Ayer la Comisión Departamental de Sitios de Memoria celebró, en una conferencia de prensa realizada en la sede del sindicato FANCAP en Minas, la aprobación por parte de la Junta Departamental de la colocación de una Placa de Memoria en el cantero central de la Avenida Artigas de Minas, frente a la sede del Batallón de Infantería Nº11, recordando que en ese lugar muchos uruguayos y sobre todo muchos minuanos fueron prisioneros y víctimas de torturas.
En la conferencia, Raúl Vernengo, integrante de la comisión, dijo que para ellos era ”un día de regocijo y de alegría por la colocación de la placa que recuerda a muchas personas, sobre todo minuanos, que fueron detenidos y torturados en la sede del batallón”.
Destacó que la comisión ahora ya está encarando el proceso práctico de la construcción y colocación de esa placa, probablemente a fines del mes próximo.
Por otro lado destacó que este es un proceso que se inició con la Ley de Sitios de Memoria, aprobada en el año 2018, “una ley muy importante para el Uruguay y para los uruguayos”, “porque es parte de un proceso por el cual el Estado uruguayo participa del proceso de reconocimiento por parte del Estado del terrorismo de Estado que sufrimos todos los uruguayos, incluso antes de la dictadura, pero sobre todo durante la pasada dictadura militar”.
Según dijo, para la comisión la colocación de la placa es importante porque “no queremos que nunca más haya ese tipo de violaciones de los derechos humanos, de ninguna persona ni por ninguna circunstancia”.
Por otro lado agradeció a la Intendencia Departamental, recordando que el trámite se inició el año pasado cuando el intendente era aún Herman Vergara, y también “profundamente” a la Junta Departamental, “que trató este tema con mucha seriedad” en la sesión de la semana pasada, recordando incluso “a ediles que votaron en contra, pero diciendo que estaban a favor de la colocación de esta placa, lo que para nosotros es un detalle muy importante”.
A su vez dijo que este proceso tuvo una amplia participación y que la comisión, a lo largo del último año, mantuvo reuniones con representantes de la Iglesia Católica, con representantes del de los sindicatos y “con los más diversos sectores porque ese era el objetivo desde el primer día y la forma en que lo queríamos hacer. La memoria no pertenece a ningún partido político, no pertenece a ningún sector; la memoria y la defensa de los derechos humanos es algo que debe pertenecer y debe ser defendida y proclamada para todos los uruguayos y por todos los uruguayos. Creemos que es una tarea este de todos y para todos”.
“ESTO NO ES CONTRA LOS MILITARES”
Por otro lado Pablo Leiva, otro de los integrantes de la comisión, agradeció nuevamente “al intendente por su gestión, por su propuesta de mandarlo a la junta, a todos los ediles que votaron, que participaron en la en la discusión, que expusieron sus opiniones”. Agradeció especialmente a la edila nacionalista Verónica Machado (la única edila blanca en hacerlo), “que es fue una actitud muy valiente asumida desde su wilsonismo”.
Leiva agradeció especialmente al integrante colorado de la Comisión de Nomenclator que participó de la sesión de la comisión (los representantes del Partido Nacional no lo hicieron) aún estando en contra de la colocación de la placa, pero permitiendo con su presencia que hubiese quórum y que se pudieran aprobar los informes. Leiva recalcó que la placa y su colocación no busca “herir a nadie”. “Esto es solamente para recordar, para aprender de la historia, para que no se repita esta historia y además para educar, para educarnos nosotros, a las generaciones actuales y también para explicarle que esto no es contra los militares”.
“UN SÍMBOLO DE REAFIRMACIÓN DEMOCRÁTICA”
Cecilia Manzione destacó por su parte el proceso que desarrolló la comisión durante el año 2025 y lo que va de 2026. “Nosotros nos hemos abocado a hablar con dirigentes y referentes políticos y sociales del departamento y eso a nosotros nos ha llenado también de mucho aprendizaje porque tuvimos que dialogar mucho y una de las cosas más interesantes que sacamos de estas conversaciones es que nadie se opuso a la colocación de la placa”. “Después, el día de la votación (en la Junta) surgieron otros temas que tenían que ver con las cuestiones técnicas de la colocación de la placa, pero en definitiva nadie se oponía al reconocimiento de la placa como un objeto simbólico, un símbolo de la reafirmación democrática”.
Ana Caballero, del Plenario Intersindical e integrante de la comisión recordó que el PICNT y los sindicatos “también son organizaciones de defensa de los derechos humanos, sobre todo de las y los trabajadores, y muchos trabajadores dejaron la vida y muchos de ellos todavía están desaparecidos a causa justamente del terrorismo de Estado”.
Por último, Vernengo quiso destacar nuevamente el tema de la “memoria”, haciendo referencia que en la Junta Departamental algunos ediles se refirieron a que la placa se refiere a hechos muy ajenos a ellos, ya que incluso ni siquiera habían nacido cuando ocurrieron. “Si la memoria no fuese importante -dijo Vernengo-, nosotros no tendríamos ni idea del holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial. Y si nosotros siguiéramos el criterio de que hay que dar que dar vuelta a la página, que hay que olvidar los hechos, hay que reconciliarse y hay que olvidar esas cosas feas que pasaron, nunca nos enteraríamos del holocausto judío, o del holocausto armenio, como otros más recientes que ha habido en Ruanda,como el genocidio en Palestina. La memoria es importante en el caso del holocausto judío, es importante para recordar cómo logró la independencia este país, cómo fueron las luchas artiguistas. Y la memoria es importante para recordar lo que fue el terrorismo de Estado y que aquí en Minas, al igual que en todo el resto del país, se violaron los derechos más elementales de muchas personas. ¿Por qué es importante en este caso? Para que nunca más suceda. Las nuevas generaciones, las generaciones más jóvenes tienen que conocer los hechos que ocurrieron, entre otras cosas para que esto no suceda nunca más”.