Antes de abandonar su cargo, el exintendente nacionalista de Lavalleja, Herman Vergara, recordó en una entrevista con Primera Página una vieja idea que planteó en su momento al entonces presidente José Mujica: que las empresas forestales pagaran al menos una parte del costo que supone la refacción de carreteras secundarias y caminos rurales que utilizan de manera intensiva, en el marco de su actividad económica.

Uruguay es un país forestal. Tenemos ya instaladas y funcionando en el país dos de las plantas de celulosa más grandes del mundo. Esto supone la plantación y explotación de miles de hectáreas de bosques, generalmente de eucaliptus. Estos eucaliptus son la materia prima fundamental para la producción de celulosa en las grandes plantas que desde hace unos años funcionan en el país.

Cualquier persona que circule por cualquier carretera nacional los ve pasar, a los enormes camiones que llevan decenas de toneladas de madera en forma de troncos o rolos, rumbo a esa plantas industriales. Su circulación por rutas nacionales al parecer no supone un daño mayor a esas vías de comunicación, construidas de manera que soportan grandes cargas, durante muchos años. O al menos eso parece. O al menos eso quisiéramos creer.

La historia es otra en las rutas secundarias y en los caminos rurales, aquéllos que son más próximos a los bosques que se plantan y cosechan. Estas rutas y estos caminos, y muchos vecinos de las zonas rurales de Lavalleja lo saben muy bien, suelen estar en muy malas condiciones, producto del pasaje de camiones pesados con la producción maderera. Se trata de rutas que a veces son asfaltadas y muchas veces son de tierra o más bien balasto. En el último caso, la Intendencia de Lavalleja, nos consta, ha realizado por muchos años una tarea de refacción permanente, aunque por pasaje de los pesados camiones, las refacciones son muchas veces de corta duración. Y el costo del mantenimiento de estas rutas secundarias y rurales es muy, muy alto.

¿Está bien, es justo, es adecuado, que el conjunto de la sociedad (los contribuyentes, nosotros, con el pago de nuestros impuestos) se haga cargo de este costo? Al fin y al cabo, otras infraestructuras y servicios utilizados por estas empresas, por todas las demás empresas y por el conjunto de la población (la telefonía celular, el acceso a internet, la electricidad, saneamiento, etc.) se construyen y mantienen en base a nuestros impuestos, o quizá más precisamente a las tarifas que pagamos todos por estos servicios. Considerando justamente esto último, que empresas y personas pagamos por estos servicios e infraestructuras, ¿es justo que todos paguemos por refacción y mantenimiento de infraestructura y servicios que no utilizamos todos, como las rutas y caminos que son utilizados por la industria forestal?

¿El que rompe paga, o seguimos como hasta ahora?

Una buena pregunta para reflexionar, las autoridades y todos nosotros.