El viernes 29 de mayo se colocaba en Minas, frente al Batallón de Infantería Nº11 “Brigadier General Juan Antonio Lavalleja”, la primera placa de señalización de memoria. Fue vandalizada en la noche del sábado 20 de junio, ocasionando el repudio generalizado de organizaciones que trabajaron para que la misma fuera instalada. A partir de los registros de video vigilancia aportados por autoridades del Batallón de Infantería, efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones identificaron a la autora de la vandalización, una mujer de 48 años de edad.

La Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria (CNHSM) fue creada por la Ley Nº 19641 de Sitios de Memoria Histórica del Pasado Reciente el 13 de julio de 2018 y su objetivo es «dar cumplimiento a lo establecido por la Ley Nº 19641, declarando y creando Sitios de Memoria y promoviendo otras acciones materiales o simbólicas que reconozcan la responsabilidad del Estado allí donde violó Derechos Humanos y honre la memoria histórica de personas y comunidades que fueron víctimas y/o o resistieron al uso ilegitimo del poder estatal».

PUERTAS ADENTRO

El colectivo Todos somos Familiares Lavalleja, junto con la Comisión Sitios de Memoria Lavalleja, aportó en su momento abundante información que detalla los delitos de lesa humanidad perpetrados en el Batallón de Infantería Nº 11 entre los años 1968 y 1980, incluyendo testimonios escritos de cada uno de los peticionantes, con información sobre, al menos, 150 personas secuestradas o detenidas y torturadas en el Batallón Nº 11, comenzando en 1968, «cuando varios dirigentes de sindicatos de los trabajadores de los entes autónomos estatales sufrieron prisión durante la militarización decretada por el gobierno».

Más tarde, en la militarización de los bancarios, en 1969, durante la huelga de 70 días, «fueron detenidos en el Batallón de Infantería Nº 11 los dirigentes y militantes bancarios de la filial de AEBU en Minas, entre otros Abel Sención y Luis Arce. Luis País Riverón refiere a estos hechos (página 99, de ‘Sin pistola en la cintura’, 2013). También brinda testimonio sobre la detención de dirigentes del Plenario Obrero Estudiantil de Lavalleja». Durante 1972 «fueron detenidos en Lavalleja militantes del MLN (Movimiento de Liberación Nacional) y sometidos a graves torturas en este cuartel». Entre los detenidos y torturados se encontraban Nerys Díaz, Raúl Vernengo, Marcelino Perlas y Adán Pedro Vergara. El 2 de junio de ese año, «fue detenida Marianela Tourné, quien dio a luz en cautiverio a su hijo Emiliano».

En la Huelga General de 1973 fueron detenidos en el mismo cuartel dirigentes de FANCAP Minas, de FOSE, del telégrafo, de la asociación de profesores, de la madera, el trasporte. entre otros. El secretario general del Plenario y dirigente de FANCAP, Luis Pais Riverón también fue detenido en esa oportunidad. Días después, a raíz de una volanteada contra el golpe de Estado, «fueron detenidos militantes de diferentes partidos políticos, colorados, blancos y frenteamplistas».

En 1974, estuvo detenido el Batallón de Infantería N°11 el general Líber Seregni, hecho documentado en el libro «Seregni, un artiguista del siglo XX», de Gerardo Caetano y Salvador Neves. José Mujica también estuvo recluido en el cuartel de Minas, como él mismo declarara en una visita a la unidad en 2014.

En 1975 «se incrementó la presencia de la Inteligencia Militar del Batallón en la vida de los minuanos, con permanente hostigamiento a las personas que ellos consideraban opositoras». Un reportaje de María Esther Gilio a Homero Guadalupe, del 12 de setiembre de 2008 «es muy ilustrativo. Desde ese momento, además de las detenciones y torturas al propio Guadalupe, hay que incluir entre las víctimas a su compañera, Lolita Rubial. Se producía terror con la presencia de los militares en sus Jeep por toda la ciudad». A fines de 1975 «la represión se ensañó con el núcleo católico que se organizaba en torno al padre Salvador Roca, quien fue detenido junto a una decena de integrantes de la comunidad en un gran operativo que rodeó la Parroquia de la Estación. Previamente había sido detenido. Juan Pérez, militante católico y dirigente sindical de los cartoneros. Las brutales torturas que sufrió ameritaron la intervención del obispo Quaglia, quien concurrió al propio cuartel para reclamar por su libertad, la que finalmente obtuvo».

En 1976, nuevamente Seregni estuvo en prisión, en momentos en que «recrudecía en la ciudad la brutal persecución a militantes de la UJC y el PCU, además de otros integrantes del Frente Amplio, los sindicatos y militantes sociales. Además del ya nombrado Luis Pais, en ese momento fueron secuestrados en horas de la noche, encapuchados, atados de pies y manos y llevados al Batallón de Infantería Nº 11, junto a decenas de ciudadanos y ciudadanas: Omar Estrada, Pablo Leiva, Luis Marichal, Walter Ferreira y Julián Mazzoni, También estuvieron detenidas otras personas que hoy están fallecidas: Ester Ferrari de Vernengo, Marta Burgueño, Godofredo Fernandes, Abdón Bayarres, Jesús Pais Riverón, Guillermo Pesci, Mario Ruóppolo y Gabriel Di Leone, muchos de los cuales fueron procesados por la Justicia Militar, luego de meses de torturas e incomunicación. En esa instancia, el ciudadano Nicanor Aldabalde fue detenido y liberado con una grave dolencia cardíaca, muriendo a los pocos días».

Sobre estos acontecimientos fueron ofrecidos los testimonios de Omar Estrada, Pablo Leiva y Julián Mazzoni, así como el de Adriana Vernengo, hija de Ester Ferrari. En junio de 1980 «se produjo una brutal ola represiva en la ciudad con el objetivo de perseguir a quienes militaban por el NO en el plebiscito de ese año, con base en el Batallón de Infantería Nº11, donde volvieron a ser secuestrados y torturados ciudadanos y ciudadanas de Minas. Son detenidos, entre otros: Elena Chaín, Lolita Rubial, Fernando Larrea, Pablo Leiva y Araí Píriz», lo cual consta en el testimonio de Pablo Leiva y Araí Píriz. La CNHSM, en la reunión del día 19 de marzo, aprobó la señalización del Batallón de Infantería Nº11 de Minas, Lavalleja.

REPERCUSIONES

Integrantes de Todos somos Familiares Lavalleja y de la Comisión Sitios de Memoria Lavalleja se enteraron en la noche del sábado 20 de junio del atentado perpetrado contra la placa de memoria. Una denuncia anónima alertó a la Policía y el tema es investigado en esa órbita junto a Fiscalía.

La noticia provocó indisimulable indignación y tristeza en ambas organizaciones, en el entendido que la placa constituye «una reivindicación y reafirmación de la democracia» y que esta clase de hechos, van en contra de todos los esfuerzos que el Estado ha hecho en la materia.

Aguardan por el resultado de las pericias de Policía y no disimulan su preocupación ante la concreción de un «hecho violento y triste», debido a que hay personas que «siguen negando hechos que ocurrieron dentro del Batallón» y que afectaron gravemente a, al menos, 150 personas.

COMISIÓN NACIONAL

Acerca de lo sucedido («el atentado contra la señalización de memoria del Batallón de Infantería Nº11 en Minas, Lavalleja») también se pronunció la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria al «expresar su profundo rechazo y preocupación ante el reciente acto de vandalismo perpetrado contra la señalización del Batallón de Infantería Nº11 en Minas, Lavalleja, como sitio de memoria en el marco de la Ley Nº19.641».

Se recordó que la declaración y creación de Sitios de Memoria Histórica «consagra el recordatorio y reconocimiento de aquellos lugares donde las personas víctimas de terrorismo o accionar ilegítimo del Estado sufrieron violaciones a sus Derechos Humanos por motivos políticos, ideológicos y gremiales» y que «este hecho de intolerancia y violencia atenta contra los valores de memoria colectiva y en especial contra el reconocimiento de las graves vulneraciones de los Derechos Humanos durante la prisión ilegítima de las víctimas en dicho Batallón durante el terrorismo de Estado en nuestro país».

En consecuencia, la CNHSM «exhorta a las autoridades competentes a investigar este lamentable acto, a identificar y a sancionar a los responsables», así como también a «prevenir, a través de medidas concretas, que hechos como este no vuelvan a suceder».

Asimismo, «exhortamos a que se trabaje con la comunidad para prevenir hechos de esta naturaleza que no contribuyen a una convivencia democrática. Nunca más terrorismo de Estado», concluyó la declaración.

“¿QUÉ SOCIEDAD QUEREMOS?”

El edil Mauro Álvarez (MPP, Frente Amplio), actual presidente de la Junta Departamental de Lavalleja, quien participó en la limpieza de la placa, fue uno de los primeros actores políticos del medio en expresarse en las redes sociales sobre lo sucedido. «Más allá de las posiciones políticas, de las distintas miradas sobre nuestra historia o de los debates que legítimamente pueden existir, cabe preguntarse qué aporta un acto como este», escribió en su cuenta de Facebook el legislador departamental. Agregó que la democracia «se fortalece cuando discutimos argumentamos y escuchamos» y no cuando «dañamos símbolos, espacios públicos o expresiones de memoria colectiva», porque la memoria «puede generar acuerdos o desacuerdos, pero merece ser tratada con respeto». «Quizás la pregunta no sea quién piensa distinto, sino qué sociedad queremos construir, si una que dialogue sobre su pasado o una que intente borrarlo. Reflexionemos sobre eso», convocó el edil del FA.