Primera integrante de su familia en obtener un título universitario, valora como corresponde el esfuerzo y el respaldo de sus padres y hermanos. Accedió al Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) a través de un concurso de oposición y méritos y como psicóloga, luego de trabajar en otras áreas de la institución, desde agosto de 2025 es directora departamental.

Tene 45 años. Es minuana y ha vivido prácticamente toda su vida en nuestra ciudad, exceptuando los años en que se trasladó a estudiar a Montevideo. Creció en barrio La Filarmónica, junto a sus padres y a sus hermanos. Posteriormente, siendo más grande, se mudó al barrio Estación. Fue alumna de la Escuela N° 2 y posteriormente del Liceo Eduardo Fabini.

-¿Por qué optó por la carrera de psicología?

-Con 18 años me fui a Montevideo y empecé a estudiar Psicología en la UDELAR (Universidad de la República) y también Filosofía en el IPA (Instituto de Profesores Artigas), carrera que nunca terminé, inspirada en una profesora que me resultó importante y significativa en ese tiempo. Fui becaria del Fondo de Solidaridad y vivía en el hogar estudiantil de la Intendencia de Lavalleja, donde residí durante toda la carrera. Una afortunada de tener esa posibilidad como hija de trabajadores, padres de cinco hijos. Fui la primera integrante de mi familia en obtener un título universitario, lo que valoro mucho por haber tenido esa oportunidad. La facultad, la vida en Montevideo, ensayando la independencia, los vínculos y la formación en psicología, fueron transversalizando mi vida. Con el paso de los años, me sentía más convencida de la profesión, imaginando posibilidades en lo que sería la vida laboral. Hoy sigo convencida y agradecida de esta profesión increíble que me ha dado tantas satisfacciones desde hace 22 años.

-Ya recibida, dentro del amplio espectro de la psicología, ¿en qué ramas decidió especializarse?

-Ya recibida, seguí formándome, porque ese es un camino que no termina. Mucha de esa formación ha tenido que ver con intervenciones comunitarias y en crisis, infancias y adolescencias, con cómo entender y trabajar situaciones de violencia o graves vulneraciones de derechos como maltrato o abuso sexual. Estudié psicotraumatología y abordajes terapéuticos para el trauma en adultos y en niños y adolescentes. Hice un posgrado en la Facultad de Psicología y me titulé como Especialista en evaluación psicológica judicial y forense; también como especialista en gestión de la calidad y sistemas integrados. Durante un tiempo, estudié Lingüística en Facultad de Humanidades, aunque no me gradué.

-Es una funcionaria de carrera en INAU. ¿Cuánto ingresó a la institución y en qué áreas dentro de ella ha trabajado?

-A INAU ingresé en Lavalleja, por concurso de oposición y méritos como Psicóloga hace 15 años. Antes de eso había trabajado vinculada a INAU, pero en convenios, en CAIF, Club de Niños, Centro Juvenil y Centro especializado. Ya dentro de la función pública y como psicóloga trabajé en todos los servicios, en primera infancia, en el Centro de estudio y derivación, en Club de niños, en Centros de 24 horas de niños, también de adolescentes y en Acogimiento familiar. En 2018, con una reestructura institucional, se conformaron equipos de alta conducción departamental y ocupé una nueva función institucional que se creó ese año, que es la Dirección de Proyectos y Servicios, que tenía como cometido dirigir la red de proyectos y servicios del departamento. En ese cargo estuve hasta asumir la Dirección Departamental, la cual ejerzo desde agosto de 2025.

-En relación a la pregunta anterior, ¿qué significa para usted ser la directora departamental de INAU en Lavalleja?

-Ante todo, un enorme desafío, además de un altísimo honor. Significa también una responsabilidad gigante, que me desvela y que me ocupa. Una tarea que tomo con compromiso y con la apertura y humildad de aprender cada día, siempre con otras y otros.

-Desde lo profesional y en el plano personal, ¿qué es INAU en su vida?

-INAU es el lugar donde siempre quise trabajar, la institución que me ha permitido crecer profesionalmente, que me ha posibilitado acompañar muchas historias de vida; ser testigo de muchas maravillas; me ha enfrentado también a muchos dolores y frustraciones, a mis propias limitaciones, a lo que quisiera pero no siempre es como quiero; me ha permitido aprender de gente excepcional; me ha tenido cerca de los y las gurisas, algunos que he visto crecer y hasta tener sus propios hijos. Una institución que cada día te pone a prueba, que te exige, en la que existe una dinámica gigante, que tiene cometidos enormes y fundamentales, que se pone en revisión y que tiene un acumulado excepcional.

-Si bien somos un país pequeño, también es diverso. En términos generales, ¿cómo definiría la situación de las infancias y de la adolescencia en nuestro departamento?

-Tenemos que pensar que son pocos, nuestro departamento tiene pocos niños, niñas y adolescentes en comparación con otros del país. Ese, si bien es un indicador de la población y su distribución etaria en este caso, es una oportunidad enorme para que ninguno quede fuera. Es inadmisible no llegar. Por ejemplo, si algún niño o niña queda por fuera del sistema educativo, saltan alertas, si no tiene atención en salud, si hay alguna situación de vulneración de derechos, saltan alertas. Cómo actuamos como sistema de protección es siempre un desafío que nos tiene que cuestionar y ocupar, cómo hacemos para llegar, cómo damos respuesta y garantías desde el Estado para los niños y sus familias. Eso es algo que tenemos que trabajar en profundidad y de forma integrada.

-¿Cómo es el despliegue de INAU en territorio en nuestro departamento?

-INAU, como institución, tiene como cometido promover, proteger y restituir derechos, además de ser el rector en políticas de infancia y adolescencia del país. Tiene alcance y estructura nacional, con un organigrama importante, pero está dividido en 19 Direcciones Departamentales porque cada territorio tiene sus particularidades. No es igual, por ejemplo, Lavalleja que otro departamento del norte del país, o uno con frontera internacional. Nosotros, como departamento, tenemos una ruralidad dispersa que nos desafía muchas veces a llegar. Tenemos proyectos en muchos lugares del departamento, en convenios con organizaciones de la sociedad civil o con cooperativas de trabajo. El mayor alcance de atención está en primera infancia a través del CAPI y los CAIF que tenemos en Minas, Solís de Mataojo, José Pedro Varela, Mariscala y José Batlle y Ordóñez. La primera infancia ha tenido un lugar de relevancia en este país de manera sostenida, como política de Estado, y eso tiene resultados muy positivos, la atención que se brinda en estos centros es de mucha calidad, y se atienden más de la mitad de los niños y niñas de esa edad (0 a 3 años) del departamento en centros de estas características. También, en infancia, tenemos Clubes de Niños en Minas, José Pedro Varela y Batlle y Ordóñez, en adolescencias tenemos Centros Juveniles en Minas y en Varela. Tenemos un centro especializado para niños, niñas y adolescentes en situación de discapacidad de atención parcial en Minas, y además, por gestión directa, centros de 24 horas de niños y niñas, de adolescentes mujeres y adolescentes varones. Además, también un Centro de estudio y derivación, un equipo de acogimiento familiar y aun en conjunto con INISA la atención a las medidas socioeducativas no privativas de libertad, todo esto también con un sostén administrativo muy fuerte.

¿Los recursos humanos son los suficientes?

-Se destinan y organizan en la búsqueda de que los espacios físicos sean adecuados, los materiales para trabajar también lo sean, la alimentación sea de calidad, así como las propuestas programáticas. En la gestión directa actualmente tenemos debilidades en cuanto a la cantidad de recursos humanos, lo que hace muy exigente la tarea para las compañeras y compañeros, estando en proceso un concurso para el ingreso de educadores al INAU departamental, habiendo finalizado ya el período de inscripciones. Es fundamental la inversión en recursos materiales y humanos para el desarrollo de las políticas públicas de protección a la infancia que requieren, indefectiblemente, de un sostén material.

-¿Qué líneas estratégicas son prioritarias dentro de este período?

-En cada administración se definen líneas estratégicas que se diseñan para dar cumplimiento a la misión institucional. En este sentido, para el período 2025-2030, el Directorio estableció cuatro, que luego se disgregan en múltiples objetivos y acciones concretas. Por un lado, el fortalecimiento institucional y la profesionalización del personal que trabaja con NNA, por otro lado, la protección en contexto familiar y comunitario, promoviendo especialmente la desinternación de niños y niñas de 0 a 3 años como etapa fundamental para desarrollar el apego, por lo que crecer en contextos familiares es primordial. Otra línea estratégica refiere a la protección en el sistema especial y especializado en el abordaje de situaciones de violencia, incluyendo también la salud mental. Por último, el abordaje interinstitucional, que busca abordar de manera integral las problemáticas de las infancias y adolescencias. Estas líneas estratégicas permean toda la institucionalidad a lo largo y ancho del país, dando cohesión a una institución que es muy grande y diversa.

-¿Qué sucede con el trabajo infantil y con casos de explotación sexual de menores? ¿De qué manera son abordados?

-En relación a temáticas complejas y especializadas como el trabajo de detección, prevención y abordaje de la explotación sexual contra niños, niñas y adolescentes, como una forma extrema de violencia, se trabaja siempre de manera interinstitucional, interdisciplinaria y con la orientación de equipos especializados con los que conveniamos en este caso con Gurises Unidos. En Lavalleja, venimos trabajando fuertemente, conformando una comisión departamental contra la explotación sexual hacia niños, niñas y adolescentes, lo que fue propuesto por INAU en una sesión extraordinaria que se realiza a este respecto en el marco del Día Nacional de Lucha Contra la Explotación Sexual hacia Niños, Niñas y Adolescentes (ESCNNA) en la Junta Departamental de Lavalleja, que busca poner en la agenda departamental este tema entendiendo cuánto nos involucra a todos. En relación al trabajo infantil, también se trabaja, no solo en aspectos relacionados al contralor necesario, mediante la inspección de trabajo infantil y adolescente, sino a la difusión de los aspectos legales que regulan el trabajo protegido de los adolescentes en el marco de la autonomía progresiva, también aspectos educativos para los y las adolescentes y sus familias, así como la emisión de carnets que habilitan y regularizan las actividades laborales. Trabajamos en conjunto con el departamento de inserción y orientación laboral, generamos acuerdos para becas laborales de adolescentes vinculados a INAU a través de distintos proyectos, teniendo en la actualidad convenios activos tanto con la Junta Departamental de Lavalleja, como con la Intendencia Departamental donde trabajan gurises, contando ya con varias ediciones exitosas. El año pasado se realizó por primera vez en el interior del país, en Lavalleja, con participación de autoridades nacionales, sindicatos y también adolescentes del departamento, la celebración por los 25 años del Comité de Erradicación del Trabajo Infantil (CETI), que se conforma interinstitucionalmente, teniendo jornadas previas de trabajo y de reflexión sobre la temática, además de la actividad central que se realizó en Minas. INAU también regula lo relativo a la participación de niños, niñas y adolescentes en espectáculos públicos, teniendo un departamento e inspectores para ello.

-¿Cómo evalúa el trabajo interinstitucional que se realiza en la actualidad en el departamento?

-Todo el trabajo que INAU realiza se enmarca en un sistema de protección amplio que incluye a todas las instituciones de protección que también son garantistas de derechos. La complejidad del desarrollo integral requiere indefectiblemente del trabajo interinstitucional. En Lavalleja tenemos buenas prácticas en este aspecto, y tenemos que seguir profundizando y fortaleciendo las mismas. Tenemos la facilidad de conocernos, y cada vez la mayor convicción de que es la única manera de alcanzar logros, cada uno desde los marcos de su competencia, pero con la menor fragmentación posible, porque las personas, las familias, los niños y niñas son los mismos, y una intervención institucional fragmentada representa un mal uso de los recursos y un prácticamente nulo impacto positivo en la vida de las personas. Tenemos muchos espacios interinstitucionales que se han reactivado en el último tiempo y que gozan de buena salud, desde la MIPS, hasta las Mesas de primera infancia e infancia, la Mesa Interinstitucional de Adolescencias, la Junta de Drogas, el SIPIAV, la Comisión de Lucha contra la violencia, por nombrar solo algunas. Creo que continuamos con el enorme desafío de darle a cada espacio alcance departamental, que las políticas lleguen a todo el departamento. Desde INAU se viene trabajando y abriendo a posibilidades y propuestas innovadoras, proyectos que no necesariamente calcen en lo que ya tenemos, sino en las necesidades de los territorios. En este sentido, venimos trabajando también con otras instituciones, por ejemplo, con la Intendencia de Lavalleja para generar proyectos conjuntos en el interior del departamento, permitiendo así aunar esfuerzos y tener un mejor alcance, ajustado a las necesidades de las poblaciones de nuestro departamento.

-Muchas gracias por la entrevista concedida...

-Agradezco la nota y la posibilidad de contar algunas cosas que hacen al trabajo de INAU en el departamento, que siempre es con otros y otras, mis compañeros de todos los días y los de otras instituciones con los que compartimos tarea, sueños y esperanzas.