Hace pocos días se llevó a cabo en Temuco, Chile, la 11ª Conferencia Mundial de Geoparques de UNESCO, a la que asistieron las directoras de la IDL Aurora Fernández de Ambiente y Viviana Pritsch de Turismo.
CARACTERÍSTICAS
Fernández señaló que fue la primera vez que esta conferencia se hizo en Latinoamérica. Destacó que “es una experiencia súper interesante, porque reúne a representantes de todos los geoparques del mundo, que cuentan y comparten su experiencia, la que tiene que ver con la educación, con la conservación, con el turismo vinculado siempre a ese patrimonio geológico, porque para ser un geoparque se necesita tener características geológicas de nivel internacional y nacional”.
SABER
La directora de Ambiente señaló que la participación de ella y Pritsch en la conferencia fue “tratando de impregnarnos de todo conocimiento posible. Hay una realidad, el Geoparque Manantiales Serranos, es un proceso que heredamos, no es algo que fuimos construyendo nosotros, ni nuestra actual administración la que gestionó y trabajó para hacer un geoparque. Sí nos sumamos pensando que es una iniciativa muy interesante y con mucha potencialidad para el departamento, sobre todo en lo que tiene que ver con conservar el patrimonio geológico. Tenemos una historia que contar que es muy valiosa”.
GEO TURISMO
Fernández señaló que “el otro día discutíamos y decían: ‘Siempre hicimos geo turismo’. No, nunca hicimos geo turismo. Sí fuimos a los cerros, nos gustaban las rocas, pero no sabíamos qué representaban. Entonces, poder saber qué significa, saber qué nos cuenta, qué momento de historia de la vida de planeta representan los geositios, eso es darle valor turístico, patrimonial, educativo, cultural. Por eso considero que la conferencia fue muy rica en el intercambio de experiencias, en generación de contactos, en conocer iniciativas, investigaciones, todo esto lo compartimos con nuestra geóloga Leticia González, que integra el CURE, y trabaja en Rocha”.

Consideró Fernández que la 11ª Conferencia Mundial de Geoparques de UNESCO “es una experiencia súper enriquecedora”. “Además había más gente de Uruguay, como Helga Chulepin que es geóloga, experta en Desarrollo Sostenible y Recursos Naturales y participó en el proceso de consolidación de la propuesta. Estuvo Nancy Marichal que trabajó y trabaja en educación, dentro del Geoparque Manantiales Serrano. Considero que haber estado en Chile, en esta conferencia, es un paso importante que da Manantiales Serranos, que necesita ser confirmado y consolidado en abril en la Asamblea General de UNESCO. Si todo marcha bien -suponemos que sí- vamos a recibir la certificación de ser un Geoparque de UNESCO”.
¿Tuvieron devolución de los expertos que visitaron la zona del Geoparque Manantiales Serranos?
Sí. Tuvimos devolución de los expertos y del coaching, con las recomendaciones que tenemos que atender para seguir en el camino de la consolidación de Manantiales Serranos.
¿Qué área abarca el geoparque?
Abarca algo así como 2.000 km cuadrados. Va desde Solís de Mataojo, involucra Aguas Blancas hasta Marmarajá para decirlo rápido, y por supuesto Arequita, Ramallo y ruta 60. Cada geositio tiene un valor distinto, un valor patrimonial y una historia que contar distinta.
¿Qué viene ahora ante la espera de la confirmación en abril?
Necesitamos desde la administración seguir trabajando con la comisión promotora del geoparque. Yo como coordinadora necesito tener un encuentro formal, con todos los que ya están trabajando y son parte del geoparque, para aunar esfuerzo, para definir líneas de trabajo, como es por ejemplo la construcción de las geo-rutas, que es algo bien importante. La incorporación de las líneas que los operadores turísticos -los que están o los que quieran sumarse- consideren, para proponerlas como ideas. El trabajo de escuelas en un geositio fue algo bien interesante que fue presentado como experiencia en la conferencia. Es algo que queremos no solo mantener, sino sumar a más escuelas, tanto escuelas de agrupamientos rurales como escuelas urbanas y también sumar otros niveles educativos. Cuando vinieron los evaluadores, una de las cosas que decíamos es lo genial la participación de las escuelas rurales, pero es bien importante que los docentes estén formados para reconocer el valor patrimonial que se tiene, porque no sabemos en qué escuela van a trabajar. Hoy tenemos maestros y maestras súper comprometidas, pero está bueno que sea parte de la política pública, que nuestros maestros tengan oportunidades de formarse en los valores del geoparque.
¿Qué significa este apoyo de la UNESCO? ¿Hay apoyo económicos, asesorías?
La IDL tiene gastos, hacer un geoparque de UNESCO tiene sus costos. Sí, tenemos la oportunidad de hacer convenios, de generar proyectos en el marco de los geoparques, de hermanarnos con otros geoparques y hacer un trabajo conjunto. Los contactos están, la próxima conferencia latinoamericana va a ser en México, seguramente será otro empuje enriquecedor.
¿Ya tienen planes? Se ve mucho entusiasmo.
Es que nos entusiasmamos mucho, tenemos algunas ideas, sobre todo el poder vincular el patrimonio geológico con el arte, es algo que nos interesa, también vincularlo con una cantidad de manifestaciones que tiene que ver con la identidad cultural que tenemos. Si pensamos en (Juan José) Morosoli, en el arenero, en el río, todo está vinculado con la vida, con esa riqueza patrimonial de biodiversidad y geología que tenemos. Está bueno poder sacarle provecho a cosas que tenemos, que de pronto no supimos mirar y valorar, el geoparque es una muy buena excusa para mirar nuestro territorio desde otro lugar.
¿Qué pasa con la gente que es dueña de predios, o es solo en tierras estatales?
No, no, el geoparque involucra a las personas en sus territorios, no tiene un asentamiento físico -por decirlo de alguna manera-, no es como un área protegida. El geoparque está integrado por la gente que vive en ese territorio, que se sumará de distintas formas. Arequita es un geositio y además es un área protegida. Es estatal y está dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Ahí podemos acceder, pero en otros lugares los dueños de la tierra empezarán a reconocer que tienen un valor patrimonial a compartir, lo que es totalmente voluntario, no hay coerción acá. Sí hay una mirada de posibilidad. Yo creo que siempre hay un compromiso, como también hay miedo que nos hacen olvidar, que son sitios generadores de oportunidades, de mirar, de producir, de valorar de manera distinta y de cambios. Es un sello también de calidad para agregar a los emprendimientos turísticos, a los emprendimientos culturales. Es la validación. Yo miraba con mucho placer a los geólogos trabajar -porque realmente es el territorio de los geólogos- y la importancia que tiene que se encuentren, que discutan sobre nuestro geoparque, que es el inicial para Uruguay. Es bien interesante -por lo menos para mí- que soy académica tener la academia en el territorio generando conocimientos y dándole valor, para mí es impresionante.
En Lavalleja está la experiencia en Cerro Pelado y Marmarajá, del Campo Cultural Kykyó, que vincula la geología con el arte y toda la cultura.
Eso es maravilloso, maravilloso. El Campo Kykyó es parte del geoparque y es parte de los geositios de Cerro Pelado. Eso tiene un potencial ahí enorme, y tiene una vinculación, se da el poder mirar y sentir, hay un valor académico, pero hay un valor también que es cómo nos comunicamos con el territorio, que es a destacar, lo que me parece bien importante.
¿La Universidad Tecnológica (UTEC) qué rol va a tener?
La UTEC es parte del patrimonio, tiene mucho para aportar, de cómo construir, cómo manejar, cómo mostrarnos al mundo. UTEC con sus carreras puede dar valor a la planificación, es una herramienta bien valiosa. Ya sea porque los gurises se puedan quedar acá -algo en lo que el intendente (Daniel Ximénez) ha hecho tanto hincapié- o ya sea para generar oportunidades, no para que se queden por quedarse, que se queden porque tienen posibilidades de crecer académicamente, porque tienen posibilidades de desarrollarse, de generar un futuro propio y mirar al mundo también.
Se ve que la sorprendieron muchas cosas de la conferencia.
Sí, muchas. A nivel personal me sorprendieron algunas cosas del Geoparque Kütralkura que es como se llama el geoparque que nos recibía. Me sorprendió la majestuosidad de su paisaje. Es la Araucanía, con volcanes, geiseres, es algo donde uno se siente pequeño. Me sorprendió la valorización de la cultura mapuche. Entrar al aeropuerto de Temuco y que te reciban en inglés y en mapuche ya se siente como que se respira un aire distinto. Con todas las dificultades de la integración y de la valoración cultural. Por otro lado, en el discurso inaugural que fue muy conmovedor y muy valioso políticamente, se habló de que es muy importante conservar y valorar el patrimonio geológico cultural, pero si los niños siguen muriendo en Gaza, nada tiene sentido. Ese poner en el tapete la necesidad de la paz y la situación de Gaza como un enorme genocidio, creo que fue también muy impactante y fue reconocido en la conferencia como uno de los discursos más importantes que se habían escuchado en esos ámbitos.