Ha conocido más de cincuenta países, culturas muy diversas, costumbres, personas... Ignacio Varela Urueña valora todo lo aprendido y siente que aquí, en las sierras de Minas, está su lugar en el mundo. Fue una de las principales razones para creó, junto a su familia, el emprendimiento Cabaña La Higuerita, un refugio en las sierras de Minas.

«Aunque la vida me llevó por varios caminos y rincones del mundo, digo con orgullo que siempre seré de Minas, de Uruguay. Es mi lugar, mi familia, mis amigos y siempre será parte de mí», declaraba a Primera Página Dominical tiempo atrás. Agregaba que, «aunque viajar me ha permitido conocer muchos lugares y culturas, siempre regreso a mi familia como a mi base, mi ancla. Mis padres, su amor incondicional y su ejemplo de vida me enseñaron la importancia de la humildad, del trabajo duro y la solidaridad y siguen siendo fundamentales en mi vida personal y en mi forma de ver el mundo». Junto a su familia, valora los momentos simples, «los asados del domingo, las charlas interminables, los abrazos que no necesitan palabras. Cada vez que vuelvo a Minas y me siento alrededor de la mesa con ellos me doy cuenta de que, aunque el mundo sea grande y a veces distante, los lazos familiares me definen. Son mi raíz, mi refugio, la fuente de muchas de mis decisiones y motivaciones. Mi hermano, mi sobrina, los hijos de los amigos, ver crecer a esos sobrinos postizos me llena de energía. Por más que explore el mundo, hay algo profundamente hermoso y único en las tradiciones: la familia, mi casa, los lazos compartidos...».

Hace unos meses, Ignacio y su familia crearon el emprendimiento que denominaron Cabaña la Higuerita, un refugio en las sierras de Minas, donde proponen, entre otras posibilidades, que quienes estén en el lugar, disfruten «más que de un hospedaje, de una experiencia en las sierras».

HISTORIAS AL ATARDECER

La propuesta se ubica a seis kilómetros del centro de Minas. «Hay lugares que no se eligen al azar. Se sienten. Se habitan incluso desde antes de imaginar un proyecto. Así nació nuestra idea en familia: no simplemente crear un hospedaje, sino diseñar una experiencia integral, donde cada visitante se lleve mucho más que el descanso. Donde el alma del lugar, su gente, su naturaleza, sus animales, su paisaje formen parte de la experiencia», destacó nuestro entrevistado.

Luego de recorrer distintos países, de haber conocido culturas fascinantes y alojado en todo tipo de espacios, desde lo rústico a lo lujoso, «una idea comenzó a tomar forma dentro de nuestra familia. Siempre estuvo latente el deseo de devolver algo de todo lo vivido, de plasmar lo aprendido y de crear un lugar propio, auténtico, con identidad y calidez», sostuvo acerca de los pilares fundacionales de este emprendimiento.

«No podía ser en otro sitio que no fuera en esta zona del Cerro del Negro, por el Camino Higueritas, un rincón que no solo es hermoso por naturaleza, sino profundamente significativo para mí, ya que aquí pasé parte de mi vida, entre memorias que todavía huelen a campo, a tardes largas y a historias contadas al atardecer», remarcó.

NATURALEZA Y DESCONEXIÓN

La Higuerita es «una encantadora cabaña pensada para quienes buscan escapar del ritmo cotidiano y sumergirse en un entorno natural único». Está «rodeada de monte nativo, con un pequeño lago propio y vistas que invitan a detenerse; un burro, unas ovejas y un caballo acompañan este espacio y combinan armónicamente la tranquilidad del campo con todas las comodidades necesarias para una estadía inolvidable». En cuanto a las características más destacadas de la cabaña, la misma cuenta con capacidad para hasta cinco personas, con ambientes cómodos y funcionales, parrillero y piscina con vistas abiertas que enamoran a cualquier hora del día, calefactor a leña para el invierno y aire acondicionado para el verano, lo cual garantiza el confort durante todo el año, un espacio exterior privado, ideal para caminatas, contemplación o simplemente para respirar aire puro rodeado de naturaleza. A su vez cuenta con servicio wi-Fi disponible para quienes necesitan estar conectados, incluso en medio de la calma.

«Queremos que cada huésped no solo se aloje, sino que sienta. Que descubra sabores, colores, caminatas y silencios. Que se encuentre con la tranquilidad del paisaje, con la simpleza del trato humano, con la riqueza de una región que tiene tanto por ofrecer. Porque para nosotros, la hospitalidad no es un servicio. Es una forma de vivir y de compartir lo que somos», resaltó acerca del modo en que en familia lleva adelante esta propuesta.

CON EL CORAZÓN

Para Ignacio Varela Urueña, Cabaña la Higuerita, un refugio en las sierras de Minas es, ante todo, «un lugar pensado desde la experiencia y creado con el corazón», porque a lo largo de los años y gracias a la posibilidad de viajar y de conocer distintos países, culturas y formas de hospedaje, una idea comenzó a tomar forma: «Si algún día tenemos un emprendimiento propio, me gustaría que fuera así, con estas características», pensaba. Esa frase fue «la semilla, un deseo nacido de experiencias vividas, de haber estado en otros lados, como huésped, y de entender lo que realmente hace que un lugar se sienta especial».

En La Higuerita, cada uno de sus integrantes «puso lo mejor de sí para dar forma a un espacio donde lo más importante no es solo el hospedaje, sino la experiencia completa».

Ubicada en un terreno familiar de casi cuatro hectáreas, rodeada de monte nativo, un pequeño lago y con vistas inigualables al Cerro Arequita, esta cabaña «fue pensada con un profundo respeto por el entorno natural y con la calidez de un hogar que recibe con los brazos abiertos».

«Todo fue diseñado como si nosotros mismos fuéramos los visitantes: cuidamos los detalles, pensamos en las comodidades y buscamos crear un espacio donde no haya que preocuparse por nada. Un lugar para disfrutar desde el primer momento», agregó.

Está pensado para familias con niños que buscan naturaleza y tranquilidad y para parejas que quieran una escapada romántica, en calma, lejos del ruido.

Más que un hospedaje, «es nuestro modo de compartir algo propio, con alma. Un rincón hecho con amor, para que cada quien lo haga suyo», prosiguió.

Desde el pasado mes de abril, Cabaña la Higuerita, un refugio en las sierras de Minas está abierta al público. «Estamos listos para recibir visitantes en fechas clave para el departamento de Lavalleja. Ya pueden encontrarnos en Airbnb o reservar directamente con nosotros para disfrutar de una estadía en plena naturaleza, a solo minutos del centro de Minas».

Esto recién empieza. «Ya estamos construyendo una segunda cabaña, de estilo alpino, pensada para cuatro personas. Estará inmersa en el mismo entorno natural que caracteriza a La Higuerita, rodeada de monte nativo, y con todo el confort para una experiencia única. Si todo transcurre según lo planeado, va a estar lista para esta próxima primavera. Continuamos apostando a nuevas ideas y mejoras, con el compromiso de ofrecer un espacio donde descansar, disfrutar y reconectar con lo simple sea parte de cada visita», declaró para finalizar, Ignacio Varela Urueña, titular, junto a su familia, de Cabaña la Higuerita, refugio en las sierras de Minas.