Representan de diferentes instituciones de Minas -Solange Santos Raquel Marocci, Mirela Urtiberea, Celina Velasco y José Rodríguez- plantearon en una conferencia de prensa realizada en la sede de Unidos Trabajamos la falta de información y el destino que llevará el Programa Ibirapitá cuando el próximo 31 de diciembre finalicen los contratos de los técnicos.
PLANTEO
Santos agradeció a Unidos Trabajamos por permitir hacer la conferencia, dado que la institución estaba de duelo.
Luego expresó que convocaron a la conferencia de prensa “por la gran incertidumbre que hay con la continuidad del programa Ibirapitá y de sus funcionarios. El otro día en el acto de la inauguración de la UTEC, tuvimos la oportunidad de entregarle al presidente (Yamandú) Orsi esta carta que le vamos a leer ahora y les vamos a entregar a la prensa. Esta es una movida conjunta que hacemos la sociedad civil, ante estos hechos que nos preocupan mucho”.
ACHICAR LA BRECHA DIGITAL
Santos señaló que el Programa Ibirapitá “está instalado desde hace diez años, con un excelente funcionamiento, que tiene como uno de sus objetivos achicar la brecha digital de las personas mayores. Nos ha servido de mucho y además es un derecho que nos permite acercarnos a la inclusión digital y nos permite también fomentar la inclusión social a través de lo digital”.
APRENDER Y SOCIALIZAR
Urtiberea manifestó que “es un antes y un después lo que hemos vivido los adultos con el Programa Ibirapitá, por todo lo que hemos aprendido, lo que hemos socializado. Hoy quedan 23 funcionarios a los que el 31 de diciembre no se les va a renovar el contrato. Y eso nos preocupa muchísimo porque estas personas durante diez años estuvieron detrás de todo esto, que funcionara bien, que atendieran a toda la gente. En un principio se iba al interior del departamento, después por falta de recursos se dejó de hacer”.
Urtiberea señaló que “está más que demostrado que el programa nos ha ayudado un montón a la gente mayor y este que es como aprender un nuevo idioma. Nos allanó muchísimo desde la inclusión digital y social. Por otro lado el programa tiene el aval de la Ley Nº 19.430, donde habla de los derechos humanos de las personas mayores. Aferrándonos a eso es que estamos haciendo esto. Son nuestros derechos, debemos defenderlos, nos corresponde hacerlo y defender el trabajo de estas 23 personas que aún no saben cómo sigue su vida. Estas personas han cumplido de forma exitosa su cometido. O sea no se merecen ellos quedar sin trabajo, ni nosotros sin este programa Ibirapitá”.
NECESITAMOS AYUDA
Velasco agregó que “con la vorágine que se vive desde lo digital, las personas mayores necesitamos esa ayuda, porque para la gente joven es muy fácil ingresar en ese mundo digital. Por otro lado, los cambios en lo digital son constantes, es todo tan rápido, que los adultos siempre vamos corriendo de atrás, y gracias al Ibirapitá avanzamos. Si nos quitan esa ayuda vamos a quedar como analfabetos digitales, porque no es tan fácil aprender para nosotros como lo es para un joven. Ibirapitá es una ayuda fundamental”.
PREGUNTAS
¿Hay razones por las que se va a suspender este programa?
Santos - Lo que se nos dice es que el programa no se va a suspender. La gran interrogante es cómo va a seguir. No hay líneas claras, dicen que está en una reestructura, pero no sabes ni nos dicen hacia dónde va esa reestructura. En el año 2020, 17 funcionarios de Ibirapitá, quedaron sin contrato, se fueron. Quedaron 23, a los que ahora no se les renovaría el convenio el 31 de diciembre. Tampoco se sabe qué va a ser de esos funcionarios porque no les han dicho qué es lo que van a hacer con ellos, a pesar de haber convocado una tripartita, donde no se presentó el Banco de Previsión Social (BPS). Ahora están en una bipartita, a ver si pueden tener un poco más de diálogo, pero siguen sin saber. Hay muchas versiones de dónde pueden ir. Esa es la incertidumbre que tienen, y eso no está bueno porque son los que nos han sostenido hasta ahora, son personas capacitadas y nos preocupa. Nos preocupa esa incertidumbre y ese no decir qué es lo que va a pasar, porque no se sabe qué va a pasar con el programa. Ni con nosotros.
¿O sea que es BPS quien gestiona el Programa Ibirapitá?
Santos - Ellos son funcionarios del Plan Ceibal, que ahora cae y no va a estar más Ceibal. Se habla de que podrían pasar a INMAYORES, pero no se sabe absolutamente nada. Se han reunido grupos a nivel nacional con el directorio de BPS, y no tuvieron respuestas claras, es todo muy vago. El presidente Orsi, sin ir más lejos, no sabía nada al respecto.
Sorprende el cierre del programa Ibirapitá cuando está llegando la Inteligencia Artificial (IA)
Marocci - Exacto. Cuanto más se necesita es cuando menos lo vamos a tener y el impacto que la IA está causando, va a generar una brecha que son difíciles de acortar después. Nos vamos a quedar muy atrás.
Santos - La lucha es esa, no quedar excluido de la sociedad. Como nadie sabe que está pasando esto, nos parecía a todo que con una conferencia de prensa, era una forma de poner al tanto a todos, a toda la población.
¿En Lavalleja es Giuliana Acosta la referente del programa?
Santos - Sí, es la única que está, Giuliana Acosta, pero los 23 que quedarían sin contrato son gente joven, con muchas ganas de trabajar y muy comprometidas con su trabajo.
A LA OPINIÓN PÚBLICA
Santos dio lectura a la carta que le entregaron al presidente de la República Yamandú Orsi, que es extensiva a la opinión pública:
“Como sociedad civil nos preocupa y nos ocupa lo que está pasando en el Programa Ibirapitá y las personas que en estos años han sostenido y acompañado a las personas mayores facilitando nuestra inclusión digital.
Tenemos claro que la misión de Ibirapitá está explícita en el artículo 20, inciso D de la Convención Interamericana sobre la protección de los derechos humanos de las personas mayores mediante la ley 19.430/16.
Esta inclusión digital nos ha servido también como herramienta para la integración social y comunitaria, así como para una mayor autonomía en la realización de trámites, búsqueda de información, relaciones sociales y vinculares, formación de diferentes grupos, aprendizaje, estimulación cognitiva, educación, redes de contención, entre otros.
Esto se ha logrado gracias a las personas que lo integran desde hace diez años, funcionarios que cuentan con la experiencia, la capacitación y por sobre todo, personas con empatía para acompañarnos en el intento de no quedar atrás en un mundo cada vez más digitalizado.
Quedan muy pocos días para que el convenio de estos 23 técnicos de todo el país caduque y continúan sin respuesta, con la incertidumbre de no saber qué pasará con ellos.
Diferentes organizaciones de la sociedad civil han venido reclamando ante el directorio de BPS y diferentes autoridades nacionales sin tener respuestas claras.
La violencia es una estrategia de poder que justifica políticas. El miedo, la coerción, la incertidumbre y la desinformación son sus herramientas. Desde la sociedad civil queremos que se conozca esta situación y reclamamos y exigimos una pronta solución.
Queremos a nuestros referentes trabajando junto a las personas mayores codo a codo por una menor brecha digital, por un programa Ibirapitá más fuerte y por el respeto de los derechos de todos los ciudadanos del país”.
La carta está firmado por los referentes del Grupo Literario Ratones de Biblioteca, REDAM Lavalleja, Grupo Replicadores de Lavalleja, Asociación Amigos del Arte, Unidos Trabajamos, Arañitas Unidas y Años Dorados de Solís de Mataojo.