La Comisión Departamental Por una Vida Libre de Violencia Basada en Género organizó una conferencia taller llamada “Violencia Vicaria: una forma de tortura institucional y de género hacia las mujeres e infancias”, que estuvo a cargo de Andrea Tuana, trabajadora social, docente y feminista uruguaya, directora de la Asociación Civil El Paso e integrante de la Intersocial Feminista de Uruguay. Se trata de una reconocida activista contra las violencias de género, doméstica y sexual hacia niños, adolescentes y mujeres.

CONSIGNA

El martes 25 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres. La consigna elegida este año fue “Violencia vicaria es violencia de género: reconocerla es el primer paso”.

NÚMEROS

Se informó a través de INMUJERES que los 35 servicios de atención psicosocial y legal en todo el país recibieron 2.013 nuevos ingresos y 5.278 mujeres fueron atendidas o están en atención. A la vez, hubo 13.553 consultas presenciales y 2.944 consultas telefónicas o videollamadas. Por otra parte, los 15 equipos de atención a varones que ejercen violencia atendieron 1.307 casos en el período analizado.

MARCHA Y TALLER

Acá en Minas se llevó a cabo el martes 25 la marcha y ayer miércoles se realizó la conferencia taller a cargo de Andrea Tuana, que colmó el salón de actos de la Escuela Técnica UTU y fue presentada por Ana Laura Soiza, directora territorial del Mides, acompañada por la directora de Salud Departamental María Rita López y la directora de Familia y Género de la Intendencia de Lavalleja (IDL), Yliana Zeballos.

TUANA

Soiza presentó a Tuana en la conferencia de prensa, señalando que la actividad se hacía en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia hacia las Mujeres, organizada por la Comisión Departamental Por una Vida Libre de Violencia Basada en Género.

Tuana explicó que “esta conferencia taller sobre violencia vicaria es porque estamos frente a una modalidad de violencia que en los últimos tiempos hemos visto que tiene una relevancia muy importante. Es necesario que en Uruguay también empecemos a reconocer, o más que reconocer a ponerle nombre a una forma de violencia y a unas estrategias utilizadas por los agresores que si bien ya conocíamos, al no conceptualizarlas resulta difícil  poder abordarla, tratarla, darle la preeminencia y sobre todo poder valorar los riesgos cuando estamos frente a esta situación. Es muy importante y celebro que sea la consigna de este 25N, y que toda la institucionalidad que trabaja en este tema lo haya colocado como un objetivo de trabajo”.

 

Colmado el salón de actos de UTU.
Colmado el salón de actos de UTU.

¿Aún falta reconocimiento de qué es la violencia vicaria después los terribles hechos ocurridos?

Sí falta, porque no es solo la violencia vicaria, no es solamente el asesinato de los hijos e hijas -que obviamente es la situación más extrema- sino que hay otras formas de violencia vicaria o estrategias que es importante reconocer, porque lo que puede pasar, es que hayan algunas acciones de violencia vicaria que si las detectamos a tiempo, quizás podamos estar previniendo situaciones más graves.

¿La violencia vicaria es mayor que la violencia de género?

No, no. Por lo menos no tenemos una medición, pero claramente no, porque la violencia vicaria en general es la que se utiliza contra los hijos y las hijas.

Es la que causa más horror, porque es contra niñas, niños y adolescentes.

Sí, se puede decir que es la que causa más horror porque es contra niñas, niños y adolescentes, y su forma extrema,  estamos hablando del asesinato. Hay una violencia de género que es amplia y la violencia vicaria es una modalidad.

¿Cuáles son las características para identificar a un victimario de violencia vicaria antes de que ocurra?

Es muy importante visualizar cómo es ese agresor, porque acá estamos hablando siempre de un agresor, que una vez que se separa, que una vez que su pareja toma la decisión de alejarse o hay medidas, hay tobillera, hay medidas de no acercamiento, ¿cómo es el comportamiento posterior? Eso es lo que hay que empezar a mirar. Si transgrede las medidas o no las transgrede, si hace amenazas, si obliga a sus hijos e hijas, por ejemplo, a visitarlo aunque sus hijos no quieran, si empieza a tener una serie de conductas posterior a la separación, en donde genera situaciones de violencia, de humillación, de mucho sufrimiento para todas las personas que están presentes en la situación cada vez que va a retirar a los hijos o se encuentra con su ex. Ahí tenemos que empezar a mirar y detectar, porque de pronto son pequeñas cosas que son difíciles de ir a denunciar. Creo que la violencia vicaria tiene algunos patrones que son generales: es un violento comportándose como expareja y como padre y ahí podemos seguir ir viendo ese patrón de control, ese patrón ahora de venganza, de mucho enojo, de no ser empático y no importarle lo que sienten sus hijos e hijas y querer estar estableciendo control y dominación permanente. Hay un patrón general que hay que profundizar mucho más.

¿Cree que el Estado no está cumpliendo con las obligaciones de proteger a la mujer sobre la violencia doméstica?

Creo que la violencia vicaria se ha instalado con más fuerza justamente porque ha habido grandes avances y porque hay un Estado que está respondiendo. Obviamente con sus dificultades, con sus falencias, se necesita hacer mucho más, pero esa violencia vicaria está presente porque las mujeres han logrado salir de la situación. Y si han salido de la situación es porque hay un Estado que tiene un sistema de respuestas, que tiene una Policía que está capacitada y que toma este tema con la importancia que tiene. O sea, realmente el agresor ahora necesita hacer este tipo de ejercicio de violencia, porque ya no puede ejercer la violencia adentro de su casa.

La víctima a veces no quiere hacer la denuncia por la gran espera que hay y que a veces no se hace nada.

Problemas en las respuestas siempre tenemos, en todos lados y en todos los lugares por muchas razones. Tenemos problemas por falta de capacitación de muchas personas que tienen que llevar adelante la respuesta, tenemos problemas por saturación. A veces, si sos un juez o una jueza que tenés cientos de expedientes, va a ser muy difícil que le puedas dedicar el tiempo y sobre todo la priorización que el tema tiene. Problemas siempre hay y necesitamos avanzar y mejorar. Quizás cuando yo planteo mirar todo lo que se ha avanzado, eso es para entender porqué ahora los agresores tienen que ejercer este tipo de violencia. Es porque ya no están pudiendo ejercer las otras violencias. La violencia es un problema muy grave que sigue instalado en nuestro país, los números son muy altos, eso muestra que hay que hacer mucho más para prevenir y para dar respuestas.

¿Cómo evalúa el uso de las tobilleras?

Son una muy buena herramienta, que da resultado, que salva vidas, que hace la diferencia en los casos de alto riesgo. Por supuesto que puede haber situaciones que hayan fallado, eso no lo sé, pero sí es una herramienta que avanza mucho en la seguridad.

El Ministerio del Interior lanzará un dispositivo, Élida 360, una aplicación para celulares. ¿Qué opina usted de esa propuesta?

Sí, creemos que todo lo que se pueda avanzar en darle herramientas distintas y diversas a una mujer que está en esa situación de peligro, de inseguridad, es muy importante, porque hace que se sienta más protegida y directamente vinculada con las fuerzas de seguridad. Hay momentos en que uno necesita esa comunicación inmediata con la Policía y a través de esa app podría ser un camino.

¿Qué expectativas tiene de este taller hoy acá en UTU?

Ya lo que estoy viendo, es impresionante, la concurrencia, la cantidad de personas que están acá. Este es un tema en el que uno tiene que ir trabajando como lo hace esta comisión, de a poquito, pero deben ser perseverante, generando estas charlas, estos intercambios, porque no tenemos que olvidar que es un tema que nos atraviesa a todos. Las situaciones de violencia las podemos haber vivido o podemos conocer a alguien, o podemos ser parte de una familia en donde esto estuvo, porque estamos hablando de que ocho de cada diez mujeres uruguayas, en la encuesta nacional de prevalencia, declara haber vivido alguna forma de violencia basada en género.

Respecto a hacer el taller en UTU...

UTU tiene un sello importante. Es una muy buena señal, porque acá en el tema en el que tenemos que avanzar también es en la prevención y en trabajar con los chiquilines en los centros educativos. Ya hace muchos años que venimos planteando poder incorporar este tema en la educación. O sea, tenemos que educar a nuestros gurises y gurisas en la igualdad de género, y en la prevención de toda forma de violencia.