Todo ha sido parte de un proceso que en un comienzo tuvo mucho de quijotada. Se trataba de una producción no tradicional para estas tierras. El tiempo dio la razón a la familia Da Trindade. A su aceite de oliva virgen extra ha sumado una propuesta gastronómica, turística y de eventos deportivos, apuntando a la salud y a la calidad de vida. Entrevistamos a Laura da Trindade.

En 2008, la familia adquirió campos sobre el km 357 de ruta 12, a 14km de Minas (Lavalleja), a 20 de Pueblo Edén y a 55km de Punta del Este, ambas ciudades en Maldonado. En ese predio instalaría su planta de producción, a partir de la plantación de 6.300 olivos, entre 2009 y 2010, de las variedades arbequina y coratina. «Mis padres buscaban una chacra para hacerla productiva una vez que estuvieran jubilados, una actividad con la cual entretenerse, un hobby, en principio, porque siempre se dedicaron a otras tareas. Con el correr de los años, todo se fue profesionalizando y ellos se interiorizaron en el tema de los olivos, en una época donde hubo un boom dentro de este rubro», explicó Laura da Trindade a Primera Página Dominical.

Los padres de nuestra entrevistada fueron asesorados, más allá de que en un principio «les decían que seguramente la tierra tenía demasiada piedra como para la adecuada plantación de olivos. Pero bueno, hay una gran pendiente y eso es bueno por el drenaje, entre otras cosas, que necesita el olivo, porque no requiere de mucha humedad. Por otro lado, se podía plantar sobre la misma piedra», prosiguió. Comprobaron que, en definitiva, eran tierras muy fértiles para los olivos, lo cual determinó que «tengamos una producción bastante pareja, algo que no en todos lados ocurre, ya que el olivo es un cultivo que se alterna año a año» en cuanto a sus volúmenes de producción. Es decir, generalmente, «un año tienes una buena producción y al siguiente una muy mala. En nuestro caso, afortunadamente, es siempre bastante estable». Lo adjudica a «haber sabido escuchar a quienes realmente saben del tema», a «seguir a raja tabla todas sus recomendaciones», además de las condiciones propias de la tierra que «es muy buena para el olivo, más allá de que mis padres comenzaron con la idea de comercializar aceitunas y no de producir aceite de oliva, pero ingresaron cada vez más en tema hasta que quisieron comenzar a elaborar aceite, primero en una planta de la zona, hasta que nos dimos cuenta de que era necesario tener nuestra propia planta como para hacer el negocio más rentable y completo».

 

El establecimiento está ubicado sobre el km 357 de ruta 12, a 14 kms de Minas (Foto: Pablo Decaro).
El establecimiento está ubicado sobre el km 357 de ruta 12, a 14 kms de Minas (Foto: Pablo Decaro).

ALMAZARA BOUTIQUE

En 2015 el establecimiento olivícola Sabiá inauguró su propia almazara boutique, aplicando un riguroso proceso de extracción en frío, método que permite preservar todas las propiedades organolépticas y nutricionales de las aceitunas, dando como resultado un aceite de oliva virgen extra premium, con máxima frescura, sabor y calidad. La almazara es el corazón del proceso de producción del aceite de oliva. En este caso, tiene un rendimiento de 500 kilos/hora. «Lo más beneficioso es que podemos controlar todas las partes del proceso, desde la cosecha hasta la elaboración, que sabemos a la perfección cómo se elabora porque manejamos los tiempos óptimos para que el aceite sea de buena calidad y porque, a su vez, no tercerizamos una parte tan importante del proceso».

Contar con almazara propia también le permite a Sabiá producir aceite para terceros, es decir para emprendimientos que acercan su producción, la cual es menos voluminosa. De esa manera brinda otro servicio y constituye otra fuente de ingresos para la empresa. «Son productores de la zona a quienes, seguramente, no les vale la pena por la cantidad de olivos que tienen dentro de su propia planta hacer todo el proceso. Llegan hasta nuestro establecimiento y elaboran con nosotros porque saben que es una planta que tiene un maestro de almazara que está altamente capacitado, con más de 15 años de experiencia en el rubro», resaltó Laura da Trindade.

El establecimiento olivícola Sabiá cuenta con todas las habilitaciones correspondientes para desarrollar su producción, tanto a nivel del Ministerio de Salud Pública (MSP), de Bromatología y de Bomberos, «lo que hace que quien viene a hacer el aceite con nosotros, pueda contar con todos los registros y también producir y vender donde luego decida hacerlo».

ARRIESGARSE Y DIVERSIFICAR

Nuestra entrevistada refería a que hubo un boom en la producción de aceite de oliva en nuestro departamento. Como suele ocurrir con otros rubros productivos, a ese momento le siguió un letargo que hizo que muchas empresas quedaran por el camino. Afortunadamente, no fue el caso de Sabiá. Al contrario, consolidó su propuesta.

Para Laura, el secreto de la permanencia estuvo por el lado de «tratar de arriesgarse» y, al mismo tiempo, «buscar diversificar y sostenernos en los años malos. Por supuesto, entiendo que es algo que no siempre puede hacerse, pero bueno, ese fue nuestro espíritu, por un lado, tratar de innovar y por otro sostener esos años que no fueron tan buenos». No es una situación que adjudique a la suerte sino a que «somos obedientes a nuestro ingeniero, a sus recomendaciones, nos gusta seguir todas sus indicaciones, hacer todo lo que hay que hacer para que el olivo sea lo más productivo posible y aprovechar los años buenos para luego sostener los que no lo son tanto, aspecto que es habitual dentro del rubro de la agricultura».

GASTRONOMÍA, TURISMO Y EVENTOS DEPORTIVOS

Además, en el establecimiento olivícola Sabiá existe la posibilidad de participar de un circuito gastronómico y turístico, a partir de visitas guiadas, y disfrutar de un salón de eventos, Cumbres del Sabiá, en el cual «generamos eventos con visitas, ya sea con almuerzo o con desayunos. A veces, quienes nos visitan solo desean participar de la degustación, pero nos interesa que conozcan todo proceso, desde la plantación hasta la elaboración y que después pueda catar el aceite de oliva y entender cómo distinguir un aceite bueno de uno que no lo es. Eso es lo que queremos hacer con estas visitas. Es un complemento, además de una forma de fidelizar a nuestros clientes», resaltó.

El predio también ha sido sede de eventos deportivos. Hasta el momento se han realizado cuatro ediciones de Altas Cumbres del Sabiá, carrera de bicicletas con rango internacional, de tres días de duración, organizada por Bikers Uruguay (Pablo Decaro y Marcelo Alegre), «quienes hace un buen tiempo confían en nosotros para hacer la largada y la llegada en nuestro establecimiento, un lugar ideal por todas las pendientes existentes». La idea de los titulares de Sabiá es continuar generando eventos deportivos: «pretendemos asociar nuestra marca al deporte, a la salud y a la calidad de vida. Por ello nos interesa tanto generar estas instancias», señaló Laura da Trindade.

APOYOS

Emprender en Uruguay no es tarea sencilla. En 2018, Sabiá concretó su primera exportación a Estados Unidos. En 2022, la empresa obtuvo dos distinciones: Oro y Prestigio Oro en el concurso Olivinus de Mendoza, Argentina; en 2024, la Certificación LSQA - Marca País - Premio Santander X Awards Pymes.

En cuanto a respaldos estatales que allanen el camino, la entrevistada opinó que diferentes organismos, ministerios e iniciativas como Uruguay XXI «abren muchas puertas, al igual que las rondas de negocios y los apoyos que se dan respecto a registros que se deben tener para poder llegar a algunos mercados. En nuestro caso exportamos en su momento a Estados Unidos, que es uno de los mercados más exigentes, y fue a través de un contacto que nos llegó a través de Uruguay XXI», informó.

En cuanto a otros respaldos, la Intendencia Departamental de Lavalleja «siempre nos apoyó, al igual que la Cámara de Industrias y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM). Cuando inauguramos la planta fue gracias a un fondo industrial y a la Cámara de Industrias», especificó, aunque, de todas maneras, «siempre se necesita de más apoyo».

Sabiá comercializa el 100% de su producción en el mercado local (en Tienda Inglesa y por venta directa en la página web), sin descartar una nueva incursión en el exterior, a través de diversos formatos: botellas de 250, 500 y 750ml de vidrio, bag in box de 3 y 5 litros y bidones de 3 y 5 litros, que son «los que más recomendamos para catering y para restaurantes».

Da Trindade aclaró que el concepto de aceite de oliva virgen extra refiere a la «primera extracción en frío, que tiene que ser menor a 0,8» y donde, además, el aceite «no debe tener ningún defecto a la hora de hacer la cata sensorial. Si esa primera extracción en frío tiene defectos, ya no es considerada extra virgen».

«Para mí, es un orgullo haber podido sostener este proyecto que iniciaron mis padres. Con el tiempo, seguimos profesionalizándonos, brindando un poco más de atención a lo que pretende el consumidor y atendiendo sus inquietudes, tratando de innovar y de generar nuevos productos porque estamos en el camino de ampliar la línea de producción. Es muy satisfactorio para mi llevar adelante este emprendimiento familiar que nos interesa tanto seguir sosteniéndolo y que crezca. Nos hubiera gustado que nuestros padres lo pudieran ver y que siguieran acompañándonos, pero, de alguna manera, estamos seguros de que lo siguen haciendo», expresó al finalizar Laura da Trindade, directora del establecimiento olivícola Sabiá.

 

Contactos

Dirección: Ruta 12 km 357, departamento de Lavalleja.

Web: www.sabia.com.uy

Correo electrónico: info@sabiaextravirgen.com

Celular: 094 46 90 52