En el Edificio de los Consejos de Salarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) se firmó un acuerdo, suscrito por las tres partes de la negociación colectiva; el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA), en representación de los trabajadores; las gremiales empresariales del sector, la Cámara de la Construcción del Uruguay, Liga de la Construcción del Uruguay, Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay (APPCU) y Coordinadora de la Industria de la Construcción del Este (CICE) y el Poder Ejecutivo. Según el propio MTSS, el convenio suscrito tendrá una vigencia de cinco años e incorpora una reducción progresiva de la jornada laboral, sin pérdida salarial, hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030, y también incorpora mejoras en las condiciones laborales y beneficios vinculados a la salud y los cuidados.

CONVENIO HISTÓRICO

Entrevistado por Primera Página, Ken Vera, secretario general departamental del SUNCA Lavalleja, confirmó la firma del acuerdo, puntos centrales eran la reducción de la jornada horaria, laboral, cómputo especial jubilatorio, aumento salarial y cláusulas sobre libertades sindicales “donde se encuentra la mayoría de los puntos menores, pero que no dejan de ser muy importantes también para la industria de la construcción, pero que se lograron también”. Catalogó el convenio como histórico, “porque es a cinco años de duración, el aumento salarial es anual (5.17%), y generando este período terminaríamos con un aumento del 16% de aumento salarial”.

REDUCCIÓN DE LA JORNADA DIARIA

Habló también de la reducción de la jornada horaria. Se estableció que se va a descontar una hora de jornada laboral por año, “o sea que en el año 2030 estaríamos comenzando a trabajar 40 horas semanales” en lugar de las 44 horas semanales actuales. “Por supuesto, es sin pérdida salarial. Después tenemos el cómputo especial jubilatorio, que es algo que quedó en comisión a 120 días porque la tenemos que tratar con la Secretaría de Seguridad Social nuestra, el MTSS y el Banco de Previsión Social (BPS), en una mesa de negociación. Es esta una de las reivindicaciones más antiguas que tenemos nosotros, la de de bajar la edad jubilatoria a 55 años de edad con 25 años de aportes. Sabido es que este gobierno también quedamos en un diálogo social, con la posibilidad de que los compañeros de la construcción y rurales puedan tener una contemplación en cuanto a la ley 20130, que fue cuando se aumentó a 65 años de edad jubilarse”. Al respecto acotó, “eso se va también a contemplar en el diálogo social que está llevando a cabo este gobierno”.

LIBERTADES SINDICALES

En el tema de las libertades sindicales, Vera comentó que por ejemplo se crea en Maldonado un Centro de Atención a la Infancia y la Familia (Plan CAIF). “Esto también quedó a comisión por la sencilla razón de hacer un estudio de cuántos hijos de trabajadores son los que lo necesitan, en dónde se va a realizar, cómo, dónde, y de qué forma se va a manejar. También está la posibilidad de la creación de un monto de dinero por parte de los Fondos Sociales (FS) para aquellos trabajadores o trabajadoras que tenga un hijo y lo quiera llevar a otro CAIF. Acá, con un trámite se le estaría pagando. Después teníamos una reivindicación nuestra con el tema del Fondo de Cesantía y Retiro (FOCER), que era sacar el período ventana. Se trata de que cuando un compañero hacía el trámite una vez, tenía que esperar un año para realizarlo nuevamente, pero ahora no. Quedó que cuando el compañero se queda sin changa, se hace el trámite y lo puede hacer las veces que él quiera y que tenga necesidad que así lo requiera”.

PROTOCOLO DE CALOR

El gremialista habló también de la cxreación de un protocolo sobre el calor, “hidratación y con un protocolo de alerta meteorológica, ya sea naranja o roja. Es un tema que lo vamos a pulir un poquito más con la Secretaría de Seguridad, Higiene y Salud Laboral. Por otro lado se consiguió también que se duplique la entrega de ropa de trabajo, ya sean dos mudas de ropa de verano y dos de invierno. Además se analizó la forma que los compañeros se puedan realizar un estudio de PSA (Antígeno Prostático Específico), que por lo general lo mandan a hacer a los 50 años de edad. En ese sentido nuestra propuesta fue que los compañeros lo pueden hacer de los 40 años en adelante, que si bien no se va a pagar el día, pero sí llevando el certificado del estudio no se pierden los incentivos mensuales ni semanales”. “A la vez también se genera un monto de dinero para ver la posibilidad de que se pueda devolver algo de la jornada perdida en esa actividad”, concluyó Vera.