente el apoyo del comercio minuano que aporta diferentes artículos que él sortea en cada viaje.
HOMENAJE
En el Estadio Municipal de Minas, en abril de 2025, previo a iniciarse la final del Interior entre Lavalleja y San José, se reconoció su labor y la de su familia (a su esposa Gabriela y a sus hijos, Facundo y Martina) por el apoyo brindado a las Selecciones de Lavalleja.
En ese momento La excursión de la hinchada llevaba recorridos más de 10 mil kilómetros en apoyo a la casaca del departamento. Mario, por su parte, ha reconocido a las personas que lo han acompañado más kilómetros, así como también al viajero cero falta. Al momento de hacerlo, utiliza siempre una frase hecha famosa por el artista argentino Gustavo Cerati: “¡Gracias totales!”
ANÉCDOTAS
“Nuestro emprendimiento se llama La excusión de la hinchada. Se denominó de ese modo desde el principio. Fuimos a jugar a Florida, en una instancia final del Campeonato del Interior. De repente recibo el llamado telefónico del Jefe de Policía de Florida consultándome a ver cómo era el tema, cómo nos manejábamos. Le hice saber que estaba equivocado con el nombre de la excursión, que en nuestro viaje iba gente de un año hasta de 90 y pico, que era una excursión familiar. El hombre había creído que transportábamos a una barra brava o algo por el estilo”.
“El día que viajábamos a Paraguay, dejé el celular cargando, en mi casa, y salí a hacer un mandado. Al llegar, tenía llamados de la Liga Minuana y de Gerardo Cano. Yo no entendía lo que estaba sucediendo y me comuniqué con Gerardo. Me dijo: ‘Mario, tienes que hacerme un favor, tienes que llevar a Marcelito Martínez en el ómnibus’. Marcelito Martínez, ¡un baluarte de la selección!
Resulta que había habido una equivocación al anotar cuál sería la delegación que viajaría en avión. Como Marcelo no figuraba, no podía viajar por esa vía. Yo tenía el ómnibus lleno pero me comuniqué con la empresa, desde donde me hicieron saber que contar con un papel para presentarlo en la Aduana. Volví a llamar a Gerardo, solucionó todo y Marcelito viajó con nosotros. Llegó impecable, la pasó espectacular e hizo un gol en la final”.
“Afortunadamente nunca hemos sufrido un desperfecto mecánico ni nada por el estilo hasta el momento. En una ocasión, el ómnibus que transportaba a los juveniles se rompió en el viaje de regreso de Batlle y Ordóñez. Para no dejarlos ‘tirados’ en la ruta los trajimos en nuestro ómnibus. Viajaron parados, pero sin ningún problema pudieron retornar a sus casas”.