En la última sesión de la Junta Departamental, la edila Eugenia Duarte felicitó a la docente Verónica Gutiérrez por haber ganado varios torneos de billar, tanto en Uruguay como en Argentina y España. ¿Una mujer que juega al billar? Y sí.

MUJER

Gutiérrez es minuana, tiene 55 años, es docente en el Instituto de Formación en Educación de Minas, está casada con Raúl Lescano desde el año 1999, tiene dos hijos, Bruno de 24 y Noelia de 26. Y representa al Centro Democrático de Lavalleja como jugadora de billar.

CÓMO ERA ESTE JUEGO

Al consultarla cómo llegó al billar, Gutiérrez manifestó que “fue hace dos años, en enero del 2024, empecé a acompañar a mi esposo a sus prácticas, él hacía un año que venía jugando profesionalmente en el Centro Democrático. Ahí yo empecé a entender un poco cómo era este juego, las reglas, las teorías de la mesa. Y compramos un libro en Argentina, de Raúl Compagnucci, que es un jugador muy conocido argentino, máster en billar y empezamos a estudiar las teorías”.

Verónica Gutiérrez pone posicionamiento, dirección y puntería, y siempre jugar.
Verónica Gutiérrez pone posicionamiento, dirección y puntería, y siempre jugar.

GEOMETRÍA

La billarista aseguró que “el billar tiene mucha geometría, entender el libro no era fácil sino se tiene formación en geometría, en matemáticas. Fue ahí que empecé a estudiar y aprender las teorías aplicadas al billar. Al acompañar a mi marido, un día que no tenía con quién jugar, de pronto le digo: ‘Yo te acompaño, vamos a jugar’. Y empezamos a practicar y me gustó, me gustó porque vi que las teorías escritas, que saben los expertos, funcionan en la mesa, poniéndole número a los diamantes. ¡Me empezó a fascinar el mundo de la geometría en la mesa de billar!”

JUGAR CON TODOS

Agregó Gutiérrez que “por ahí empezó todo, después de verme jugar, otras personas se sumaron al juego. En el Centro Democrático hay una comisión de billar, un grupo de billaristas, todos compañeros de mi esposo y de a poco se fueron haciendo compañeros míos también y empecé a jugar con ellos”.

Gutiérrez confirma que hoy en el Centro Democrático “son todos hombres y hasta ahora todavía sigo siendo la única mujer. Hace poco se acercó una chica -maestra también, compañera mía- que me pidió un poco de ayuda para empezar a aprender y nos encontramos en el Democrático. Yo le enseño lo poco que sé, porque tengo muchísimo por aprender, el billar no es un juego que se aprenda de un año para otro”.

EXIGENCIAS FÍSICAS

Respecto a las exigencias físicas que tiene el billar, Gutiérrez destacó que “te exige mucho estar de pie. Los torneos se vuelven bastante largos, depende de a cuántos puntos se juegan, a veces son torneos que se juega un 3-2 a 60 puntos. Son tres partidos, que quien gane dos, gana el juego. Pero te lleva cada partido unos 45 minutos a una hora, y estás siempre de pie. Si son tres partidos es cansador porque te puedes llevar tres, cuatro, cinco o seis horas, porque si vas ganando, vas clasificando y seguís. Aparte que el juego te exige determinadas posturas. Cuando uno recién se inicia -me pasó-, no sabía cómo pararme correctamente y depende del tiro que tengas la postura que hay que adoptar, la posición del brazo, que tiene que estar siempre en modo péndulo, con 90º el codo con respecto a la mesa y al hombro. Eso te lo exigen para poder tener dirección y puntería, pero son posturas que no acostumbramos a tener. Todo eso se va adquiriendo, es como esa dirección como especie de flecha con tu cuerpo.

¿Y qué apoyo encontraste en su familia? ¿Les parece raro ver una mujer jugando al billar?

Sin duda, claro que sí. Ha causado asombro muchas veces que lo comenté en distintos ámbitos, por supuesto que en el trabajo, siempre las caras de sorpresa, porque claro, no se imaginan, como que no fuera compatible la docencia con el billar. Y por la familia sí un gran apoyo de mi esposo, siempre desde el primer día está ayudándome, enseñándome, explicándome, corrigiéndome la postura, los tiros, todos los golpes. Y mis hijos también apoyándome en el primer momento con risas, con festejos, divinos siempre, porque fue una sorpresa para ellos, ¡Mamá, jugando al billar! También mi madre, mi hermano, toda mi familia y la familia de mi esposo, que quedaron todos sorprendidos, pero siempre felicitándome y dándome para adelante.

¿Hay más mujeres jugando al billar en Uruguay?

Además de esta chica que decía que hay en Minas, pero la única oficial soy yo, porque para integrarse otra mujer tiene que comenzar a competir los torneos federados. En el Uruguay en el 2024 éramos solo cuatro en el torneo nacional y en el año 2025 ya éramos 12, todas estamos en tercera categoría, que es la categoría de las mujeres.

¿Juegan o compiten con varones?

Sí, sí, jugamos contra varones, claro, porque es la forma de practicar en torneos y competir en torneos contra los varones. No es muy común que las demás mujeres uruguayas compitan frecuentemente en los torneos, pero a veces en algunos se inscriben. En mi caso todos los torneos en que pueda me inscribo junto con mi esposo, vamos y competimos en todos los departamentos cuando hay torneos. Yo compito siempre, no importa contra quién juegue, pero necesito medirme y poder ir viendo mi progreso.

¿Hay muchos torneos en el Uruguay?

Sí, claro, todo el año hay torneos. Están los torneos de los clubes por departamento, acá en Minas es el clásico torneo ‘Minas en Abril’ y en los demás clubes del país también tienen su fechas, sus conmemoraciones y festejos, donde hacen torneos.

También cada club arma torneos comerciales libres de inscripción, donde cualquiera se puede inscribir, en esos también participamos, se paga para ingresar al torneo y competimos.

¿Cómo es tratada por ser mujer en el ambiente del billar?

Excelente. En cada sala que voy el trato y el respeto son excelentes. Siempre se respira un ambiente de calma, de respeto, en todas partes, una camaradería espectacular. La comunidad uruguaya de billaristas ya me conoce, hemos hecho muchas amistades con mi esposo, mucha gente buena, conocida, siempre seguimos conociendo gente cuando salimos, tanto de Minas como del país, la amabilidad es una constante. Nada que decir. Hermoso.

¿Es un deporte que al practicarlo necesita concentración?

Sí, sí, y eso se da, se observa eso siempre. Lo que también noto cuando he jugado y agradezco, es que los varones se comportan como verdaderos caballeros del billar, siempre la paciencia que me tienen en cada partido, el respeto por mi juego, nunca recibí una burla ni una risa, nada, por más que te equivoques o no. Incluso, los buenos tiros los celebran. Hay una forma de celebrar en el billar que es con golpecitos en la mesa o chasqueando los dedos. Los varones a mí me celebran los buenos tiros. Siento un trato de igual a igual. Lo que a veces noto es que los varones se esfuerzan mucho por ganar. No es muy frecuente, pero a veces han perdido conmigo y claro, eso causa motivos para bromas entre ellos, ‘perdiste con una mujer’. Eso es como lo gracioso, pero siempre con tono de broma.

¿Cómo se llega a competir internacionalmente?

Para competir internacionalmente hay que comenzar compitiendo en el departamento, en los torneos federados que son torneos oficiales. Hay que ganar en esos torneos departamentales para poder competir en el torneo nacional. Después hay que ganar en el torneo nacional para competir en el Panamericano. Luego ganar en el Panamericano para competir en el Mundial. No es fácil. Para participar en el Panamericano, Uruguay va con quienes obtuvieron el primer o segundo lugar.

¿Hay escuelas o quiénes enseñen a jugar al billar?

Hay gente que más o menos puede enseñar un poco lo que sabe, pero academias de billar no existen. Entonces quizás a veces las formas que tienen de enseñarte no son las mejores didácticamente. Te lo digo como docente que soy. Se necesitarían academias de billar, pero con docentes que realmente sepan enseñar. Sí hay muchos que saben de técnica, sin duda, que son expertos, pero saber enseñar es otra cosa.

¿Qué posición tiene Uruguay como país que juega al billar?

La posición de Uruguay es muy buena. En los mundiales de billar compite con países con mucho arraigo del billar como Alemania, Francia, España, Bélgica, de Europa y de Sudamérica es muy fuerte como se compite y los torneos que hay en Argentina y Brasil. No sé qué pasa en otros países de Sudamérica, tal vez se juegue, pero no salen a competir.

¿Económicamente es redituable el billar? ¿Los jugadores tienen que poner mucho?

Nosotros no podemos vivir del billar, imposible, al contrario, es como una especie de inversión, por el gusto de jugar, de participar, de viajar. Hay algunos gastos que lo paga la Federación Uruguaya de Billar que está en Montevideo, pero nosotros tenemos muchos gastos, la vestimenta para cada torneo corre por cuenta propia, en cambio la vestimenta que usé para jugar en el mundial sí, me la proporcionó la Federación Uruguaya. Económicamente no tenés incentivos o motivaciones en los torneos comerciales, solo la satisfacción de jugar, pero todos los gastos los asumimos nosotros los jugadores, viajas en tu vehículo y si te tuviste que quedar también pagaste el alojamiento. Igual es muy lindo hacerlo.

¿Y los tacos, los ponen y los llevan ustedes en cada competencia?

Cada uno se compra su taco. Todo el mundo tiene como adoración por su taco propio. Nadie juega con otro taco, porque es el taco que una conoce, es con el que sabés tirar, se conoce el peso del taco y una se acostumbra.

¿Pensó alguna vez que iba a jugar y a competir al nivel que lo está haciendo?

No, no, no, nunca, nunca. Yo ni siquiera conocía este juego, menos que me fuera a gustar y que me saliera bastante bien como me está saliendo. No creía que pudiera aprender tan rápido, porque todo el mundo siempre dice: ‘Te lleva a aprender diez años, yo hace 20 años’. A mí me facilitó el ser docente, me gusta estudiar, estar aprendiendo constantemente y memorizo rápido. Yo no sabía que los tiros tenían un nombre, que tienen una técnica para hacerlos, una determinada numeración para la mesa. Siempre los diamantes cambian de número según el tiro.

¿Tiene mesa de billar propia?

Sí. Yo tengo una mesa de billar en mi casa. Las mesas profesionales son con pizarra caliente, tienen temperatura, tienen que estar a 36 grados.

¿Y siempre el paño es verde?

Hay verde y también celeste, los mejores paños del mundo son de marca Gorina, y es el que hay frecuentemente en todas las mesas del país. Y las mesas por lo general se traen de Italia.

¿Hay jóvenes jugando al billar?

Hay muchos, y hay mucho más jóvenes varones que mujeres aprendiendo y jugando al billar. Tienen categorías en los mundiales.

¿Qué viene de ahora en más para Verónica Gutiérrez en el billar?

Bueno, el lunes 2 de marzo comienza el Torneo Federado Departamental que es en Solís de Mataojo; en abril el torneo ‘Minas en abril’. Después entre el 3 y el 7 junio, tenemos el torneo nacional, en el que juegan todos los clubes. Del 2 al 5 de julio es el Panamericano, que se hace acá en Uruguay. En agosto es el Mundial en Argentina, del 25 al 30 de agosto. No hay Mundial Femenino este año. El Mundial Femenino se hace cada dos años y en 2025 fue en Madrid. Hay varios torneos comerciales durante el año, donde vamos con mi marido.