1Dos trágicos hechos que tuvieron como protagonistas a pacientes con patologías psiquiátricas instalaron el tema de la salud mental en la opinión pública de nuestro país. Pero, como suele ocurrir, el vértigo noticioso y la necesidad de anticipar primicias hacen que el asunto pierda centralidad, en una sociedad a la que le lurgen las respuestas en esta materia. Las estadísticas hablan por sí solas, pero son mucho más que números, son historias de vida, de sufrimiento familiar que impacta en toda la comunidad. Entrevistamos a Zulis Goyén, presidenta de la Federación Caminantes.
La Federación de Organizaciones de Familiares Por la Salud Mental Caminantes es el resultado de un largo camino recorrido por muchas personas que buscaron y buscan un presente y un futuro mejor para quienes padecen una enfermedad mental y/o sus secuelas. Es una asociación civil sin fines de lucro, organización de segundo grado que agrupa a diversas asociaciones. Se fue gestando como Plenario de Asociaciones de Familiares desde el 2005. Nuestro departamento está representado en este ámbito por la organización Serranos Avanzando. Presidida por Zulis Goyén, Perla Vivas ocupa la secretaría en la actualidad.
INVOLUCRARSE
Goyén es docente jubilada y escritora duraznense que está activamente involucrada en diferentes e importantes causas. Respecto a la salud, contó a Primera Página Dominical los motivos que la llevaron a trabajar dentro de esta temática con la dedicación con la que lo hace. «Fue mi historia de vida la que me vinculó. Mi hermano, que ya no está -falleció hace tres años-, era esquizofrénico».
Zulis era siete años mayor que su hermano. «Más allá de ello, lo recuerdo como un niño. Imagínese lo que ocurría con esta clase de patologías en la década del ’60, donde no había políticas claras respecto a las inconductas de los niños, en este caso para un muchacho que nunca logró escolarizarse, que fue un adolescente con tres intentos de suicidio, con una vida muy errática. Terminó institucionalizado porque la situación se hizo insostenible -además era alcohólico- y falleció no por causa de la enfermedad, sino por un problema bronquial que hizo crisis, tuvo una congestión y murió. Vivió 63 años, o sea que logró una vida longeva para las condiciones de vida que tuvo».
A partir de la experiencia familiar, siente que «la comunidad es parte de la vida de cada uno de nosotros», ya que en la actualidad «nadie vive aislado, y así como estoy con esta causa, también trabajo a nivel de la niñez, en la construcción de un CAIF a partir de una ong, y también trabajo con adultos en REDAM (Red Nacional de Organizaciones de Personas Mayores). Soy jubilada, fui docente y siempre pensé que las problemáticas se solucionan a través de la educación y en grupo, no en forma aislada». Es consciente que su visión contrasta con lo que sucede en estos momentos, en los cuales «la sociedad, en términos generales, es muy individualista y consumista, se posiciona más en el tengo que en el soy. Tal vez soy utópica. De todas maneras, todavía creo que puedo».
Zulis Goyén es escritora. Ha publicado tres libros. «Son textos pequeños, pero confío en que en algún momento sirvan para algo. Escribo desde lo que siento y confío en que alguna llamita pueda encenderse».
SITUACIÓN ACTUAL
A nuestra entrevistada le resultó imposible catalogar la situación actual de la salud mental en Uruguay debido a la multiplicidad de temas intervinientes y porque cada caso tiene sus particularidades.
«Es muy difícil dar un juicio certero por la cantidad de contradicciones existente, contradicciones entre el decir y el hacer. Por ejemplo, en un reportaje a un médico psiquiatra de Colonia, se aprecia claramente que no está procesando bien el texto de la Ley de Salud Mental, lo cual demuestra que las contradicciones también están presentes en los profesionales de la salud», analizó. En estos momentos, «no hay una definición clara, traducida en protocolos; recién se estaría generando el ambiente como para que empiecen a diseñarse políticas públicas que sean sólidas respecto a este tema».
Reconoció que en muchas ocasiones «le echamos la culpa al presupuesto y es solo una parte dentro de este tema. El presupuesto surge cuando hay políticas claras y entonces empieza a haber resultados, pero como no hay un hacer desde los prestadores de salud, desde la comunidad, es muy complejo el tema y hay muchas puntas. Por ejemplo, ahora tenemos la carga de las adicciones que no deja de ser igualmente preocupante». A ello sumó la visión reinante de que «son temas que son del otro y la comunidad no se hace cargo de esto, de que en realidad es un problema de todos».
HECHOS TRÁGICOS
Recientemente, en Durazno, un joven que padecía trastornos mentales fue asesinado durante un operativo policial en su casa, en su traslado hacia el hospital local. El funcionario que disparó fue sumariado.
Un paciente psiquiátrico falleció tras recibir un disparo en el pecho por parte de un policía, en medio de un forcejeo cuando el hombre no quiso abandonar las instalaciones del Hospital de Clínicas, en Montevideo.
En cada caso, por supuesto, la Justicia tendrá la última palabra. Lo que queda evidenciado es que resta mucho por avanzar en la manera en que estos casos deben ser abordados en forma correcta.
«Fueron dos hechos trágicos, lamentables», señaló Goyén. «Desde Caminantes mantuvimos contacto con diferentes organizaciones, en distintos puntos del país y vemos que, en el quehacer policial se han dado situaciones de las dos, tanto de las malas como de las buenas, porque hay casos donde la policía ha actuado en consecuencia, con protocolos claros o al menos con acciones claras que han contribuido a que las cosas salieran bien, mientras que en otros casos ha habido situaciones violentas, que no llegaron a sus extremas, pero que han sido violentas para las familias de los pacientes».
Opinó que existe «una postura ambivalente» en torno al tema porque, en Paysandú y en Maldonado, «las organizaciones lograron un acercamiento con los jefes de policía, llegaron a acuerdos, hay sensibilización, pero hay otros lugares donde la policía se niega a prestar apoyo porque dicen que deben tener una orden judicial avalada por un médico. Imagínese en una situación de crisis lograr todo eso para que haya una acción, es como decir ‘no voy a hacerlo’. Son casos agudos, de rápida resolución, no es para andar con todos esos trámites. Por eso reitero que no existen protocolos claros en la materia».
ASISTENCIA
Zulis Goyén comentó sobre diferentes situaciones que ocurren en los prestadores de salud, tanto a nivel de consultas con profesionales de la psiquiatría y de la psicología como en puerta de emergencia.
«Un psiquiatra tiene 15 minutos de atención adjudicados en el prestador de salud. Inconcebible. ¿Cómo un psiquiatra va a tener 15 minutos para atender a una persona o un psicólogo va a tener el tiempo limitado de ese modo? De esa manera, los psiquiatras se reducen a preguntar ‘¿cómo estás? ¿Cómo te sentís? Si te sentís muy mal, te vamos a cambiar de pastillita; si te sentís muy bien, vamos a aflojar un poquito la dosis’ y se termina la consulta».
«En puerta de emergencia, por ejemplo, vemos a una persona que se dobla de dolor en el vientre y le dan un calmante para ver si será apendicitis. Ahora, casi todas las operaciones de apéndice están casi con peritonitis. Casi no hay operación de apéndices que se hagan en tiempo y forma. Tengo un hijo de 40 años que cuando tenía 7 años, en 1992, amaneció con un dolor en el vientre y en la noche fue operado de apéndice. Eso fue un lunes y el viernes fue un casamiento. Ahora cualquier operación de apéndice, o termina con una infección o el paciente sufre alguna complicación».
Citó otros dos ejemplos: «Mi madre fue operada de apendicitis cuando tenía 18 años, en el medio de la nada, en Sarandí del Yí, y no sufrió ninguna consecuencia en su salud. Una compañera docente sufrió un aneurisma. Se salvó porque se dio cuenta que le estaba pasando algo grave. Le daban un calmante para el dolor de cabeza. Al segundo calmante se quedó en emergencia. Llamó a la madre y le pidió que fuera a acompañarla porque se sentía muy mal. La pelearon juntas hasta que lograron que le hicieran una tomografía que determinó lo que le estaba sucediendo. La trasladaron de urgencia a Sanatorio Americano donde fue operada. Su persistencia le salvó la vida, pero no puede ser que la gente deba hacer todo eso para ser atendida debidamente», cuestionó.
POLÍTICAS PÚBLICAS
Al tema presupuestal, Zulis Goyén añadió otros componentes que necesariamente deben estar presentes en el diseño de las políticas públicas, que tienen que ver con la cercanía y con la empatía. «La gente que tiene poder de decisión, que está en las cúpulas, las directivas, los jefes de repartición de la salud, deben optar por una tónica personalizada para humanizar la medicina».
Tras los casos ocurridos recientemente en Durazno y en el Hospital de Clínicas de Montevideo, la Federación Caminantes emitió dos comunicados «reclamando acciones concretas de parte de las autoridades» y solicitó reuniones con las autoridades de los ministerios de Salud Pública e Interior. «El MSP acusó recibo, pero aún no nos ha dado una audiencia. En el caso del Ministerio del Interior, aparentemente enviamos la solicitud a la persona equivocada, por lo que la reenviamos, pero aún no recibimos siquiera acuso de recibo».
Tras el caso del joven duraznense, la organización no solicitó entrevista con el jefe de Policía de aquel departamento, Comisario General Eduardo Lima. «La familia de Lucas se manifestó a través de los medios de comunicación. A partir de ello, el jefe de policía, en un programa de televisión local, dijo que el evento había sido en un acto de defensa propia del policía, cuestión que, en definitiva, dirimirá la justicia. Lucas tenía un cepillo de dientes en su mano. Al escuchar lo expresado por el jerarca, no nos dio como para pedir una audiencia con él».
Sí se entrevistaron con la familia del joven. «Hay algunas cuestiones que no cierran en los procedimientos realizados. La familia hizo la denuncia penal en el momento, cuando sintió que la muerte de Lucas quedaría en el olvido. Ellos no quieren que le pase algo así a otra persona. El tema está en manos de la justicia y nosotros acompañando a la familia, algo que no ha sucedido con el prestador de salud, lo que está previsto en la Ley de Salud Mental en caso de una muerte violenta», expresó.