El viernes pasado se realizó en el centro de Minas una movilización de trabajadores municipales, incluyendo a zafrales, por el cese de contratos de trabajadores eventuales, especialmente de quienes fueron contratados por la Itendencia de Lavalleja (IDL) en la pasada administración, en el año electoral. En la movilización participó además una llamada “Asociación de Funcionarios Municipales (AFUM)”, un gremio municipal paralelo a ADEOM Lavalleja, cuyo principal referente es Jorge Aparicio, funcionario muncipal desde hace más de 30 años y que ingresó a la IDL, según él mismo dijo a Primera Página, como zafral.
Aparicio dijo a Primera Página que se trata de un gremio “independiente”, frente a versiones sobre la formación de gremios paralelos a ADEOM en varios departamentos del interior del país, incluso con el mismo nombre, AFUM. Según Aparicio ninguno de esos gremios paralelos lleva el nombre de AFUM.
Aparicio reconoció que perteneció a ADEOM hasta enero pasado, cuando renunció al sindicato. Hasta entonces había sido dirigente de la Lista 1422 de ADEOM, que no pudo participar en las últimas elecciones luego que la Comisión Electoral encontrara que la presentación de la lista había sido hecha con rúbricas de personas que negaron haber prestado su firma para ello. Según Aparicio la prohibición para que si lista participara de las elecciones no fue apegada a las normas ya que, según consultó en la Corte Electoral, tenían de 24 a 48 horas “para corregir cualquier error”. En ese momento “se nos dijo que no, que no había tiempo, que la comisión electoral de ADEOM lo había decidido así con la Comisión Directiva”.
Aparicio defendió la decisión de formar otro gremio de trabajadores municipales porque “el derecho a sindicalizarse está en la Constitución”. Aclaró que no no están “contra gobierno ninguno” sino “contra las cosas que hay que corregir y las cosas que vemos hacen mal, no nos interesa quién es el administrador de turno, nos interesa el derecho de los trabajadores”.
Para Aparicio, en este caso con los trabajadores zafrales de la IDL la solución sería mantenerlos pero al mismo tiempo “ajustarse a las normativas” que existen en el país.
Además se quejó porque el cese de los contratos no tuvo prácticamente preaviso para los trabajadores y fueron cesados abruptamente.