Según el último censo del Instituto Nacional de Estadística, Solís de Mataojo cuenta con 3.330 habitantes. La zona no escapa a las problemáticas que se visualizan en todo el territorio nacional, como la falta de fuentes de trabajo y de propuestas educativas. Tampoco a los temas vinculados a la salud mental. La comunidad solicense ha decidido asumir un rol activo en ese sentido y conformar una comisión a partir de la cual realizar actividades que aborden la temática.

La ciudad de Solís de Mataojo se ubica a 37km de Minas y a 80km de Montevideo. Fue fundada el 12 de agosto de 1874 por don Lázaro Cabrera. Por decreto que data de esa fecha fue creado como pueblo, y fue elevado a la categoría de villa por Ley Nº 13.167, de 15 de octubre de 1963. Por Ley Nº 18.653, de 15 de marzo de 2010, fue creado como municipio. El lugar se destaca por sus valores culturales, a través de personalidades que situaron a Solís de Mataojo en el mapa de las artes, referencias ineludibles como Eduardo Fabini, Manuel Espínola Gómez y Juan Capagorry. En el último tiempo, la zona ha sido referencia en cuanto al cuidado del ambiente.

LA COMISIÓN

Los temas vinculados a la salud mental no hacen distinción de ninguna índole, ni de clases sociales, ni de lugares geográficos, ni de condiciones económicas. Es por ello que los vecinos del lugar decidieron organizarse y conformar la Comisión de Salud Mental de Solís de Mataojo, con cuyos integrantes dialogó Primera Página Dominical.

Este grupo de trabajo fue formalmente conformado el 5 de junio pasado por Guillermo Cacciatori, Gonzalo Perdomo, Nancy Gutiérrez, Gisell García, Antonela Pumar, Yoselén Gutiérrez, Eduardo Arteaga e Ignacio Estévez. «Desde entonces, mantenemos reuniones periódicas con el objetivo de planificar y coordinar diversas actividades, entre ellas los talleres abiertos al público, dictados por profesionales. En ellos proponemos temáticas variadas con el propósito de alcanzar e involucrar a toda la comunidad», informaron a nuestra publicación.

La idea de trabajar activamente sobre la temática y hacerlo de esta manera surgió de parte de una vecina de Solís de Mataojo, «preocupada por la falta de recursos en el área de salud mental en nuestra localidad. De ese modo comenzó a gestarse esta iniciativa. El hecho que impulsó dicha preocupación fue un acontecimiento que conmocionó profundamente a la comunidad: la pérdida de un joven en el mes de marzo pasado», explicaron.

MULTIFACTORIAL

Un amplio abanico de situaciones se plantea en la zona. Entre ellas, la falta de fuentes laborales y de motivaciones atrayentes para los más jóvenes, lo que termina incidiendo en la irrupción de diferentes manifestaciones de trastornos vinculados a la salud mental.

Desde la Comisión de Salud Mental de Solís de Mataojo reconocen que las problemáticas planteadas influyen, pero señalan que «no contamos con una causa específica que justifique esta situación; entendemos que los problemas vinculados a la salud mental son de carácter multifactorial».

Los talleres desarrollados por la Comisión «han tenido una buena repercusión, reflejada en una participación activa y positiva por parte de los vecinos» de Solís de Mataojo.

El 11 de agosto, en Casa de la Cultura de Solís de Mataojo, la licenciada en psicología Nora Vela Parodi brindó la charla denominada Hablemos de prevención en suicidio. Los integrantes de la Comisión realizaron para Primera Página Dominical una evaluación de la jornada. «Agradecemos profundamente a la licenciada Nora Vela Parodi por su excelente predisposición. Su charla fue muy concurrida y contó con una notable participación. Actualmente, seguimos trabajando en la planificación de diversas actividades para lo que resta del año, con el objetivo de ofrecer, al menos, un taller mensual, siempre a cargo de profesionales de nuestra localidad».

Las diversas actividades se comunican y difunden a través de las redes sociales, a las cuales podemos acceder digitando «Comisión Salud Mental Solís de Mataojo», tanto en Instagram como en Facebook.

HABLEMOS DE PREVENCIÓN EN SUICIDIO

Convocada por la Comisión de Salud Mental de Solís de Mataojo, Nora Vela Parodi, licenciada en Psicología, magister en drogodependencias (Universidad de Barcelona) y diplomada en psicopatología, suicidio y neuroeducación, brindó una charla centrada en la prevención del suicidio.

Ante una excelente participación, la profesional desarrolló conceptos y respondió a inquietudes formuladas por los asistentes.

«Preguntar no es incitar al suicidio», planteó, para luego referirse a la campaña Ni silencio, ni tabú, impulsada por el Instituto Nacional de la Juventud (INJU). «Anteriormente no se hablaba del tema en los medios de comunicación porque se entendía que podía haber un efecto contagio y que otras personas tomaran la decisión de suicidarse», cuestión que definió como «un mito», reivindicando la necesidad de hablar sobre el tema.

Citó frases que continúan resonando en el presente. «‘Quien se suicida es cobarde’; ‘quien se suicida es valiente, a mí no me daría para suicidarme’. Ni una cosa, ni la otra», remarcó, agregando que también suele decirse que las personas realizan determinadas acciones «solo para llamar la atención», lo que consideró «otro mito».

«Es importante tener presente que hay que realizar el debido seguimiento por parte del prestador de salud y también con los referentes socioafectivos, porque el hecho de que se pase por una internación, de que tenga seguimiento, no implica que ya no habrá más riesgo, sino que el riesgo sigue latente. Ese abordaje es importantísimo porque muchos suicidios ocurren en el período de mejoría. Eso de ‘ya está bien, está impecable’, no es así en todos los casos», aclaró.

A continuación, refirió a diferentes etapas que deben ser tenidas en cuenta. «Por un lado, tenemos a las ideas suicidas, el pensamiento de quitarse la vida, ‘pero jamás lo haría. Tengo la idea, pero no lo haría’. Un alto porcentaje de la población tiene o ha tenido el deseo de autoeliminación, pero no lo haría. No lo dicen por miedo al estigma, al prejuicio, al qué dirán... En consulta, me encuentro con estas situaciones y que puedan ponerlo en palabras es importantísimo».

Ante ello, se preguntó: «Qué podemos hacer como sociedad? No juzgar, no ser indiferentes. La indiferencia está presente en la vida cotidiana. Miremos lo que ocurre en las redes sociales. Hay un accidente y en vez de ir a ayudar, primero se saca el teléfono y se filma lo sucedido. Son todos periodistas. En vez de tomar el celular, filmar y replicar las imágenes, ¿por qué no ayudamos a la persona accidentada? Esa es la indiferencia», expresó.

«Todos podemos hacer algo por el otro. Todos tenemos algo para dar y algo para recibir. Y no pasa por lo material, sino por pequeñas cosas que hacen la diferencia», continuó.

Explicó que la frustración «forma parte de la vida» y que el asunto radica en «qué hacemos con esa frustración, porque se trata de un aprendizaje con los claros y oscuros de la vida, como un mosaico».

En otro segmento de la charla, la licenciada en psicología Nora Vela felicitó a los integrantes de la Comisión de Salud Mental de Solís de Mataojo, «quienes se pusieron la mochila de este tema sobre sus hombros. Hay que hablarlo. Hay que buscar ayuda. Este es un trabajo de todos los días donde todos tenemos algo para aportar. Es problema de salud. Por ello es tan importante hablar, hacer prevención y buscar las herramientas y los recursos con los cuales contamos en la actualidad», expresó.

 

Línea telefónica de prevención del suicidio

0800 0767 - Línea Vida

0800 1920 - Salud Mental MSP.