La Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (FENAPES) se encuentra movilizada. Considera que el presupuesto asignado a la educación es insuficiente y que no cumple con compromisos de campaña asumidos por el Frente Amplio. La lucha es aún más amplia: reinstalar la representatividad de los docentes, revertir diferentes aspectos de la transformación educativa y prepararse para el Congreso Nacional de la Educación que se realizará el año próximo. En Primera Página Dominical, el análisis del profesor Emiliano Mandacen, Secretario General de FENAPES.
¿Cuál es el análisis de FENAPES respecto al presupuesto asignado a la educación, en discusión en el Parlamento?
El análisis que realizamos, a partir de los números presentados, es que esa consigna, que no es solo una consigna, sino que forma parte de un reclamo muy serio del campo popular, no solo de la FENAPES, del PIT-CNT sino también de una base social muy importante sobre la necesidad de llegar a 6+1 en el presupuesto educativo, no se va a cumplir. Tenemos dos mensajes que ingresaron al Parlamento, el mensaje de la ANEP (Administración Nacional de Educación Pública), que plantea una cadencia que habilitaría llegar al 6+1 o aproximarse lo más posible a él, porque ahí hay una discusión técnica donde el crecimiento que proyecta la ANEP no es el mismo que proyecta el Poder Ejecutivo en su mensaje, y un mensaje del Poder Ejecutivo que determina una cadencia de crecimiento del PBI (Producto Bruto Interno) en el quinquenio donde la participación del presupuesto educativo en el crecimiento del PBI generaría una pendiente decreciente, o sea, habría un descenso de la participación del presupuesto educativo en el PBI. Hay un reconocimiento del gobierno en cuanto a que los recursos son insuficientes, pero por lo visto en estos días no habrá un mensaje complementario. Eso nos preocupa muchísimo, pero esperemos que en las próximas horas se recapacite porque tenemos lugares ultrasensibles. Tenemos la situación en Formación Docente, que afecta muchísimo a todo el país, al interior profundo, donde se estaría comprometiendo un proceso de centralización a ese nivel. Tenemos una situación muy compleja en la Universidad de la República, donde esa cuestión de una universidad con visión nacional estaría también bastante golpeada por falta de presupuesto y por el tema becas. Tenemos un déficit de la ANEP que no está cubierto y que comprometería seriamente el proceso de algunas figuras de acompañamiento que se deben establecer para proteger las trayectorias educativas. Son desafíos muy importantes que veremos cómo se destraban los próximos días.
De acuerdo a lo expuesto, no se estaría cumpliendo con lo anunciado en campaña electoral por parte del Frente Amplio.
Correcto. Es un incumplimiento de un compromiso de campaña, del programa del Frente Amplio, fuerza política que llegó al gobierno y a la administración del Estado. Claramente, hay un incumplimiento. Nosotros lo hemos dicho y hemos sido los primeros en denunciarlo. Esto deja al gobierno en una situación muy compleja, porque va a tener que hacer de las rendiciones de cuentas espacios de discusión muy profunda sobre el tema presupuestal para, por lo menos, revertir estas tendencias en el quinquenio y aproximarse lo más posible al 6+1. Con el panorama actual, esto es muy difícil de alcanzar y hay que decirlo con todas las letras.
En temas estructurales, ¿qué cuestiones han variado desde el 1 de marzo, cuando el Frente Amplio retomó el gobierno nacional, al presente?
Hay señales que son buenas, más allá del tema presupuestal. Establecimos los mismos ámbitos de negociación que nos permitieron revertir, por ejemplo, las sanciones de los compañeros de San José. Es decir, a una de las patas del ajuste, que era en derechos, logramos revertirla a nivel de Secundaria. Logramos retornar a las comisiones departamentales de elección de horas, para nosotros un espacio clave que se nos había quitado en el período pasado. Logramos también establecer una matriz de grupos que no es a la baja, o sea, no salimos de pique con 150 grupos menos. Ese también es un elemento importante. Tenemos algunos avances con respecto a la transformación curricular integral, que son producto de la consulta a las ATD (Asamblea Técnico Docentes) liceales y a la ATD nacional, que después hace un trabajo de síntesis con planeamiento educativo de Secundaria y con el CODICEN (Consejo Directivo Central) de la ANEP; algo que no creemos menor, pero lógicamente uno quisiera que este proceso fuera más profundo. Eso también va a depender de cómo nosotros podamos fortalecernos en el próximo año y generar las correlaciones de fuerza que impulsen un proceso de análisis y de revisión más profundo. El año que viene nos marca la perspectiva de un Congreso Nacional de la Educación que es clave y que nos parece que tiene que ser una instancia de participación ciudadana que siente las bases de una discusión mucho más profunda. A esos elementos se los puede tomar como avances, aunque uno quisiera que existieran muchos más.
Un Congreso de la Educación cuyas resoluciones serán vinculantes.
Exacto. En el programa de la fuerza política que accedía al gobierno está negro sobre blanco el carácter vinculante. Creo también que al carácter vinculante lo va a dar la masividad de la participación en el Congreso. Si es un Congreso que logra una masividad importante, será muy difícil que después se diga que no es vinculante. Eso también depende de un trabajo a realizar, que debe impregnar a todo el territorio, para que la gente discuta sobre educación, intercambie sobre educación y elabore propuestas que después se puedan sintetizar en una nueva Ley de Educación. Estamos hablando de qué concepción de democracia se quiere: si una con participación y profundidad o una con un manto de robustez que no logra concretar espacios de participación ni de igualdad y sí bolsones de desigualdad y de violencia, como vemos hoy. Hay un claro elemento para quebrar lo que nosotros, desde el movimiento sindical, llamamos el modelo de la desigualdad.
¿Se podrá recuperar la representatividad docente en organismos de dirección de la educación?
Es clave que eso suceda. Las unipersonales o los gerentes han revelado, en primer lugar, un carácter autoritario muy profundo. En segundo término, la centralidad del poder en el CODICEN no ha colaborado en los procesos de análisis de la realidad, ni tampoco en tomar las mejores decisiones para el sistema educativo. Veremos cómo se desarrolla el debate en el Parlamento en torno a este tema. Las pruebas son contundentes respecto a la carencia que tiene todo esto, en el desastre que dejaron algunas jerarquías del período anterior, utilizando al aparato de la Educación Media -específicamente Secundaria- con una discrecionalidad alarmante.
¿Se ha logrado revertir algunas cuestiones de la transformación educativa, tan criticadas desde el movimiento sindical?
Se ha logrado el inicio de una revisión que hay que seguir profundizando. Para nosotros el elemento sustancial que se logra es configurar el quiebre del modelo competencial que subyugaba en absoluto a los contenidos. Hay una señal conceptual muy clara: volvemos al énfasis en los contenidos para que realmente a esos contenidos los puedan potenciar competencias integrales y realmente profundas. Es un proceso que recién comienza, también se han rescatado algunas asignaturas como astronomía y geografía, y lo que saludamos es que este proceso ha recogido en parte los reclamos de la ATD, un organismo clave en todo este proceso, porque lo que hay que quebrar en este país es la lógica de que todo el mundo puede hablar de educación menos los docentes. Solo vamos a lograr una política educativa ajustada, con carácter pedagógico y de soberanía pedagógica cuando los docentes puedan problematizar sus propias prácticas y elaborar en torno a ellas. Esta señal es importante, si bien hay que seguir profundizándola.
En lo laboral, para los docentes, 2026 comienza en pocos días con la elección de horas, proceso que en los últimos años ha sido bastante caótico.
Estamos trabajando en un proceso que ha tenido un primer mojón con una matriz de grupos que a nosotros nos deja satisfechos por cómo se construyó y cómo se negoció, donde no tenemos una pérdida de grupos brutal, con un instructivo de elección de horas que ha mejorado respecto a otros años y con el retorno del sindicato a las comisiones departamentales de elección de horas con carácter bipartito. Ahí el sindicato tiene una gran responsabilidad. Vamos a hacer una actividad en los próximos días con delegados de todo el país donde analizaremos cómo iremos maniobrando determinadas cuestiones para que la elección de horas tenga las máximas garantías de transparencia y de igualdad para todos los trabajadores en cualquier rincón del país. Ese es un gran desafío para la Federación y lo estamos encarando con la seriedad que corresponde.
¿Cómo vislumbra que será 2026 en lo que refiere al plano educativo?
Como un año de mucho trabajo, con énfasis en el fortalecimiento interno del sindicato, y también con mucho trabajo territorial para sentar las bases de un debate educativo que realmente sea plural y democrático, como un año de mucha elaboración teórica porque hay que ir hacia una revisión profunda de la transformación curricular y del marco curricular de referencia nacional. Me parece que será un año desafiante donde FENAPES tiene por delante un congreso que se desarrollará del 4 al 7 de diciembre en Colonia de Sacramento, donde confiamos aprobar los mejores documentos posibles que establezcan una línea estratégica clara para el próximo período, que logremos hacer que la FENAPES participe en forma activa en los debates públicos y plasmar una educación que realmente sea para la gran mayoría de nuestro pueblo. Es un año desafiante, como todos los años. El Congreso Nacional de Educación, de alguna manera, resume el desafío que vamos a tener.

Profesor Julián Mazzoni: “La movilización es absolutamente legítima”
En las últimas horas, el profesor Julián Mazzoni, Consejero del CODICEN en representación de los docentes, a través de diferentes medios, se ha manifestado en torno al presupuesto destinado a la educación y al tratamiento que del mismo se está realizando en el Parlamento. El docente admitió que, en el marco del debate en Cámara de Diputados, “se obtuvieron algunas cuestiones”, pero que fueron insuficientes ante lo anunciado en su momento en campaña electoral por parte del Frente Amplio y respecto a lo que los trabajadores de la educación aguardaban. “Teníamos la expectativa de que ese anuncio que estaba en el proyecto que presentó a la ciudadanía del Frente Amplio de llegar en el año 2029 al 6% del PIB para la educación pública más el 1% para investigación y ciencia se cumpliera, pero, aparentemente, eso no está asegurado de acuerdo al planteo que se está haciendo en el ámbito de la discusión”, expresó. Frente a esta situación, diferentes organizaciones vinculadas al ámbito educativo instrumentaron una serie de medidas. Al respecto, Mazzoni expresó: “Es absolutamente legítima la movilización. Ahora se ha sumado una cuestión que considero sumamente interesante, que es la presencia de organizaciones estudiantiles de Educación Media en el reclamo». Manifestó que «conversé en todos los centros de Secundaria de Montevideo que estuvieron ocupados y encontré un plantel muy maduro de estudiantes reclamando que se cumpla con lo que todos hubiéramos esperado. Las cifras que maneja el presupuesto nacional, que ya salieron de la Cámara de Diputados y que ingresaron al Senado, son muy inferiores. Considero que la presencia de la gente de la educación, de los estudiantes en la calle es absolutamente legítima y puede ayudar, tal vez no a recuperar todo lo que planteamos desde el CODICEN para el presupuesto de la educación pública, pero sí a ir obteniendo algunas mejoras”.