Se termina el año y viene la época de los balances. Entre ellos, quisimos destacar el del Centro Comercial e Industrial de Lavalleja (CCIL). Allí estuvo Primera Página con el vicepresidente de la institución, Nicolás Moreira. Según el directivo,  “para el CCIL el balance es muy bueno”. “Tuvimos algunas acciones que son determinantes para nosotros, como fue Modo Minas el Día del Centro. Era fundamental hacerlo, era algo desde que tomamos la conducción del centro, que queríamos lograr y por suerte lo logramos desde agosto”.

DOCUMENTACIÓN

Moreira señaló otra labor que desarrollaron “y que era muy necesaria”, poner la documentación del CCIL en orden: “pusimos toda la documentación al día, reglamentos, libros, formularios, RUPE, todas esas cosas que las pudimos lograr para poder profesionalizarnos y que van en beneficio de la institución siempre. Hicimos un listado de socios con sus números de socio, hicimos un grupo de manejo de los socios, se mejoró muchísimo, va todo en camino de la profesionalización, que no ha terminado, creemos que en el 2026 vamos a darle el cierre a eso”.

 

Directiva del CCIL en los 105 años de la institución
Directiva del CCIL en los 105 años de la institución

OTROS ITEMS

Otros ítems en los que se trabajó desde el CCIL “fue la Comisión de Turismo, Destino Lavalleja que es algo fundamental y es también otro de los logros que pudimos tener”. Patra el vicepresidente de la institución fueron claves “las charlas mantenidas con diferentes actores públicos de la ciudad, que es donde el CCIL nunca tuvo que haber dejado de aparecer o de estar en mesas de intercambio. Son muy valiosas las conversaciones con la IDL, con la Jefatura de Policía, con los comerciantes, con las diferentes cámaras comerciales e industriales. Volvimos a ser socios de la Cámara de Comercio del Uruguay, de la cual el CCIL no era socia. Con la Cámara de Industria estamos en contacto permanente”.

Moreira aseguró que “esas cosas, creo yo que son las cosas más positivas. El CCIL volvió a ser visibilizado por la comunidad, llegamos a todos los lugares, y todavía falta. Cuando nosotros llegamos -Leandro Diano como presidente y yo como vicepresidente-, la gente no sabía qué hacía concretamente el CCIL, estaba débil por diferentes motivos. Hubo que fortalecerlo. Nosotros pudimos poner de nuevo donde el CCIL nunca tuvo que haber dejado de estar”.

¿Cree que este resurgimiento y visibilidad del CCIL se debe a la manera de trabajar y a que ustedes son muy jóvenes?

Quizás eso también influyó, vinimos con la impronta de los jóvenes, vinimos con ganas porque el joven es más impulso, fuerza, ganas de cambiar las cosas, aunque muchas veces se topa o lo tildan que no tiene la experiencia o el saber profesional de la gente mayor, pero sí tiene las ganas o tiene el empuje y eso es lo que tratamos de darle al CCIL.

¿La masa de socios creció?

Sí, la campaña de socios ha sido muy buena. A raíz de eso nos volvimos a posicionar, ahora quieren ser socios del CCIL, antes nadie quería ser socio. Es que visibilizaron otra forma de trabajar el comercio, de hacer funcionar los emprendimientos, hay mucha gente que quiere emprender, le faltaba empuje, y el CCIL hoy lo da. Cuando nosotros agarramos, había unos 90 socios y hoy estamos alrededor de 250 socios. Faltan todavía más socios, pero vamos por el buen camino, eso es lo importante.

¿Y qué es lo que reclaman los socios?

El tema de impuestos y costos. Porque es lo que afecta directamente al bolsillo y no lo ves. Los impuestos son lo que más duele. Y los costos para funcionar -ya lo habíamos hablado-, no puede ser que un comerciante tenga luz y agua diferencial, y sea más cara. Un emprendimiento potencia una zona, da trabajo, pero todo sigue igual. Vienen las autoridades departamentales o nacionales, se sientan en esta mesa, nosotros les hacemos llegar esos reclamos, pero eso nunca cambia. Acá han pasado todos los colores políticos, todos y eso nunca ha cambiado y el comerciante es de los que más carga tiene.

 

Reunión de la directiva con el intendente Daniel Ximénez
Reunión de la directiva con el intendente Daniel Ximénez

¿Eso no genera trabajo en negro?

Totalmente. Es así. Desde el CCIL vemos como el trabajo negro se fomenta, trabajás puertas para dentro de tu casa y no pagás ningún impuesto. Si abrís un comercio ya tenés un gasto muy grande.

¿Abren comercios? Hay muchos locales vacíos.

Es un vaivén. Se cierran y se abren. Hay menos comercio, eso es una realidad, sobre todo en el centro de Minas, pero tampoco es eso de que dicen: ‘Pa, cierra todo el mundo’. Porque cierran sí, pero al poco tiempo está abriendo otro emprendimiento. Hay gente que le gusta el emprendedurismo, le gusta el trabajo, pero después se ven ante una realidad donde todo el mundo te dice: ‘Abrí, pero después el Estado te come y te deja solo’.

¿Qué le plantean a la intendencia? El otro día un edil pedía más luz, mejorar la limpieza, no puede ser que un fin de semana haya contenedores desbordados.

Respecto a esto último, hemos tenido varias conversaciones directamente con Emilio Pérez, que es el encargado de la parte de la basura de la IDL. Nosotros queríamos que algunos contenedores fueran cambiados de lugar. Pérez me decía que pasan tres veces al día. Pero claro, hay cuadras donde hay demasiados negocios y las cajas son demasiadas y más en estas fechas. Se ven desbordados. En relación a la iluminación tuvimos el martes una reunión con Daniel (Ximénez) y nos decía que no les dio el tiempo para hacerlo, pero que ya tiene un proyecto de iluminación, ya tiene todo planeado, así que creo que en 2026 se va a llevar a cabo y vamos a tener un centro iluminado, como debe ser, porque la verdad que en eso sí falta.

Es un tema de un privado, pero resalta demasiado visible ¿Qué pasa con El Ombú, una impresionante esquina en la plaza principal?

Yo no lo puedo hablar porque no me corresponde. Lo que se dice es que El Ombú está vendido, y que va a abrir nuevamente, al parecer la demora es por los trámites reglamentarios, pero ya está vendido y va a abrir un nuevo comercio apenas se pueda. Otro cierre que nos sacudió fue el de La Burbuja, otro de los emblemas de la ciudad, pero abrió enseguida otro negocio. Es eso que digo, cierra uno, abre otro, siempre hay alguien que viene y se la juega y eso le da valor a nuestra ciudad.

Respecto a Modo Minas ¿Fue en crecimiento, se mantiene más o menos?

Bueno, tuvimos picos muy altos, como fue el primer Modo Minas en agosto y el último ahora en diciembre, fueron los picos más altos. Después hizo como una meseta, sabíamos que eso iba a llevar un año por lo menos que la gente lo visualizara, lo empezara a consumir, a esperar. En Montevideo todos sabemos que está el Día del Centro o en otras ciudades como Florida, pero en Minas al ser algo nuevo va a llevar un tiempo a que la gente lo incorpore. Lo que queríamos era caminar ese tiempo para poder lograrlo y darle un valor agregado, que es que la gente sea consciente de la importancia de comprar en Minas, porque todo lo que genera Modo Minas es para la ciudad. No solo gana el comerciante, le estás dando a la gente que trabaja en el comercio, le está dando a los impuestos que el comerciante paga y ese es el valor agregado que tiene invertir en Minas nuevamente. Es una campaña que va a llevar mucho tiempo, queremos enmendar todo eso con lo que todo los días estamos peleando, que es Temu, las compras por internet, las grandes superficies. Que la gente entienda cuál es el valor agregado que tiene el comprar en el centro de Minas.

¿Los comerciantes están conformes?

Muy conformes. Las dos últimas reuniones que realizamos con una invitación masiva, han especificado su conformidad con Modo Minas. También reconocen al CCIL como la herramienta para poder unirnos, que es lo fundamental. El comerciante o el emprendedor unido, es ahí donde podemos hacer acciones que tengan efecto para todos.

¿Están muy endeudados, por ejemplo, con BPS o con DGI los comerciantes?

No. No, no. El endeudamiento son números normales, por lo que nosotros sabemos y tenemos información.

Ya lo habíamos hablado en otra nota de la falta de capacitación de quienes trabajan en servicios. ¿Los comerciantes lo asumen eso?

Eso es uno de las grandes metas que tenemos, y que lo vamos a lograr. Hicimos la presentación para gestionar los Centros Pymes, y ahí vamos a tener todas las capacitaciones necesarias, y todo va a depender de nosotros. Creo que es una herramienta fundamental. Nosotros anteriormente veníamos haciendo café empresarial, veníamos haciendo charlas con diferentes actores. Se hicieron charlas con la Policía para todas las redes de cobranza y comerciantes que manejan determinada cantidad de dinero.

Otro tema que cuesta enfrentar es que la gente que trabaja en servicios tiene sueldos muy bajos. No tienen preparación y los sueldos son bajos.

Sí, eso lo vemos, los sueldos son bajos, pero es el mercado de trabajo quien regula eso. Agrego algo más respecto a la capacitación, estamos dentro de la comisión de INEFOP, donde creamos los cursos y fuimos invitados este año y participamos como orden empresarial. Y bueno, ahora con los centros PYMES queremos darle a los empresarios, a los comerciantes, la posibilidad de capacitar a sus funcionarios, que nos parece fundamental. Eso está muy arraigado en Destino Lavalleja, la comisión quiere capacitar mucho sobre turismo, porque queremos traer turistas, pero si no estamos capacitados la gente va a venir una vez y no va a venir más. Muchas veces viene gente extranjera con diferentes idiomas y no estamos preparados para manejar un determinado idioma. Esas son las cosas que queremos apostar al 2026. Las expectativas de trabajo son muy buenas. Los dos caballitos de batalla hacia adelante son la gestión de los Centros PYME para posicionar las capacitaciones y otra cosa, que es fundamental, estamos en la tarea de hacer una app (aplicación para teléfonos celulares) para la Zona Azul, en conjunto con la intendencia y con una empresa local. Si todo sale bien, estaría funcionando en marzo. No como algo recaudatorio, pero sí como algo de intercambio, que la gente venga, pare y pueda hacer sus compras tranquila y no que el comerciante o el empleado tengan ocho horas el auto parado sin dejar que haya intercambio vehicular. Porque ese problema del estacionamiento no puede pasar, en eso con la intendencia estamos totalmente de acuerdo y va a ser fundamental. Sabemos que al principio va a haber discrepancias o va a haber piedras, con gente que no esté de acuerdo, pero después como todo, se acostumbran y ven que funciona bien, como pasó en Montevideo, en Durazno. Que se quede tranquila la población que la hora o la media hora van a ser muy bajos los costos y va a ser algo muy bueno para el centro y para la ciudad toda.

O sea, que tienen bastante para trabajar.

Tenemos muchísimo, consideramos que hemos hecho muchísimo. Siempre se va encontrando más para hacer.