Rody Olivera, secretario general de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) y Alicia Ortega, presidenta del sector Prensa e integrante de la sección de Género de APU, estuvieron en Minas para interiorizarse del caso del periodista Román Nappa, quien fue agredido hace unos días en la vía pública.
INFORMACIÓN OFICIAL
Olivera señaló que “desde el Consejo Directivo de APU definimos venir hasta aquí para recabar información oficial, porque desde el jueves recibimos muchos comunicados de prensa, muchas editoriales periodísticas, muchas notas, pero poca documentación oficial, porque es muy alarmante si existe o si existiera una represión hacia el periodismo. Desde APU estamos dispuestos plenamente a trabajar en la defensa del periodismo, del ejercicio libre del periodismo”.
DENUNCIAS
Olivera continuó manifestando que “ya habíamos tenido una reunión virtual con Nappa, en el momento que fue denunciado por una víctima de violencia de género por mención de ella y por llevar a su programa a un agresor. Después tuvo otra denuncia por una funcionaria policial por ser identificada y por ser expuesta en los programas de Nappa, sin nombrarla, pero sí dando iniciales y asegurando que todo estaba mal por ahí, que el problema podía ser la trabajadora. Esas dos denuncias nosotros las tratamos, la charlamos con él y con su abogada vía Zoom”.
JUSTICIA DEFINE
Olivera relató que informó a APU y dijo que “desde APU se espera siempre que la Justicia defina. Nosotros tenemos plena confianza en la Justicia y dejamos actuar como corresponde en todo ámbito siempre. Es parte del código de ética de nuestra profesión. Hoy llegamos temprano a Minas, tuvimos primero una reunión con el compañero Nappa, quien nos comentó nuevamente todo lo sucedido. Él lo relaciona (el hecho) directamente a estas dos denuncias, pudieron surgir o ser de un pariente de alguien”.
INVESTIGACIÓN
Después Olivera se refirió a una reunión solicitada con el jefe de Policía, “quien amablemente nos recibió”. “Nos plantea un comunicado de hoy de la Jefatura de Policía, la cual informa que se formalizó a dos personas por la agresión a Nappa y que esas dos personas aceptaron (haber cometido) la agresión desde el primer momento. Expresan qué les motivó la agresión, (es porque) el compañero (Nappa) es gerente o director de una empresa de limpieza, en la cual las dos personas -que son padre e hijo-, tenían trabajando allí a su mamá y a su esposa, la que habría recibido violencia laboral por parte de Nappa. Eso los motivó, hace unos 15 días, a pasar a increparle. Pasaron en el auto mientras estaba trabajando para la intendencia, le increparon, le pidieron que no tratara mal a las mujeres o a su mujer y a su madre. Después, el día del incidente, pasaron de nuevo, le volvieron a gritar, era en otro barrio. Él, según las declaraciones y según la Policía, los invitó a bajar, ellos bajaron y hubo un forcejeo. Lo que Nappa comenta es que se le golpeó. Los indagados o formalizados informan que fueron a agredirlo, salió corriendo y se cayó”.
NADA QUE VER CON EL PERIODISMO
El secretario de APU señaló que “eso es parte de la investigación, nosotros no participamos. Lo que sí nosotros tenemos con esto y con lo que la Fiscalía formalizó ayer, que el tema (de la agresión) no tiene nada que ver con el periodismo, sí tiene que ver con la vida privada de Nappa. A nosotros nos urge o nos asiste la obligación de expresar esto. No es un tema contra el periodismo, en definitiva al público hay que comentarle las cuestiones que vamos resolviendo. Si bien nosotros emitimos un comunicado repudiando la violencia en todo el sentido y en todo ámbito, también vamos a brindar un comunicado explicando esto. APU ya no tiene más nada que ver con este caso y sí recomendamos a todos los periodistas, a todos los compañeros, colegas, trabajadores de los medios de comunicación a ejercer la profesión con responsabilidad”.
¿Ustedes tuvieron contacto con Nappa posterior a esta resolución?
No, aún no hemos podido hablar con Nappa. No creo que sea primordial hablar con Nappa. Él tiene su abogada, su abogada puede llegar a la Fiscalía y le van a dar la documentación que solicite.
¿Cómo fue esa charla con las autoridades de la Jefatura? ¿Salieron conformes?
Hay mucha preocupación. Nosotros salimos conforme en el sentido que encontramos una jefatura abierta y disponible para que trabajemos en conjunto. Nosotros desde APU estamos hace un año tratando y trabajando mucho para poder generar una mesa de seguridad para el periodismo. Esto es un lugar donde podamos trabajar estos casos y otros tantos más que tenemos generalmente. En esa mesa de seguridad para el periodismo está el poder legislativo con la presidencia de la Cámara de Senadores, el Poder Judicial con el acuerdo que nosotros ya tenemos, de transmisión de las audiencias de interés público y periodístico, que lo hace APU únicamente, que no es -y reitero siempre- que le vendemos un servicio, lo hacemos de forma militante y por la profesión. Está el Ministerio del Interior, que representa al poder ejecutivo, la UDELAR, la UNESCO, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Fiscalía, o sea, es multidisciplinaria esta comisión que estamos tratando de armar, para que podamos tener herramientas de seguridad para ejercer el periodismo libre e independiente.
Las dos personas que agredieron a Nappa, ¿tenían relación con esa funcionaria policial que atendió la denuncia de violencia de género?
No, no tiene nada que ver. No sé con la empresa. El único vínculo que puede haber con la funcionaria policial -que es quien atiende la oficina de violencia de género- es que podría haber atendido en alguna oportunidad a la persona que Nappa sacó al aire y que hoy está condenada por violencia. Reitero, tenemos que ejercer el periodismo con mucha responsabilidad. Nosotros no podemos, por más de que entendamos de que es libre, la libertad de expresión tiene sus límites. No podemos exponer una víctima de violencia. No podemos estar acusando gente sin pruebas y no podemos abrir el micrófono a cualquiera en cualquier estado de ánimo. Tenemos que ser conscientes de esas cosas. Es parte de nuestro profesionalismo. Nosotros tenemos un código de ética que lo generamos con UNESCO, y con otras organizaciones. Vamos a empezar a visitar más seguido y a traer estos documentos para que podamos ir encontrándole una utilidad.
Entonces lo que se denunció como una agresión al periodista no tendría nada que ver con su trabajo periodístico sino que es una cuestión laboral privada.
Lo que a nosotros nos comentan, y él nos había comentado más temprano, es que entre sus trabajos él tiene el programa de radio, es funcionario hace mucho tiempo de la IDL en Espacios Verdes que fue donde se realizaron las dos amenazas y la agresión, y que es director de una empresa -no se nos dijo de qué, el jefe de Policía nos comentó que es una empresa de limpieza- y que esas dos personas, son padre e hijo de una funcionaria de esa empresa quien habría resultado agredida laboralmente por Nappa.
IDENTIFICADOS
Las dos personas que agredieron al periodista Román Nappa fueron identificadas por la Policía y ellos mismos se presentaron a las autoridades y reconocieron sus acciones.
Y aunque la agresión no se haya originado en su labor profesional como periodista, es claro que no puede ser defendida ni justificada.
En cuanto nos ubiquemos en un lugar de justificar la violencia en el ámbito personal o profesional, estaríamos abriendo la puerta hacia tiempos anteriores al Medioevo.