Al cerrarse 2025, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social presentó las cifras de siniestralidad laboral registrada el año anterior. El inicio de 2026, desde dicha cartera de Estado lo ha definido como “trágico”, ya que, en menos de dos meses, cinco personas han perdido la vida en el trabajo. Consideramos fundamental conocer el análisis oficial.

Con formación como instalador sanitario egresado de UTU, Luis Puig fue dirigente del Sindicato del Gas, de 1986 a 2010, y de la Mesa Representativa del PIT-CNT. desde 1986 a 2010. A su vez, integró el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, desde 1997 al 2010, y fue responsable de la Secretaría de Derechos Humanos y de Políticas Sociales, coordinador general del PIT-CNT, y representante del movimiento sindical uruguayo ante la Asamblea Anual de OIT (Organización Internacional del Trabajo) en 2003 y 2007. También fue diputado del Frente Amplio entre 2010-2015 y 2015-2020, habiendo integrado la Comisión de Legislación del Trabajo.

En 2025, la accidentalidad laboral mortal registró una progresiva reducción, habiéndose constatado 13 accidentes mortales en ocasión del trabajo en el primer trimestre, 11 en el segundo, 12 en el tercero y 5 en el cuarto, según datos emanados del Informe sobre Accidentalidad Laboral 2025, elaborado por el MTSS. Por supuesto, cada caso es más que un simple número, es una tragedia en sí misma. Pero pese a la «progresiva reducción», el inicio del 2026 no ha sido para nada auspicioso. Muy por el contrario, en menos de dos meses, cinco personas han perdido la vida en ocasión del trabajo.

Luis Puig diferenció nítidamente lo que ocurrió en el cuarto trimestre del año pasado. «En primer lugar, porque comenzó a afianzarse el Compromiso Nacional por la Vida, la Salud y la Seguridad en el Trabajo» y, al mismo tiempo, porque «seguramente incidieron otros factores, como la estacionalidad en el trabajo». Apoyado en las estadísticas existentes, comentó que «octubre y noviembre -seguramente en un mes, conjuntamente con el Banco de Seguros del Estado, vamos a aportar estadísticas de los últimos años-, sean los meses con mayor accidentalidad», pero que, «sin embargo, esa situación logró revertirse el año pasado».

«Eso marca una tendencia», prosiguió. «No es un logro alcanzado ni nada por el estilo. Por ejemplo, en lo que va del año hubo cinco siniestros mortales, dos en el tránsito, otros por caída en altura». Es por ello que este «un trabajo que debe ser permanente, de todos los días. Creemos que si empleadores y trabajadores asumen, junto con el Estado, este compromiso, y a su vez los medios de comunicación, los periodistas y comunicadores siguen dando una mano tan importante como lo están haciendo, vamos en camino de concretar ese cambio cultural que necesitamos. Siempre lleva tiempo hacerlo, porque la década pasada tuvimos una accidentalidad muy alta. Estamos hablando de 56 accidentes mortales al año, más de un muerto por semana. La discusión en el Parlamento en la década pasada, la Ley de Responsabilidad Penal del Empleador, trajo como consecuencia que se pusiera el tema de la prevención de los accidentes de trabajo sobre la mesa, que se instalara en la opinión pública. Y nos llevó 3 o 4 años que bajaran los accidentes laborales. En 2016 bajaron, se mantuvieron de ese modo en 2017, ‘18 y ‘19, así como también en 2020, producto de la pandemia y de la baja de actividad. Pero en 2021 comenzaron a subir y estamos, a principios de 2026, al mismo nivel que antes de la aprobación de la Ley de Responsabilidad Penal. Entonces, perdimos 10 años en esa situación. Por eso nos parece imprescindible encarar en forma permanente esa campaña, que tiene que ver con las condiciones de trabajo, con qué pasa en el medio rural, por ejemplo. Recorremos asiduamente el interior del país y en algunos lugares nos encontramos con situaciones realmente deplorables en materia de salud y de seguridad en el trabajo, en predios rurales -no en todos, aclaro-, el ingreso de trabajadores argentinos, peruanos, brasileños, que bienvenido sea, pero a quienes hay que brindarles las mismas condiciones de trabajo y de derechos que tienen los trabajadores uruguayos. En algunos rubros se está aprovechando la situación de peligro que se está viviendo en algunos países para traer trabajadores en la informalidad, pagar menos del laudo y no darles seguridad alguna».

En ese sentido refirió también a denuncias formuladas por trabajadores de la construcción del exhotel San Rafael (Cipriani Resort, Residences & Casino), en plena obra de reconstrucción hace un buen tiempo a cargo del inversionista y desarrollador inmobiliario Giuseppe Cipriani. «Ha habido varias denuncias. Nosotros ya estábamos haciendo inspecciones en esa obra desde antes de la denuncia pública. Las denuncias públicas ayudan a conocer realidades, pero primero habría que avisar al ministerio para que el ministerio pueda ir a inspeccionar, porque a veces, cuando vamos nos encontramos con que la realidad que se denunció en las redes cambió, porque se alertó a quienes ejercen esas situaciones. Está perfecto que hagan la denuncia en las redes, pero antes háganla en el ministerio, y brinden un plazo breve para que el ministerio pueda llegar a tiempo», exhortó el inspector general del Trabajo y de la Seguridad Social del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

NUEVO REGISTRO

«Estamos en un proceso de sinestralidad laboral que no puede naturalizarse», digo Luis Puig a Primera Página Dominical, haciendo notar que en 2025 se registró «en gran parte del año una sinestralidad muy alta». Dato no menor es que, al analizar los datos estadísticos, se debe tener presente que el año pasado «incorporamos una gama de accidentes laborales que no se registraban como tales», que incluyen siniestros de tránsito en ocasión del trabajo, los cuales hasta el momento «no eran registrados como accidentes laborales» y que eso, evidentemente, repercute en la estadística anual. «Nos parece imprescindible transparentar todas las cifras, porque si no conocemos la realidad, será imposible transformarla. Lo que hicimos fue incorporar a partir del año pasado todos esos siniestros de tránsito en ocasión del trabajo, lo que hizo que durante el año tuviéramos una accidentalidad muy alta», explicó el jerarca del MTSS.

En el primer trimestre de 2025 hubo 13 accidentes mortales, en el segundo trimestre, 11, en el tercer trimestre, 12, y en el cuarto trimestre, «que es donde históricamente se produce mayor cantidad de accidentes o así está registrado en estadísticas, logramos reducirlos un 50%. Cuando hablo de lograr, no es un logro del ministerio. Es a partir de un trabajo conjunto que hemos realizado con empleadores y con trabajadores, impulsado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y por Presidencia de la República a partir del Compromiso Nacional por la Vida, la Salud y la Seguridad del Trabajo que nos permitió disminuir en el último trimestre del año pasado a seis el número de accidentes mortales». De cualquier manera, «sigue siendo una cifra inaceptable». Hay que tener claro que «si no hay un trabajo permanente, conjunto entre todos los actores, si no hay un trabajo como el que están haciendo ustedes hoy, porque nos ha ayudado muchísimo la labor de los periodistas y comunicadores en todo el país, poniendo el tema arriba de la mesa, será imposible de revertir. Hoy uno va a cualquier departamento y el tema está presente».

COMPROMISO POR LA VIDA

Indicó que ese objetivo fue establecido el 1 de abril de 2025 en Torre Ejecutiva cuando, con la presencia del Presidente de la República, profesor Yamandú Orsi, «impulsamos este tema de Compromiso Nacional. Dijimos: si esta campaña no es capaz de cruzar el Río Negro y llegar a todos los rincones del país, va a ser papel pintado y no le va a cambiar la vida a nadie». Consecuentemente con ello, al día siguiente jerarcas del MTSS estuvieron en Salto, donde se reunieron con empleadores y con trabajadores, con la subinspectora general, Andrea Bouret, y 24 horas después estuvimos en Bella Unión, iniciando un proceso de 11 semanas en la caña de azúcar «que nos permitió, con capacitación, en primer lugar, sensibilización sobre el tema, fiscalizar, sancionar cuando así correspondía y trabajar a nivel tripartito, con cinco reuniones en el año con la Asociación de Plantadores, lo cual nos permitió cambiar la realidad de las condiciones de trabajo en el norte del país, concretamente en la caña de azúcar», especificó.

En la actualidad se busca idéntica llegada al rubro del citrus, a las canteras de piedra, al cultivo de arroz, al tiempo de «mantener y de profundizar en lo que tiene que ver con los operativos en la construcción, con los en el puerto, en el transporte y demás». Es decir, «estamos inmersos en una campaña en la cual todos los días hay que renovar ese compromiso de los distintos actores para poder cambiar esta realidad. Es una campaña permanente», enfatizó Puig.

EN LA CONSTRUCCIÓN

Trece trabajadores de la construcción fallecieron en 2025 en siniestros laborales, sobre todo cumpliendo tareas en altura. La normativa de prevención de riesgos laborales en Uruguay es robusta, comenzando con la Ley Nº 5032 (Accidentes de trabajo. Medidas de prevencion), de 1914, que en su artículo 1, establece que los empresarios o directores de trabajos industriales deben tomar las medidas de resguardo y seguridad para evitar accidentes derivados del uso de máquinas, herramientas o defectos en las instalaciones. Por lo tanto, esta ley consagra que la responsabilidad de la prevención recae sobre el empleador.

En 2022, la Organización Internacional del Trabajo incluyó un entorno de trabajo seguro y saludable en su marco de principios y derechos fundamentales, lo que significa que la prevención no es una opción para la empresa, sino una obligación innegociable.

«El año pasado hubo una cantidad importante de accidentes en la construcción», declaró el entrevistado, quien a los siniestros mortales añadió las situaciones que «dejan con discapacidad a las personas y demás. La mayor causa de muerte en accidentes laborales el año pasado fue la caída de altura en la construcción y también en la industria del comercio, personas que cayeron desde un andamio por no tener los mecanismos de seguridad, o desde un camión, como pasó en Maldonado, acomodando cajones de un feriante». Puig opinió que los siniestros en la construcción tienen mayor repercusión ya que el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) «es un gremio fuerte, de denunciar esta clase de situaciones y de tomar medidas en forma inmediata una vez que ocurren siniestros mortales. Por ello es que trabajamos en forma permanente con el sindicato sobre este tema».

Puig informó a Primera Página Dominical que junto al SUNCA y a la Cámara de la Construcción, el MTSS desarrolló «una campaña muy buena el año pasado, que contribuyó a que en el último trimestre bajaran las muertes en la construcción y que no hubiera muertes en la construcción en el último período del año pasado». También mencionó iniciativas similares junto al Banco de Seguros del Estado, Presidencia de la República y el MTSS, «de carácter general, planteando que la salud laboral no depende de la suerte, sino de la planificación y de la organización del trabajo. Este año la tarea se centra en recorrer todo el país», anunció el jerarca.

A modo de ejemplo, en la jornada del martes se llevó a cabo en Casa de la Cultura de la ciudad de Colonia del Sacramento una capacitación tanto para empleadores y como para trabajadores «de las más diferentes áreas que tiene el departamento, tanto rural, frigorífica, láctea, de la construcción y del turismo», en el marco de «un trabajo permanente» y de «presencia del Estado en todo el país», porque «es imprescindible que el Estado esté en todo el Uruguay».

Elogió la respuesta obtenida, tanto del sector empleador como de los sindicatos, especialmente en el interior del país, tal como aconteció en el caso de Colonia y de Salto. Sobre Lavalleja, «sinceramente se obtuvo poca recepctividad», lamentó, más allá de que «vamos a volver a hablar con la intendencia. Allí hubo poca participación, la verdad, del sector empleador, muy poca participación, y también una reducida participación de los trabajadores. Esa es su oportunidad. Esperemos que en la próxima ocasión que estemos por allí tengamos una receptividad mayor y contemos con ustedes para poder difundirlo», confió.

LEY DE RESPONSABILIDAD PENAL EMPRESARIAL

Ley N°19.196, de Responsabilidad penal empresarial, en su momento, previo a su aprobación, generó un amplio debate a nivel parlamentario. Desde las Cámaras Empresariales se planteó la alarma de que los empresarios desfilarían por los juzgados y que serían condenados, algo que nunca aconteció. Fue aprobada en 2014, por lo que ha transcurrido un tiempo suficiente como para trazar una evaluación sobre su puesta en funcionamiento. «Coincido y lo dijimos en su momento: nuestra intención no era que fueran empresarios presos, sino que se instalara el tema de la discusión sobre la prevención, sobre cómo se organiza el trabajo. Y bueno, la discusión de la ley y la aprobación dio como resultado una baja muy importante en la accidentalidad laboral en general y en la accidentalidad mortal en particular», puntualizó Puig, quien recordó solo «uno o dos casos de empleadores que pasaron por la justicia. Tal vez haya que hacer más denuncias. Nosotros estamos estudiando diferentes expedientes que tal vez den origen a denuncias en Fiscalía, pero ya directamente estamos trabajando a ese nivel», a partir de una reunión mantenida con la Fiscal de Corte subrogante, la doctora Mónica Ferrero y su equipo a efectos de «trabajar en forma conjunta en aquellas situaciones que entendamos aparentemente se violó la normativa y poder derivar los casos a Fiscalía para que se investigue, sea el empleador privado o lo sea el Estado. En muchas ocasiones nos han preguntado si la ley es solo para el sector privado y no, incluye al sector público, porque el Estado, en general, tiene muy baja percepción del riesgo», evaluó, ya que se parte de la base de que «los funcionarios a su cargo no corren riesgos y eso no es así. En todas las actividades existen riesgos en distintas dimensiones», consideró. Además, el Estado terceriza «y desde mi punto de vista terceriza demasiado. Tiene un montón de trabajadores del área privada que están en la órbita del Estado, en dependencias del Estado, y las condiciones que tienen son muy malas. El año pasado comenzamos una capacitación, ‘El Estado capacita al Estado’, donde, por primera vez, convocamos a directores generales de secretaría para iniciar en todo el Estado un trabajo permanente en materia de salud y de seguridad», informó.

DERECHOS Y OBLIGACIONES

En muchos casos, son los propios trabajadores quienes no terminan de percibir los riesgos que afrontan y no toman los recaudos correspondientes. Otra tarea del MTSS es informarles acerca de las normativas vigentes y de las herramientas con las que cuentan. «Es otro de los temas en los que estamos trabajando intensamente», expresó Luis Puig. En Casa de la Cultura de Colonia, el martes, «iniciamos la capacitación para empleadores y trabajadores con el tema de los derechos y de las obligaciones que tienen los trabajadores, quienes deben exigir un ambiente de trabajo seguro pero también, una vez que lo logran, utilizar los elementos de protección personal que deben emplear porque, sí o sí, los necesitan».

Explicó que en ocasiones «nos encontramos con que los empleadores dicen ‘bueno, les brindamos los elementos de protección y los trabajadores no quieren usarlos’. No señor, usted es el responsable de la organización del trabajo, como empleador no hay excusa porque si un trabajador no utiliza los elementos de protección personal usted tiene que buscar los mecanismos para que esa realidad cambie y que el trabajador trabaje seguro. No hay excusas en ese sentido», declaró para finalizar Luis Puig, inspector general del Trabajo y de la Seguridad Social del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.