Finalmente, el martes pasado se concretó la visita a la Junta Departamental del Intendente Daniel Ximénez y del Alcalde del Municipio de José Batlle y Ordóñez Conrado Da Cunha.

Los motivos son conocidos: las consecuencias de un cambio de signo político luego de 10 años, en una comunidad que tiene algunos rasgos distintivos de una pequeña sociedad urbana enquistada en medio de una inmensidad rural por momentos opresiva y violenta.

El funcionario está para la función:

Centraré mi artículo de hoy en la presencia del Alcalde Da Cunha. Resumiendo, lo medular de su comparecencia ante el legislativo departamental era la situación de los empleados zafrales del Municipio a los que no se les renovó el contrato el 31 de julio pasado. Cito textuales expresiones del propio jefe municipal, referidas al tema en cuestión (quien desee profundizar vea la sesión completa, que está colgada en YouTube). Dijo Da Cunha: “En mi Municipio tengo zafrales que de 22 días faltan 11; tengo zafrales que vienen, firman y se van en auto; tengo zafrales que salen a barrer y meten el carro para dentro de la casa ¿Les damos continuidad, o le damos la chance a otra gente del pueblo que quiera levantarse temprano, generar una rutina de trabajo y ganarse con dignidad su dinero?”

Yo reafirmo que los funcionarios están porque hay una función para cumplir. Cualquiera sea su salario deben ser responsables en sus tareas y especialmente, no prometer palizas por radio a sus superiores, como hacen los malos ciudadanos de Batlle y Ordóñez. El “Far West” déjenlo para las películas.

Terapia no es enfermedad:

En un momento del acalorado debate en el que transcurrió toda la sesión, “cruzaron espadas” mi amiga la edil Blanca, María Carol Aviaga Martínez, y mi amigo el edil Colorado y líder de mi agrupación, la gloriosa lista 9, Luis María Carresse Toledo. Producto de ese cruce este mandó “a terapia” a aquella. Yo considero que no estuvo feliz mi amigo Luis. Seguramente él ya habrá hallado la manera de pedirle disculpas personalmente como cuadra a un “caballero”; me consta que Luis María lo es.

Ir a terapia no es estar enfermo mentalmente como pretendió calificar un edil Blanco. Yo lo he hecho en determinados momentos y me ha resultado de gran ayuda. Entre otras cosas, la terapia es una oportunidad para abrazarse a un cambio.

Eso sí, las cosas hay que ponerlas en un contexto porque nuestra agrupación, la lista 9 del partido Colorado, está siendo hostigada desde que empezó el nuevo gobierno departamental. Los Blancos nos bautizaron “nueva mayoría”; vociferan por las veredas que tenemos un acuerdo político con el gobierno departamental actual. No existe tal acuerdo. En todo caso, Luis Carresse viene acordando en el seno de la Junta desde que es Edil, en el año 2010. O sea, acordó con los Blancos y con el Frente en todo lo que significó progreso para el Departamento y eso es fácilmente demostrable.

Es en esa frecuencia que queremos a los Blancos, más allá de que cuando les tendimos la mano en la pasada campaña, nos contestaron: “no los precisamos”. Nos encantaría sintonizar, pero no para que perdamos la primera hora de la sesión del martes discutiendo por una cuestión de forma.

Necesitamos que Lavalleja salga de esta situación general en la que estamos inmersos.

Démosle a la ciudadanía de Batlle, y démonos todos los lavallejinos, la oportunidad de cambiar, de empezar a dar vuelta la pisada. Y sepan que no lo vamos a lograr en cinco años; es más largo ese proceso.

En la comarca del noroeste nos toca a los Colorados ser el signo de ese cambio. Me gusta ese paisano; se nota que sabe lo que es trabajo.

En Lavalleja es el Frente Amplio -bastante lejos de mi razonamiento político- al que le toca llevar esas riendas. La gloriosa lista 9, hoy por hoy con más de 80 años de actividad, no será quien le ponga el palo en la rueda si no amerita hacerlo.

Gerardo Palumbo Cerrón

Edil suplente, Lista 9 - Partido Colorado