En nuestra segunda edición de febrero, el periodista minuano Pablo Tellechea, radicado en los Estados Unidos hace más de dos décadas, nos contaba sobre El jornalero. Una mirada al frente, documental realizado junto a la fotógrafa y editora mexicana Alejandra Quechol. Recientemente, el trabajo obtuvo el premio Bronce de los Telly Award, una organización que realiza un seguimiento a las producciones y al periodismo independientes.

Jornalero. Una mirada al frente captura las historias de Raúl, Agustín y José, quienes representan a miles de migrantes que llegan a Estados Unidos en busca de oportunidades. A través de diferentes perspectivas, la película revela la humanidad detrás de la migración y algunas razones por las que las personas aceptan condiciones difíciles mientras trabajan en Estados Unidos. Los protagonistas del documental representan a miles de migrantes que llegan a los Estados Unidos tras el “sueño americano” de oportunidades, trabajo y una vida mejor, teniendo presente que, a partir de la segunda presidencia de Donald Trump, se intensificaron las acciones contra de los migrantes latinos, incluyendo deportaciones a varios países.

A través de este trabajo «queremos ampliar las voces de los jornaleros que contribuyen a diario al desarrollo de las ciudades donde vivimos, pero cuyos sacrificios y luchas a menudo pasan desapercibidos. Esperamos que estas historias inspiren a todos a reflexionar sobre la humanidad detrás de la migración y a tomar acción para mejorar las condiciones de estos trabajadores», remarca nuestro coterráneo.

 

Documental de Pablo Tellechea
Documental de Pablo Tellechea

Jornalero. Una mirada al frente fue premiado en la categoría Documental/Impacto Social, habiendo competido entre 13 mil trabajos filmográficos.

Este mes, la Embajada de México en los Estados Unidos, a través de su Consulado en Utah, hará una recepción en reconocimiento a Pablo Tellechea y a Alejandra Quechol por el premio que han obtenido.

El documental fue seleccionado entre un centenar de producciones para ser proyectado en el Film México USA 2025 en noviembre.

“Como inmigrante que hace más de dos décadas que vive aquí, uno reflexiona acerca de cómo comenzó, de cómo fueron los primeros tiempos. Si bien me adapté a la sociedad, formé mi familia y logré forjar un futuro y una carrera, siempre como inmigrante, tengas un mes o 30 años en esa condición, seas documentado o no, tengas una profesión formal o informal, estás en una situación de desventaja porque como inmigrante eres tolerado y eso, en algún momento, se puede acabar. Como inmigrante, no sabes cuándo, de un día para el otro, el anfitrión, que es el anglosajón, deja de tolerarte, empieza a odiarte y no te quiere más aquí. El anfitrión, el que tolera, está en una posición de poder porque decide cuándo y hasta cuándo tolerar al inmigrante. Es lo que está ocurriendo en estos momentos, o de dos años a esta parte, donde los mensajes y los discursos de una retórica anti migrante han llevado a que gran parte de la sociedad estadounidense, que está muy dividida y polarizada, haya adoptado la filosofía de que el inmigrante viene aquí a criminalizar la ciudad, a robar los trabajos. Obviamente, eso es falso, infundado, pero, como inmigrante, no importa los años que lleves aquí, siempre vas a estar en esa posición de desventaja, de no saber hasta cuándo te toleran, si comienza un nuevo día y a tu vecino alguien lo convenció de que el inmigrante latino que vive al lado de su casa puede resultar una amenaza para su comunidad, sus privilegios, sus lujos”, nos decía Pablo en una entrevista que le realizamos en febrero pasado.