En nuestro departamento, las elecciones recientemente realizadas en la Asociación de Maestros del Uruguay (ADEMU) han ratificado la confianza al equipo de trabajo liderado por la maestra Paula María Cáceres Rodríguez. Un nuevo período de gestión supone retomar históricas reivindicaciones y, además, enfrentar nuevos desafíos, como la disminución de cargos docentes en Lavalleja, la violencia instalada en las instituciones educativas y los problemas vinculados a la salud mental con los cuales deben convivir los docentes en nuestro presente.

DESDE MELO A MINAS

La entrevistada nació en la ciudad de Melo, capital del departamento de Cerro Largo, el 31 de diciembre de 1985, y si bien «tuve la oportunidad de estudiar varias carreras», siempre tuvo en claro que su futuro estaría por el lado de la docencia, más allá de que en su etapa adolescente, «era difícil que hijos de trabajadores y del interior del país pudiéramos trasladarnos a Montevideo para seguir estudiando». Desde los 14 años reside en nuestra ciudad. Aquí finalizó Secundaria, mientras aprendía a ser madre siendo aún adolescente. «Mi primera hija nació cuanto yo tenía 16 años y la segunda a los 18. Estudiar en Montevideo implicaba trasladarme y estar lejos del hogar», por lo cual no fue una opción para ella. Destacó el «rol fundamental que cumplieron mis padres: fueron quienes siempre me dieron para adelante, quienes me ayudaron efectivamente a lograr lo que logré como profesional, mientras debí madurar en forma anticipada».

Fue su hermana quien la motivó a continuar con la carrera docente. «Ella también es maestra, es mayor que yo. Empecé a incursionar con el tema de la docencia, con la convicción de que realmente me gustaba». En ese momento también colaboraba con las actividades que desarrollaba su madre, la artista plástica, ceramista y docente Blanca «Monona» Rodríguez (en la actualidad está radicada en Melo), primero en el taller ubicado en el garaje de la casa familiar, luego en los talleres que dictó a nivel de la Dirección de Cultura de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), y posteriormente en el taller que instaló frente a Casa de la Cultura, por calle Lavalleja.

Con dos exámenes de Secundaria pendientes de aprobación, no pudo convertirse en estudiante del entonces Instituto de Formación Docente, por lo que decidió cursar Administración de Empresa en UTU, habiendo realizado una pasantía laboral en Liceo Nº1 «Eduardo Fabini» de Minas. Un año después, con las materias aprobadas, accedió a Magisterio, prueba de ingreso mediante, para cursar la carrera durante cuatro años, hasta recibirse como maestra en 2009.

COLACIÓN DE GRADO

Como es tradicional, el acto de colación de grado de las generaciones que egresan del Instituto de Formación en Educación de Minas se lleva a cabo en teatro Lavalleja. En la edición en la cual participó nuestra entrevistada, «la ceremonia fue bastante diferente a lo que estábamos acostumbrados hasta ese momento, porque siempre teníamos a alguien que nos homenajeaba, a una persona que nos había acompañado durante todo el proceso. Ese año decidimos nosotros bailar para el público, con la ayuda que nos brindó para la realización de la coreografía la profesora Silvia Melgarejo».

DESTINOS Y PROFESORADO

Generalmente, luego de recibir el título, y ante la carencia de horas docentes disponibles en Lavalleja, los nuevos maestros deben optar por trasladarse a departamentos vecinos como Canelones o Maldonado. «En mi caso, tuve muchísima suerte», admitió Paula Cáceres. En 2010, «me dediqué a hacer suplencias cortas, sobre todo en las escuelas a las que iban mis dos hijas, para no estar muchas horas fuera de casa y lejos de las gurisas. Decidí tomarme ese primer año en forma light, más allá de que, afortunadamente, lo trabajé muy bien».

En 2011 realizó la suplencia anual en la Escuela Nº10 de barrio La Filarmónica, «escuela que me vio recibir, porque en ella hice mi último año de práctica. Fui la maestra de un grupo de quinto año y con algunos de mis alumnos aún estoy en contacto». Al año siguiente accedió a la efectividad en Minas. «En ese momento, estaba dispuesta a trasladarme al Anexo de Colón, donde me quedaría con mis hijas, hasta que me llegó el último cargo disponible en Minas».

Actualmente, la maestra Paula Cáceres cursa profesorado de Historia (4º año) en las materias teóricas y «con un año desfasado en la práctica, ya que no conseguí profesor adscriptor en la primera didáctica. El año próximo cursaré solo la práctica, la última».

ACTIVIDAD SINDICAL

Tras recibirse como maestra, de forma inmediata se afilió a ADEMU Lavalleja. «Provengo de una familia de trabajadores muy vinculados a los asuntos sindicales, a la defensa de los derechos laborales. Más allá de no participar activamente de algunas instancias, mis padres sí lo hacían en los actos del Día de los Trabajadores y en las elecciones de los sindicatos a los cuales pertenecían», contó. «En ese momento había una sola lista, la cual tenía su trayectoria desde los inicios del sindicato. Un compañero, profesor de Educación Física, Fabián Estavillo, de Cerro Largo, se contactó conmigo a través de una compañera de generación para invitarnos a conformar una nueva lista en el departamento. Acepté, en momentos en los cuales estaba próxima a comenzar con el profesorado. En ese momento pensé que los lugares que íbamos a ocupar no serían de una actividad demandante. Cerca del final de ese periodo, a fines de 2023, por cuestiones organizativas de la lista y por situaciones puntuales de otros compañeros, terminamos participando durante el último año en todos los Ejecutivos, los cuales sesionan cada 15 días. Para el siguiente período se planteó la opción de unificar las dos listas del departamento o de continuar cada una por su lado. Decidimos mantener la unidad de cada lista y mis compañeros propusieron mi nombre para encabezar la lista. En un principio dudé en aceptar, porque demanda mucha preparación y estar permanentemente actualizados en cada temática, pero terminé haciéndolo porque conformamos un equipo de trabajo junto a Fernando Brun, Sebastián Machado, Lucía Cifuentes y Laura Cáceres», continuó.

Recientemente, ADEMU Lavalleja realizó el acto eleccionario mediante el cual la maestra Paula Cáceres Rodríguez fue reelecta en la conducción de la organización. «Pensé en dar un paso al costado porque tenemos compañeros muy potentes que bien pueden ocupar el cargo. Además, nuestra lista se caracteriza por ser diversa. Es decir, no solo está conformada por maestros, sino también por profesores de arte, de inglés, de educación física, de Inicial y por secretarios, lo cual termina enriqueciéndola», valoró.

REINVINDICACIONES Y NUEVOS DESAFÍOS

Tras su primera experiencia como presidenta del sindicato, Paula conoce en profundidad cómo funciona y la dinámica de trabajo. Además de integrar la lista departamental, forma parte de la nacional, del Secretariado, lo que «ayuda a trasladar inquietudes, ya que, desde Montevideo, a veces se pierde la vista de lo que pasa en el interior».

Es consciente de que «hay muchas cosas para hacer» y de que el sistema «tiene muchas cuestiones por mejorar». Resulta «preocupante» la reducción de cargos en el departamento, teniendo en cuenta que a nivel sindical se ha logrado, negociación mediante, «que no se haga el reajuste extraordinario de cargos, ya que había uno en abril y otro ya pautado, en octubre -desde hace tres años se realiza solo el ajuste de octubre-. Ocurre que Primaria ‘levanta’ muy fácil los cargos, pero luego es difícil que los devuelva», lamentó.

La baja en la matrícula en Lavalleja tiene que ver con múltiples factores, «desde la pérdida de población censo tras censo, hasta la baja tasa de natalidad del país en general». También se vincula con «la pérdida de fuentes laborales en el departamento, lo que ha determinado que familias enteras hayan emigrado en el último tiempo».

Otro aspecto fundamental se vincula a las propuestas educativas, ya que en la actualidad es requerida la modalidad de tiempo completo. «En Minas, hay dos escuelas de estas características, la 102 y la 63 (La Curva y Garolini, respectivamente), mientras que la escuela Nº10 (Filarmónica) es de tiempo extendido. La escuela no es una guardería, pero pensamos que la realidad social actual exige otro tipo de contención y de formato educativo que no se está cubriendo. Es la realidad y nos preocupa, porque se acerca el reajuste de cargos y la incertidumbre es total», señaló Cáceres.

VIOLENCIA Y SALUD MENTAL

Las instituciones educativas no escapan a lo que sucede en la sociedad en su conjunto, como las situaciones de violencia y aspectos vinculados a la salud mental. En cuanto a este último, «los docentes contamos con un convenio a nivel del Plenario Intersindical de Lavalleja, a partir del cual tenemos la posibilidad de acceder a descuentos para consultas terapéuticas con psicólogos». Admitió que la tarea es «desgastante» porque «una deja de ser solamente la educadora que transmite la parte académica, para terminar siendo una suerte de psicólogos, enfermeros, donde vestimos y calzamos a los chicos. Es la realidad que vivimos a diario. Si una tiene un poco de sensibilidad y de empatía, de cariño por el trabajo que hace, no puede mirar para un costado. Entonces terminamos haciendo cosas que no son puras de la cuestión académica».

Ante estas situaciones, la maestra Paula Cáceres Rodríguez sostiene que lo más reconfortante para todo docente «es el afecto que pueden otorgarle sus estudiantes, la manera en que lo tratan, el llegar y decir ¿por qué faltó ayer? o el ‘buen día’ o el ‘buenas tardes’, el beso, el abrazo... Es lo que impulsamos, pero tiene que ser de ida y vuelta, porque para los docentes también debe ser una experiencia disfrutable».

REPRESENTACIÓN DOCENTE

El sábado 3 de octubre se realizará la elección de dos miembros del Consejo Directivo Central (CODICEN) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). Serán electores todos los docentes de la ANEP que tengan calidad de efectivos, interinos o suplentes por todo el presente año lectivo. El voto es secreto y obligatorio.

«Nosotros nos unificamos con la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU) en un mismo lema como forma de impulsar y de tener un poco más de peso a la hora de alcanzar los dos lugares de los consejeros. En este momento hay tres listas (11, 22 y 30)», informó la docente, para quien la representatividad de los docentes en los organismos de dirección es imprescindible, más allá de que «tres de ellos pertenecen a la administración y dos son delegados de los docentes, por lo que hay batallas que ya están perdidas frente a la administración. Igualmente, hay un montón que sí se pueden librar y que suman a la defensa de nuestros derechos».

DECISIÓN RATIFICADA

Comenzamos la charla consultando a la protagonista por los motivos que terminaron siendo determinantes para que optara por la docencia. Ahora, llegando al final de la entrevista, le preguntamos si, transcurrido el tiempo, confirmaba aquella elección. «Trabajo doble turno como maestra, en la tarde soy dinamizadora. Trabajo para el Centro de Tecnología Departamental, que también corresponde a Primaria, en dos instituciones: la Escuela Especial Nº108 y la Nº117. Es el tercer año que trabajo en la Escuela Nº108 y destaco especialmente el trabajo de las docentes de esta institución. Si bien una va a enseñar recursos tecnológicos y a cómo aprender desde la tecnología, es un ida y vuelta, porque he aprendido y he crecido muchísimo en cuanto a estrategias, a insumos, a cómo trabajar con los recursos de la educación especial, lo cual he trasladado a mis clases. Todos los días me levanto convencida respecto a la profesión que elegí. Es la que amo, me encanta. Si Dios quiere, el año próximo me recibiré de profesora de historia. Mis hijas están estudiando en la facultad y tengo un pequeño en Educación Primaria. Yo no pretendo títulos de universidad, sí que amen lo que vayan a hacer, porque van a levantarse el resto de sus vidas a hacer esas actividades y no debe haber algo más gratificante que poder disfrutar del trabajo que una realiza», respondió.