El Día del Patrimonio es una ocasión ideal para revalorizar, dimensionar, conocer y atesorar miles de historias que hacen a nuestra identidad. El trazado de las vías férreas fue sinónimo de desarrollo y de esperanza para nuestra gente. Desde el Círculo de Estudios Ferroviarios del Uruguay, en ese marco, se llevaron a cabo diferentes actividades en defensa y reivindicación de nuestro patrimonio ferroviario. Dialogamos con su presidente, Santiago Acosta.

DESTINO MINAS
En la Estación de AFE Minas, aunque con variantes en relación a lo anunciado, también se desarrollaron actividades por el Día del Patrimonio, por lo cual era básico comenzar la entrevista con Acosta consultándole sobre algunos datos históricos de este lugar tan preciado por los minuanos. Informó a Primera Página Dominical que el ferrocarril llegó a Minas el 6 de enero de 1889, y que tanto la estación, como el tanque de agua rectangular y el galpón datan del mismo año. El tanque redondo, ubicado antes de llegar a la estación, es de 1916.
El Central Uruguay Railways (CUR) tenía un solo servicio diario a Minas. Luego, en épocas de AFE, se sumaron otros dos servicios. Minas mantuvo tráfico ferroviario hasta el 2 de enero del año 1988.
Santiago Acosta es un joven apasionado por este mundo tan particular del ferrocarril. Sus abuelos continúan residiendo frente a las vías del tren y sabiamente le han transmitido esta pasión. «No sabría cómo explicarlo. Lo cierto es que a mí se me desató una verdadera pasión por el tren, algo que perduró más allá de la niñez. Usualmente, ocurre que a un niño le despierta interés y hasta fascinación la figura del ferrocarril y, de grande, eso termina diluyéndose. Esto no ocurrió en mi caso, conservo esa pasión como cuando era niño, cuando mis padres me llevaban al Círculo de Estudios Ferroviarios del Uruguay (CEFU), cuando estaba en calle Paraguay, en la vieja Estación Central del ferrocarril, en Montevideo. Fue amor a primera vista, encontré mi lugar en el mundo. Con el paso de los años me acerqué al museo, luego logré ingresar como socio -durante mucho tiempo fui el socio más joven del museo-, y durante unos años estuve alejado de CEFU por temas de estudio. Retomé mi vinculación y terminé presidiendo la institución».
EL ÚLTIMO TREN PASABA …
El Círculo de Estudios Ferroviarios del Uruguay (CEFU) se fundó en agosto de 1986. El 2 de enero de 1988, el gobierno de la época suprimía el servicio ferroviario para pasajeros. «Fue todo parte de un proceso. Soy montevideano e igualmente sé perfectamente todo lo que el tren significaba para los pueblitos del interior. Además, como otro pasatiempo vinculado con los trenes, me gusta mucho la fotografía, por lo que he recorrido muchas localidades del interior que prácticamente existen porque en su momento llegó el tren. Ver el deterioro de la Estación Central General Artigas causa un gran dolor a todos quienes nos gustan los trenes. Es como un conflicto sin resolver que tendremos durante muchos años. Tuvimos un poquito esa luz al final del túnel en 2018 o 2019, cuando volvieron a ingresar trenes a la estación, pero no pasó de ser una ilusión que nos generaron a todos los aficionados y entusiastas del ferrocarril. Quedó en eso, solo en una ilusión», lamentó.
MUSEO FERROVIARIO
Con el cierre de la Estación Central, CEFU ha cambiado la ubicación de su sede en varias ocasiones hasta instalarse en calle Shakespeare, en Montevideo. La organización está dedicada a la preservación y a la difusión de material ferroviario antiguo. Tiene la custodia del Museo de la Estación Peñarol.
«Era un proyecto que había encarado la Intendencia de Montevideo, hasta que en un determinado momento no sé qué falló y se dejó de lado. Ahí ingresamos nosotros y nos empezamos a hacer cargo, hasta que a principios de este año firmamos los convenios de comodato y se nos otorgó el edificio de la estación con el museo», relató Santiago Acosta a Primera Página Dominical.
Recientemente, fue entrevistado en vivo por VTV en plena tarea. «Mientras preparaban la salida al aire de la nota, tuvimos un inconveniente con uno de los vehículos, como ocurre con todo fierro viejo. Hay gente que dice que los fierros viejos tienen vida y ¡qué razón tienen! Íbamos a acomodar el vehículo para la nota, para tener algo para filmar y a Pablo Brun, el periodista de VTV, le pedí que no filmaran mis manos porque estábamos trabajando, tratando de arreglarlo. Este es un trabajo de todos. Si vas un día cualquiera, sin previo aviso, verás que todos estamos trabajando, llenos de grasa y de hollín, pero nos encanta hacerlo. Además, es una tarea absolutamente artesanal. Si hace falta un repuesto, no es que media hora después lo consigues y todo solucionado. Todo lo contrario».
PATRIMONIO FERROVIARIO
Recientemente se efectuó una nueva edición del Día del Patrimonio. En ella, el Círculo de Estudios Ferroviarios del Uruguay cumplió una intensa actividad. «Para nosotros, por excelencia es el momento del año donde sacamos todo nuestro acervo y todo lo que se nos permite, porque nosotros soñamos un montón de cosas, pero las autoridades no nos dan la derecha en todo. Es un trabajo de hormiga que venimos haciendo con las autoridades de AFE, desde el directorio pasado y que continuamos con el actual, de hacerles entender que no somos un grupo ‘de loquitos’ que venimos a jugar con los trenes, sino que somos el Museo Ferroviario y que tenemos responsabilidades como tal en la difusión, en el acercamiento del colectivo con la sociedad».
Ese rico patrimonio debe cimentar el resurgimiento del transporte ferroviario y su posterior consolidación, tal como ocurre prácticamente en todo el mundo. «Somos defensores del ferrocarril en todo lo que abarca este medio de transporte. También celebramos la modernización, por supuesto. Por ser amantes de la historia, no nos vamos a quedar atrapados en el pasado. Celebramos el avance de la tecnología y también estamos al pie del cañón para hacer las observaciones correspondientes sobre su avance».
En ese sentido, «en estos momentos estamos en una encrucijada muy grande», porque el Ferrocarril Central «involucró un mejoramiento y un avance del ferrocarril, pero no nos tuvo ni nos tiene en cuenta. Por eso damos la batalla, para que las autoridades entiendan que también tenemos derecho a opinar y a que nuestra opinión sea realmente tenida en cuenta».
El trazado del Ferrocarril Central arrasó con historias, derrumbó tanques de abastecimiento de agua y, por ejemplo, le cambió la fisonomía al histórico puente sobre el río Yí, en la capital duraznense. «Pusieron la estructura antigua por fuera y la nueva por dentro. En 25 de agosto, todo el mundo se quejó porque sacaron el puente viejo, cuya estructura está tirada al costado de la vía, pudriéndose», lamentó. La piqueta fatal del progreso…
COMPLEJO ÁNGEL UGARTE
La vieja estación de AFE en Minas fue remodelada. Sus instalaciones aportaron la funcionalidad que los vecinos del barrio reclamaban. Alberga al Museo del Grabado, de la Fundación Lolita Rubial, entre otras atracciones. «En mi rol de fotógrafo estuve allí, he acompañado viajes del servicio logístico ferroviario y estuve en la estación hace un tiempo, cuando fueron con un vagón a despejar la vía. El cambio de la estación es increíble, me encantó. Además, hay una cuestión que no es menor. Minas está tomando impulso hacia el museo ferroviario. Nosotros no queremos monopolizar las actividades desde CEFU, sino motivar a la ciudadanía para que se forme colectivos independientes. Por ejemplo, CEFU participó de la apertura del Museo Midland, en Paysandú, gestionado por jubilados ferroviarios. Queremos que los colectivos se organicen en forma independiente, más allá de que siempre estamos a la orden para apoyarlos y para impulsarlos. Lo mismo ocurrió con Estación Migues, donde hicieron un museo junto con una policlínica, gestionado por la Alcaldía de Migues y por los vecinos del lugar», declaró el presidente del Círculo de Estudios Ferroviarios del Uruguay.
En referencia a la Estación Minas de AFE, Santiago Acosta destacó que la línea del ferrocarril tiene una particularidad: «Es la que tiene la mayor cantidad de museos ferroviarios en su extensión, porque comenzamos nosotros, en Peñarol, se continúa por el Museo de la Cultura Ferroviaria, en Empalme Olmos, y prosigue con el Museo de Estación Migues hasta arribar a Minas, donde parece inevitable que en algún momento se geste una propuesta similar», finalizó.