La salud mental incluye el bienestar emocional, psíquico y social. Y la depresión es la causa más importante de incapacidad a nivel mental. Afecta la forma de pensar, la manera en que se siente y en cómo la persona se vincula con los demás. Por ello es tan importante el abordaje que se realice acerca de esta temática. Desde nuestra perspectiva, los medios de comunicación deben asumir el rol que les corresponde, difundiendo información científicamente comprobada que derrumbe mitos y tabúes y que aporte luz sobre una problemática real que nadie está libre de padecerla. Hoy ofrecemos a nuestros lectores la última entrega que hemos elaborado sobre este tema.

Depresión proviene del término depressio, que significa hundimiento, y de acuerdo a lo expresado por especialistas, siempre hay posibilidades de mejorar y de recuperarse en cuanto al estado emocional y mental para disfrutar de vidas más felices y más sanas.

La depresión es uno de los problemas más comunes y más serios de la salud mental hoy en el mundo. Las mujeres sufren más depresión por diferentes razones: factores genéticos, hormonales, por la actividad social o por los roles que cumple.

DESDE EL ESTADO

La salud mental es tan importante como la salud física, aunque en ocasiones se tienda a pensar que los temas mentales son de menor trascendencia. Son reales y merecen ser tratados como corresponde. En Uruguay, cerca del 19% de la población -casi una quinta parte- padece alguna patología mental, por lo que la prevalencia es una de las más altas de la región. Si bien gran parte de los casos no conlleva una dependencia elevada, es necesario brindar soluciones. Es prioritario identificar las patologías existentes en el país, que, en su mayoría, se vinculan con la depresión y con la ansiedad.

En ciertos casos se consideran como signos de debilidad e incluso, cuando la persona intenta salir sola de algunas situaciones, todo resulta ser muy dificultoso.

“La situación de la salud mental es una emergencia país. Se abordará con gratuidad y acceso universal a todas las prestaciones de prevención y promoción, diagnóstico, rehabilitación en todo el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), así como el plan deberá incluir las acciones para el abordaje familiar y comunitario tal cual lo establece la ley de salud mental”, estableció el programa de gobierno del Frente Amplio para el actual período.

 

El acompañamiento permanente de una persona que padece depresión es fundamental para su recuperación
El acompañamiento permanente de una persona que padece depresión es fundamental para su recuperación

En cuanto a la aplicación efectiva de la Ley de Salud Mental, el documento propuso jerarquizar “un enfoque integral con dispositivos sanitarios y comunitarios que favorezcan la inclusión social, cultural, educativa y el bienestar de las personas”, considerando “fundamental el acceso pleno a condiciones de ciudadanía que integren el trabajo digno y genuino y viviendas adecuadas como factores esenciales”.

Para el gobierno nacional la meta fue cerrar el 2025 con una atención adecuada en salud mental, mediante dispositivos en el primer nivel que aceleren la baja en las listas de espera, que fue de 15% en siete meses para, en el segundo semestre de 2026, ampliar las prestaciones vinculadas a psicoterapia, según las necesidades de los usuarios.

En el marco de la iniciativa Acción País por la Salud Mental, hasta el 31 de enero estuvo abierta la convocatoria a fondos de apoyo destinados a impulsar y a fortalecer las iniciativas que han surgido desde los territorios y sus comunidades, promoviendo propuestas que respondan de manera pertinente y sostenible a los desafíos locales en materia de salud mental, así como a las necesidades emergentes y persistentes identificadas por los propios actores regionales y comunitarios.

SITUACIONES REALES, SALIDAS REALES

Tal como explicara el psicólogo minuano Daniel Ventura, nunca se puede minimizar ni relativizar lo que le está ocurriendo a una persona que transita una situación de depresión. El profesional instó a estar atentos, a escuchar, a visualizar cambios notorios en la conducta de la persona, acompañarla en todo momento y estimularla a realizar consulta médica en los casos que sea necesario, ya sea en la tradicional o a nivel de emergencias si la situación así lo amerita.

Tan real como la situación es que existen posibilidades de recuperación a partir del diagnóstico oportuno y preciso y de los tratamientos adecuados, siempre indicados y supervisados (el seguimiento es fundamental) por profesionales de la salud.

En ese sentido, existen terapias alternativas y complementarias a las cuales poder recurrir sin dejar nunca de lado los tratamientos indicados desde la medicina tradicional. Hay muchos factores que pueden terminar contribuyendo en la recuperación del paciente, entre ellos la importancia de la fe, sin abandonar en ningún momento el tratamiento asignado. En este caso, la regulación del Ministerio de Salud Pública (MSP), como “policía sanitaria” del país, entendemos, debería ser más rigurosa dada la trascendencia de la temática que abordamos en Primera Página.

Pedir ayuda es fundamental. No es una muestra de debilidad. Todo lo contrario. Es el puntapié inicial para iniciar un proceso de recuperación en el cual, entre otras cosas, aprendizaje mediante, podremos ser el apoyo que otras personas buscan para poder revertir esta clase de situaciones, porque como comentaba Ventura, “una pena compartida es media pena; una alegría compartida, doble alegría”, y porque “cuando el dolor se comparte y se acompaña, el camino, aunque siga siendo difícil, vuelve a tener un horizonte, vuelve a tener un sentido y puede ser transformador”.