En el salón de actos de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), se llevó a cabo la firma del convenio entre la IDL y el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (INISA).
Dicho acuerdo es un marco de cooperación para articular políticas sociales, educativas, culturales, deportivas y laborales en Lavalleja.
En ese escenario, la IDL pone a disposición sus programas, espacios públicos y capacidades y el INISA acompaña los procesos de adolescentes que cumplen medidas no privativas de libertad, la reinserción laboral y social. En conferencia de prensa, el intendente Daniel Ximénez, la secretaria general Arianna Bentos, Jaime Saavedra, presidente del INISA, junto a los directores del organismo Daniel Radío y Ángel Fachinetti, brindaron detalles del compromiso.
CIERRE DE AÑO TENDIENDO PUENTES
Para Ximénez “se cierra un año tendiendo puentes y creando un vínculo permanente, en este caso, con el INISA”.
Dijo estar convencido por “adoptar una mirada diferente y de compromiso con el accionar de lo que pasa a muchos adolescentes en el Uruguay. Y cito una frase del presidente Orsi que señala que si no se puede con tan pocos adolescentes, hay que cuestionarse el futuro como país. Durante muchas décadas hemos vivido esa falta de acople de lo que es la política nacional con la política departamental. Y este compromiso es a trabajar en forma mancomunada para que el rector de la política del adolescente tenga un aliado en el territorio para bajar a tierra esas políticas. Si no hacemos eso, no vamos a poder incidir en la política nacional y lograr un cambio en las realidades de muchas familias y de muchos adolescentes”.
COMPROMISO Y CONCIENTIZACIÓN
Hizo referencia a “un fuerte compromiso de trabajar durante todo el periodo en lo social, pero especialmente con los adolescentes que muchas veces no tienen apoyo familiar, por diferentes razones. Muchas veces, los adolescentes de diferentes contextos tienen poco apoyo, y es ahí donde el Estado tiene que estar presente. Tenemos que ser conscientes de que somos parte de ese Estado y por eso es fundamental comprometernos y trabajar”.
CONCRECIONES
Según Ximénez “todos se van a comprometer con esa política que se va a llevar adelante, y lo fundamental es medir, para poder transmitir de que pudimos incidir y cambiar, sea uno, dos, tres o cuatro. Todos tienen la misma importancia y todos valen para nuestra sociedad. Cuando digo nuestra sociedad, es por el todo el territorio de Lavalleja, un departamento que tiene realidades y complejidades diferentes que tenemos que acompañar, sobre todo, involucrándonos para cambiar la realidad de nuestro país”.
Consideró “hacer cosas concretas y tenemos que hacer foco en cosas que cambien la realidad de adolescentes, de contextos diferentes a los que tenemos en nuestras casas”.
DIFICULTAD Y COMPLEJIDAD
El intendente dijo que “es una tarea difícil y muy compleja, en la que muchas veces la sociedad toda no valora el esfuerzo que hacen todas las organizaciones sociales que están atrás. Lo que hacemos es ir por el camino más corto, echarle las culpas a ese adolescente que cumplió, que tuvo determinada falta, y no vemos toda la historia que viene de atrás. Desde aquí, nos comprometemos a trabajar y a generar los espacios de trabajo, los recursos humanos y materiales necesarios para poder incidir y generar un proceso de cambio para pueda poder decir algún día, lo logramos, pudimos cambiar, podemos cambiar nuestro país”.
DATOS ESTREMECEDORES
Jaime Saavedra planteó la ilusión de que “las cosas preocupantes las podemos cambiar entre todos. Tuvimos, de parte del directorio, el informe preliminar que hizo el equipo Consultores con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y con fondos propios también del INISA, del censo que se le aplicó a los chiquilines que tenemos en privación de libertad y son datos estremecedores. Tenemos un poquito más del 70% de los chiquilines que están en privación de libertad, que no terminaron Ciclo Básico, cifra congelada desde 2018”.
Reflexionó que “es un dato que grafica el problema de que jóvenes entre 18 y 29 años, tenemos cuatro veces más en privación de libertad que los jóvenes de la misma edad que están en la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTU). Esa es la dura realidad y la noble tarea que tenemos por delante”.
DESAFÍO ESPERANZADOR
Proyectó “la necesidad de la sabiduría de todas las instituciones, de la generosidad y sueño de toda la comunidad. Quizás Uruguay tiene estos problemas, pero como ningún otro país de la región tiene todos los recursos como para salir de estos desafíos, si es que como felizmente entiendo que está sucediendo con el INISA. Todos los partidos políticos, las cámaras empresariales, sindicatos, instituciones, organizaciones barriales, las religiones nos acompañan en este camino. Creo que vamos a llegar en 2030 con unos cuantos logros que nos van a enorgullecer a todos y a todas”, finalizó Saavedra.