El tannat es una variedad de uva tinta originaria del sur de Francia y que ha encontrado su mayor expresión en Uruguay. La personalidad que aporta a los vinos es premiada en todo el mundo. Pero es más que eso, su nobleza no se extingue en una copa o en el exhaustivo examen de sommeliers. El orujo de uva tannat, en manos preparadas y sensibles, se convierte en una saludable posibilidad en el combate de diversas dolencias. Diego Dubarry (oriundo del departamento de Canelones), junto a Andreína Machado (duraznense), su esposa, son los directores de Vitanna, emprendimiento que, ubicado en Piriápolis (Maldonado), comercializa sus productos en Uruguay y exporta a Canadá, Colombia y Hong Kong.
Se trata de un antioxidante natural (los polifenoles son antioxidantes de alto poder, con la capacidad de inactivar radicales libres y proteger a la estructura de las células y tejidos del daño oxidativo), que contiene alto contenido en fibras en comparación con otros productos integrales disponibles en el mercado y que contiene vitaminas y minerales (vitaminas hidrosolubles -ácido ascórbico, vitaminas B1, B2, B3, B5 y B7- y minerales como el potasio, el sodio, el calcio, y el magnesio), registrando beneficios reales en enfermedades cardiovasculares, autoinmunes, de circulación sanguínea, diabetes, colesterol, hipertensión, sistema inmune, trastornos neurodegenerativos, obesidad, enfermedades inflamatorias, estreñimiento y fatiga.
Diego Dubarry y Andreína Machado son padres de Luz Alegra, quien nació y creció casi que a la par de Vitanna. «Nuestro emprendimiento surgió ‘de casualidad’, si las casualidades existieran. En 2018 estábamos en una playa, en La Paloma, Rocha, y una persona se puso a conversar con nosotros, una señora japonesa que hablaba muy bien el español. Nos contó que tenía 80 años, dato que nos impresionó porque su aspecto era el de una persona de 60. Una persona jovial, ágil y muy lúcida. La charla pasó por diversos temas hasta que nos consultó si sabíamos dónde podría conseguir en Uruguay harina de vino, ya que hacía 20 años que la tomaba. Nunca habíamos oído hablar de ese producto, no sabíamos que existía. Aquella charla quedó rondándonos en la cabeza. Nosotros, que somos vineros, comenzamos a buscar en internet de qué se trataba».

PROCESO
De esa manera supieron que el producto final salía del orujo de la uva, a partir de pequeñas producciones. «Nos dimos cuenta de que la uva tannat, la uva insignia de nuestro país, es ideal para elaborar este tipo de productos». En ese sentido, es preciso destacar que en 2018 la Facultad de Química de la Universidad de la República había realizado un estudio a partir del cual descifró el genoma del tannat, comprobándose que contenía una carga importante de antioxidantes. «Es una cepa muy noble en todo sentido. Contiene los polifenoles, que son los que hacen los antioxidantes, por lo que sentimos que era un producto muy lindo de elaborar en Uruguay».
En el transcurso de 2018, Diego Dubarry y Andreína Machado realizaron las primeras pruebas en la licuadora de la cocina de su casa. «En ese momento teníamos una fábrica de barritas de cereales, por lo cual, de alguna manera, ya formábamos parte del rubro. En los hornos de las barritas fuimos desecando y deshidratando en forma casera, mientras profundizábamos en nuestro estudio, recopilando material científico proveniente de diferentes lugares acerca de las virtudes de los orujos de las uvas tintas».
En agosto de 2020, el producto irrumpió en el mercado uruguayo. «En plena pandemia nosotros aparecimos en comercios que ya nos conocían como vendedores de las barritas de cereales. Lo hicimos con el frasquito de Vitanna y los comerciantes nos preguntaban: ¿Qué querés que haga con esto? Nos tocaba la tarea de explicar que el producto era muy bueno, que contiene antioxidantes y que es muy beneficioso. La respuesta, en general, fue muy buena. Algunos se animaron a probarlo, comprobaron los beneficios y comenzó el ‘boca a boca’ de parte de personas que lo tomaban y que comenzaron a sentirse mejor».
Diego Dubarry compartió con Primera Página Dominical qué le sucedió cuando empezó a tomar el producto. «Tengo 61 años. Cuando empecé a tomar Vitanna, usaba lentes y ya no los uso. Los lentes se perdieron y nunca más volví a una óptica. No los necesito. Y así con muchas cosas, es solo un ejemplo de todos los beneficios que en mi salud he notado».
SUPERALIMENTO
El orujo de uva en polvo es considerado un superalimento, ya que «las uvas tintas, especialmente la cepa tannat, en su semilla y en su cáscara tienen una carga importante de fibra antioxidante. Los antioxidantes captan radicales libres, que es oxígeno sobrante en las células y que se transforma en algo dañino para el organismo. Ayudan a desarrollar la mitocondria celular, la parte exterior de la célula que es la que hace la respiración, el intercambio de oxígeno», explicó Diego Dubarry.
Al ayudar al desarrollo y a la salud de esa parte de las células, esto hace que «las células del cuerpo vivan más, que haya menos muerte celular, con lo cual tiene un efecto rejuvenecedor sobre el organismo». Además, en lo relacionado a la parte cardiovascular, «todos hemos escuchado a médicos cardiólogos recomendar una copa de vino con las comidas -de vino tinto- y en la actualidad recomiendan el tannat».
En los tannat y en los vinos tintos en general, «los orujos pasan unos 15 o 20 días -depende del tipo de vino que el bodeguero quiera elaborar-, junto con el líquido y hay una transmisión de esas sustancias al vino. Por ello es que el vino es bueno. Vitanna tiene todas esas virtudes del vino, pero concentradas, porque el producto está totalmente deshidratado, o sea, hay una merma del 60% del producto inicial y sin alcohol, obviamente». Todas estas condiciones hacen de Vitanna, a partir del orujo de la uva tannat, «un superalimento, un antioxidante que aporta cantidades significativas de fibra, vitaminas y polifenoles que producen ese tipo de reacción positiva en el organismo».
ECONOMÍA CIRCULAR
Otro concepto trascendente que se desarrolla dentro de este emprendimiento tiene que ver con la denominada economía circular, ya que, en la bodega, «este orujo, si nosotros no lo recogemos, termina en el campo, descartado, muchas veces con exceso de materia orgánica, contaminando aguas por esa razón. En general, se trata de un subproducto de la industria vitivinícola que se tira», lo que suena contradictorio, ya que «contiene virtudes muy importantes. Nosotros estamos al pie de la prensa y recuperamos eso que el bodeguero iba a tirar, lo trabajamos en la deshidratación y la molienda, lo envasamos, y lo retornamos al mercado. De ahí proviene el concepto de economía circular en nuestro caso».
TRIPLE IMPACTO
Vitanna genera positivos impactos a nivel económico, ambiental y social. En lo económico, ayuda a la industria vitivinícola de Uruguay gestionando residuos y ofreciendo un intercambio económico, lo que mejora la rentabilidad y fomenta la creación de empleo. En cuanto a lo ambiental, contribuye a reducir el CO2 y protege los ecosistemas. En el aspecto social, como superalimento antioxidante, mejora la salud, con testimonios de usuarios que confirman beneficios sobre diversas afecciones.
«Sobre el impacto económico, este es un producto que genera divisas. A nivel social, beneficia la salud y a nivel ecológico, impedimos que un subproducto termine pudriéndose en el campo, reintegrándolo al mercado», profundizó.
PREMIOS Y MERCADOS
La calidad de los productos elaborados por Vitanna ha sido premiada y reconocida. Fue distinguida como Empresa de Triple Impacto en 2020; como Empresa Mipyme Pionera del año 2021 y obtuvo el Premio Nacional de Ambiente Uruguay Sostenible, otorgado por el Ministerio de Ambiente en 2023. La empresa también ha sido destacada por parte de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), del Ministerio de Industria, Energía y Minería, y por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). A su vez, «hemos exportado nuestro producto a Colombia, a Canadá y últimamente a Hong Kong. Es un producto que necesita ser explicado, para qué sirve, cómo se toma... Cada vez más personas comienzan a tomarlo y transmiten su experiencia de persona a persona. Siempre estamos atentos al mercado lo local. Nos interesa y de hecho tenemos 800 puntos de venta en todo el país, entre farmacias, casas de alimentos naturales y supermercados. Por un tema de escala, como sabemos, el mercado uruguayo tiene un techo cercano. El nuestro no es un producto masivo. A pesar de que llevamos cinco años vendiendo, divulgando y contando, todavía hay mucha gente que no lo conoce. No podemos soñar con que toda la población lo va a tomar en algún momento», analizó. Lo cierto, lo tangible es que «hay materia prima suficiente como para poder soñar con llevar este producto a otros mercados y lograr abastecerlos. Y en eso estamos embarcados con entusiasmo. Lo de no creer en las casualidades es parte de nuestra filosofía de vida. Tanto mi señora como yo entendemos que el universo entero no es una casualidad, que hay un mapa, una inteligencia. Simplemente debemos estar atentos y despiertos y no embarullados, ni confusos, condiciones que en la sociedad actual abundan. Adentro de nuestras cabezas hay mucho ruido y cuando eso ocurre es difícil entender algunos de los lenguajes que circulan a nuestro lado y que están para ser entendidos. Nosotros somos creyentes, creemos en la existencia de Dios y nos creemos hijos de Dios, como todos los humanos, como entendemos que todos somos. Para nosotros, Vitanna forma parte, también, de un mensaje divino. No solo sirve para mantenernos desde el punto de vista económico; causa beneficios en las personas que lo consumen, un beneficio natural, sin contraindicaciones. Lo peor que te puede pasar es que no te haga nada, pero nunca será perjudicial. Lo que nosotros hacemos es administrar un recurso que está en la naturaleza. Lo deshidratamos con mucha responsabilidad, son deshidrataciones largas, a baja temperatura para mantener la calidad de todas esas sustancias. Después se muele y se envasa. Desde nuestro punto de vista, lo que les hace bien a las personas es lo que Dios hizo, en este caso la uva», expresó al finalizar la charla con Primera Página Dominical Diego Dubarry, director de Vitanna junto a su esposa, Andreína Machado.