1Al pie del monumento al general José Gervasio Artigas, ayer antes del mediodía se realizó un acto conmemorando un nuevo aniversario del nacimiento del héroe de nuestro país.

El evento contó con la presencia de las máximas autoridades departamentales y nacionales con representación en el Parlamento Nacional, delegaciones del Ejército Nacional y del Ministerio del Interior, así como también de escuelas públicas, liceos, instituto de la enseñanza docente y público en general. El acto fue organizado por el Comité Patriótico Departamental, junto con la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL).

CONVOCATORIA TRADICIONAL

Tras la entonación del Himno Nacional, la oratoria alusiva estuvo a cargo del teniente coronel Fernando Machado, quien recordó el legado de Artigas, honorando su figura en el aniversario de su nacimiento. Destacó su papel en la lucha por la autodeterminación y su compromiso con los derechos del pueblo oriental.

Machado dijo que "como cada 19 de junio, la tradición nos convoca una vez más a los pies de esta imponente obra del escultor Belloni. Erguido en la cima del cerro Artigas, a 280 metros sobre el nivel del mar, este monumento ecuestre, el más grande de Sudamérica, se alza con sus 18 metros de altura y 135.000 kilos de hormigón armado. Inaugurado en 1974, no solo honra a la figura inmortal del general José Gervasio Artigas, sino también domina el paisaje de Minas con una vista panorámica que corta el aliento".

Afirmó que "su silueta, orientada hacia la ciudad, parece recordarnos que el legado del prócer no es estático, sino una guía viva que nos impulsa día tras día a cumplir con nuestro deber como orientales".

LEGAJO DE VIDA Y MILITAR DEL GENERAL

El orador comentó que se cumplieron ayer "261 años del nacimiento de Don José Gervasio Artigas, ocurrido en una casa ubicada junto al arroyo Carrasco, cercana al Montevideo Colonial. Tercero de seis hermanos, recibió sus primeras enseñanzas en el convento San Bernardino y de joven compartió plenamente las tareas y los rigores de la vida rural, integrándose a la realidad del campo y sus habitantes, que más tarde sabría representar con firmeza. El 10 de marzo de 1797 ingresó el Cuerpo de Blandengues, unidad encargada del resguardo y el patrullaje de la campaña. Durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807 participó activamente en la defensa del Montevideo y en la reconquista de Buenos Aires, dejando en claro su temple militar y compromiso con la integridad del territorio. Tras la invasión napoleónica a España y la caída del rey Fernando VII, surgió en América un debate fundamental ¿Quién debía ejercer la autoridad en nombre del monarca cautivo? En este contexto cobró fuerza la idea de que la soberanía recaía en los pueblos y que podían establecer gobiernos propios hasta tanto se restableciera la legitimidad monárquica".

Dijo que los acontecimientos de 1810, como la Revolución de Mayo en Buenos Aires, "no proclamaron aún la Independencia, sino que fundaron nuevas formas de representación política dentro del antiguo marco del virreinato".

Continuando con su exposición, el teniente coronel Fernando Machado recordó que en febrero de 1811, "Artigas rompió filas con el ejército español y se puso al servicio de la Junta de Buenos Aires, alineándose con la causa de la autodeterminación americana. Un mes más tarde fue ascendido a teniente coronel y su liderazgo comenzó a congregar cientos de orientales decididos a luchar contra el monarca cautivo. El 18 de mayo de ese mismo año, al frente de las fuerzas patriotas, obtuvo una victoria decisiva frente al Ejército realista en la Batalla de Las Piedras. Aquellos campos fueron testigos, no sólo del ingenio militar de Artigas, sino también de su grandeza moral al pronunciar su célebre orden 'clemencia para los vencidos'”.

Recordó que el 11 de abril, días antes de aquella gesta, "había dirigido a sus compatriotas la histórica proclama de Mercedes, en la que exclamaba con profunda convicción, 'compatriotas, la patria os llama, no escuchéis otra voz que la de vuestro corazón. Vencer o morir, sea nuestra cifra, y tiemblen, tiemblen esos tiranos de haber excitado vuestro enojo'".

COMPROMISO, PROTECCIÓN, ORGANIZACIÓN, RESISTENCIA Y SOSTÉN

Recordó que en 1813, "ese mismo espíritu se vio reflejado en las 'Instrucciones del año 13', documento que delineó su pensamiento político y su compromiso con los principios como la soberanía de los pueblos, la organización federal y el respeto por la ley. Su figura, conocida como el protector de los pueblos libres, sintetizó la voluntad de toda una región por decidir su destino. El general Artigas fue una figura excepcional para su tiempo, dueño de una visión profunda y de un temple singular. Supo guiar a su pueblo en los momentos más inciertos, con palabra firme y juicio claro. A su lado, los orientales no encontraron solo a un caudillo, sino a un conductor moral, capaz de transformar la voluntad popular en acción colectiva.

En los días más duros y cuando dudaban, cuando otros dudaban o negociaban, él eligió el camino del deber y cuando la lucha parecía cuesta arriba, no se replegó. Marchó junto a su pueblo en el éxodo oriental, aquel desplazamiento de más de 16.000 orientales, atravesando cuchillas y ríos. Fue una hazaña de fe, sacrificio y dignidad. No fue una huida. Fue una afirmación, que el pueblo oriental a su destino cuando camina unido". Consideró que durante esa marcha, "Artigas protegió, organizó, resistió y sostuvo la esperanza".

IDENTIDAD, ACOMPAÑAMIENTO Y OBLIGACIÓN

Para Machado, allí nació un sentimiento que aún hoy nos define: la orientalidad, "una identidad construida en base a la entrega, la lealtad y la determinación de no rendirse jamás. Cuando el exilio llegó, lo enfrentó con el mismo honor con el que condujo las batallas. Murió lejos de su pueblo sí, pero no lejos de su causa. Porque su legado vive en cada rincón de la patria que ayudó a levantar con coraje y convicción".

Levantando la vista hacia el monumento, Machado exclamó: "mi general, padre de la patria, descanse usted en paz, porque mientras quede un soldado oriental en pie, sus ideales no serán traicionados, ni la soberanía entregada. Su ejemplo es nuestra guía y su causa nuestra promesa inviolable. Como dijo Juan Zorrilla de San Martín,´Artigas es el alma de la patria, su sombra nos acompaña y su ejemplo nos obliga´".

Al cierre del acto, distintas autoridades presentes procedieron a la colocación de las ofrendas florales y un militar fue el encargado de ejecutar el toque del silencio.