El acercamiento del intendente Daniel Ximénez a los municipios y alcaldes de Lavalleja generó el viernes una instancia estratégica de trabajo y la trasladó a Zapicán, allí se realizó el primer Consejo de Lavalleja, donde estuvieron todos los alcaldes del departamento, junto a la secretaria general de la IDL Arianna Bentos, al equipo de directores de la IDL y los vecinos, que tuvieron la oportunidad de plantear necesidades de la localidad y luego se concretó una reunión del intendente y su equipo con los alcaldes y finalmente del intendente y los alcaldes.

Una figura destacada de la jornada fue el alcalde de Zapicán -un anfitrión de lujo- Fabián Miraballes, quien previo al evento, fue entrevistado.

BIENVENIDOS

Miraballes al empezar la entrevista dijo: “Primero que nada: ¡bienvenidos! Es un gusto de recibirlos, de tenerlos en nuestra casa. Y, ¿qué significa el realizar este consejo para mí acá en Zapicán? Personalmente una satisfacción, un orgullo, es un día muy especial. Segundo: como tercera línea de gobierno que somos los alcaldes y los municipios, me parece que es un hecho histórico para la localidad y donde nosotros, los gobernantes, tenemos que aprovechar este dicho día para tratar de poner en escena nuestros sueños, deseos y necesidades”.

TEMAS

Sobre los temas a plantear sobre Zapicán al intendente y su equipo, dijo Miraballes que son “un lote, están en agenda, hay necesidades básicas, vamos a apuntar a todo, salud, educación, transporte, igualdad, equidad, en definitiva, hay muchas carencias en Zapicán para plantear. Hay muchas necesidades y también hay proyectos, de los cuales no solo están los nuestros como gobierno, no se trata de gobernar solo, se trata de gobernar con la gente. Tenemos unos proyectos muy buenos, que hoy lo vamos a dar a conocer y se lo vamos a entregar en mano al intendente”.

Miraballes enumeró otras necesidades que considera urgentes: “No tenemos médicos los fines de semana, necesitamos que el intendente sea ese nexo con el gobierno central y los privados para poder lograrlo. Un tema que en estas horas se ha puesto de manifiesto, es la necesidad de un cajero, creo que hay alguna solución al respecto, pero lo dirá el intendente. La necesidad de herramientas, y lo más importante tratar de generar mano de obra para la gente de Zapicán, trabajo y trabajo, que va a ser lo más difícil. Porque hay que cambiar la cabeza de la gente también, soy consciente, hay mucho por hacer en cinco años, creo que vamos a quedar cortos”.

 ¿Y cómo fue empezar de cero a hacer funcionar un municipio? Zapicán no era municipio.

No, nunca fue municipio. Yo soy comunicador, entonces eso a veces ayuda o crucifica en este ámbito que estoy ahora. Pero gracias a eso uno puede expresarse de forma diferente. Nosotros fuimos contra todos. Cuando digo nosotros hablo en persona propia, primero para llegar a la creación del municipio, se crea por definición de la población, ¡pero no de toda! ¡No toda quería el municipio! Eso como zapicanense duele, porque yo creo que puede ser un bien común y a veces hay gente que no está de acuerdo. Aunque como siempre pasa, hoy vienen y te golpean el lomo y está todo bien y quedan cinco años por delante. Entonces, fue muy difícil empezar. Se dieron algunas cosas que fueron impensadas, ese proyecto nuevo de OPP que no existía nos da un gran impulso y después el relacionamiento con el intendente es muy fuerte, y con el resto del gabinete, que comienza a tener una impronta diferente, por lo menos para mí, y creo que para el resto de los de los municipios también. No te digo que sea fácil, pero eso hace la diferencia.

Usted pertenece al Partido Nacional.

Yo pertenezco al Partido Nacional en una línea independiente.

Yo fui con una lista propia a pedido de la Corte, somos la ‘Lista 3, la lista de Fabián’. Hice un sublema con Unidos para Crecer, que llevó otro candidato con la Lista 79. Fui solo sin candidato. En algún momento me cuestioné bajarme, pero acá estamos.

A nivel político y personal, ¿cómo su relacionamiento con el Partido Nacional?

Yo era independiente, venía con Adriana Peña que hizo un discurso que iba contra Mario García y se terminó la relación ¿Quién es el malo? ¿Soy yo el malo porque soy independiente o son más buenos ellos porque se juntaron y termina ganando Daniel Ximénez, ganando el FA por primera vez en la historia de Lavalleja? ¿Soy yo el malo? O son ellos los buenos y por eso hoy hay otro gobierno. Me parece que va por ahí la cosa. Me hago responsable de lo que estoy diciendo, por supuesto. Pero la balanza es así. No voy a hablar por el resto de los municipios.

¿Y cómo es el relacionamiento con el intendente del Frente Amplio?

Y en este momento es política, no todo está bien ni le tengo por qué aplaudir nada, pero no se trata de eso. Yo quiero hacer las cosas para Zapicán y si puedo contribuir con ello con el departamento, bienvenido. El relacionamiento es como desde hace muchísimos años con él, el mismo, lo sigo tratando como doctor, me parece que va por ahí la cosa, no tendría por qué andar mal. No hay colores acá, se ve un acercamiento hacia el interior de este intendente, como nunca. Entiendo que hay gente que está jugando en política por su lado, se puede decir que usando lo nuestro. Yo no estoy en esa. Yo soy ahora el alcalde de los blancos, los colorados, el rico, el pobre. En definitiva, para eso vine.

¿Había que hacer cambios?

Sí, hay que hacerlos. Y yo pienso en el pueblo y en los próximos cinco años, en el que el intendente es mi intendente, es también de los colorados, de los blancos y de los frenteamplistas.

¿Cómo se están manejando económicamente, porque todavía no está votado el presupuesto?

Eso es un tema no menor. Hay algunas cosas que son entendibles, que uno pensaba que iban a pasar, pero cuando se aplican es muy difícil. Hasta el caso del salario mío, por ejemplo. Pueden observar que nosotros contamos solo con un camión para la basura, hoy está roto, tuvo que venir un equipo de Minas, porque acá hay nada más que ese. Ese y funcionarios. Lo que ustedes ven que esté lindo es por ellos, le han puesto todo el corazón y hay que destacarlo siempre. Y bueno, en definitiva hay un montón de cosas.

¿Cuántos funcionarios tienen?

En este momento estamos en los 28 con excesos, y es gente que quedó -que es un detalle no menor- y que hace muy pocos días se trató en la Junta, el exceso de funcionarios. Eso es una realidad, que la afronto y que también a veces me duele por cómo se tratan las cosas. Se ingresó gente, hay mucha gente, yo entiendo que falta trabajo, pero la intendencia tiene exceso de gente y yo no puedo cambiar el discurso. Para mí la palabra zafral y changa es mala palabra. Lo dije antes y lo mantengo ahora. Para mí hay que ir por presupuestación, contratación y darle al funcionario la posibilidad de que él se gane su lugar. Si sos carpintero, sos carpintero, si sos chofer, sos chofer, va a costar, pero hay que ir por ese lado. Eso quiere decir que hay que comenzar a tener un orden en el gobierno. Ojalá que el intendente nos acompañe también en esa medida y le pido desde acá a los ediles que después no se nos cuestione, hablo a modo personal.

Regresando a lo que son los recursos. Para el primer año, para poder funcionar como municipio OPP realizó una partida especial a los municipios nuevos ¿Cómo le fue a Zapicán?

Eso es un golazo de media cancha. No teníamos nada, me llaman un día y me dicen: ‘Usted estaría dispuesto a recibir hasta 900.000 pesos”. Eso, en una caja que trabajamos ahora de 20.000 pesos. No lo podía creer y le pregunto: ‘¿900.000 pesos? Sí, pero ¿qué tengo que hacer?’. Nos dicen que nosotros sabríamos cómo utilizar ese dinero. El proyecto era muy bueno, ya cuando ingresé se sabía que iban a venir los 900.000 pesos y hace dos o tres días ingresaron los primeros 542.000. Voy a abrir la aplicación y veo ese dinero. Más el rubro de la Semana de Lavalleja, fue pasar de 20.000 pesos a hablar de millones para Zapicán. Esto no es política, es realidad y eso nunca pasó. Lamentablemente ustedes no estuvieron, no saben lo que fue la fiesta de los pueblos (Semana de Lavalleja). Fue impresionante. Algunos me dicen que estoy de luna de miel con el intendente. Yo no estoy de luna de miel. A mí me dan algo, yo lo aprovecho, es como ustedes, me dejan hablar, yo hablo. Porque uno sea blanco, otro del Frente y otro colorado, cuando se hacen las cosas, yo no tengo por qué decir que está mal. Está bien.

Usted estuvo en la sesión de la Junta que se interpeló al intendente y al alcalde de Batlle y Ordóñez. ¿Por qué fue?

Yo fui a la a la sesión de la Junta y por algo fui. Eso que vengan ellos (el Partido Nacional) y me lo pregunten a mí. Fui a acompañar a un amigo, a acompañar sus decisiones, porque entendía el mensaje del intendente y lo creo acertado, muy atinado y si nosotros entre cuatro paredes entendemos lo que él dice, lo tenemos que aplicar. Si nosotros aplicamos y creemos que el departamento y que mi localidad -hablo por mí- se puede encaminar en un buen rumbo con esas decisiones, las voy a hacer, las voy a tomar y lo voy a acompañar y dentro de tres o cuatro años se van a ver los resultados. Me parece que va por ahí. Yo soy así, he sido así y no voy a cambiar ante el acierto y el error. Yo dije en mi asunción, primero está Zapicán, segundo está Zapicán y si hay un tercero va a ser Zapicán. As como el contribuyente: acá el contribuyente tiene que venir con un problema y se tiene que ir con una solución. Entonces, si les estoy diciendo algo y no me lo entiende, porque usted no lo quiere entender, yo tomo la decisión en el acierto o en el error.

¿Cree que fue demasiado lo de los ediles del Partido Nacional con respecto a la toda la movida que hicieron?

Y sí, totalmente. ¿Sabes por qué también fui? Porque yo sabía que iban a hablar de mí y se habló de mí. ¿No vieron lo que dijeron algunos ediles? Que a los funcionarios de Batlle se los tiene que llevar a Zapicán. ¡Cómo van a venir a disponer sobre mi gobierno! Acá en Zapicán hay una sobrecarga de funcionarios, y eso yo se los dije y lo acabo de decir y como un edil va a decir que yo tengo que traer gente de Batlle y lo que tengo que hacer yo es buscar la solución a la situación de Zapicán. No soy el malo yo. Esto la gente lo va a leer, y lo va a analizar.

¿Se lo cuestionó a usted?

Y sí, fue muy molesto, se me cuestiona a mí. Si yo le pido al intendente un cargo de confianza y mi partido está criticando una decisión del intendente que me está cumpliendo un deseo y necesidad a mí, eso sí, también voy a cumplir con lo que nos dijo: ‘Entra con vos, se va con vos’. Yo lo aplaudí porque todavía le dije textual: ‘Me parece perfecto, no te voy a dejar un boniato después de cinco años. Quiero que fulano venga conmigo, pero se va conmigo y está bien’. ¿Y cómo me van a cuestionar los ediles por eso? Sí, eso para mí estuvo mal.

Cuando hicieron la presentación en Minas de la Semana de Lavalleja, fue el alcalde que mejor la vendió. ¿Fue un evento importante?

Lo que fue la Semana de Lavalleja, increíble, la organización y las posibilidades que nos dieron. He organizado otros eventos sociales en Zapicán, y cuesta mucho. El recibir toda esa catarata de posibilidades para poder yo poner la fiesta en escena, creo que estuve a la medida y de ahí saqué para diciembre, porque yo sigo pensando que debemos exponer otras cosas, y es gracias a la Semana de Lavalleja. Yo soy así, la gente de Zapicán me conoce.

¿Y la repercusión en la gente de Zapicán?

Sí, sí, hubo una reacción muy positiva, había que ser inteligente y buscarle el nombre. Yo lo vi así antes. Cuando se nos dijeron de la organización: ‘¿Ustedes quieren?’ Yo sí quiero. Y la cabeza se me voló, ya fui tirando para adelante y viendo qué podía hacer. Yo quería hacer una Semana de Lavalleja, aquello que se hace en Minas, hacerla en chiquito acá. Desfile de caballería, A Don José, las bandas, cohetes, la religión. Y lo logré, y me dio mucho rédito, aún estamos cerrando números, pero sé que es un rotundo éxito y yo ya estoy pensando en el año que viene. Ya le dije al intendente: ‘Mira, que yo voy a inventar otra fiesta, a mitad de año, porque acá somos fiesteros. Y déjenme reiterarles a ustedes, a la gente de la prensa gracias totales, porque sin la prensa no somos nada. Ojalá el intendente lo entienda y apoye a los medios del interior, porque acá hacer radio no es fácil. Así que nada, gracias y bueno, estamos a las órdenes, bienvenidos a Zapicán, siempre.