En las últimas horas tomó estado público una situación que involucraría al alcalde de Solís de Mataojo, Joaquín Cabana. Eduardo Arteaga, exfuncionario municipal de la localidad, denunció presunta persecución laboral, junto a una serie de arbitrariedades, según definió, situaciones concretas que beneficiarían directamente a familiares del jerarca.

La información fue difundida en Vivo Noticias (Vivo Cable Color) a partir del testimonio del trabajador, quien aclaró que “nunca pasé, nunca viví una situación de estas características, con ninguna de las autoridades”, sino que, por el contrario, siempre optó por “manejarme con bajo perfil. Por eso me sorprende todo lo que ha sucedido”.

Mencionó que trabajó durante el período en el cual la doctora Verónica Machado fue alcaldesa de Solís de Mataojo, período en el cual “nos manejamos siempre bárbaro”, pero que, con el ingreso de Joaquín Cabana al cargo de alcalde, “todo cambió”. “Al final de su gestión, Machado me dejó como funcionario del cementerio, donde yo desempeñaba todas las tareas a la perfección, siempre respaldado por mis compañeros y dentro de un ambiente de respeto y de cordialidad”.

Ya en la gestión de Cabana “se me comunicó que ingresaba al municipio. Pregunté el motivo y se me respondió que me necesitaban para la poda, porque yo contaba con el curso correspondiente. Le dije que tuviera en cuenta que se me estaba bajando el sueldo porque, hasta ese momento, realizaba tareas insalubres y eran unos pesitos que me venían bien. ‘A eso, lamentablemente, no puedo solucionártelo’, me respondió. Y bueno, si soy útil para la poda, si me necesitas para eso, voy, le contesté. Le pedí que tuviera en cuenta el tema de la partida por trabajo insalubre, para compensar en algo la diferencia, para que no perdiera tanto, porque estaba solo y a cargo de mi madre, en ese momento y porque a su vez tengo dos hijos. Me dijo que me quedara tranquilo”, añadió Eduardo Arteaga.

A la semana de estar trabajando en la poda “me sacó de ahí”. “Le pregunté cuál era el motivo, me dijo que siguiera haciendo tareas, le pedí que me enviara nuevamente al cementerio y me respondió que ya había otro funcionario cumpliendo esa labor. Entonces, la excusa fue que me sacó del cementerio para poner a otro funcionario, el cual le había repartido listas en la campaña en la plaza y por eso, para compensar todo ese trabajo, lo puso a trabajar en el cementerio. Me lo hubiese dicho, pero prefirió manejarse así. Bastante enojado, me fui y ahí se terminó el tema”.

“El asunto fue que después empezó la persecución, de controlarnos todo el tiempo las tareas que hacíamos. Se paraba a escribir con su celular, controlándonos las tareas que realizábamos. El acomodo con sus hermanos es increíble. Un capataz general fue nombrado hace poco y el hermano es capataz de cuadrilla, sumado a otros familiares. A las tareas insalubres las están haciendo sus sobrinos y sus hermanos, ninguno tiene curso de poda, siendo que trabajan con motosierra, tareas que no están habilitados a cumplir, pero por capricho del alcalde lo están haciendo”, declaró Eduardo Arteaga, exfuncionario municipal de Solís de Mataojo al exponer la situación que padece.

En próxima edición de Primera Página daremos continuidad al tema, procurando obtener la opinión del alcalde de Solís de Mataojo, Joaquín Cabana, acerca de este tema.