Los orígenes de este compromiso colectivo se remontan a 2014, en Villa Rosario, en principio con el objetivo de gestionar el funcionamiento de una ambulancia donada por la Embajada de Japón en Uruguay, cogestionada entre la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) y la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE). Dos años después, cumpliendo con las exigencias requeridas, el grupo formalizó su estructura y amplió sus objetivos, ya que, al acceso a la salud desde una perspectiva integral, sumó el fortalecimiento de la agricultura familiar. Entrevistamos a su presidente, Enrique Genta.
PRIMEROS PASOS
«Es una lucha, como todo», expresó el productor de Villa del Rosario, lugar donde ha vivido desde siempre. Luego se refirió a los orígenes de la asociación. «Aquí llegó una ambulancia, donada por la Embajada de Japón, en 2013. Funcionó durante dos o tres años, a la par con salud pública. Me invitaron a una reunión para tratar un tema específico: la ambulancia no contaba con enfermera y se buscaba proveer ese servicio, ya que salud pública tampoco podía aportarnos respuestas para cubrir de mejor manera el servicio en la zona, sobre todo en el caso de que surgiera alguna emergencia».
Ese fue el primer contacto de Enrique Genta con el movimiento de vecinos. «Empecé a participar de las reuniones. En un comienzo, se centraron en una comisión sobre el funcionamiento de la ambulancia, hasta que llegó el momento en el cual la intendencia determinó que debíamos constituirnos como asociación civil, con la correspondiente personería jurídica. Ahí empezó una nueva batalla, hasta que en 2016 logramos transformarnos en la asociación que hoy tenemos y que acaba de celebrar 10 años de actividad».
CAMINO AL ANDAR
Genta recordó a algunos de los luchadores que hicieron propia esta causa colectiva, nombrando, en primera instancia, a Raúl González, «el presidente anterior», a Alicia Marrero, «siempre presente en todas nuestras movidas, y a Susperregui, desde El Soldado», entre otros referentes.
La primera reunión fue en el desaparecido Salón Torre Azul, de Villa del Rosario. «De ese modo, se organizaron y consiguieron las exigencias que planteaban las autoridades, la personería jurídica y lo que tiene que ver con la parte burocrática que incluye a este tipo de organización».
Pasó el tiempo y AASOL logró suscribir un acuerdo con el Ministerio del Interior a través de la Jefatura de Policía de Lavalleja. Por un comodato, la asociación accedió a un espacio en el que instalarse, comodato renovado al instalarse cada nuevo gobierno nacional.
FUNCIONAMIENTO
La Comisión Directiva de la Asociación de Apoyo a la Salud del Oeste de Lavalleja está conformada por siete integrantes, renovándose las autoridades cada dos años.
Como decíamos, todo surgió para mejorar el funcionamiento de la ambulancia y luego derivó en el apoyo a pequeños productores rurales, ya que, en la línea del fortalecimiento de la agricultura familiar, desde AASOL se intenta facilitar el acceso a la información. «No nos quedamos solamente con la comisión de la ambulancia, con la personería, sino que ampliamos nuestro rango de acción para apoyar a la salud rural, así como también a diferentes proyectos de la zona. Al contar con personería jurídica, tenemos la posibilidad de que proyectos que emergen desde los gobiernos pasen por nosotros y ser un canal de contacto con los productores», involucrando, en ese sentido, al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y, fundamentalmente, al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, mientras que la Intendencia Departamental de Lavalleja «colabora con el sueldo del chofer, el mantenimiento de la unidad y el combustible necesario para su funcionamiento».
En ese aspecto, Genta destacó que el relacionamiento con la IDL «ha mejorado en el último tiempo, porque están andando más en la vuelta, lo que nos hace pensar que en un futuro cercano puedan conseguirse más cosas en beneficio de todos. En ese sentido, el apoyo que nos brinda Daniel Urquiola (encargado del área de Descentralización) ha sido muy importante para nosotros».
VILLA DEL ROSARIO
Genta nació y creció en Villa del Rosario. Es su lugar en el mundo, una zona con sus particularidades y muy apreciada por todos. Con sentido de pertenencia, declara que allí no se ha sufrido el despoblamiento del medio rural «al tratarse de una zona contigua a la ruta y con acceso a la locomoción. Yo diría que ha ocurrido todo lo contrario. De esta zona, la gente no se ha ido. Es más, cada vez que queda un lugar vacío, aparece alguien con la intención de alquilar o personas que compran campitos y se instalan en ellos».
Opinó que bien diferente es lo que ocurre en Chamamé, Barrancas, Estación Solís y Los Patos, «zonas que también cubre la ambulancia y que por ese motivo conozco en profundidad». Para el entrevistado, Villa del Rosario «tiene personalidad propia», al contar con «un liceo muy grande, con la UTU y con un club de fútbol con mucho arraigo como lo es Granjeros».
A su vez, se está reacondicionando la casona de Falco y hoy se dictan cursos de cerámica, elaboración de velas y gastronomía.
PARTICIPACIÓN
Como suele ocurrir en la actualidad con organizaciones de esta y de otra naturaleza, la participación real en ellas es dispar. En términos generales, «en un primer momento, cuando las ‘papas queman’, la gente se moviliza y participa, se junta, hace beneficios, pero después ese impulso inicial se atenúa», sobre todo cuando «las personas ven que las cosas se van consiguiendo y que los proyectos se concretan». Con sinceridad, admitió que «acercar gente para trabajar en la comisión hoy resulta complicado, que la gente se comprometa con una causa común a todos. Pero no ocurre solamente en nuestro caso, sino en comisiones como APAL (Asociación de Padres de Alumnos Liceales) donde son muy pocas las personas que trabajan y hasta sucede en Granjeros. Es decir, la gente trabaja, se compromete, pero llegado el momento de conformar una comisión directiva, es complicado».
PLANTEOS Y RECLAMOS
Si bien los planteos y reclamos de los habitantes de la zona no son muchos, lo que habla a las claras del excelente trabajo que realiza AASOL, una inquietud recurrente tiene que ver con que la ambulancia esté disponible las 24 horas y con que un médico esté radicado en el lugar, «algo muy difícil de lograr. Básicamente, la ambulancia es una unidad de traslado y, por supuesto, debería contar con un médico y no solamente con una enfermera, pero eso forma parte de la burocracia propia de otras instituciones».
Para Enrique Genta es un orgullo presidir la asociación, actividad a la cual dedica mucho tiempo, trabajo y esfuerzo, «sobre todo cuando estamos trabajando en proyectos concretos o cuando se cambió la presidencia y se debió realizar toda la parte de papeleo ante el Banco República, el Banco de Previsión Social y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, además de que son tareas que requieren contar con el dinero suficiente para llevarlas a cabo, porque interviene un gestor y los escribanos. Pero bueno, es algo que me gusta hacer, colaborar con la gente de la zona en la medida de mis posibilidades, tanto con la ambulancia como a nivel de proyectos, los cuales, últimamente, están bastante estancados», lamentó.
«Durante el último gobierno del Frente Amplio fueron aprobados 100 proyectos por intermedio de AASOL para pequeños productores, para quintas, gallinas, cabras y muchas cosas más», acotó, considerando que lo ocurrido hace que «la gente decida continuar radicada en el medio rural, porque en campaña, en un campito chico, si no se recibe esta clase de ayudas, alguna cosa para hacer un invernáculo o un gallinero, es complicado. No estamos hablando de mucha plata, pero es fundamental, y para esta clase de emprendimientos termina haciendo la diferencia».
El trabajo de AASOL motiva a que la gente «salga de sus casas, interactúe en las reuniones y así logre salir de la rutina diaria para construir este colectivo entre todos». Consideró fundamental que «gente joven se haya vinculado a AASOL, como los integrantes del grupo Las libélulas», porque «en una sociedad que está envejeciendo por todos lados, es importante que participe gente joven de la zona, con ideas nuevas y con ganas de trabajar».
LOS FESTEJOS
Hace unos días, la Asociación de Apoyo a la Salud del Oeste de Lavalleja celebró diez años de trabajo. Lo hizo en su sede, en el marco de una jornada de alegría y de homenaje. «Fue un festejo muy lindo, en el que también participó gente nueva, que no conoce en profundidad el funcionamiento interno, sobre todo de la ambulancia. AASOL tiene su sede en un terreno de la comisaría, algo que se logró a partir de proyectos que presentamos en su momento, para luego instalar allí dos contenedores».
Al repasar la trayectoria de AASOL a partir de un audiovisual preparado para la ocasión, «uno empieza a recordar todo lo que pasó, cuándo se hizo cada cosa, desde nivelar el terreno, todo. A su vez, reencontrarse con vecinos que hace tiempo que no veía, fue muy emotivo», compartió Genta, sumando la presencia de autoridades nacionales y departamentales en el acto, las cuales «se interesaron en el funcionamiento de nuestra asociación, lo cual constituye un espaldarazo hacia el trabajo que estamos realizando».
La parte más emotiva de la jornada se originó con el homenaje realizado a Raúl González, en mérito a «su empuje y a las ideas que aportó en beneficio de todos, para que la asociación fuera mucho más amplia que centrarse en el funcionamiento de la ambulancia, para brindar apoyo a la salud en general y a los productores de la zona. Si no hubiera sido por su empuje, nada de esto hubiera sido posible, no tendríamos sede y seguiríamos siendo la comisión de la ambulancia, porque los campesinos estamos acostumbrados a la Comisión Fomento de la Escuela y en este caso era y es fundamental que el trabajo perdure en el tiempo. Es desgastante al ser un trabajo voluntario al cual hay que dedicarle muchas horas. Es bravo porque a veces uno ve a otras instituciones que han estado más tiempo trabajando que la nuestra y aprecia que en la actualidad se están diluyendo. No queremos que eso pase con AASOL, no lo podemos permitir. Las puertas de nuestra institución están abiertas para quienes deseen aportar ideas en beneficio de todos los habitantes de esta zona del departamento de Lavalleja», expresó Enrique Genta, presidente de la Asociación de Apoyo a la Salud del Oeste de Lavalleja (AASOL).