Con la presencia de autoridades nacionales, regionales y departamentales, junto a representantes de diferentes organizaciones de la sociedad civil, en la sede minuana de la Universidad Tecnológica (UTEC), se realizó ayer la presentación del Tercer Plan Nacional de Envejecimiento y Vejeces 2026–2030, a través del cual se busca consolidar y profundizar una política pública integral, intersectorial y basada en Derechos Humanos, orientada a garantizar el ejercicio pleno, efectivo y en condiciones de igualdad de los derechos de las personas mayores en toda su diversidad.

El nuevo plan integra aprendizajes y evaluaciones del Primer y Segundo Plan Nacional de Envejecimiento y Vejeces, junto con la participación activa de las personas mayores y organizaciones de la sociedad civil y los aportes de los organismos públicos competentes y la academia, incorpora el enfoque de derechos y de los principios reconocidos en la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores y los aportes que emanan de la articulación y del asesoramiento del Consejo Consultivo.

Previo a la presentación, Primera Página entrevistó a directora del Instituto Nacional de las Personas Mayores (INMAYORES), la licenciada en Sociología Marianela Larzábal, y a la directora departamental del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), la trabajadora social Ana Laura Soiza.

Soiza explicó que el documento que se presentaría en minutos fue confeccionado “a nivel nacional” y que el mismo contiene “las líneas que priorizaron las personas mayores”, a partir de una tarea participativa “junto a organizaciones de la sociedad civil, en la Mesa de Diálogo de Personas Mayores”. En él “quedan reflejados los sentires y las voces de las personas”, en el marco de un plan nacional que “está ligado con lo territorial y con lo departamental”. La jerarca destacó el trabajo desarrollado por personas mayores que residen en las localidades, ya que la labor no se concentró exclusivamente en la capital departamental.

En opinión de Marianela Larzábal, el documento final, ante todo, “fue elaborado en clave de derechos” y que el mismo “orienta sobre la construcción de políticas públicas”, al contener compromisos y acuerdos institucionales, más allá de que INMAYORES del MIDES “tiene la rectoría en cuanto a las políticas públicas de envejecimiento y de vejez”, estimulando la concreción de acuerdos junto con “la corresponsabilidad interinstitucional que garantice derechos a las personas mayores”.

En la construcción del plan participaron instituciones públicas junto a organizaciones de la sociedad civil.
En la construcción del plan participaron instituciones públicas junto a organizaciones de la sociedad civil.

EJES Y PRIORIDADES

En el transcurso de los últimos días, el plan ha sido presentado en varios departamentos. Todos ellos cuentan con sus propias características, por lo cual los aportes locales para la elaboración del documento final son tan importantes. “Fue co construido con la participación de las organizaciones sociales. Durante el año pasado hicimos más de 90 mesas departamentales, espacios de diálogo donde se recogieron más de 1000 propuestas que se agruparon y sistematizaron”. Al registrarse coincidencias entre ellas, “se agruparon en 59 propuestas que luego fueron legitimadas a nivel territorial y departamental. Eso es muy valioso porque en cada territorio presentamos las prioridades de las personas mayores en cada departamento”.

Estas 59 propuestas “ponen el eje en la educación”, continuó Larzábal, quien sumó el acceso a la salud, a la justicia, a los cuidados, a una vida libre de violencias hacia las personas mayores, a la vivienda, a la cultura, al ocio y al tiempo libre. “Hay acuerdos nacionales. A su vez, en cada territorio hay que construir respuestas específicas”, teniendo en cuenta que Uruguay “está inmerso en un proceso de envejecimiento ante el cual debemos generar una transformación cultural”, al visualizar a las vejeces “desde otra perspectiva y no desde estereotipos, prejuicios, ni discriminaciones que afectan la salud mental de las personas mayores”.

TRANSFORMACIÓN DEMOGRÁFICA

El país transita un proceso de transición demográfica a través del cual se aguarda que en los próximos 30 años “se duplique la cantidad de personas mayores. Entonces, vaya si tendremos que adecuar, adaptar y construir nuevas respuestas y políticas que garanticen la dignidad en la vejez”. Se estima que para el año 2070, el 32,5% de la población uruguaya corresponda a personas mayores de 65 años, lo cual implica un reto importante para las instituciones en cuanto a la construcción de políticas públicas sobre la temática. En ese sentido, la directora de INMAYORES declaró en Minas que “es necesario ampliar servicios y cobertura”, y que a ese debate “lo tenemos que dar como país porque de lo contrario se dejará a mucha gente atrás. Vivir con dignidad no puede ser un privilegio para pocos, sino una garantía de derechos. Para eso, todas las instituciones debemos articular en profundidad”, exhortó.

En ese aspecto, el Tercer Plan Nacional de Envejecimiento y Vejeces contiene “una guía, una parte pedagógica con lineamientos claros hacia dónde debemos ir, desde un enfoque en derechos, de diversidad y a partir de la interseccionalidad” para evaluar “cómo afectan las distintas violencias a las personas mayores y de qué forma éstas se acumulan en la vejez”.

SOLIDEZ

Larzábal confirmó que el plan tendrá su debido seguimiento en cuanto al cumplimiento de los objetivos trazados y de las medidas propuestas. Aseveró que se trata de una propuesta “sólida”, en la cual se recogieron insumos de los dos anteriores planes con la intención de “marcar una agenda de trabajo a toda la interinstitucionalidad y en cuanto a la corresponsabilidad de todas las organizaciones”, en procura de “avanzar en la transformación cultural para posicionar como corresponde a las políticas públicas de envejecimiento y de vejez”, a partir de un debate social, político, interpartidario y colectivo “para pensar en el futuro que como sociedad estamos construyendo”.

Abogó por la construcción de políticas de Estado en la materia, las cuales “sean sustentables en el largo plazo y que garanticen la dignidad de las vejeces. Vamos a ser más longevos, estamos ganando años, por lo que es una buena oportunidad, una buena noticia siempre y cuando eso esté acompañado de garantías y que no se trate de un privilegio para pocos. Ese es el desafío que tiene el país por delante”, manifestó Larzábal en Minas.

ACCIONES CONCRETAS

El plan impulsa la generación de información y la producción de conocimiento sobre la situación de las personas mayores en el Uruguay, desarrolla programas de capacitación y sensibilización para funcionarios públicos y gobiernos departamentales, lidera el proceso de implementación del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, trabaja con los grupos departamentales de prevención del suicidio poniendo énfasis de personas mayores y promueve espacios (físicos, grupales o programáticos) en las policlínicas para la promoción de salud integral en las personas mayores.

Además, procura implementar el Sello Vejeces, certificación y reconocimiento a instituciones y a empresas sobre buenas prácticas hacia las personas mayores.