Funcionaria de carrera del MIDES, en Minas forma parte del organismo desde 2014. Realizó tareas de coordinación como referente departamental del programa Accesos y luego, durante un mes, estuvo en la jefatura de la oficina. Desde hace unos meses, es la directora departamental del MIDES, desafío que aceptó con entusiasmo y ganas de retomar el posicionamiento que tuviera el ministerio, de cara a la gente que más lonecesita.
Es trabajadora social. Tiene formación universitaria, pero dirigir el MIDES a nivel departamental, imagino, es una suerte de postgrado acelerado.
Sí, es un gran desafío, más allá de que conozco el ministerio en profundidad. Es otro rol que asumí con la misma responsabilidad con la que he trabajado en las distintas áreas en las que me han tocado actuar.
¿Desde cuándo está vinculada laboralmente a MIDES? ¿Qué cargos ha ocupado hasta ahora?
En Minas, desde el 2014 como técnica de oficina. Después estuve coordinando como referente departamental del programa Accesos y posteriormente estuve un mes en la jefatura de la oficina, hasta que me ofrecieron el cargo de directora departamental.
Si uno repasa simplemente el contenido de la web oficial del ministerio, aprecia una multiplicidad de institutos y de programas. ¿Cómo coordinarlos entre sí para interactuar de la manera más eficiente posible?
Actualmente, el ministerio cuenta con unos 70 programas. Con el cambio que se está realizando en el modelo de gestión territorial, la idea es hacer una coordinación programática a cargo de la dirección de gestión territorial, de las direcciones departamentales, poder coordinar esos programas para implementar ese nuevo plan o un nuevo programa que implica todo lo que tiene que ver con la comunidad, poder acercarnos a la comunidad en contraposición con lo que ocurrió en el período anterior. La idea es poder acercarnos estrechamente.
Desde lo profesional y desde lo humano, ¿qué significa para usted esta responsabilidad?
Como decía, es un gran desafío porque también a nivel profesional implica poder llevar adelante todo el conocimiento, no solo teórico, sino práctico, y toda la experiencia que he recogido no solo en el ministerio, sino en otros ámbitos. Es un gran desafío, sin dudas.
La gente recurre al MIDES en busca de soluciones a sus problemáticas, en muchos casos de manera desesperada. ¿Cómo se vive y asume el momento de decir «no»?
Es muy difícil. Siempre hay muchas expectativas colocadas sobre el Ministerio de Desarrollo Social ante todas las situaciones que surgen. Hemos comenzado a trabajar interinstitucionalmente y eso nos ha permitido, por lo menos, problematizar entre todas las instituciones las cosas que están sucediendo. Quizás no se vean resultados en la inmediatez, pero sí se está pensando como para poder trabajar sobre esas problemáticas que no solo llegan a MIDES, sino que también lo hacen a otras instituciones, porque la población con la cual trabajamos es la misma. Por ello, para nosotros poder trabajar desde la interinstitucionalidad es tan importante.
De alguna manera, MIDES, como puede pasar también en INJU, tiene «mala prensa». Es decir, cuando ocupa titulares de la prensa es porque una persona en situación de calle ha fallecido o por situaciones similares. Poco o nada se habla de todo lo bueno que se realiza.
Efectivamente. Por lo general, las noticias malas circulan más o llaman más la atención, pero sí, se hacen muchas cosas que, a veces, no se ven o no se hacen tan públicas. Puede ser una situación a trabajar, pero sin dudas que se van haciendo cosas sobre las cuales, tal vez, el resultado no se verifique en lo inmediato. Lo importante es comenzar para que los resultados lleguen lo antes posible. En eso estamos…
No es un trabajo de ocho horas, sino de teléfono siempre abierto, de tiempo completo...
Claramente. Solo de ese modo puede encararse una responsabilidad de esta naturaleza. De todas formas, como decía, el trabajo interinstitucional nos ayuda a apoyarnos al resolver. A eso lo tomo como un gran valor a la hora de dar respuestas a la gente que recurre a nosotros.
Los recursos humanos los siempre hacen la diferencia. ¿MIDES cuenta con los recursos humanos suficientes, con los equipos interdisciplinarios requeridos para cumplir con sus roles específicos?
En la actualidad, no. Ahora, a partir del nuevo presupuesto, esperamos el ingreso de más personal porque, justamente, es un gran debe, sobre todo para llevar adelante este nuevo modelo de gestión donde necesitamos de la cercanía. Para eso se necesitan recursos humanos.
En un mismo territorio conviven diversas realidades, lo que ocurre en la capital departamental, lo que sucede en las localidades del interior y en el interior profundo.
Exacto. Nosotros, si bien llegamos mensualmente a las localidades -vamos una vez al mes, todos los martes-, no es suficiente. En eso también estamos trabajando para poder, cuando se incorpore más personal al ministerio, llegar con mayor cercanía.
Dentro de la multiplicidad de programas que maneja el ministerio, ¿en cuáles espera profundizar con mayor intensidad?
Son 70 programas y lo que se piensa en la actualidad es compactarlos para hacerlos más eficientes. De todas formas, el enfoque está puesto en la primera infancia, sin dudas. Por eso hemos desarrollado el programa Uruguay Crece Contigo en varias modalidades. A partir de ahí, se apoya desde varios lugares. Buscamos descentralizar para llegar a las localidades en ese trabajo donde queremos más cercanía. Nos va a llevar un tiempo, pero es la idea, trabajar con la primera infancia.
¿Qué sucede con el Sistema de Cuidados?
La idea central es la de retomarlo a partir del nuevo presupuesto, y también apostar a lo comunitario, que el Sistema de Cuidados pueda apoyarse en lo comunitario, que sea en un centro que pueda acercar a la gente y que se pueda desplegar desde ese lugar.
Se la nota entusiasmada con el trabajo.
Lo estoy. Tal vez porque es en lo que he venido trabajando desde hace tantos años, que me ha generado ese sentimiento tan estrecho hacia la función y que fue lo que me llevó a aceptar este enorme desafío.
El Ministerio de Desarrollo Social aumentó bono crianza y entrega canasta de higiene menstrual
Las medidas vinculadas al aumento de prestaciones sociales que brinda el Ministerio de Desarrollo Social tendrán un gran impacto en los hogares uruguayos más pobres con menores a cargo. Ambas incorporaciones empiezan a regir desde enero de 2026.
Este mes comienza a implementarse la canasta higiénica menstrual gracias a su aprobación en el Presupuesto Nacional. Será una transferencia monetaria destinada a la adquisición de productos de higiene menstrual, dirigida a personas menstruantes de 12 a 50 años pertenecientes a hogares beneficiarios de la Tarjeta Uruguay Social (TUS). Esta medida alcanzará 82.806 personas, aproximadamente.
Se orienta a los hogares más pobres del país, los cuales, a su vez, concentran una mayor presencia de menores. Tendrá un valor anual de $1.200 por persona, que se efectiviza en pagos mensuales de $100.
Otro de los compromisos del gobierno que se efectivizan en este 2026 es el aumento del bono crianza. Esta medida refuerza los ingresos de los hogares más vulnerables con embarazadas y niños pequeños, contribuyendo al desarrollo infantil temprano. La prestación llegará a más de 30.000 niños y niñas de 0 a 3 años y a embarazadas.
En ese sentido el incremento en los hogares con TUS doble (mayor vulnerabilidad) será de 50% alcanzando $3.339 mensuales por beneficiario a partir de 2026 y los hogares con TUS simple tendrán incremento de 25% del Bono Crianza en 2026 y 2027 ($2.783 mensuales por beneficiario) y de 50% para 2028 y 2029.
Al respecto, la trabajadora social Ana Laura Soiza, directora departamental del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), explicó a Primera Página Dominical que el bono crianza está destinado «a niños que están entre 0 y 3 años y para mujeres embarazadas que ya cuentan con la tarjeta Uruguay Social doble».
Es decir, «no tienen que hacer ningún trámite. Es importante aclararlo porque es automático. Después, para quienes tienen la tarjeta Uruguay Social simple, el bono crianza se aumenta en un 25%.
También es para hogares donde hay menores de 0 a 3 y mujeres embarazadas. Y después esta nueva transferencia que tiene que ver con la canasta de higiene menstrual, también para hogares de tarjeta Uruguay Social doble, a los cuales, por mes, se les va a cargar 100 pesos más a todas las personas menstruantes de 12 a 50 años», expresó la jerarca del MIDES.