El artista plástico minuano Walter Burgueño está exhibiendo una pintura llamada “Curbelo Báez” en la Junta Departamental de Lavalleja, en su nueva casa de avenida Varela. Esta obra retrata esa emblemática casa, con un cuidado trabajo de tonos y sensibilidad pictórica.
DESDE NIÑO
Burgueño nació y ha transcurrido su vida en Minas. Tiene 70 años, es jubilado bancario y el dibujo y la pintura lo acompañan “desde niño”. “Siempre tuve afición por el dibujo y la pintura, me acuerdo que pintaba escenas de fútbol, hacía los goleros atajando las pelotas, y otras cosas. Después estudié dibujo por correspondencia siendo gurí chico, en la famosa Continental School. Hice todo el curso, todos por correo, una muy linda época. Siempre me gustó hacer garabatos, pero a pintar empecé cuando fui al curso que daba la IDL, con el profesor y artista plástico Eduardo De La Puente, en los altos del teatro Lavalleja, ahí empecé a hacer pintura. Fui también al curso que da Victoria Abreu en Casa de la Cultura, hice varios años con ella. Después dejé de ir al taller y a cursos. Pinto en mi casa, de vez en cuando, según la inspiración del momento”.
“CURBELO BÁEZ”
Al consultarlo cómo surgió esta obra “Curbelo Báez”, Burgueño cuenta que “es una casa famosa en Minas, siempre fue un misterio. ‘La casa embrujada’ le decían. Yo siempre la miraba y un día le saqué una foto. Después hice un boceto a lápiz y lo tuve como dos o tres años sin tocar, porque me había gustado como quedaba al lápiz, el blanco y negro. Pero después empecé a pintarla y salió, en el 2021 la terminé. Y ahí quedó en la casa embrujada, la famosa casa de Curbelo Báez. Con todo lo que implica para la historia de Minas Curbelo Báez, el doctor que no era doctor, curaba los enfermos con técnicas especiales de hidroterapia, fue famoso en su época”.
¿Y cómo fue el proceso? ¿Le llevó mucho tiempo? ¿Fue muchas veces a la casa para mirar detalles?
No, no tengo un manejo del tiempo. De repente un cuadro me puedo llevar dos o tres años porque lo dejo, lo abandono, hago otro, o no pinto, no tengo una rutina ni una mecánica organizada. Es según como me siento. Este cuadro “Curbelo Báez” estuvo dos o tres años que solo fue un dibujo a lápiz. Un buen día se me antojó empezar a pintarlo y surgió así. No hay una medida de tiempo, es más bien de ánimo, de ganas, yo qué sé.
¿El cuadro va a quedar como acervo de la JDL o es préstamo?
El cuadro está en comodato, yo se lo presté a la JDL por seis meses. Después veremos si va a quedar. Todo surgió hace poco, el cuadro lo tengo pintado desde el 2021. Soy amigo del edil Osorio Gadea. Un domingo estábamos tomando unos mates, le dije: ‘Te voy a mostrar una cosa que a vos te va a gustar’. Y le mostré el cuadro. Quedó muy impresionado y le sacó foto. Un día me llamó, me dijo que había hablado con el presidente de la JDL, Mauro Álvarez, para ver qué podíamos hacer con el cuadro, porque a él le gustaba mucho y quería que la gente lo viera. Al final llegamos a un acuerdo que lo prestaba para que lo exhiban en el hall de la casa, que hoy es la JDL, porque está lindo compartirlo con la gente.
¿Qué material usó?
Óleo, yo trabajo con óleo, nunca pinté con acrílico, esa técnica no la sé manejar. Hago el boceto a lápiz, lo que me parece muy interesante. Dibujo y después veo, lo retoco y después sale la pintura. A mí me gusta la pintura figurativa, me gustan los paisajes urbanos, los paisajes rurales, ese tipo de cosas.
¿Tiene obras de paisajes urbanos de Minas?
Sí, he hecho mucho de Minas. La mayoría de las obras están repartidas entre mis hijos, mis sobrinos y amigos. En casa tengo una pintura de la esquina de la Plaza Libertad, la Farmacia Pambianco, pinté la fachada del Cine Doré, la antigua, no como está ahora con puertas de vidrio, hablé con José Luis López Farinasso -hijo de López Soler-, le pedí alguna foto de los tiempos de antes y algunas fotos me dio, eran en blanco y negro y salió. Hice la fachada, pero más que nada todo a memoria de los años de cuando iba a la matiné, incluí un ómnibus de los de antes, plataforma atrás, eso lo inventé, no figuraba en las fotos que me dio López y otras cosas como el manisero, que me acordaba que siempre estuvo ahí. Después el cuadro estuvo en exhibición en el Cine Doré. Ese cuadro lo vendí después, estaba en la playa, me llamó una señora interesadísima en el cuadro que terminó comprándolo, es Lía Panero, la profesora de historia. Me lo compró y lo tiene en su casa, es fanática del cine y recordó cosas de antes.
OTRAS HISTORIAS
“Tengo un cuadro de la Catedral de Minas. Me acuerdo que un día salí del Banco República donde trabajaba y veo un jacarandá -todavía está en el callejón- en su esplendor, lleno de flores azules y tapizado como si fuera una alfombra abajo. Hice una pintura del jacarandá con la catedral de fondo. Ese cuadro lo tiene quien fuera obispo de Minas, Jaime Fuentes, me lo compró la Diócesis para regalárselo al obispo. Quedó muy contento el obispo Fuentes con el cuadro”.
“Hice un cuadro de la esquina de la Farmacia Pambianco que está muy lindo. Estuvo en exhibición en Farmacia Pambianco, me contó el dueño que mucha gente miraba el cuadro y salía a observar los detalles afuera, en la calle, y le decían que gracias al cuadro habían descubierto cosas que no habían visto y que están. Es que la gente no levanta la cabeza para ver, y en Minas hay cosas preciosas”.
“Tengo también un cuadro de la estación de trenes de Minas, que está muy lindo, es de antes de que la reformaran. La mayoría de mis obras son de ese tipo de temática”.
¿Hay algún edificio o lugar que le gustaría pintar?
Sí, sí. El Bar Bertochi, como era antes, es una obra pendiente. Ahora está reformado pero tengo alguna imagen de los tiempos de antes. Otro es la Farmacia Garmendia, todo el edificio, lo estuve bocetando. El Club Minas es hermoso, aunque ahora lo reformaron. La Confitería Irisarri, también. Hay muchísimos. Uno de los proyectos que tengo, que lleva ya varios años y no lo he terminado, es la fachada de la Confitería Madrid. Era un ícono de Minas, las reuniones que había ahí, gente de la cultura, de la política, ya no queda nada y tengo la fachada, pero tengo que terminarla, está en un proceso bastante lento. Algún día pienso que la terminaré, lo que me pasó es que me metí en hacer cosas engorrosas, me dio por hacer el escaparate y yo me acuerdo que estaba lleno de masitas, chocolatinas y botellas, es muy entreverado, difícil, y fue quedando para atrás.
¿Tiene prevista alguna exposición?
No, no. No soy mediático, he participado en exposiciones colectivas cuando iba a los talleres, pero demás no. Todos los años mando alguna obra a un evento que hace el Banco República para empleados o ex empleados, en la Fundación Banco República, en la Ciudad Vieja. Además, la mayoría de las obras las regalo, otras he vendido, muy pocas tengo yo. Para hacer una exposición tendría que entrar a recolectar todos los cuadros.
Estaría buenísimo, anímese y haga una exposición.