El presupuesto nacional y departamental. Los errores cometidos por el Partido Nacional en su conjunto en las últimas elecciones departamentales y municipales. El relacionamiento de ADEOM con la administración. La situación de Venezuela y el posicionamiento del gobierno uruguayo. Fueron algunos de los temas que abordamos junto a la doctora Adriana Peña, diputada del Partido Nacional (PN) por Lavalleja.
Luego de disponer de unos días de descanso, consultamos a la legisladora acerca de si en este tiempo de licencia anual puede ‘desenchufarse’ completamente de la actividad o si, por el contrario, continúa en contacto con las temáticas del momento. “Durante unos días, sobre fin de año, me ‘desenchufé’, pero, ¿viste cómo es esta tarea? En el día de ayer -por el jueves- fui citada para el Senado y también para Diputados, porque se levantaba el receso a efectos de analizar algunos temas”, respondió. A su vez, “siempre debo estar atenta al teléfono y tratando de coordinar diferentes acciones, atendiendo las inquietudes de la gente del interior”, prosiguió.
En el actual período, Adriana Peña retomó la actividad legislativa en el Parlamento Nacional luego de haberla cumplido en la Junta Departamental de Lavalleja durante los últimos cinco años. Como ocurre al iniciarse cada período, la discusión del presupuesto quinquenal acapara los titulares de la prensa, ya que su contenido condicionará los cinco años de gestión. En su opinión, al plantearse el presupuesto “hubo un no cumplimiento de lo pactado previo a la elección”, ya que, consideró, el Frente Amplio (FA) “propuso una cosa en campaña y en el presupuesto, que es la ley madre, la incumplió en la mayor parte de las cosas”. Indicó que ha sido una constante “ver en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda y en los distintos estamentos del gobierno y en los ministerios ir a decir que lo que habían pedido no se había otorgado”, lo cual, opinó, lo transforma en un presupuesto “bastante pobre y con nuevos impuestos que afloran por todos lados”, cuestionó.
Se refirió a lo expresado en campaña electoral por parte del presidente Yamandú Orsi en cuanto a que “no iba a haber nuevos impuestos” pero que, sin embargo “lo que emana del presupuesto son nuevos impuestos, plata que se derrocha en distintos planteamientos que al final siempre terminan en la nada”.
Dando continuidad a sus expresiones, la doctora Adriana Peña comentó específicamente lo que a su criterio ocurre con la política de género en todos los ministerios. “Por experiencia propia lo digo con convencimiento”, anticipó. “Somos defensoras de las mujeres, pero vamos al plan que se tiene que aplicar para hacerle mejor la vida a las mujeres y no encontramos nada concreto”. Recordó que, durante su gestión, “no solamente fuimos de los pocos departamentos que tuvo un refugio para situaciones de violencia doméstica”, sino que, además, “a las personas que el juez determinaba que estaban en esa situación, esa misma noche tenían una casa a donde ir, comida, ayuda psicológica y, si era necesario, la ayudábamos con trabajo zafral, tratando de coordinar para que tuvieran dónde dejar a los hijos y poder trabajar”.
En ese marco, sostuvo que “la verdadera política inclusiva hacia la mujer tiene que ver con igualar trabajos: abrimos cancha en cementerios, en arquitectura, en vialidad, como choferes, como maquinistas, como camioneras, todas tareas que no existían para las mujeres y se les dio la oportunidad para que pudieran tener la misma apertura laboral que los hombres”. A ello sumó la modificación en la licencia por maternidad y por amamantamiento. “Ahora el bla, bla, bla que se plantea dentro del presupuesto en todos los ministerios es una carga de dinero que se puede disponer en otras cosas mucho más prácticas”, apuntó. “Es mucho bla, bla, bla pero no hay nada concreto que se aplique y que vaya directo a mejorar la calidad de vida de las mujeres”, cuestionó.
PREGUNTAS
El mismo día le tocó ejercer como senadora y como diputada.
Exacto, a efectos de analizar los mismos temas, en este caso relacionados al presupuesto. Una tiene una visión cuando viene a la diputación acerca de cómo se trató y de qué se hizo sobre el tema. Por ejemplo, para nosotros el presidente de la Cámara de Diputados y la Comisión de Hacienda y Presupuesto en Diputados hicieron un trabajo excelente respecto al presupuesto. El presidente de la Cámara de Diputados, Sebastián Valdomir, llevó adelante la votación en forma brillante. Sin embargo, en el Senado fue absolutamente lo contrario.
Ver a mis compañeros levantar la mano y decir “falta votar tal cosa”, que se votara y nadie sabía qué se votaba... Fue totalmente distinto. No fue la misma actuación la de la presidencia en el Senado que en Diputados. Y aclaro que Valdomir es del Frente Amplio.
El Partido Nacional realizó un período de autocrítica a nivel nacional. ¿No sería adecuado encarar un proceso similar en lo departamental?
En Lavalleja estamos conformando la Comisión Departamental Nacionalista, tomando nuestro tiempo porque venimos trabajando igual, con los ediles, como partido, con nuestras diferencias y con nuestros matices. Ahora tenemos a nuestro frente el presupuesto departamental, el cual va a requerir de nosotros una madurez especial y continuar trabajando en conjunto.
En la semana posterior a la elección y en la posterior al resultado final de diferencia de 95 votos entre el Frente Amplio y el Partido Nacional, en ambas instancias, la lista 51 tuvo una autocrítica interna con los compañeros, donde todos hablamos y dijimos todos los errores que habíamos cometido. Porque acá hubo errores de todo tipo y de todo el partido.
Por supuesto, una cosa lleva a la otra: ¿Ganó el Frente Amplio o fue el Partido Nacional el que perdió la IDL?
Las dos cosas. El Frente Amplio tuvo la habilidad de instalar a un candidato que siempre fue bien visto, que siempre tuvo buena aceptación, que es un excelente cirujano a quien sus pacientes quieren mucho.
Ya pasó en Florida y en Treinta que médicos muy queridos ganaron la elección departamental para el Frente Amplio. Luego no repitieron, porque no necesariamente un buen cirujano es un buen político.
El Frente Amplio tuvo la habilidad y la inteligencia de poner a un candidato que siempre había perdido. Tuvimos la oportunidad de tener dos elecciones en las cuales el candidato del Frente fue Daniel Ximénez y a mí me tocó ser una de las candidatas del Partido Nacional y le gané las dos veces. En esta contienda tomamos la decisión de no postularnos y de apoyar a Mario (García).
El Frente vio un espacio potable de largar a un candidato que había quedado postergado y que tenía muy buena aceptación. El Frente hizo bien las cosas, nosotros las hicimos mal y bueno, ganaron por 95 votos, pero ganaron.
¿Considera que todos los sectores del Partido Nacional trabajaron con la misma intensidad?
Cada uno, dentro de su potencial, luchó, pero se hicieron mal las cosas. Hubo autocríticas internas, que llevó a que esos 95 votos existieran cuando la diferencia era más. Pero bueno, es el pasado del cual tenemos que aprender. Todos cometimos equivocaciones. Acá no hubo solo una agrupación que cometiera equivocaciones. Todas las cometimos. Acá no quedó nadie que no hubiera cometido errores. Porque se trató de ser la tercera pata, el tercer candidato, pero eso no salió, por distintas cuestiones, dentro de todos los derechos que tienen todas las personas de postularse o dejar de postularse, de apoyar o de dejar de apoyar. Pero ese es un pasado del cual tenemos que aprender. Porque el que no aprende y se golpea dos veces con la misma piedra es burro. Y no hay ninguno dentro del Partido Nacional que sea burro.
¿El acuerdo de las listas 51 y 58 mantiene vigencia o terminó con la elección departamental y municipal?
El acuerdo 5158 fue muy bien explotado por el Frente Amplio en forma negativa hacia nosotros. No supimos hacerle entender a la gente que estábamos cansados de estarnos peleando y que iba a ser peor, entre dos personas que trabajaron juntas durante 10 años o más en política. Era cuestión de sentarnos y de dilucidar temas. Pero hay que entender los tiempos. Capaz que antes no hubiéramos podido sentarnos a visualizar las cosas de esa manera. Y después de la interna, la gente votó más a la lista 51 -500 votos más-, que a la opción de la 58 para lo nacional. Y votó ciento y pico de votos más en lo departamental a la 58 que la 51. O sea, la voluntad de la gente fue que yo fuera a lo nacional y Mario a lo departamental. Por eso siempre digo que hay que prestarle atención a la interna. Si se quiere que alguien se postule a un cargo u otro, simplemente tienen que votar en la interna. Es el momento de la decisión.
¿Las internas deberían ser obligatorias teniendo en cuenta que condicionan todo el proceso electoral?
Yo creo que deberían ser obligatorias porque es ahí donde se empieza a definir todo. Hay que tener en cuenta una cosa que solo los políticos conocemos. El Frente Amplio, en forma inteligente -no en vano nos ha ganado durante todos estos años- hace su interna mucho antes, con sus organismos de dirección, y después libera a sus votantes. La interna del Frente es una formalidad. Por eso sus votantes intervienen en la interna de los otros partidos. A nivel nacional y departamental es lo que sucedió siempre. Lamentablemente. De nada sirve una interna donde vengan desde otros partidos a participar porque eso condiciona todo resultado.
¿Cuál es su análisis general respecto al proyecto de presupuesto quinquenal presentado por el Ejecutivo a la Junta Departamental?
Para mí, ante todo, es de una gran tristeza. Primero porque se intenta camuflar que por culpa de los alcaldes hay más cargos de confianza. Eso no es verdad. Si se quería no aumentar los cargos de confianza hubieran sacado alguno de los que ya estaban. El Frente Amplio, al igual que la lista 51, no le votó a Mario García el aumento de cargos de confianza. Nosotros teníamos 13 cargos de confianza. En el período pasado fueron 25. Ahora hay 34. Pero, ¿y los camuflados? ¿Los que están contratados como auxiliar de servicios sacándole lugar a los zafrales? ¿Y los contratos de obra por empresa que hay de más de 100.000 pesos mensuales? Esos son camuflados y no son llamados. ¿Se acuerdan las gárgaras que hicieron con el gobierno del Partido Nacional en los gobiernos departamentales diciendo que metíamos gente ‘a dedo’? Bueno, esto es peor. Reitero: si no querían aumentarlos hubieran eliminado algunos de los otros cargos de confianza. Podían haberse mantenido en 25 cargos, también teniendo en cuenta los camuflados, lo hubieran transparentado. El presupuesto no es transparente porque, entre otras cosas, aumenta los cargos de confianza.
Y la verdad, en inversión, todavía no lo he terminado de leer al proyecto, pero no hay nada que llame la atención, como que anticipe que será un gran gobierno. No lo es.
¿Cree que cambió el relacionamiento de ADEOM con la administración?
Ha variado sustancialmente. Igualmente hay una parte de ADEOM que no le gusta lo que se firmó, un 1% y después veremos...
Yo puedo hablar, y creo que tengo credenciales suficientes como para poderlo decirlo: en cuatro años hicimos una recuperación salarial del 50%. En un período hubo más del 117% de aumento al funcionario. Además, se les pagaba por obra terminada. Llegaron a haber compensaciones tanto para quienes barrían las calles como para quienes terminaban las obras.
Estamos hablando de plata que queda en el comercio del lugar, porque esa plata queda en el almacenero, en la farmacia, en la barraca, en la automotora, en todo el comercio. Los cargos de confianza se van para el Caribe.
Hablando del Caribe, en varias ocasiones se ha pronunciado en torno a la situación de Venezuela. ¿De qué manera evalúa el posicionamiento del gobierno nacional sobre el tema?
Los gobiernos del Frente Amplio siempre han estado alineados con Venezuela. Cuando yo integraba la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento del MERCOSUR, la delegada y la canciller de Venezuela, en la misma comisión, dijo que ellos llevaban a los distintos países -y por supuesto Uruguay incluido-, maletines a los partidos de izquierda para desparramar la revolución bolivariana. Los maletines venían directo al Frente Amplio.
Entonces, los convenios, los acuerdos, las estafas que hubo para nuestro país, porque recuerden que se les vendió leche, productos de Conaprole a Venezuela, y el presidente Tabaré Vázquez, de quien conservo la mayor estima, fue el aval, la garantía de que se les vendiera, porque Conaprole tenía dudas de hacerlo y Tabaré dijo: véndanle, el gobierno uruguayo es garantía. Los estafaron por 30 millones de dólares, que hoy serían 60, y todavía están para cobrar.
Del tema de los maletines doy fe. Estaba en la comisión y fui defensora de los 400 inhabilitados políticos -algunos estaban presos y otros inhabilitados-, de los muertos de (Hugo) Chávez, de los presos políticos de Chávez, de los jueces que fueron a quejarse a la Comisión de Derechos Humanos, de las madres y de las esposas de los políticos, de los desaparecidos, de los jueces, de la universidad, de los medios de comunicación que cerraron y que Chávez prendió fuego en ese momento y Maduro después. No vengan a decirme qué es el chavismo, porque cuando estaba saliendo del aeropuerto intentaron capturarme. Sé en carne propia lo que es el chavismo.
Agradezco que exista un loco que se llama (Donald) Trump, que es el presidente de uno de los países más poderosos del mundo, que entró y que terminó con esto, lo que significa el comienzo del cambio en Venezuela. Murió mucha gente para poder sacarlo y no pudieron hacerlo. Porque el vecino denunciaba al vecino, porque ese era el tema. Nadie podía levantarse ni hacer movilizaciones porque los propios vecinos los denunciaban. Entonces, todo tenía que ser en silencio. Si lo hacían, interceptaban una protesta y los metían presos y los torturaban. Entonces, nadie quería salir. Si no hubiera un loco como Trump, que entrara y sacara al principal hacedor del drama que estaba viviendo Venezuela, esto no cambiaba más.
¿Saben por qué había una custodia cubana? Porque tenían la orden de matar a Maduro si se quería entregar, porque no querían que hubiera esta transformación. ¿Por qué? Porque Cuba vive gracias al petróleo de Venezuela y ahora se les terminó el cuento. La custodia cubana era para eso: si Maduro se entregaba, lo mataban.