A un año y tres meses de su gestión como directora al frente del Hospital Vidal y Fuentes de Minas, la doctora pediatra y paliativista Tania Zipitría conversó con Primera Página de la actividad del nosocomio. Al preguntarle qué evaluación hace de la gestión Zipitría respondió: “Nuestra evaluación como equipo -porque nosotros permanentemente estamos preguntándonos cómo vamos-, vemos que tenemos una lista grande de avances. Esto lo hacemos porque tenemos que tener al día a nuestras autoridades, que nos lo piden, pero si nosotros tuviéramos que hablar y pensar cómo venimos, hemos hecho muchas cosas que nos parecen correctas y positivas para el usuario. El balance sería positivo. Siempre con pendientes para seguir trabajando, por supuesto”.

CAMBIOS

Al consultarla si se generaron cambios en los procesos de trabajo médico, administrativo y edilicio, Zipitría respondió que “a nivel estructural, hemos logrado retomar trabajos pendientes. En el edificio quedó pendiente completar la obra de la sala de medicina, que viene de la dirección anterior. Lo que se hizo fue retomar todas esas actividades y está en la prioridad uno completar esa obra y hacer reformas que corresponden a internación y cirugía. Después necesitamos lograr financiamiento para pequeñas obras, como pinturas, cerramientos de sectores como el área de pediatría, el área de endoscopía, que tenía arreglos de humedad, en los baños de cirugía, pequeños, como detalles, no son reformas grandes. En eso se está trabajando”.

FESTIVAL MINAS Y ABRIL

Respecto a qué se va a destinar lo recaudado en el Festival Minas y Abril, la directora señaló que “nos habíamos propuesto este año comprar un minibús para gestionar mejor el traslado de pacientes que van a Montevideo -algunos a diario, otros que van más días separados-, pero se viaja todos los días a Montevideo con pacientes y a veces se tiene que utilizar las ambulancias para esos viajes. Queremos el minibús para tener las ambulancias para lo que son y que los pacientes que van a consultas o tratamientos puedan ir en un móvil que sea solamente para eso. Le propusimos a la Comisión de Minas y Abril comprar un minibús. El festival tuvo una muy buena recaudación y nos va a da perfectamente para comprarlo, nos va a sobrar dinero y estamos decidiendo en qué lo vamos a utilizar”.

¿Cómo está el hospital ante los cambios tecnológicos?

Hicimos equipamiento médico con el dinero del año pasado de Minas y Abril, compramos un ecógrafo de alta definición, lo que permite hacer ecocardiogramas de alta definición y mejoró la definición para otras ecografías más comunes. Se compró monitor fetal para block, lo que estaría faltando son algunos equipos en block. Se compró otro monitor para el carro de anestesia. Necesitamos equipar la tercera sala de cirugía y ahí estamos haciendo todos los pedidos a ASSE, está en consideración y aparentemente podrían salir.

Una de las quejas que siempre había en el período pasado es la falta de medicamentos y el atraso de la entrega en farmacia ¿Se regularizó?

Con respecto a farmacia, desde el final de la gestión anterior ya no había un faltante de medicamentos.

Quizás lo que estaba un poco desorganizada era la distribución. Desde que asumimos la dirección y en conjunto con la Red de Atención Primaria (RAP), hemos trabajado en una comisión especial para farmacia, con las químicas y los directores, para mejorar la gestión de medicamentos y la distribución. Hoy puedo decir que, con un gran trabajo de los compañeros, no hay atrasos en farmacia ni en la distribución. No hay falta de medicamentos, eso seguro. Lo que estamos mejorando es la forma de llegada de medicamentos a los usuarios. Hubo un cambio importante, que es que aunque el usuario se atienda en una policlínica fuera del hospital puede levantar en el hospital la medicación, si el usuario se atiende en el hospital y le queda más cerca la farmacia de la RAP, lo levanta en la RAP. Otro cambio importante gracias a la directiva central, hoy los medicamentos crónicos se pueden prescribir por más de seis meses o mínimo por seis meses, así las personas con diabetes, con hipertensión, con cardiopatía o con lo que sea, que necesiten medicación crónica, cualquier médico general la pueda dispensar y el paciente ya no tiene que ir más a la consulta si no es necesario.

Eso evita aglomeraciones y esperas.

Exacto, porque quizás una consulta no es necesaria. Es ilógico esperar un especialista para repetir medicación. Una cosa es pedir un especialista para una consulta por algo puntual, hoy los médicos generales están habilitados a dispensar medicación crónica y psicofármacos.

¿Sigue habiendo demoras de atención de médicos especialistas?

En estos 15 meses de gestión hemos bajado mucho la demanda de espera en muchas de las especialidades y lo anoté para poder mostrar cómo bajaron. En el último semestre, en salud mental, que es una de las especialidades que teníamos más complicadas cuando empezamos, había 400 personas en espera y en este momento tenemos 30 personas en espera, son personas que están esperando a su médico particularmente. Que es correcto, es decir, uno quiere seguir siempre con su médico. Si una persona cualquiera hoy quisiera una consulta por salud mental sin tener preferencia por el médico, la va a tener de acá a tres meses. O sea, no hay una lista de espera significativa en salud mental. Tampoco en cardiología, en este momento hay 11 pacientes en espera de cardio. Es nada, es muy poquito. Después neumólogo, cuatro pacientes en espera. En reumatología tenemos una gran noticia, ya tenemos reumatólogo nuevamente en la institución. De a poco está retomando las consultas, obviamente que no puede ver a todos a la vez, venimos con consultas subsanando un problema de un año o dos para atrás. Con respecto a reumatología, una noticia importante es que vamos a tener una jornada de reumatología, van a venir profesionales del Instituto Nacional de Reumatología junto con el grado cinco de la facultad para una jornada de despistaje (una prueba médica preventiva realizada a personas sanas para rastrear y detectar posibles enfermedades antes de que presenten síntomas) de los pacientes que están hace mucho esperando. Vendrán diez profesionales el sábado 1º de agosto. Se van a brindar charlas. Vamos a avisar con tiempo a los pacientes y van a ser atendidos por reumatólogos acá en el hospital, de esa manera vamos a poder achicar muchísimo esa primera consulta con reumatología. Con oftalmología todavía estoy en deuda pero igual se bajó mucho, arranqué con 700 personas y tengo la mitad. Se ha hecho un trabajo que nos permite bajar la demanda. Tenemos una licenciada en oftalmología que hace pesquisas a niños y achicamos muchísimo las esperas. En traumatología tenemos dos traumatólogos nada más que hacen consultas generales, no son todavía funcionarios de ASSE, a veces pueden faltar y hay baches importantes.

¿Y en operaciones cómo están?

Es variado. Hace pocos meses que tenemos la tercera cirujana, pero nos vamos a poner a tiro más con las cirugías, tenemos atrasos como de un año o un año y medio en cirugías menores. No tenemos atrasos en cirugías de urgencias ni oncológicas, eso es importante recalcarlo.

¿Cuáles son las necesidades prioritarias en medicina para las infancias?

En infancia tenemos un equipo fortalecido porque tenemos muchos pediatras trabajando, sobre todo a nivel de atención primaria, en la RAP hubo incorporaciones. Quizás nos está faltando pediatra de guardia en emergencia todos los días, sobre todo el fin de semana. Además ahora por el Plan Invierno tenemos reforzado con otra pediatra más. Tenemos un equipo multidisciplinario formado por una psiquiatra infantil, la trabajadora social y una psicóloga de niños, que trabajan de forma conjunta, que nos ha dado una visión de salud mental. En pediatría estamos bastante bien.

¿Y en salud mental?

Ahí es problemático. Cuando vinimos hace 15 meses era un gran desorden. Los pacientes no conseguían número ni para acceder a la medicación ni para ser atendidos. Hoy la consulta en policlínica está cubierta. Incorporamos un posgrado avanzado de psiquiatría y una psiquiatra. Tenemos cinco profesionales haciendo policlínicas durante la semana con las que ya teníamos de antes, de las psiquiatras anteriores y tenemos el área ambulatoria bastante controlada. No tenemos psiquiatra de guardia casi nunca, solamente algunos fines de semana y en el sector de internación tenemos a una sola psiquiatra que es la que está sosteniendo el servicio, es por lo que estamos bastante preocupados y trabajando con la dirección regional y con el directorio de ASSE, para fortalecer, porque sí o sí necesitamos más profesionales. Es un problema no solo de Lavalleja, es un problema a nivel nacional, al interior los profesionales van menos. Es difícil lograr que vengan y reforzar la atención, y eso debe pasar en todas las especialidades.

El hospital atiende en la clínica de salud mental. ¿Cómo está funcionando?

Tenemos la clínica con once camas de internación. Y hay internados permanentes. Casi nunca tenemos una cama libre. Nuestro equipo de salud mental se esfuerza a diario y hacen un trabajo muy complejo.

¿Y la emergencia cómo está trabajando?

En este momento es medio caótica la emergencia porque hay más demanda, estamos en invierno, está circulando influenza y se nota. Hace muchos años que la emergencia quedó chica para las consultas que tenemos, que en esta época son unas 150, pero puede llegar a 180 por día. Atienden dos médicos adentro y un tercer médico como apoyo para el código azul que le llamamos, que son las consultas rápidas o de menor complejidad. Hay un pediatra casi todos los días y hay dos internos siempre, que son los estudiantes de último año de la de la carrera. A veces no es la falta de médicos sino la falta de espacio, porque hace mucho que quedó chica la emergencia y a futuro hay que pensar en una reforma, veremos si la iniciamos nosotros o la dejamos para futuras direcciones.

¿Aconseja la vacunación de la gripe?

Sí. La vacunación antiinfluenza, en invierno hay que dársela, no hay que desestimar eso. Estamos haciendo un refuerzo en meningitis porque hubo muchos casos y eso es para niños. Ahora se hizo una extensión, se están vacunando los lactantes y después se están vacunando los adolescentes de 11 y 12 años. Exhortamos a todas las personas que tengan hijos con 11 y 12 años que pregunten si ya tienen su dosis de meningitis y si no están habilitados a dársela. Otra vacuna que no es obligatoria pero yo como pediatra la recomiendo mucho, hace muchísimos años que se da en nuestro país, es la de HPV (Virus del Papiloma Humano), es una vacuna para prevenir cáncer de cuello de útero, que es un cáncer muy frecuente en nuestro país y siempre se lo digo a todos mis pacientes, lo sufren las mujeres, pero lo transmiten los varones. Así que por esas razones pedimos que se den la vacuna hombres y mujeres.

¿La sífilis no tiene vacuna?

No, pero es un gran problema la sífilis porque está creciendo su aparición. Lo que hay que hacer es prevenir tener sífilis. ¿Cómo se hace? Teniendo relaciones sexuales seguras, o sea con preservativos. No queda otra. Si se detecta que tiene sífilis, hay que tratarse con penicilina benzatínica, que es inyectable, son tres dosis.

¿Cuáles son los proyectos que tiene?

El proyecto más importante a concretar es conseguir el centro logístico de farmacia, quizás para el usuario no lo impacte, pero para el funcionamiento de la farmacia sí. Cuando tomamos la dirección, teníamos la distribución de farmacia en varios sectores del hospital, lo que generaba mucho caos y cierto desconocimiento de saber exactamente lo que teníamos. Hace unos meses tomamos la decisión de utilizar nuestro anfiteatro para generar ese centro logístico provisional, pero nuestro anhelo es tener ese gran lugar para aprovisionamiento de todos los medicamentos en todas las condiciones que se necesitan -sobre todo temperatura y humedad adecuada-; no se pueden almacenar los medicamentos en cualquier lugar. Es un proyecto que queremos concretar a corto plazo y seguramente antes de fin de año lo logremos.

Hay más.

Sí. Completar la obra iniciada, que es equiparar la sala de mujeres antigua a cómo está la otra sala que es una sala de alta tecnología y de gran calidad, que sean las dos salas iguales. Otra es terminar la obra en la sala de cirugía que está en el primer piso. Queda bastante para hacer, pero no nos desanima.

¿Cómo está el hospital de funcionarios tanto médicos, o enfermeras o administrativos?

Necesitamos más gente, sí, siempre se necesita más. Se precisan más administrativos, más enfermeros y enfermeras, porque los pacientes cada vez son más dependientes de los cuidados y no siempre tienen un familiar que los ayude, y eso genera un requerimiento de enfermería mayor. Además del recambio permanente, por licencias médicas, reglamentarias, jubilaciones, retiros. Médicos, como decía se necesita algún especialista específico. Venimos muy bien. Estamos reforzando el Centro de Rehabilitación (CRIMA) tenemos una fisiatra y un fisioterapeuta nuevos. Algo muy importante para mí, es que estamos haciendo negociaciones para tener un equipo de cuidados paliativos pediátricos complementario público-privado. Es un esfuerzo entre CAMDEL, ASSE y la IDL, para brindar a los niños de Lavalleja la atención paliativa que requieran.

¿Y administrativos?

Administrativos, sí, siempre faltan, tal vez algunos faltantes son sobre todo por certificaciones. Y también atender el crecimiento de la población, y a su vez aumenta el trabajo administrativo, hay mucha solución tecnológica, utilizamos menos papeles, pero ese trabajo no se ha sustituido, lo tiene que hacer una persona, el trabajo administrativo es meticuloso y de gran profesionalismo, por lo que se necesitan personas formadas.

¿Se sintió apoyada desde el inicio de la gestión? Sobre todo por los mandos medios, que dicen que son los que más les cuesta aceptar los cambios.

Siempre me sentí apoyada. Trabajo en este hospital hace 21 años, conozco a todos, siempre he tenido muy buena relación con todo el mundo, siempre me posicioné en lo que me habían encomendado, mi rol ahora es de gestora y de dirección técnica, pero siempre con mucho respeto de lo que cada uno tiene que hacer. Mi relación siempre ha sido muy buena con todo el mundo.

¿Y cómo se siente en el cargo?

Muy cómoda. No sabía que me iba a sentir tan cómoda. Poco a poco me fui afirmando, porque tengo compañeros que me lo permiten y me lo hacen muy fácil. Siento que tengo un muy buen equipo, lo conformé yo, me siento muy apoyada, trabajamos muy en conjunto. Más allá de si yo estoy o no estoy, saben que tienen todo mi apoyo y siempre están muy dispuestos a conversar de lo que sea necesario. Con respecto a los mandos medios, superbién. Todo el mundo se siente acompañado por esta dirección, que eso es lo que genera un poco de tranquilidad también.