Hoy es en Uruguay el Día de los Mártires Estudiantiles.

Se recuerda así el 14 de agosto de 1968, cuando el estudiante de Odontología Líber Arce era asesinado por un policía en Montevideo, durante una manifestación.

Había en ese entonces, al menos formalmente, democracia. Aunque ya había en sótanos montevideanos instructores en técnicas de tortura, llegados desde el norte de las Américas, para enseñar a policías y soldados técnicas horripilantes, inhumanas, que nunca debieron ser inventadas ni practicadas y que deberían ser erradicadas del mundo, del universo. Pero ese es otro tema.

¿Es hoy un día de las izquierdas, de homenaje y recuerdo para quienes profesan o profesaban las ideas de Líber Arce, que era comunista?

De ninguna manera.

Es un día de homenaje al propio Líber Arce y a tantos estudiantes que fueron asesinados después de él, en una época oscura.

Es un día en el que todos debemos reflexionar, y debemos unir fuerzas.

Porque no importa qué ideas defienda un estudiante (ni ninguna otra persona). No importa si es comunista, frenteamplista, blanco, colorado, cabildante, independiente, verde, amarillo o punzó: ningún estudiante merece ser asesinado por expresar y defender sus ideas, más allá de cuáles sean sus ideas.

Por eso hoy, y cada 14 de agosto, debemos levantarnos, unánimes, y decir bien fuerte: ¡¡Nunca más!!