Se llevó a cabo en Casa de la Juventud -la que estuvo colmada- la mesa redonda “Golpe de Estado, dictadura y gobiernos departamentales”. Fue un análisis del impacto del golpe de Estado y la dictadura en el interior del país, con énfasis en los gobiernos departamentales, apoyos y resistencias al régimen.
La presentación estuvo a cargo de Ana Caballero en representación del Plenario Intersindical y ADES Minas, organizadores del evento, con el apoyo de Todos Somos Familiares Lavalleja y la Comisión Sitios de Memoria Lavalleja.
SITIO DE MEMORIA
Caballero expresó que esperan “que en los próximos meses sepamos cuando se va a colocar una señalización como sitio de represión y de memoria en el Batallón Nº 11. Será la primera placa instalada en Lavalleja, en Minas, donde fue un centro militar muy duro de la dictadura”.
Caballero presentó luego a los disertantes Javier Correa Morales (historiador, docente e investigador, especialista en historia reciente en el interior, autor del libro “Lo hicimos ayer, hoy y lo seguiremos haciendo”) y Franco Morosoli Sevi, historiador e investigador que estudia la relación entre intelectuales y movimientos revolucionarios de América Latina.
IMPORTANCIA
Finalmente Caballero reiteró “la importancia de la fecha de hoy -27 de junio- como un nuevo aniversario del comienzo de la dictadura y es muy importante comenzar a transitar un camino en Minas sobre la señalización del Batallón Nº 11 como sitio de memoria, porque Minas y Lavalleja están en deuda”.
Seguidamente hizo uso de la palabra el minuano Franco Morosoli Sevi, quien dijo que su presentación “va a ser un poco introducir el porqué de esta charla, y darle paso a Javier que es quien ha trabajado estos temas en profundidad y se especializa en ello. Mi trabajo es el vínculo entre intelectuales y movimientos revolucionarios en los 60, década marcada por el influjo de la Revolución Cubana, donde no solo numerosos intelectuales viraron hacia la izquierda, con un compromiso intelectual mayor a partir de libros, conferencias, obras de teatro, cine e inclusive en algunos casos significó el pasaje a la lucha armada u otros movimientos no armados”.
JUNTOS
“Mi vínculo más cercano con la dictadura y la memoria es que este año con Javier (Correa), con quien trabajo en Humanidades -fue profesor mío y ahora compartimos el trabajo ahí-, es que estamos trabajando con los archivos que el repositorio de Luisa Cuesta nucleó a partir del archivo Berruti y de otros archivos de inteligencia militar”.
LIBRO DE MILTON FORNARO
Morosoli dijo que la charla era “algo que yo tenía pendiente” Esta propuesta “se origina con este libro que me regaló Javier, que es del minuano Milton Fornaro, se llama ‘La vida por delante’. Publicado en 2021, es un libro autobiográfico de la vida de Fornaro, está su adolescencia y su juventud en Minas, mostrando la vida cotidiana en la ciudad y su vida familiar, aparece su estrecha relación de amistad con Ricardo Zabalza, el libro de alguna manera reconstruye esa amistad y esa vida de Minas en los 60, hasta que Ricardo Zabalza ingresa en el MLN y es asesinado en la toma de Pando en 1969”.
OTRA CIUDAD, OTRA MINAS
“¿Qué es lo que me interesó de este libro? Es que relataba una ciudad con algunos elementos ficcionales, basado en personajes reales de Minas. Relata una ciudad que yo no reconocí, no veía la ciudad en la que yo me había criado. Tengo 26 años, soy del 98. La ciudad de Minas del libro es de una efervescencia cultural e intelectual que yo no había vivido, y que de alguna manera tampoco reconocía como parte de la historia de Minas. Una cuestión personal, vinculada a una cuestión generacional y también de las memorias familiares. Y de alguna manera Minas era una ciudad -según lo que yo estudio, que es la vinculación de intelectual-, podría ser perfectamente Montevideo o Buenos Aires, por cómo está relatada por Fornaro, por la intensidad que vive esos años de su juventud, particularmente en el centro de Minas”.
BAR ALMANDOS Y CINE DORÉ
“Fornaro en el libro es una persona que se está introduciendo en la lectura. Comienza a leer (el semanario) Marcha, se politiza con Ricardo Zabalza que tiene una actitud de compromiso con la lucha armada y que es asesinado. Relata lugares en los que yo había transitado y que eran totalmente diferentes a como yo los recordaba o los había vivido. Dos casos que son mencionados en el libro, que son lugares importantes en ese Minas de los 60, según Fornaro, el bar Almandos y el cine Doré donde había mesas fijas de discusión sobre películas, una llevada adelante por quien él llama el Gordo Ramón, -Ramón Zabaleta, profesor de historia- y otra mesa liderada por Marisa Pintos, profesora de francés, que estaba suscrita a revistas de cine francés y a revistas en las que escribía (Jean Paul) Sartre sobre los compromisos intelectuales y que llegaban a Minas con algunos meses de retraso”.
LA CONSERVADORA MINAS
“También Fornaro menciona como al inicio de los años 60 comienzan a llegar las revistas cubanas, claves del proceso revolucionario cubano, que introduce nuevos temas en el Uruguay, eran compradas en Montevideo y circulaban en Minas en los bares en los que Fornaro relata con quiénes compartía esas noches de café. Esa Minas que yo no reconocía, yo sí reconozco una Minas con una memoria colectiva conservadora y reaccionaria, no solo una memoria construida por mí mismo, sino también la memoria que se tiene, creo que en parte de la ciudad y también desde Montevideo, se la mira a Minas como una ciudad profundamente conservadora con hechos, algunos son hitos fundamentales, como la victoria del SI ante el NO en el plebiscito del 80 para reafirmar constitucionalmente la dictadura (NdeR: Lavalleja fue uno de los pocos departamentos del país dónde ganó el “Sí” propuesto por la dictadura). También con algunos otros hechos no tan conocidos, pero creo que pinta muy bien el clima de época de Minas de los 60”.

EL CHE, EL MATE, Y EL DESAGRAVIO
“Acá traje una foto (es proyectada en una pantalla) cuando (Ernesto ‘Che’) Guevara visita Punta del Este, 1961, representando al gobierno cubano (en una reunión del Consejo Interamericano Económico Social en Uruguay) una conferencia clave de la geopolítica de la Guerra Fría. Acá está con (Eduardo) Víctor Haedo, miembro del Consejo Nacional de Gobierno, era blanco, lo invita a su hacienda en Punta del Este, ‘La azotea’ y comparten unos mates. Esta foto va a circular por muchos medios de prensa y va a ser utilizada para mostrar este Uruguay democrático en el que un político blanco compartía mate con un comunista buscado y criminalizado a nivel a nivel global. Esto tuvo su repercusión: semanas después Benito Nardone, también miembro del Consejo Nacional de Gobierno, irritado por la foto, decidió organizar en Minas un acto ‘en desagravio al mate’, porque Haedo había compartido el mate a un comunista como Guevara y hace en Minas ese acto. Mostrando, eso lo relata el libro de Fornaro muy bien, porque se juntó muchísima gente en la Plaza Libertad para desagraviar el mate, ya que Haedo se lo había compartido con Guevara”.
MINUANOS PRO CUBA
“También me encontré haciendo mis investigaciones, que muestra otro Minas, que de alguna manera en mi memoria y creo que en parte de la memoria social está olvidada o que nosotros lo autoborramos, encontré una carta publicada en Marcha, del 26 de junio de 1964 en apoyo a Cuba. En esos años Estados Unidos está organizando bastantes sabotajes en la isla y (en la carta) le pedían al gobierno uruguayo que se mantuviera en una posición geopolítica de no apoyar a Estados Unidos y manteniendo la autodeterminación de los pueblos y la no intervención. Me parecía interesante rescatar porque está firmada por una enorme cantidad de personas que en ese momento estaba apoyando la revolución y que no firmaba por un colectivo específico, ya sea un partido, un movimiento sindical, social, etcétera, era de forma individual y personal. Me sorprendió encontrarla y me produjo también mucha alegría identificar ya sea esas personas o familiarmente muchos de los nombres que firman en favor de Cuba en esos años”.
¿HISTORIA NACIONAL O MONTEVIDEANA?
“Este relato breve y desordenado que estoy haciendo responde a varias cuestiones. La primera es que no soy un experto en el tema. Esto lo va a continuar y profundizar mucho mejor que yo, Javier. Y segundo, porque también hay una falta de estudios sobre el interior vinculados a estos temas. En mi caso yo analizo las izquierdas y la radicalización de los 60 desde las izquierdas. Pero en muchos casos y en partes de los grupos que yo pertenezco también, muchas veces se hace una historia nacional sobre determinados asuntos que en realidad es esencialmente una historia montevideana, que puede tener algunas menciones hacia el interior o que en muchos casos ni siquiera las tiene”.
UN REGISTRO DIFERENTE
“Este libro ‘Lo hicimos ayer, hoy y lo seguiremos haciendo’, es la tesis de maestría que Javier hizo, se publicó en 2018, abrió un nuevo camino a repensar desde un registro diferente, no desde las izquierdas, sino desde las derechas, el crecimiento del autoritarismo en los 60, el Golpe de Estado y la dictadura en el interior. Este libro que ya tiene un par de años abrió en el campo de las investigaciones para analizar cómo la dictadura impactó en el interior. Y a partir de él se han iniciado bastantes investigaciones en Montevideo para entender los efectos de la dictadura y supervivencias desde 1985. Este relato desordenado no significa infravalorar iniciativas culturales que vinieron después de los 60. Es buscar antecedentes de un Minas que ya no existe, que fue determinado por la dictadura y es necesario resaltar y entender qué fue lo que pasó, como un antecedente para revitalizar el ahora y el futuro. Tampoco es una mirada pesimista de algo que no existe, que con eso ya tenemos bastante, sino creo que es una invitación a revisitar el pasado con memorias que son opacadas desde otros lados, pero también por nosotros mismos por visiones conservadoras de la ciudad y que creo que estas memorias también forman parte de la historia minuana y que valen la pena de alguna manera resaltarlas e invitar a seguir profundizando en ellas”.
TANTA GENTE
Javier Correa saludó y destacó que “es muy lindo ver tantas personas aquí presentes. Agradezco a quienes organizaron esta jornada en un día tan importante. Franco me invitó, pero hubo muchas personas trabajando para hacer esto, y agradezco en particular a la familia de Franco, a los Morosoli Sevi que no los conocía, así que muchísimas gracias. El abordaje que voy a hacer hoy se centra en los gobiernos departamentales y la dictadura”.
LO QUE QUEDA AFUERA
“Es una decisión, deja de lado otros asuntos importantes relacionados por ejemplo con estrategias para conseguir consensos y apoyos, que es lo que yo estudio. Entre los temas que van a quedar de lado porque no los estudio sistemáticamente y mucho menos los he estudiado sobre Lavalleja. Sobre todo la violencia que ejerció el ejército en Minas y en Lavalleja antes, durante y después de la dictadura, qué hizo que el Batallón Nº 11 de Infantería sea un centro de detención, torturas y tratos degradantes, temibles y reconocidos, que este año seguramente se reconozca como tal. Van a quedar afuera la organización de eventos, sobre todo culturales, arraigados en el patrioterismo, lo nativista o lo telúrico. Minas, como otras ciudades, incluso como Montevideo, vivió ese tipo de festivales durante la dictadura, antes y después. También van a quedar afuera las persecuciones a las que fue sometida la ciudadanía, desde las detenciones sin amparo legal hasta la obligación de firmar la conocida ‘Fe democrática’, a partir de 1974 la obligación de asistencia a actos patrios, el uso de determinada vestimenta, las clasificaciones de ciudadanos y ciudadanas por categorías, las destituciones, el temor, el aumento del costo de vida, la inflación, la suba de tributos y podría seguir”.
AFUERA TAMBIÉN
“Va a quedar afuera la actividad partidaria, tanto la permitida, fomentada por el régimen que existió, como la clandestina, las decenas de acciones de disidencia, de solidaridad, incluso de personas que veían con buenos ojos tanto el golpe de Estado como el régimen que se instauró y también van a quedar afuera algunas o todas las estrategias de oposición que vivieron con mayores o menores intensidades, todas las personas que habitaron en este país, ‘tan parecido a una cárcel’, como dijo Carlos María Gutiérrez en Marcha en 1967. Y eso hace referencia a la importancia de mirar para atrás con la que quise invitar con el título del libro que bueno, no fue comprendida como la mayoría de las cosas”.
ELECCIONES 1971
“Vamos a las elecciones de 1971: había ganado (Jorge) Pacheco (Areco) la elección, no fue reelecto porque la reforma electoral que le permitía asumir la presidencia no alcanzó los votos y por eso quedó el colorado que iba de suplente, Juan María Bordaberry. Hay un triunfo a nivel nacional del Partido Colorado. Montevideo, Canelones y Maldonado concentran muchísima población y fue ahí donde estuvo no solo el núcleo duro del PC, sino el ‘pachequismo’ que ganó en Montevideo, en Canelones y en Maldonado. En Paysandú y Artigas ganaron sectores vinculados a la Lista 15. Los restantes gobiernos departamentales eran del Partido Nacional (PN). Eran siete que digamos eran wilsonistas que incluían a Por la Patria y el Movimiento Nacional de Rocha y otros siete nucleados en torno al diverso Herrerismo con varias alianzas y contraalianzas, incluso en los departamentos”.
DESPUÉS DEL GOLPE
“Tras el golpe de Estado del 27 de junio, 18 de estos intendentes que habían sido electos en noviembre y asumidos en febrero, decidieron continuar en sus cargos pese al golpe de Estado, a la clausura de las Juntas Departamentales y del Parlamento Nacional. En Lavalleja el intendente era Juan Miguel Salaberry Olascoaga, su lema era ‘La unión nos hará fuertes’, y los ediles que tenía el PN 16, y el PC 13 y dos del PDC que era el nombre permitido que tenía el Frente Amplio (FA)”.
PERSONAS
“Voy a nombrar a algunas personas de Lavalleja, que encontré en mis investigaciones públicas, en decretos, en listas electorales, en hojas, no hurgando -por lo menos en lo que voy a presentar hoy- en cuestiones secretas o reservadas. Vamos a hablar de gente que tuvo actos públicos, tal vez reñidos con lo que se esperaba constitucionalmente de ellos, pero eso no los equipara ni los responsabiliza por las políticas criminales del gobierno. Es importante poder separar, lo han hecho gobiernos en países donde la Justicia ha avanzado y ha determinado las responsabilidades criminales, de quienes las ejecutaron y ha permitido estudiar con cierta libertad cómo vivió la sociedad esas situaciones. Otro punto muy importante, una dictadura como la uruguaya que duró 12 años no tiene comportamientos monolíticos y homogéneos. Se podía ver gente que actuó de una manera en determinado momento y tal vez en otra de forma totalmente contraria, tanto siete, ocho, nueve años después o tres meses después. Los historiadores y la sociedad en general no somos jueces para juzgar conductas, lo que tenemos que hacer es conocerlas para comprender. Y lo que tenemos que comprender -más un día como hoy- es porqué fue posible el golpe de Estado y porqué duró 12 años y porqué tuvo los efectos que tuvo”.