En el Día de la Virgen del Verdún, muchos peregrinos se reunieron ayer domingo 19 de abril en el Cerro Verdún, para rezar y agradecer a quien desde 1901 bendice al departamento. Según se informó, el lema de este año es “con esperanza volvemos a tu casa, madre”.
Tanto sábado como domingo se realizaron misas en la falda del cerro tanto en la mañana como en la tarde, mientras que al mediodía se llevó a cabo en el Santuario ubicada de la cima, con mucho público en todas las ocasiones.
A inicios de este año hubo un incendio de grandes dimensiones que llegó hasta el Verdún, causando muchos destrozos. Con la colaboración de la sociedad toda se pudo restaurar las cuestiones materiales, incluso con la vegetación que vuelve con su curso gracias a las lluvias de los últimos días.
Como es tradicional, muchas excursiones de distintos puntos del país llegaron hasta Minas con miles de feligreses para participar de la peregrinación. También se pudo observar, como todos los años, muchas personas, de todas las edades, cumpliendo promesas, subiendo al cerro descalzas, con vestidos de novia, bicicletas, atuendos diferentes, etc.
Otra de las particularidades fue el servicio de asistencia gratuita a visitantes con movilidad reducida o en situación de discapacidad.
Como es tradicional, decenas de puestos, tanto en las afueras como dentro del predio, ofrecían las más variadas comidas -chorizos, hamburguesas, tortas fritas, pasteles, churros, etc.-, plantas, yuyos, recuerdos, velas, etc.

SENTIMIENTO DE GRATITUD
Ayer domingo, Milton Luis Tróccoli, obispo de la Diócesis de Maldonado-Punta del Este y Minas, dijo a Primera Página que “la Virgen nos convoca hoy, 19 de abril, y en este domingo tan lindo, espectacular, donde se acercan peregrinos venidos de todas partes del país, aún de los lugares más lejanos. Pero todos con un mismo sentimiento. Sentimiento de gratitud hacia la Virgen del Verdún, hacia nuestra madre del cielo. Sentimientos también de alegría por poder reencontrarse aquí, en el santuario, y a la vez poniendo en las manos de la Virgen preocupaciones, búsquedas, a veces el deseo de la salud, también para algún familiar querido, o trayendo también, pidiendo el consuelo por algún familiar que ha partido, por alguien que ya no está con nosotros. El hecho de que sea domingo facilita mucho también la llegada de los peregrinos. Así que siempre es un día de fiesta, encontrarnos aquí en el Verdún, el 19 de abril, y por supuesto que viene mucha gente. Ha llegado el fin de semana anterior, otros van a seguir viniendo en los días sucesivos, pero todos con un mismo espíritu y todos también animados por una misma fe, y por una misma confianza en la Virgen María”.
DOS MOTIVOS ESPECIALES
Tróccoli afirmó que “tenemos dos motivos especiales para poner en las manos de la Virgen en este 19 de abril. Por un lado, unirnos al papa León en su pedido por la paz en el mundo, para que se encuentren los caminos de diálogo, para que se encuentre una paz duradera, para que se pueda poner la mirada también en los más débiles, en los más frágiles, que son siempre los que más sufren las consecuencias de la guerra. Y por otro lado también, una actitud de gratitud, porque tuvimos hace poco ese incendio que fue tan tremendo, no sólo para el Cerro del Verdún, sino también para todos los lugares que afectó, tantos hogares, y hoy tenemos que agradecer que no hubo ningún fallecido, y a la vez también que se ha ido recuperando el santuario, para poder de nuevo recibir a todos los que aquí se acercan”.

AGRADECIMIENTO
Afirmó que “tenemos una gratitud grande con todos los que han colaborado, con todos los bienhechores, que muchas veces anónimamente han ayudado para que el santuario pudiera recuperar su esplendor y para que todo pudiera estar bien para esta fecha tan importante y tan significativa. Y hoy 19 de abril también, Desembarco de los 33 Orientales, es sin duda un día para pedir por nuestra patria, por el bienestar de todos, para que podamos seguir creciendo con dignidad, con confianza y pidiendo para que se encuentre solución también a aquellos problemas que más afligen a todos nuestros ciudadanos, a todos nuestros hermanos. Por eso bueno, aquí desde el Verdún para todos un saludo, una bendición, y pidiéndole a la Virgen que, ella que nos mira siempre desde el cerro, que custodia esta ciudad de Minas, y que custodia también de algún modo toda nuestra patria con su mirada maternal, que nos siga bendiciendo, protegiendo, regalándonos su esperanza, regalándonos también a su hijo Jesús, para que él sea camino, verdad y vida para cada uno de nosotros”.